Embajador Alfonso
Valdivieso,
Representante Permanente
de Colombia ante las Naciones Unidas,
con ocasión
del 25º Período Extraordinario de sesiones de la Asamblea General
de las Naciones Unidas dedicado a la revisión y evaluación
de la implementación de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre
Asentamientos Humanos (Habitat II).
Nueva York, Junio
6 de 2001
Señor Presidente de la Asamblea General,
Señor Secretario General de las Naciones Unidas,
Señoras y Señores Jefes de Delegación,
Señoras y Señores,
La delegación de Colombia los saluda y hace votos por el éxito
de las deliberaciones de esta Asamblea Extraordinaria de Naciones Unidas
en el marco de la primera revisión quinquenal de la II Conferencia
de las Naciones Unidas sobre Asentamientos Humanos (Habitat II).
Hace cinco años la comunidad internacional se reunió
y acordó trabajar mancomunadamente en busca de soluciones reales
a los problemas que estaban enfrentando las ciudades y los asentamientos
humanos en todos los países del globo. Adoptamos la Declaración
de Estambul y el Programa de Habitat. Convencidos de la importancia de
estos asuntos para el desarrollo sostenible de nuestros pueblos, nos comprometimos
a trabajar sin descanso en esta ardua tarea.
Hoy hacemos una primera evaluación a la ejecución y puesta en marcha de este ambicioso Programa y vemos resultados positivos y palpables para algunos y no tan buenos y visibles para otros. En Colombia, en particular, ha sido grande el esfuerzo realizado y podemos decir con satisfacción que hemos avanzado en la implementación de muchos de los propósitos del Programa de Habitat. No obstante, debemos reconocer la difícil tarea que aún tenemos frente a nosotros.
Colombia ha participado activamente en el proceso preparatorio de esta
Sesión Extraordinaria con el convencimiento pleno de su importancia.
En los diversos escenarios donde se ha desarrollado este proceso, Colombia
ha puesto de presente la voluntad política que asiste al gobierno
de nuestro país, y los avances registrados en cumplimiento de los
compromisos del Programa de Habitat.
En este sentido, quisiera mencionar brevemente algunos de estos
logros:
1. La demanda de vivienda en Colombia
En Colombia la oferta de vivienda ha sido utilizada como instrumento
de desarrollo, de reivindicación social de familias afectadas por
factores de violencia, de generación de empleo y de reactivación
económica. Cabe señalar que la producción de vivienda
en el país en el transcurso de los últimos 25 años
se ha multiplicado por tres.
En la actualidad, el gobierno nacional ha dado inicio a un programa
de urbanización a gran escala de terrenos dedicados a la construcción
de vivienda de interés social con recursos provenientes del aporte
de países amigos, con lo que se propone por la adecuada atención
de las familias afectadas por la violencia y demás factores perturbadores
de un adecuado desempeño social.
El sector privado y las administraciones locales son y seguirán
siendo en nuestro país grandes aliados para el desarrollo de programas
sociales y en el cual la vivienda es acción prioritaria. Las alianzas
estratégicas con la participación de los actores mencionados
permiten multiplicar los esfuerzos y recursos destinados para este fin.
2. Aspectos normativos y legales de la
política de vivienda.
La Constitución Política de Colombia establece en su
articulo 51, como parte de los derechos económicos, sociales y culturales,
que todos los colombianos tienen derecho a una vivienda digna y que el
Estado fijará las condiciones necesarias para hacer efectivo este
derecho y promoverá planes de vivienda de interés social,
sistemas adecuados de financiamiento a largo plazo y formas asociativas
de ejecución de estos programas de vivienda.
Ello introdujo por primera vez en Colombia el sistema de subsidios directos
a la demanda. La política de vivienda de interés social otorga
subsidios para facilitar el acceso a una solución habitacional a
las familias de más bajos recursos. Las entidades ejecutoras de
esta política son, por una parte, el INURBE, entidad gubernamental,
la cual atiende a las familias que no tienen una vinculación formal
con el mercado laboral, con recursos del presupuesto nacional, y por otra,
las Cajas de Compensación Familiar, entidades privadas que atienden
a las familias con vinculación formal al mercado laboral, con recursos
de los aportes parafiscales.
3. Regularización y titulación
de la propiedad
En Colombia contamos con el programa de regularización y titulación
de la propiedad que consiste en que las entidades públicas del orden
nacional cederán a título gratuito los inmuebles de su propiedad
que sean bienes fiscales y que hayan sido ocupados ilegalmente para vivienda
de interés social, siempre y cuando la ocupación ilegal haya
ocurrido con anterioridad al 28 de julio de 1988".
Las acciones pueden resumirse en dos:
* La formalización de los derechos de propiedad
sobre los predios urbanos originalmente de propiedad de entidades estatales
del orden nacional o municipal, ocupados sin soporte legal, y
* El establecimiento de un sistema
de titulación moderno, que opera simultáneamente con sistemas
modernos de registro y catastro, y permite ejecutar procesos de regularización
de la propiedad masivos con costos razonables.
De esta manera el gobierno Colombiano viene impulsando la regularización
de la tenencia de la propiedad inmueble y generando con ello la adecuada
seguridad jurídica de las familias y reforzando los ingresos de
los gobiernos locales.
