URUGUAY
 

Intervención

del

Sr. LUIS A. HIERRO LOPEZ
Vicepresidente de la República Oriental del Uruguay

Vigésimo Séptimo Periodo Extraordinario de Sesiones
de la Asamblea General en favor de la Infancia
 

Nueva York, 8 al 10 de mayo de 2002

(verificar con texto leído)


Señor Presidente:

En primer término, corresponde reconocer el enorme esfuerzo ordenador y progresista que Naciones Unidas y UNICEF han desarrollado en estos años para mejorar la situación de los niños, para imponer metas generales y para hacer el seguimiento de los programas nacionales.

Con la adopción, en 1991, de la Declaración y el Plan Mundial de Acción para la Infancia, por los más altos representantes de nuestros Gobiernos reunidos en la Cumbre Mundial para la Infancia, la comunidad internacional iniciaba una acción colectiva llamada a tener un profundo impacto sobre el destino de la humanidad en el siglo 21. Los efectos de esa acción en los últimos diez años han sido modestos, como lo señala el Secretario General en su informe, pero nada desdeñables.

Se han hecho progresos en ciertos sectores de la salud y de la protección de la infancia, se ha estimulado la preparación de programas nacionales para hacer posible la consecución de los objetivos de la cumbre,  pero sobre todo la adopción de la Convención sobre los Derechos del Niño es un hito histórico al reconocer a los niños como titulares de derechos, y al permitir encarar la solución de los problemas de la infancia sobre la base del desarrollo de una cultura de derechos humanos.

De allí la trascendencia de esta sesión especial y de su documento de resultado, titulado "Un Mundo apropiado para los Niños", destinado a renovar el impulso iniciado hace una década mediante el establecimiento de una serie de metas, estrategias, y acciones basadas en las evaluaciones nacionales de los progresos alcanzados desde la ultima cumbre. El Uruguay agradece a la Presidenta del Comité Preparatorio, la Embajadora Patricia Durrant de Jamaica, a cuya inteligencia y generosa dedicación debemos la feliz conclusión de esta Asamblea.

La realización de estas conferencias y la publicación de información especializada son mojones importantes para afianzar una conciencia universal solidaria, que nos orienta y nos obliga a los Gobiernos a proseguir en la lucha contra toda forma de discriminación a los niños.

Uruguay se encuentra entre los países de Alto Desarrollo Humano y, en esa medida, deseamos informar sobre los importantes avances registrados desde 1990, cuando asumió, como propios, los compromisos del plan de Naciones Unidas sobre "La supervivencia, la protección y el desarrollo del Niño".

Como país profundamente respetuoso del Derecho, la principal y permanente meta uruguaya es el cumplimiento y la más estricta aplicación de la "Convención de los Derechos del Niño", ratificada en 1990 a través de la ley No. 16.137.

Con los programas instrumentados por diversos Gobiernos en la última década, Uruguay puede afirmar que ha cumplido con éxito la consagración de las metas principales como la cobertura de salud y nutrición, la escolaridad, el combate a la pobreza y la integración de los menores a la convivencia social.

El Indice de Desarrollo Humano de ONU-PNUD ubica a Uruguay entre los países con alto desarrollo. En la última medición del año 2001 el país figuró en el lugar No.37 y a la cabeza de las naciones latinoamericanas. A su vez, CEPAL ha ratificado sistemáticamente que Uruguay es la nación de América Latina que más eficazmente combate la pobreza y que muestra mejores desempeños en la distribución de la riqueza. En esa medida, la condición de vida de nuestros niños acompasa en general la situación favorable de la población adulta. Es de destacar que estos logros se han venido alcanzando en un contexto económico recesivo, lo cual pone de relevancia el compromiso continuo y determinado de sucesivos gobiernos y administraciones.
 

Recursos financieros y Programas.

El 75% del Presupuesto Nacional está dedicado a las cuestiones sociales como educación, salud, vivienda y prestaciones previsionales. El gasto en Enseñanza llega al 15.5% del Presupuesto y las inversiones en Salud Pública representan el 11 % del presupuesto total. El INAME -Instituto Nacional del Menor- que es el organismo oficial dedicado a la formación de niños y jóvenes sin familia, tiene un presupuesto mayor a dos de los tres Poderes del Estado: el Poder Legislativo o Parlamento y el Poder Judicial.

A estas cifras, que demuestran la decisión política de afirmar la equidad, debe agregársele una vasta red de Programas e instituciones, oficiales y privadas, que desarrollan una acción coordinada y eficiente. Ello evidencia una modalidad de trabajo moderna, abierta y democrática que conjuga los esfuerzos del Estado con los de la sociedad civil.

