VIGESIMO QUINTO PERIODO EXTRAORDINARIO DE SESIONES
DE LA ASAMBLEA GENERAL PARA REALIZAR UN EXAMEN Y UNA
EVALUACIÓN GENERALES DE LA APLICACION DE LOS
RESULTADOS DE LA CONFERENCIA DE LAS NACIONES UNIDAS
SOBRE LOS ASENTAMIENTOS HUMANOS (HABITAT II)
 

INTERVENCION DE
S.E. EMBAJADOR LUIS RAUL ESTEVEZ
REPRESENTANTE PERMANENTE ALTERNO
 
 

 
EXPOSICIÓN DEL EMBAJADOR LUIS RAÚL ESTEVEZ, REPRESENTANTE
ALTERNO DE GUATEMALA, ANTE EL 25 PERÍODO EXTRAORDINARIO
DE SESIONES DE LA ASAMBLEA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS
PARA REALIZAR UN EXAMEN Y UNA EVALUACIÓN GENERALES DE LA
APLICACIÓN DE LOS RESULTADOS DE LA CONFERENCIA DE LAS
NACIONES UNIDAS SOBRE LOS ASENTAMIENTOS HUMANOS



Señor Presidente, Señoras y señores delegados:

Ante dificultades de última hora para que asistiera a este cónclave la máxima autoridad de nuestro Gobierno en materia de asentamientos humanos, me cabe el alto honor de presentar una breve reseña de la experiencia de Guatemala relativa al Programa Hábitat, aprobado en Estambul ya hace cinco años.

Empiezo reafirmando nuestra adhesión a los Principios de ese Programa, y señalando que las políticas y acciones desplegadas en mi país de 1996 al presente se ciñen, en alto grado, a la Declaración de Estambul sobre Asentamientos Humanos,y el Programa de Habitat. En la cumbre mundial en 1996, asumimos los objetivos universales de garantizar una vivienda adecuada para todos y de lograr que los asentamientos humanos fueran más seguros, salubres, habitables, equitativos, sostenibles y productivos.

Ahora, cinco años después, pasamos revista a los logros, y a lo mucho que todavía falta por hacer.

Uno de los logros más recientes en Guatemala, ha sido la formulación de la Política Nacional de Vivienda y Asentamientos Humanos, cuyo objetivo principal es propiciar el acceso a una vivienda adecuada a las familias guatemaltecas, dando prioridad a las destinadas a familias que se encuentran en situación de pobreza y extrema pobreza y grupos vulnerables y desfavorecidos, a través del fortalecimiento del marco legal, institucional, financiero y tecnológico que rige el sector, el desarrollo eficiente de la oferta de viviendas, el mejoramiento y ampliación de viviendas existentes y la dotación de servicios básicos, con la participación del gobierno central y local, la población organizada, organismos no gubernamentales, sector empresarial y la cooperación internacional

Esta política se ha preparado mediante un proceso de consulta con diferentes sectores de la sociedad civil, actores vinculados al desarrollo inmobiliario, y el financiamiento habitacional. Dicho de otra manera, se ha formulado como una Política de Estado, con carácter integral y con visión de largo plazo.

Fue a partir de 1996 que se había aprobado la Ley de Vivienda y Asentamientos Humanos, en la cual se establecieron las bases institucionales, técnicas y financieras para permitir el acceso a una solución habitacional digna y adecuada. El marco institucional creado por esta Ley fue influido posteriormente por los compromisos adquiridos en los Acuerdos de Paz, suscritos en diciembre de ese mismo año. Entre otros aspectos, se ha creado un programa específico para los refugiados, retornados, repatriados, desplazados internos, discapacitados y viudas.

En ese contexto general, y dentro de las limitaciones existentes, se han adoptado varias acciones concretas. Entre éstas, se pueden mencionar:
. El otorgamiento de subsidios y préstamos para vivienda, especialmente a las familias en situación de pobreza y extrema pobreza
. La creación del fideicomiso de inversión para realizar un mercado secundario de hipotecas aseguradas y reciclar los fondos para el financiamiento de vivienda.
. La legalización de la propiedad de la tierra en terrenos del Estado para asentamientos humanos precarios.

De otra parte, la aplicación de estas políticas ofrece algunos rasgos peculiares en Guatemala. Nuestra población es en su mayoría rural, ya que cerca del 65% vive en el campo. Es por ello que se han realizado esfuerzos tendientes a fortalecer el papel de la administración local como agente de desarrollo. Con todo, también sufrimos los problemas de la metropolización, con una concentración de más de 2.5 millones de habitantes en la Ciudad de Guatemala, con todas las demandas sobre recursos y el medio ambiente que ello entraña.

En ese sentido, desde mediados de los años 80, el marco institucional de Guatemala establece legislación de alcance local, que incluye la Ley de los Consejos de Desarrollo Urbano y Rural, y sobre todo, el Código Municipal. Estas leyes han sido la base para lograr que la Alcaldía sea un organismo ejecutivo y administrativo de gobierno local. No obstante los avances registrados, aún existen limitantes al desarrollo municipal. La capacidad de las alcaldías para obtener recursos propios provenientes de la contribución de sus habitantes es baja y, como consecuencia, dependen de las transferencias del Estado.

En resumen, nuestras políticas en materia de asentamientos humanos se encuentran reflejadas en la Matriz de Política Social 2000-2004. Contemplan un reordenamiento de las instituciones públicas que brindan apoyo al sector y una asociación más fructífera con instituciones privadas. También incluyen mecanismos financieros de largo plazo, como el establecimiento de un mercado secundario de hipotecas aseguradas. Se persigue, asimismo, la legalización de la propiedad de la tierra, sobre todo en los terrenos del Estado. Y, finalmente, se ha promovido el diálogo y la concertación para la solución de conflictos y la adopción de políticas en materia de asentamientos humanos.

Muchas gracias.