VENEZUELA
 

Intervención

del

Luis Alfonso Dávila G.
Canciller de Venezuela

en la Sesión Especial de la Asamblea General sobre la Infancia
 

New York, 10 de Mayo de 2002



"Cuando se tiene un niño,
se tiene al niño de la casa y al de la calle entera,
se tiene al que cabalga en el cuadril de la mendiga
y al del coche que empuja la institutriz inglesa
y al niño gringo que carga la criolla
y al niño blanco que carga la negra
y al niño indio que carga la india
y al niño negro que carga la tierra".

Con esa brillante sensibilidad expresa el bardo criollo Andrés Eloy Blanco, las sensaciones que inspiran no uno, o dos, sino los infinitos niños de la tierra....!

Venezuela aplaude la celebración de éste Período Extraordinario de Sesiones como oportunidad que se nos brinda, no sólo para evaluar las acciones y los logros obtenidos desde 1990, sino de igual forma, para construir desde el presente, un futuro mejor para los niños y niñas del mundo. Venezuela ratificó la Convención sobre los Derechos del Niño el 13 de septiembre de 1.990. Allí asumimos el compromiso de velar por el cumplimiento de sus disposiciones.

La República Bolivariana de Venezuela, está en pleno proceso de construcción de su propio camino el cual, por ser pacífico y democrático, atrae la atención de la comunidad internacional y ya puede, desde esta alta tribuna, exhibir con mucho orgullo algunos logros concretos: un marco juridico  nuestra Constitución Bolivariana. También la Ley Orgánica de Protección Integral del Niño y del Adolescente, cuya finalidad es cumplir con las disposiciones de la Convención. Con esta modernísima Ley, se creó el Sistema Nacional de Protección, integrado por todos los organismos estratégicos en materia de infancia, propiciando una red nacional en los 24 estados de Venezuela y los 334 municipios de toda la geografía nacional.

Venezuela, en su concepción de Democracia Participativa, sometió a la consulta de niños y adolescentes la evaluación del Plan Operativo Nacional en esa área, con el fin de incorporar las observaciones que ellos formularan. Esta iniciativa se inscribe dentro de la ampliación de los derechos sociales consagrados en la Constitución Nacional, clasificados en cuatro grandes categorías, a saber: Supervivencia, Desarrollo, Protección y Participación.

En esta cita mundial hay un grupo de niños y adolescentes venezolanos. Ellos, hace unos momentos, me pidieron hacer un llamado a aquellos naciones que no lo han hecho, para que suscriban la Convención, y a materializarla con hechos concretos, como lo estamos haciendo nosotros. Felicitamos al Grupo de Río por sus aportes y su lucidez en las negociaciones previas y durante ésta Cumbre.

Quiero informarles que en Venezuela la inversión dedicada a la niñez y a la infancia se incrementó desde un 2% del PIB, hace tres años, a un 7% donde se encuentra hoy. Esa cifra representa casi un 25°lo del Presupuesto Nacional. Hemos incorporado, en los últimos tres años, un millón cuatrocientos mil niños que estaban excluidos o que habían desertado dei sistema escolar, Controlando las variables macroeconómicas, particularmente la inflación, logramos sacar de la pobreza a mas de un millón quinientas mil personas, muchas de ellas infantes y adolescentes, con !o cual queremos cortar ese verdadero eje del mal constituido por la pobreza y la delincuencia. Hemos creado el Banco de la Mujer, con lo cual estimulamos la asociación de mujeres que antes estaban desempleadas, otorgándoles créditos para que se inicien en una actividad económica productiva. Igualmente se ha creado el Banco del Pueblo Soberano. Hemos inaugurado ya mas de 2500 Escuelas Bolivarianas y este año llegaremos a 3000. Éste es un concepto integral de atención al estudiante y que reivindica la idea de un niño sano, educado y alimentado, atendiéndolo durante todo el horario de trabajo de sus padres. Paralelamente hemos triplicado, en tres años, el salario de los docentes. La educación es y será el centro de la estrategia destinada a la formación del nuevo ciudadano venezolano. Quiero compartir con ustedes el orgullo que sienta por nuestra Orquesta Sinfónica Juvenil e Infantil, la cual es solo una muestra de un amplio proyecto social que incrementó de 60 mil a más de 110 mil, los niños y jóvenes que participan en él.