En materia de Enseñanza, se han obtenido avances notables en los últimos años. Se completó la matrícula de preescolares de 4 y 5 años, en un logro que puede resultar pionero en el mundo. Hay 65 Escuelas de Tiempo Completo, instaladas en las zonas más carenciadas, para dar a los alumnos con familias desintegradas cobertura educacional durante todo el día, alimentación y apoyo psicológico. Uruguay cuenta ya con la financiación para extender ese servicio en los próximos tres años hasta alcanzar la instalación de 300 escuelas de ese tipo que atenderán a 50.000 alumnos. Prácticamente se ha conquistado la universalización de la matrícula escolar: el 99% de los alumnos de 4 a 12 años está integrado al sistema, el que tiene un porcentaje del 98% de retención. Esa masificación de los servicios se ha realizado sin que ello haya afectado la calidad: iniciamos ya la experiencia de la escuela bilingüe en el sector público; se entregan todos los libros gratis - 400.000 por año - y se incrementa la cobertura de informática y de inglés. Los analfabetos jóvenes entre 15 y 24 años representan sólo el 0.7%.

A la estructura de la Enseñanza formal se suman otras instituciones, como el INAME y el Plan CAIF (Centros de Asistencia a la Infancia y Familia) gestionado éste por ONGS, organizaciones barriales e instituciones confesionales y laicas, que reciben a más de 60.000 niños y que son conductos adecuados para la aplicación de los planes de atención en materias sanitarias y de alimentación.
 

Salud y nutrición

Por su especial estructura social homogénea y el impacto de su red institucional, Uruguay muestra muy elevados porcentajes de inmunización y vacunación. Las cifras oficiales indican un valor de 99% de inmunización contra la tuberculosis y de un 93% de vacunación contra el sarampión y la DPT (difteria, pertusis y tétanos).

El comportamiento del país con relación al VIH-SIDA demuestra también rasgos positivos, en la medida en que la tasa de letalidad general bajó en los últimos cuatro años de 40 muertes anuales a 10. En materia de diarreas y de infecciones respiratorias agudas también hubo mejoras, ya que de 10 defunciones cada mil nacidos vivos en 1984 se ha bajado a 2.3 muertes por mil.

Todo ello se expresa en una reducción notable de la mortalidad infantil de menores de 1 año, que del 30 por mil en 1984 ha bajado al 14 por mil, guarismo con el cual naturalmente el país aún no está conforme.

El hecho de que el 95% de la población cuente con un sistema de saneamiento adecuado y que el 98% tenga agua potable, contribuye al buen estado sanitario.

En los diez últimos años hubo mejoras muy sensibles en la nutrición infantil, a través del programa de lactancia materna y de los servicios de alimentación del Estado. En las escuelas públicas se ofrecen más de 170.000 unidades alimentarias diarias, con un aporte nutricional de más de 750 calorías. Eso significa que se da alimentación por día a la mitad de la población escolar.

Aún así, el país cuenta con un 3.4% de niños menores de 5 años con desnutrición y un 1.22% con desnutrición aguda.
 

Pobreza y marginalidad

Los informes de CEPAL sobre pobreza en América Latina indican que en Uruguay viven por debajo de la línea de pobreza un 5.6% de los hogares, porcentaje que alcanzaba al 11.8 en 1990. Eso indica que alrededor de un 18% de los niños nacen en hogares pobres. Es oportuno recordar que CEPAL maneja mediciones más exigentes que las del Banco Mundial, tenidas en cuenta en la reciente conferencia internacional de Monterrey, México. Algunos técnicos uruguayos que utilizan otros criterios de evaluación ofrecen porcentajes más altos, pero esos estudios son muy discutibles porque desconocen los métodos mundialmente aceptados para evaluar la " línea de pobreza".

El país se encuentra, por los choques externos, viviendo una recesión económica que lleva cuatro años, por lo que es posible que las cifras de pobreza y marginalidad hayan aumentado últimamente en porcentajes no alarmantes.

A través del financiamiento del BID, Uruguay invertirá ahora U$ 160 millones en los programas de "Regularización de Asentamientos Irregulares" y de "Infancia, Pobreza y Familia" para normalizar las condiciones de vida de los barrios más pobres.
 

Los desafíos

A pesar de estos resultados alentadores, el Uruguay no ha podido, sin embargo, eliminar totalmente todos los problemas que afectan a nuestra infancia. Para dar cabal cumplimiento a los compromisos asumidos y lograr muestra meta de asegurar salud, educación y protección a todos y cada uno de nuestros niños, debemos continuar haciendo frente a múltiples problemas, algunos de los cuales son los siguientes:

a) disminuir aún más la mortalidad infantil;
b) avanzar aún más en el combate a la pobreza y a la marginalidad;
c) combatir el fenómeno creciente de la maternidad adolescente;
d) atraer al sistema educativo en el nivel medio a los jóvenes desertores;
e) aplicar un sistema penal especial, a través de la aprobación - ya con media sanción en el Parlamento - del "Código del Niño y Adolescente" , para responder inteligente y eficazmente al problema de los menores infractores.
f) Intensificar los programas para neutralizar el problema de los "niños de la calle".

Dado que los avances realmente importantes de los últimos años demuestran que Uruguay está en la dirección correcta, el país puede prometer ante Naciones Unidas que esos desafíos mencionados también serán enfrentados exitosamente a través de logros sustantivos en el próximo lustro.
Finalmente, señor Presidente, deseo expresar la satisfacción de mi delegación al verle presidir los trabajos de esta augusta asamblea y felicitar al mismo tiempo, a los miembros de la mesa.

Muchas gracias.