REPUBLICA DEL ECUADOR

MISION PERNLANENTE
ANTE LAS NACIONES UNIDAS

INTERVENCION DEL SEÑOR CRISTIAN CORDOVA CORDERO
VICEMINISTRO DE DESARROLLO URBANO Y VIVIENDA

EN EL XXV PERIODO EXTRAORDINARIO DE SESIONES DE LA
ASAMBLEA GENERAL PARA REALIZAR UN EXAMEN Y UNA EVALUACIÓN
GENERALES DE LA APLICACIÓN DEL PROGRAMA HABITAT.

Nueva York
8 de junio del 2001




(Discurso del señor Viceministro de Desarrollo Urbano y Vivienda de la República del Ecuador,
Don Cristian Córdova Cordero)

Señor Presidente:
Señores Delegados:

Expreso a nombre de mi Delegación el reconocimiento a usted, señor Presidente, por la acertada conducción de este evento de seguimiento y evaluación del Programa del Hábitat, cuyas relevancia y significación son importantes, no solo para cada país aisladamente, sino para toda la comunidad internacional, pues deberá contribuir a mejorar la calidad de vida, especialmente en aquellos países en que persisten incuestionables desequilibrios, que atentan contra las libertades y el bienestar de los individuos y las colectividades.

Por ello, el Gobierno ecuatoriano está decididamente comprometido para cumplir los objetivos previstos por el Programa del Hábitat. Así, ha puesto empeño en aspectos directamente relacionados con la vivienda, el fortalecimiento de los gobiernos locales y provinciales y la descentralización del Estado, entre otros.

El "Sistema de Incentivos para Vivienda" en áreas urbanas y urbano marginales, es un ejemplo. El Estado entrega por una sola vez, un subsidio único, directo y no reembolsable, a familias de ingresos bajos, con criterios objetivos y procedimientos transparentes para calificar beneficiarios. Crea y desarrolla un mercado privado y formal de vivienda, agilita la aprobación de proyectos; reduce y unifica tasas a impuestos por el traspaso de la propiedad. Es pues una herramienta que garantiza el derecho a la vivienda; propende a reactivar la economía; redistribuye los ingresos hacia los sectores menos favorecidos; incentiva el ahorro; da reglas claras y transparentes para el sector privado; y estimula al sector financiero privado a otorgar créditos hipotecarios.

Para superar la crisis de los sectores rurales, uno de cuyos impactos visibles es el crecimiento urbano acelerado, se cuenta también con programas de vivienda campesina, que agregan al subsidio directo, la autogestión y la participación de la comunidad beneficiada.

La modernización del Estado, como una nueva manera de concebir su forma de ser y de hacer, y como un medio para trasladar responsabilidades y capacidad a la sociedad y a sus órganos de gobierno local, es uno de los retos más importantes asumidos por el Ecuador. La descentralización del Estado, la participación ciudadana, la rendición de cuentas, son algunos de los instrumentos que están en pleno proceso de ejecución o de elaboración. Algunos con metas inmediatas, en este mismo año, aunque, obviamente, demandarán largos plazos para su total consolidación. Para ello, se ha iniciado ya el examen de consecuencias y la formulación de propuestas de traspaso de competencias y recursos del Gobierno Central, hacia los niveles de gobierno provincial y municipal.

Algunas municipalidades ejecutan igualmente planes tendientes a fortalecer y mejorar su gestión y sus capacidades, y aplican políticas y acciones concretas, con resultados objetivos y positivos en la eficiencia de la gestión local. Han adoptado mecanismos de gobierno, basados en la participación ciudadana. Definieron instancias de intervención gubernamentales, no gubernamentales, sociales y privadas, con el objetivo de garantizar un vínculo sistemático entre la población y su gobierno local, en materia de planificación, ejecución, seguimiento y evaluación de las políticas, programas y proyectos.

El Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda, ha formulado con el Banco del Estado y la Asociación de Municipalidades del Ecuador, un programa de asistencia técnica y crediticia, a aplicarse desde este año, para el fortalecimiento municipal. Se contempla la formación de un catastro predial bajo un sistema nacional, como base para la planificación y la recaudación tributaria.

Hay, en consecuencia, un conjunto de acciones orientadas a conseguir una auténtica práctica de los principios democráticos, asegurar la gobernabilidad, y lograr mayores niveles de equidad social y sustentabilidad ambiental, por medio de la racionalización, la modernización y la transparencia de la gestión gubernamental, y la participación y corresponsabilidad ciudadanas.

Sin embargo, señor Presidente y señores Delegados, el cumplimiento de estos propósitos, tanto como la ampliación o extensión de su ámbito de aplicación, no dependen solo de la voluntad política del Gobierno Nacional o de otras instancias gubernamentales, tampoco de sus recursos técnicos o de las posibilidades del sector privado.

El Ecuador tiene limitaciones económicas y financieras, en el sector público y en el privado, pues los recursos se encuentran fuertemente constreñidos por diferentes factores. Como es el caso de la carga que representa para el presupuesto nacional, el servicio de la deuda externa, al absorber más del 40% de los recursos del país.

Pero también deben citarse los impedimentos para acceder a nuevos mercados, ampliar el volumen de las ventas y diversificar la oferta exportable, impedimentos que nacen de las políticas de países industriales que establecen aranceles excepcionalmente altos, cuotas o cupos, restricciones sanitarias o de carácter técnico y medidas de defensa comercial, todos con fines proteccionistas. Pero aparte de esto, la competencia no es leal, debido a los altos subsidios que se otorgan en esos países a sectores productivos ineficientes y no competitivos.

En definitiva, Señor Presidente, Señores Delegados, es imprescindible integrar los compromisos y gestión internacionales, de manera que aseguren una coherencia y resultados cualitativos y cuantitativos de largo aliento. Deuda externa, comercio internacional, ciencia y tecnología, ayuda oficial para el desarrollo, en fin, todas las cuestiones atinentes al desarrollo tienen necesariamente que abordarse, y sobre todo, resolverse eficazmente, a partir de los valores fundamentales mencionados en la "Declaración del Milenio". En ella constan la solidaridad y la responsabilidad común, para sentar bases sólidas que den lugar a un crecimiento económico competitivo. En caso contrario, los hechos habrán de contradecir las expresiones de voluntad de los Gobiernos, las políticas macroeconómicas nacionales, las intenciones de transparentar y mejorar la eficacia del gobierno y la administración, pues los resultados serán nulos o, a lo más muy modestos y, lo que es más grave, no sustentables.

Nuestros países tienen que resolver esas cuestiones cruciales y los mecanismos institucionales de la comunidad internacional deben apoyar activamente para ese propósito.

Gracias.