DISCURSO PRONUNCIADO POR EL
Arq. SALVADOR  GOMILA,
VICEPRESIDENTE DEL INSTITUTO
NACIONAL DE LA VIVIENDA DE LA
REPUBLICA DE CUBA

PERIODO EXTRAORDINARIO DE SESIONES DE LA
ASAMBLEA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS
PARA EL EXAMEN DE LA APLICACIÓN DEL
PROGRAMA HABITAT  (ESTAMBUL  + 5)

New York
June 6, 2001


Sr. Presidente:

De Estambul hasta hoy, la evolución de los indicadores globales sobre los asentamientos humanos y las viviendas, no son nada alentadores para los países Ilamados del tercer mundo, como muestran los informes a este evento, incluyendo el de la propia Directora Ejecutiva. Las dramáticas realidades superan to que pueda expresar cualquier cifra estadística.

El acelerado proceso de urbanización y crecimiento de la población experimentado por nuestro planeta en las últimas décadas, determinó llegar a la enorme cantidad de 6000 millones de habitantes ....., pero no evolucionaron del mismo modo los acuerdos y promesas de mejoras en las soluciones a los acuciantes problemas de falta de viviendas, protección del medio ambiente y otros que son hoy más graves que nunca.

En la región de América Latina y el Caribe, la más urbanizada del planeta, estos procesos se han caracterizado por una insuficiente inversión social a incremento de la segregación urbana, marginalidad, inseguridad de la tenencia, violencia, acceso limitado a los servicios sociales y deterioro del medio ambiente; todo esto agravado por la frecuente ocurrencia de desastres naturales.

La realidad del 2001 para la región no es mejor que la de 1996 cuando nos reunimos en Estambul.

Los principios y compromisos suscritos en HÁBITAT II por los gobiernos, representan un hálito esperanzador para los millones de seres humanos que viven en condiciones de pobreza, en ambientes degradados y carentes de viviendas dignas y saludables.

La disminución de la ayuda a la cooperación internacional por los países más desarrollados, y las tendencias evidentes de suprimir o revertir algunos de los principios básicos y compromisos alcanzados hace 5 años en Estambul, ponen en riesgo estas conquistas y se requiere de una posición consecuente de los gobiernos para conservar los postulados de la Agenda Hábitat y avanzar decididamente en su implementación práctica.

Nuestro país, en medio de considerables limitaciones de recursos y del recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero que se le ha mantenido durante más de 40 años, trabaja por hacer efectivo el derecho a la vivienda y por asegurar la materialización de los principios, compromisos y el plan de acción derivados de la Agenda Hábitat.

Nuestra población tiene garantizada el acceso a los servicios básicos de educación, salud, cultura, deportes y otros, para todos los ciudadanos.

Se ha asegurado el suministro de agua potable por acueductos a todos los asentamientos rurales mayores de 300 hogares y la electrificación del 96 % del total de viviendas del país.

Existen facilidades económicas y crediticias para el acceso de la población a la vivienda que se construye por vía estatal, con subsidios superiores al 50% de su costo, sin impuestos a la propiedad y con plena seguridad de la tenencia, con más del 85 % de las familias propietarias de sus inmuebles.

Dada la especial significación a importancia de este Período Extraordinario de Sesiones, ratificamos aquí nuestra voluntad de integración y cooperación en el campo de la vivienda y los asentamientos humanos con todos los países; en especial con los de América Latina y el Caribe a través del Foro de Ministros de Viviendas y Urbanismo (Minurvi), para la implementación y consolidación del Plan de Acción Regional.

Concentremos voluntades y esfuerzos en detener el crecimiento de la pobreza para asegurar un futuro mejor a nuestros pueblos, más humano, de real equidad y con igualdad de posibilidades para todas las naciones y sus pobladores, independientemente de su tamaño y potencial económico o militar.

Confiemos una vez más en el hombre, en su sabiduría, en su sentido común, en su capacidad de actuar como ser humano, para que se logre imponer la racionalidad y la justicia de manera general en las relaciones entre los pueblos, y que se elimine la marginación, la pobreza y otras calamidades, que hoy más que nunca asedian la humanidad.

Muchas Gracias.