INTERVENCIÓN DEL MINISTRO DE VIVIENDA,
URBANISMO Y BIENES NACIONALES DE CHILE,
SR. JAIME RAVINET.
 

PERÍODO EXTRAORDINARIO DE SESIONES DE LA
ASAMBLEA GENERAL PARA REALIZAR UN EXAMEN Y
UNA EVALUACIÓN GENERALES DE LA APLICACIÓN
DE LOS RESULTADOS DE LA CONFERENCIA DE LAS
NACIONES UNIDAS SOBRE LOS ASENTAMIENTOS
HUMANOS (HABITAT II)
 

NUEVA YORK, JUNIO DE 2001

 

Señor Presidente, excelentísimos señoras y señores delegados:

1- Vengo en representación de mi país, Chile. Presido una delegación integrada por pobladores, parlamentarios, alcaldes, académicos, empresarios y funcionarios de gobierno. Representamos a una nación que durante muchos años ha sostenido un
esfuerzo conjunto y mancomunado para avanzar en la construcción de mejores condiciones de vida para los más necesitados.

Chile es un país pequeño de 15 millones de habitantes, con poco más de 4 millones de viviendas, de las cuales cerca de un millón se han construido durante la última década. Podemos con orgullo decir que estamos disminuyendo el déficit de viviendas en Chile, y que desde hace 50 años el proveer de viviendas a los más pobres ha sido una prioridad de todos los gobiernos.

Hoy estamos más cerca de lograr que cada familia chilena tenga una vivienda propia donde vivir.

2-  COMO LO HEMOS HECHO:

En Chile se demuestra, que la implementación de políticas publicas eficaces es fundamental para mejorar la calidad de vida de nuestros asentamientos humanos, tales como:

. El crecimiento sostenido de la economía, los equilibrios fiscales y el persistente incremento de la inversión social pública en saneamiento, vivienda y hábitat;

. Una acción de colaboración permanente entre los agentes públicos y privados  -  estos últimos construyendo y desarrollando proyectos con subsidios estatales y contribuyendo a su financiamiento  -  es condición indispensable para los avances sistemáticos en el enfrentamiento de los déficit cuantitativos y cualitativos de vivienda, que se manifiesta en otras áreas de la infraestructura de las ciudades.

. Hemos establecido una política de concesiones en infraestructura pública (caminos y redes interurbanas, puertos y la industria sanitaria), lo que ha permitido multiplicar por tres la inversión tradicional, con razonables Tasas de ganancia y marcos regulatorios fuertemente validados. La expansión de la experiencia concesional aparece también hoy respecto de terrenos y áreas fiscales de interés turístico, y la construcción de recintos carcelarios.

. La claridad de las reglas que rigen la postulación al acceso a la vivienda, favoreciendo la transparencia en los procedimientos, el ahorro sistemático de cada familia postulante, la organización de los demandantes, como asimismo el pago de las obligaciones y créditos contraídos por los beneficiarios.

. La organización de la ciudadanía, que contribuyen de modo importante a los avances producidos.

. Las mejoras introducidas en la institucionalización pública central, regional y municipal, mediante la modernización y profesionalización de éstas, el mejoramiento en la información y en la calidad del servicio a los grupos beneficiarios;

Los principios anteriores que han sido la base de nuestra política de acción han demostrado tener resultados eficientes y eficaces en circunstancias de distintos crecimientos económicos, como es el caso de la segunda mitad del periodo 1997-2001, donde la crisis internacional nos ha obligado a tener una aún superior disciplina de inversión y gasto público.

En síntesis, los principios de expansión productiva, colaboración público-privada, transparencia de procedimientos, organización ciudadana y modernización institucional, son tanto o más válidos en circunstancias de contracción económica.

LOS DESAFÍOS ACTUALES

Sin embargo, queda mucho por hacer. Nuestro país aún presenta niveles de insatisfacción de necesidades, que llevan a muchos de nuestros compatriotas a vivir en condiciones extremadamente marginales. Deseo en esta ocasión compartir con ustedes nuestros desafios, que seguramente son también los de muchos de los países que están representados aquí.

A) CONSTRUIR UNA PATRIA MÁS JUSTA.

En Chile se consiguió - en la década de los 90 - una disminución altamente significativa en los niveles de pobreza (de 2 de cada 5 familias a 1 de cada 5, esto es una reducción de la pobreza desde el 40% al 20% de la población), como resultado de una duplicación del producto en la década y de activas a innovadoras políticas sociales.