4. Los servicios públicos básicos:
un reto a la gestión urbana
En materia de servicios públicos, el gobierno de Colombia ha
desarrollado un Plan de Agua Potable y Saneamiento Básico cuyos
objetivos están orientados a superar la brecha de cobertura y calidad
existentes entre grandes ciudades, ciudades intermedias y pequeñas,
y zonas rurales, teniendo en cuenta criterios de eficiencia, modernización
empresarial y sostenibilidad financiera y ambiental.
Para el diseño y formulación del Plan se adelantó
un diagnóstico sectorial analizando principalmente las características
de la prestación de los servicios de acueducto y alcantarillado
en sus dos puntos críticos: calidad y cobertura, y su impacto sobre
la población objetivo e incluyo la evaluación del ordenamiento
institucional del sector tanto en el nivel nacional como en el territorial.
5. Planificación y productividad
en los asentamientos humanos.
Colombia tiene actualmente 42 millones de habitantes de los cuales
aproximadamente 30 millones, el 72%, vive en cerca de 1.100 centros urbanos
que se distribuyen a veces en forma concentrada y a veces dispersa sobre
la geografía. Es una verdad indiscutible la predominancia de la
vida urbana en el país. Del país rural de los años
50 se pasó al urbano de la actualidad, generando con ello todos
los efectos, positivos y negativos, de una urbanización acelerada.
Es por ello que se puede afirmar que la Colombia de hoy es un país
de ciudades.
Tanto el gobierno nacional como las localidades, han asumido el reto
de reorientar los procesos de intervención en la vida urbana, asumiendo
que las acciones que se emprendan son una función pública,
en donde prima el interés general sobre el particular y en donde
se cumplan las funciones sociales y ecológicas de la propiedad.
El reto de la planificación urbana no puede ser enfrentado exclusivamente
por el sector público local y nacional. Las responsabilidades se
distribuyen en la actualidad entre el Estado, los gremios, los consumidores,
los productores, etc., es decir, es una responsabilidad pública
en sentido estricto.
6. La sostenibilidad del medio ambiente
urbano.
Es evidente la importancia de contar con ciudades y asentamientos urbanos
sostenibles. Esto es, la relación en entre las variables económicas
sociales y ambientales deben estar en armonía para asegurar sus
sostenibilidad en el tiempo. Un aspecto esencial en este plano es el transporte
urbano. Las administraciones locales en Colombia, han adoptado estrategias
de transporte urbano sostenible, que intentan la implementación
de transporte masivo con características de eficiencia en tiempos,
uso racional y adecuado de combustibles y energía, así como
la optimización en la articulación del espacio público
a través de redes viales adecuadas.
7. Vulnerabilidad y acciones de política
publica
Dadas las condiciones naturales y antrópicas, el país
ha acumulado una larga experiencia en el manejo de eventos catastróficos.
Hemos sido víctimas de desastres naturales de grandes magnitudes
que han arrasado con ciudades y pueblos enteros. En este contexto, hemos
adoptado el programa institucional de mejora en la respuesta frente a emergencias
que involucra desde los altos niveles del Estado hasta las comunidades
locales.
Hemos adoptado para la atención de emergencias un conjunto de
documentos o protocolos nacionales de actuación, en donde se identifica
una clasificación de desastres y los correspondientes niveles de
atención.
8. Retos hacia el futuro.
A pesar de los enormes esfuerzos hechos por el Gobierno colombiano,
los problemas de una urbanización rápida y en ocasiones desordenada,
el impacto del conflicto armado interno que ha desplazado a cientos de
colombianos hacia los centros urbanos y los efectos de una recesión
económica mundial, han dificultado nuestras políticas de
asentamientos humanos de manera considerable.
Estamos convencidos que los retos que enfrentamos hacia el futuro para proveer de vivienda adecuada a todos los colombianos, para tener ciudades seguras con infraestructura de servicios básicos adecuados y para eliminar de nuestras calles el crimen, la indigencia y la corrupción, serán alcanzables sólo mediante el compromiso de nuestros mismos ciudadanos, en primera instancia, y como complemento de la mayor importancia, con la ayuda de la comunidad internacional mediante el fortalecimiento de la cooperación internacional. Nuestros esfuerzos internos serán más efectivos si contamos con la transferencia de tecnología adecuada y si las entidades de crédito multilaterales se vinculan y facilitan la financiación de programas sociales y en especial de vivienda.
Para terminar, señor Presidente, creemos que esta Asamblea Extraordinaria debe identificar claramente la necesidad de una mayor y más agresiva ejecución del Programa Habitat. El espíritu de colaboración y asociación entre gobiernos, autoridades locales, el sector privado, la sociedad civil en general, y las organizaciones no gubernamentales, es un requisito para la efectiva implementación de la Declaración de Estambul y del Programa Habitat. Igualmente, es esencial contar con los recursos financieros adecuados. Es también importante contar con los mecanismos institucionales efectivos, y en este sentido, apoyamos el fortalecimiento tanto de la Comisión de Asentamientos Humanos como del Centro Habitat.
Muchas gracias.