ESTAMBUL + 5
PERIÓDO ESTRAORDINARIO DE SESIONES DE LA ASAMBLEA GENERAL
EXAMEN Y EVALUACIÓN DE LA EJECUCIÓN DEL PROGRAMA DE HÁBITAT


 

 
 

INTERVENCIÓN DEL

Embajador Bernd Niehaus
 
REPRESENTANTE PERMANENTE DE
COSTA RICA ANTE LAS NACIONES UNIDAS


 


 

7 de junio del año 2001



Señor Presidente,

La erradicación de la pobreza, el desarrollo sostenible de los asentamientos humanos y la provisión de vivienda digna para todas las personas, constituyen obligaciones fundamentales, tanto de la Comunidad Internacional como un todo como de cada uno de nuestros Gobiernos. La Declaración Universal de los Derechos Humanos nos recuerda que "Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure . . . la salud y el bienestar, y en especial la alimentación, el vestido, la vivienda ."

 En consecuencia, la implementación del Programa de Hábitat y de la Declaración sobre las Ciudades y otros Asentamientos Humanos en el Nuevo Milenio, que pronto adoptaremos, deben ser profundamente humanistas. Su meta consiste en la promoción y el disfrute pleno de los Derechos Humanos, fundada en la dignidad intrínseca de cada persona.

Las ciudades son uno de los productos más altos de la civilización. En ellas se recogen todas las energías y esfuerzos, el arte y el conocimiento de la humanidad. Ellas presentan el ambiente idóneo para la interacción creativa y constructiva entre las personas. Sólo en ellas es posible encontrar la inmensa variedad de oportunidades y alternativas necesarias para el pleno desarrollo del ser humano en el plano intelectual, emocional y espiritual.

Lamentablemente, las ciudades también presentan las más abyectas condiciones de vida. La pobreza, el hambre, la enfermedad, la inseguridad, el desempleo, la discriminación, la falta de servicios básicos y los efectos de los conflictos y desastres naturales extienden sus sombras sobre nuestras amenazantes ciudades. ¿Cuantos niños viven en las calles? ¿Cuantos ancianos mueren ignorados? ¿Cuantas familias pasan hambre?  Las ciudades pueden ser profundamente deshumanizantes. Es muy facil dejarse cegar por sus luces y no querer ver el sufrimiento de sus habitantes.

La pobreza constituye el principal obstáculo al desarrollo sostenible de asentamientos humanos. Si no poseemos los recursos económicos necesarios, es imposible mejorar las condiciones de vida de nuestros ciudadanos. El reto de la pobreza es multidimensional.  Para superarlo resulta indispensable enfrentar y satisfacer las múltiples necesidades en materia de alimentación, salud, vivienda, agua potable, educación, capacitación laboral, empleo, salarios justos, productividad, competitividad y acceso a las oportunidades. Debemos, además, luchar en contra de los obstáculos estructurales, que agudizan el problema de la pobreza o que nos impiden superarla, tal y como los desequilibrios financieros, la falta de capital para la inversión productiva y social, las restricciones al acceso a los mercados internacionales y las catástrofes naturales, que tiene efectos devastadores en las economías más pobres y vulnerables.

 Igualmente, debemos enfrentar el peligro del crecimiento irregular, que oscurece el futuro con la sombra de una mayor brecha entre los más pobres y los más ricos. La falta de equidad en el acceso a las oportunidades acentúa los conflictos sociales, reduce la gobernabilidad y genera violencia social. Por ello, es indispensable que adoptemos medidas eficaces para crear sociedades más justas y equitativas. En este contexto, el diseño y construcción de la infraestructura de los centros urbanos debe apoyar el desarrollo económico estimulando las actividades productivas y la generación de empleo.

Señor Presidente,

En los últimos años, hemos sido testigos de repetidas catástrofes naturales en el área centroamericana. Si bien estos desastres han surgido de eventos naturales, tales como huracanes, terremotos y lluvias torrenciales, sus lamentables efectos han sido acentuados por deficiencias en el desarrollo y crecimiento urbano. El costo humano, económico, político y social de enfrentar las emergencias ambientales es inmenso. Por ello, el diseño urbano debe reducir la vulnerabilidad de los asentamientos ante estas catástrofes. Es necesario adoptar técnicas de construcción que minimizen los efectos de los movimientos de tierra y debe prohibirse la construcción en las zonas proclives a sufrir inundaciones o avalanchas. Una política ambiental que garantice el manejo sostenible de la tierra, que evite la deforestación y la eroción y que asegure el manejo adecuado de las aguas es la mejor garantía en contra de los desastres naturales.

 El desarrollo sostenible de los centros urbanos requiere de la elaboración de planes de desarrollo que tomen en cuenta los recuros naturales disponibles, las necesidades presentes y futuras de la comunidad, el manejo de desechos y de la contaminación, el acceso a servicios básicos y de transporte así como estudios de impacto ambiental. Estos aspectos técnicos debe ser acompañados de un continuo proceso de consulta democrática y transparente con las comunidades, con miras a responder efectivamente a sus necesidades y expectativas.

Señor Presidente,

Hoy en día, me complace poder decirlo, Costa Rica tiene un activo programa de construcción de vivienda popular dirigido a garantizar el Derecho Fundamental de todos los Costarricenes a una vivienda digna. Los programas sociales de mi país procuran otorgarle a todas las familias un hogar seguro, pleno acceso a los servicios básicos de agua, electricidad y manejo de desechos, así como acceso equitativo a servicios de salud y educación de calidad. Estamos convencidos que sólo así, por medio de un firme compromiso político, es posible otorgarle, a todas las personas, las condiciones de vida dignas, que ellas se meceren.

Gracias