En el área de la salud, hemos reducido la tasa de mortalidad infantil a 17 por mil. El promedio mundial es de 57, y en los países en desarrollo es de 63. A través de las redes de promoción de la calidad de vida, se presta, hoy, atención integral 250.000 niños y niñas en 19.000 hogares de cuidado diario. La meta para este año es alcanzar los 300.000 niños atendidos. Mediante el programa Hospital Amigo de los Niños (18 hospitales en todo el país), se incrementó la atención a los menores de 1 año, cuyo resultado inicial es la disminución en un 10% de la tasa de mortalidad infantil por inmadurez pulmonar. Se están ejecutando programas de estímulo a la lactancia materna exclusiva. Hoy, en Venezuela, el Estado le garantiza a toda la población, el acceso gratuito a las vacunas contra enfermedades infecciosas prevenibles a todos los menores de 5 años, como la poliomielitis, el sarampión, la tosferina, la difteria, la rubéola, la tuberculosis, la hepatitis y la meningitis. Muchas de ellas ya erradicadas.

En fin, no quiero cansarlos con cifras y datos, pero si quiero hacerles saber que todas estas intenciones, planes y logros concretos, se vieron seriamente amenazados cuando, en días pasados, un grupo de corsarios o filibusteros de la política asaltó el poder legítimamente constituido. Aquello fue un hecho sin precedentes, un pequeño grupo elitesco con recursos y con el apoyo de ciertos elementos que hoy se investigan, secuestraron al Presidente Constitucional de la República y decretaron la disolución del Poder Legislativo,descabezaron las Instituciones, desconocieron Gobernadores y Alcaldes, todos electos por el pueblo.

Siento pena que situaciones como estas hubiesen ocurrido en mi país, pero siento igualmente orgullo de que un pueblo, con cultura política, consciente de su responsabilidad y de su compromiso histórico, ese mismo del cual les he venido hablando, salió a la calle, sin armas, can su decisión y su coraje, a defender la Democracia, la Constitución Bolivariana, a su gobierno legítimo y a reponer al Presidente Hugo Chávez en el pleno ejercicio del cargo que le había sido otorgado de manera libre y democrática. Deseo agradecer, en nombre de mi gobierno, al Grupo de Río, a la OEA, al G-15, al G-77, al Movimiento de los No Alineados, particularmente, a aquellos países que inequívoca y rápidamente, sin dilaciones de ningún tipo, reconocieron en ese hecho la comisión de un golpe de Estado res aldaron sin titubeos al Gobierno democratico y constitucional de la Republica
 

En nombre de los niños de Venezuela y de los niños de todo el mundo, quiero ratificar nuestra preocupación porque la asistencia de los países desarrollados a los países más necesitados ha decaído de manera considerable. Aún no hemos entendido que invertir en los niños es sinónimo de invertir en el futuro. Durante la Conferencia Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo, celebrada recientemente en México, el Presidente Hugo Chávez Frías propuso la creación de un Fondo Humanitario Internacional, que nos permita romper el círculo vicioso de la pobreza que tanto afecta a la infancia. Este Fondo, constituido por un porcentaje de la deuda externa del mundo en desarrollo y un porcentaje de los gastos militares, pudieran entonces invertirse en programas que reduzcan la mortalidad infantil y beneficien a la infancia.

Solo así estaríamos atendiendo la demanda común de todos los niños que asistieron a esta Cumbre: ESCUCHARLOS! ! !

..... y le estaríamos diciendo SÍ a los niños.

Señor Presidente, Señores Delegados.