Como resultado del incremento importante de la esperanza de vida, la disminución de los tamaños familiares y el incremento de las expectativas se observan nuevas problemáticas en materia de vivienda y hábitat. Por tanto hemos tenido que adaptar los programas de respuesta gubernamental a estas circunstancias y ya no es posible pensar en solucionar sólo la carencia habitacional, sino más bien asumir un enfoque integral que genere programas que vayan en beneficio de los sectores de pobreza más aguda.

B) TERMINAR CON LA FALTA DE VIVIENDAS EN CHILE.

Debemos enfrentar la tarea de resolver la dramática situación que enfrentan familias chilenas, que aun no logran acceder a una vivienda segura y digna.

El desafio de país, es ser capaz de solucionar el déficit habitacional durante los próximos 10 años. Es una meta muy ambiciosa, pero con el compromiso de todos estamos dispuestos a abordarla, como testimonio y homenaje al bicentenario de nuestra vida independiente como nación.

Nos hemos comprometido a construir anualmente 25.000 viviendas de estándar mínimo - todas con capacidad para ser ampliadas - para los más carenciados, estimulando el ahorro, y aportando un subsidio estatal sin necesidad de crédito hipotecario.

El programa Chile Barrio logrará en - desde aquí hasta el año 2005 - la erradicación de 100.000 familias que habitan en campamentos o favelas y 30.000 más al año 2007.

El conjunto de estos dos programas significará que en el año 2007 habremos dotado de viviendas a las 300.000 familias más pobres de Chile.

C) CONSTRUIR CIUDADES MÁS AMIGABLES Y SEGURAS.

En Chile también se vive el proceso de concentración de la población en ciudades. Hoy el 85% de nuestra población radica en zonas urbanas.

Por tanto, salir a enfrentar este desafio contemporáneo constituye otra de nuestras preocupaciones como país.

La expansión horizontal de manera espontánea, constituye un fenómeno conocido en toda América Latina y las consecuencias de ello también.

Por esto estamos impulsando una política de desarrollo de las ciudades, que busca el aprovechamiento y recuperación de barrios y zonas centrales y el pleno aprovechamiento de las redes existentes de servicios a incluso la "vivienda antigua" como tipo de solución al déficit de las familias sin acceso. Hemos favorecido programas de densificación urbana, sobre la base del despliegue de instrumentos de ordenamiento territorial que los refuerzan.

Entre las líneas de acción futuras cabe destacar:

DESARROLLO INSTITUCIONAL
Consideramos necesario modernizar nuestra institucionalidad a fin de hacer más eficiente la gestión urbana.

GESTIÓN DEL DESARROLLO URBANO Y TERRITORIAL.
Es preciso desarrollar nuevos sistemas de información y metodologías de planificación.

REFORMA AL FINANCIAMIENTO DEL DESARROLLO URBANO Y TERRITORIAL
Se requiere reorganizar la asignación del gasto público considerando zonas y sus estrategias de desarrollo, los sistemas impositivos sobre la propiedad.

MANEJO AMBIENTAL URBANO
Desarrollaremos planes de forestación urbana, planes de recuperación de áreas deterioradas, y otros. La ciudad debe crecer en sustentabilidad con el medio ambiente.

FORTALECIMIENTO DE LA PARTICIPACIÓN CIUDADANA
La ciudad se construye entre todos: Gobierno, sector privado y actores sociales.

D) ESTIMULAR LOS VILLORRIOS Y ASENTAMIENTOS HUMANOS EN EL MUNDO RURAL

E) UN PAÍS UNIDO.

A lo largo de la historia reciente hemos hecho esfuerzos por construir y conservar las confianzas mutuas. Nuestra intención es seguir por ese camino que ha demostrado ser eficaz.

La experiencia nos ha indicado que una actitud de colaboración permanente entre los agentes públicos y privados, entre gobierno y oposición, ha sido una condición indispensable para los avances sistemáticos en el enfrentamiento de los déficit cuantitativos y cualitativos de vivienda y servicios esenciales.

Frente al desafio de dar respuesta a las necesidades de habitación para un gran número de personas, es preciso establecer y reforzar los lazos de cooperación con la comunidad internacional.

Intercambiar experiencias, desarrollar tecnologías, construir futuro, son palabras que deberían resonar orientando nuestras tareas.

Hoy ante este foro mundial deseo reiterar nuestra colaboración y les instamos a emprender las tareas que - de una vez por todas - nos encaminen hacia la construcción de un mundo más habitable donde todos puedan crecer y desarrollarse.

Muchas gracias.