PUERTO RICO

MENSAJE
DEL

REPRESENTANTE DEL ESTADO LIBRE ASOCIADO DE PUERTO RICO

DISTINGUIDÍSIMA LIC. MICHELE COLON

EN SESIÓN ESPECIAL A FAVOR DE LA INFANCIA
DE LA ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS

Nueva York 10 de mayo de 2002



Distinguido Presidente
Distinguidos delegados, ministros y participantes de esta Sesión Especial a favor de la Infancia de la Organización de las Naciones Unidas:
 

Cualquier país que aspire genuinamente al progreso y al desarrollo de su sociedad comprende la necesidad de producir individuos plenos, ciudadanos capaces de impulsar una mejor vida para sí mismos igual que para sus semejantes, capaces de crear un futuro y una modernidad para sus conciudadanos. El  desarrollo humano sostenible, que comprende las dimensiones sociales, económicas, políticas, culturales y ambientales del devenir humano, es sin duda una de las prioridades máximas de cualquier sociedad aspire al progreso. Desde luego, no hay etapa más vulnerable y crucial en el desarrollo cabal de un ser humano que la infancia y la adolescencia, periodo en el cual se asientan las bases del suturo individuo y de su capacidad de convertirse en un ser humano pleno, constructor de una mejor sociedad.

En este sentido, los gobiernos y las instituciones financieras internacionales que aportan en este proceso han reconocido que los gastos en materia de desarrollo humano son inversiones sólidas, que crean las condiciones necesarias para el disfrute total de cada individuo de sus derechos como seres humanos. El proceso, por ello, involucra mucho más que la mera satisfacción de las necesidades más elementales, a saber, la salud, la educación, el trabajo, la protección contra los abusos, entre otros; involucra además una labor de prevención, de inculcación de valores y principios básicos que rigen la conducta y la vida en las sociedades democraticas y libres.

La Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico tiene como una de sus principales encomiendas asegurar el disfrute pleno de los derechos humanos de cada individuo que conforma nuestra sociedad.  En su Carta de Derechos queda claramente expresado que la dignidad del ser humano es inviolable y que todas los hombres son iguales ante la Ley. Establece asimismo que no podrá existir discrimen alguno por motivo de raza, color, sexo, nacimiento, origen o condición social, ni ideas políticas o religiosas y que tanto las leyes como el sistema de instrucción pública encarnarán estos principios de esencial igualdad humana.

No obstante, el continuo abuso de estos derechos entre algunos sectores de nuestra sociedad, ha hecho necesario adoptar mayores salvaguardas legales que garanticen el respeto y la protección de los derechos básicos de la infancia. La incapacidad del Estado Libre Asociado de Puerto Rico de ratificar acuerdos internacionales, tal como la Convención Internacional de los Derechos del Niño, ha llevado a nuestro gobierno a utilizar otros mecanismos para incorporar estas derechos en nuestro ordenamiento jurídico.

Como parte de estas iniciativas, en el 1998 se aprobó  la Carta de Derechos del Níño, y en el año 2000 se aprobó la Declaración de Derechos y Deberes de la Persona Menor de Edad, su Padre, Madre o Tutor y del listado. Ambas leyes se complementan para dejar establecida la responsabilidad del Estado de proteger a cualquier menor de edad contra Cada forma de abuso, maltrato o violencia fisica, sexual o emocional por parte de sus familiares, tutores o cualquier otra persona que se encuentre a cargo. Dicha protección conlleva el desarrollo e implantación de programas efectivos para su prevención y tratamiento, así corno de programas sociales que brinden atención especial a este problema.

La actual administración del Estado Libre Asociado está consciente de las necesidades de protección y cuido que tiene nuestra infancia. Es por ello que, en atencion a dichas necesidades las partidas mas importantes del presupuesto nacional por aprobarse estan comprendidos por las areas de bienestar social, educacion y salud.

Es mucho el camino que nos queda por recorrer. La realidad a menudo nos abruma con noticias trágicas de niños involucrados en circunstancias lamentables que debilitan nuestra sociedad y desmerecen nuestra calidad como pueblo y como seres humanos. La actual administracion del Estado Libre Asociado de Puerto Rico esta  comprometida con mejorar la situación de la niñez en todos sus renglones, desde la educación, la falta de supervisión, hasta el abuso, el maltrato, la pérdida de valores y la falta de conocimiento de los derechos propios y los ajenos. La juventud no sólo puertorriqueña sino de la gran parte de las naciones aquí representadas está en urgente necesidad de mayor atención a las circunstancias que enfrentan en la vida moderna, que si bien ha significado una gran cantidad de adelantos y del así llamado progreso material, ha traído consiga una serie de situaciones que afectan directamente la formación y futura personalidad social de
nuestros jovenes.

Es compromiso, ciertamente, del Estado proveer los elementos de seguridad básica para nuestra población menor, pero recae sin duda también en las familias, sobre todo en Ios padres y las madres de dichos jóvenes, que forman la parte activa de la sociedad civil, la responsabilidad de organizarse, de velar por sí y por el Estado, y de ofrecerle la estructura básica de comportamiento social a su prole. El Estado Libre Asociado de Puerto Rico se adhiere a los mismos principios que han sida discutidas por esta asamblea en lo que se refiere a la protección de los derechos humanos de la niñez y se suma a las demás naciones del planeta en condenar a toda aquelo a toda aquella entidad, bien sea pública o privada, que atenta contra ellos. Los puertorriqueños estamos disponibles para dar esta batalla.

Muchas gracias.