Istambul +5 . NY, Junio 9 2001.
Sra Ana Falu   Vice Presidenta de HIC.

Sr. Presidente, Sres Delegados,

En nombre de la Coalición Internacional del Habitat quiero traer la voz de las organizaciones sociales que vienen construyendo ciudad, barrios, vivienda y capacidad de resistir al modelo que cada vez asfixia mas a los pobres del mundo, la voz de las organizaciones de Africa, Asia, America Latina, Norte America y Europa.

Habitat I, en Vancouver, en 1976, signó el tema de vivienda y de las ciudades para el mundo. La comunidad internacional consensuó conceptos, rescató la producción social del habitat, los actores que la concretan, eran los años de la contienda, los anos de los suenos y la construcción de la utopia de transformación.

20 anos después, en la Conferencia de Habitat II, en Estambul 1996, fue el momento de compartir las experiencias, para poner todos juntos lo avanzado, en sus complejidades y promesas inclumplidas. Es de destacar que las ONGs y la gran amplitud de expresiones sociales que exceden largamente a las ONGs, - los grupos sociales organizados, la academia, los gobiernos locales, los sindicatos, el movimiento popular en sus distintas expresiones-, logramos gracias a nuestras luchas un reconocimiento, hoy cuestionado.

Hoy, en esta sesión especial de seguimiento a los compromisos asumidos por los gobiernos, nos encontramos con un fuerte retroceso, que se expresa no solo en los contenidos, en el debilitamiento del lenguaje del documento principal de esta sesión, sino también en el cuestionamiento a temas largamente debatidos y ya consensuados por el conjunto de las Naciones, a la vez que sienta un peligroso precedente en la comunidad internacional al excluir la voz de la sociedad civil organizada y los gobiernos locales.

Estos actores, Sr Presidente, somos los hacedores de las ciudades.
Lo cual hace imposible para nosotros avalar los resultados de esta reunión.

Nos preguntamos Sres Delegados como caracterizar este momento?
En un mundo, en donde la globalización, el ajuste económico, las privatizaciones de los servicios, el retiro del Estado de las responsabilidades sociales, afecta aún más las criticas condiciones de los mas pobres, en un escenario dominado por la lógica del mercado, lógica, que ha sido privilegiada en el cumplimiento de la Agenda de Habitat II.

Pareciera que este momento esta marcada por el cinismo de algunos gobiernos.
Gobiernos que en sus propias cartas magnas han incluido los derechos humanos básicos, y que en esta Plenaria discuten y no logran avanzar en defenderlos debidamente. Nos referimos al derecho a la vivienda, al derecho a disfrutar de ciudades, a la seguridad de la tenencia, al derecho a la propiedad y la herencia, que afecta particularmente a las mujeres del mundo.
Es una fuerte contradicción no defender estos derechos básicos en los espacios internacionales.

A pesar de ello, son las organizaciones sociales las que gracias a sus luchas, las de las familias y en particular de las mujeres, continua dando respuesta a lo que debieran ser responsabilidades sociales asumidas por las políticas
públicas de los Estados. Es de destacar, que las agendas de los gobiernos no asumen el derecho a la vivienda, a pesar del
incluido en las constituciones nacionales, las leyes no bastan, se precisan son acciones consensuadas para resolver el
desafio de un mundo cada vez más urbano y con brechas sociales, económicas y culturales más grandes.

Sin embargo hay buenas noticias, algunos gobiernos locales han desarrollado una política activa en este sentido.

Enfrentamos situaciones críticas, solo para dar cuenta de algunas de ellas, es de destacar: en el mundo hay 1.6 billones de personas viviendo en condiciones habitacionales precarias, es de resaltar que el 70% de ellas son mujeres. Millones de ninos viven en las calles y 1.7 billones de personas sin agua potable.

No solo esto, sino que los desalojos forzados continuan en todo el mundo, aunque el espiritu de las recomendaciones internacionales emanados de Naciones Unidas, reconocen que este tipo de acciones son violaciones a los derechos humanos.

Más aún, decenas de millones de personas viven en territorios ocupados, otros tantos, desplazados de sus poblados y ciudades, por razones de guerras, de ocupación extranjera o de simple especulación sobre sus tierras y sus asentamientos, donde no se respetan sus derechos individuales. Todos involucran situaciones de sufrimiento humano, pero particularmente afectan a las mujeres y los niños.

Frente al agravamiento del problema habitacional y urbano, tenemos propuestas,-solo para mencionar algunas-:

Seria urgente que se asigne presupuesto que considere a la vivienda una necesidad y un derecho básico con el mismo status que la salud y la educación - por ejemplo-, dado que es una de las politicasmas olvidadas por los gobiernos.

Necesitamos de políticas transparentes de subsidios, el subsidio puede constituirse en un instrumento regulador de la inequitativa distribución de la riqueza concentrada en pocas manos. Esto demanda a la vez, de mecanismos transparentes y consensuados entre los actores involucrados. En este sentido, por ejemplo, de los recursos asignados por los países
desarrollados una parte sustantiva deberia ser direccionado en este sentido.

Demandamos sistemas de monitoreo de.forma mancomundada entre los espacios internacionales, el PNUD en cada país tiene un rol a jugar en esta dirección.
Este proceso debiera ser más concreto y queremos expresar nuestra voluntad de colaborar en el mismo.

A la vez que es necesario reconocer que no construiremos verdadera gobernabilidad sin el reconocimiento al rol que deben jugar los gobiernos locales, a la relación de los mismos con los actores sociales, y en este sentido destacar la falta de proporcionalidad en el flujo de recursos hacia estos.

Sr Presidente, es una tarea prioritaria y urgente dejar la retorica para comenzar a trabajar conjuntamente para un futuro sostenible del desarrollo ambientalmente urbano, por el derecho a la ciudad, entender que la pobreza urbana debe inluirse en el centro mismo del paradigma de la sostenibilidad. Necesitamos resignificar la solidaridad en la comunidad internacional.

La misma irresponsabilidad frente a la degradación social, es la que verificamos frente a los recursos naturales. La desigualdad social, las discriminaciones de genero, raciales, etnicas, la degradación del ambiente, el empeoramiento de la calidad de vida de millones, son sinonimos de un mismo modelo.

Sin dudas este no es un momento para celebrar esta reunion, este es un momento en el cual les convocamos a reflexionar profundamente frente a los retrocesos quo confrontamos, entendemos que esta reflexión demanda de todos los actores involucrados en la producción social del habitat, en las viviendas, los barrios, las ciudades.

Estas se construyen en el mundo entero por millones de mujeres y hombres. Somos millones de mujeres y hombres que seguimos creyendo en la necesidad de sostener los suenos y utopias, construir realidadesy defender la calidad de vida para todos.

Vamos a continuar luchando por la transformación, por un mundo más equitativo y habitable, por defender gobiernos democráticos, responsables por la garantia y protección de los derechos de las personas; asi como continuaremos sosteniendo la necesidad de profundizar la ciudadania activa, de hombres y particularmente las mujeres, diluidas en las políticas y activas en las prácticas sociales cotidianas.