MEXICO
 
 

PALABRAS

DEL

PRESIDENTE

VICENTE FOX QUESADA

DURANTE LA SESIÓN ESPECIAL DE LA ASAMBLEA GENERAL
DE LA ONU EN FAVOR DE LA INFANCIA
 

Nueva York, N.Y.

9 de mayo de 2002.


 



Señor Kofi Annan, Secretario General de la Organización de las Naciones Unidas;

Señora Carol Bellamy, Directora Ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia;

Señoras y Señores Jefes de Estado y de Gobierno:

Hace poco más de una década, México promovió la celebración de la Cumbre Mundial en favor de la Infancia. Desde entonces, el mundo ha experimentado profundas transformaciones.

La globalización ha impuesto complejos desafíos a las naciones, y simultáneamente representa una oportunidad que debemos aprovechar en favor de la infancia.

Ante ello, como dirigentes políticos y ciudadanos del siglo XXI, es nuestra obligación crear fórmulas que permitan superar la pobreza, con respeto pleno a la libertad y la dignidad del ser humano y la protección de sus derechos.

No hay duda de que la mejor inversión que los países pueden hacer para impulsar un desarrollo genuinamente sostenido y sustentable es la de garantizar igualdad de oportunidades a niñas y niños. El futuro de nuestros países depende no sólo de esa igualdad de oportunidades, sino de la ampliación permanente de las capacidades de nuestras niñas y niños. Al atender sus necesidades básicas y ampliar sus espacios de libertad, creamos las condiciones para formar adultos responsables y mejores ciudadanos.

México lega a este foro mundial con buenas cuentas que rendir. Sociedad y gobierno hemos logrado, de manera conjunta; avances significativos en la calidad de vida de la infancia mexicana. De las 26 metas aplicables a México que los países participantes en la Cumbre Mundial de 1990 nos propusimos alcanzar, México logró 20; en uno el logro fue insatisfactorio; y todavía estamos evaluando los avances en cinco de ellas.

Si bien los resultados obtenidos son importantes; México, al igual que las demás naciones, tiene todavía un largo camino que recorrer con el fin de asegurar condiciones propicias para el desarrollo de la infancia.

Las asignaturas pendientes son diversas, aunque sin duda la pobreza constituye el principal obstáculo a superar, toda vez que en esta situación se encuentran atrapados millones de niñas y niños y sus familias.

México ha avanzado en sus transiciones económica, política y demográfica. El reto es profundizar aún más en la transición social, con miras a construir una sociedad más justa, incluyente y con equidad, en un marco de corresponsabilidad de todas y todos.

Para enfrentar los desafíos de esta transición, estamos trabajando con una estrategia integral, que hemos denominado 'Contigo', la cual descansa en cuatro vertientes de acción: generación de capacidades; ampliación de opciones productivas; formación de patrimonio; y fortalecimiento de las redes de protección social.

Hemos puesto en marcha acciones de cuidado a la niñez en las etapas prenatal y del parto. También nos hemos enfocado en la complementación alimentaria contra la desnutrición que aqueja a las y los niños indígenas; en el impulso a la educación temprana con una activa participación de los padres; así como en becas que apoyen la permanencia en la escuela de las y los niños y adolescentes.

Todas estas acciones redundan en el bienestar de nuestras niñas y niños, quienes constituyen el corazón de fas familias. Estamos convencidos de que proteger a la niñez implica también apoyar a madres y padres.

El cuidado de la niñez es un imperativo social. Por ello, en México ya contamos con una "Ley para la protección de los derechos de niñas, niños y adolescentes".

También estamos avanzando en la consolidación del Consejo Nacional para la Infancia y la Adolescencia, a fin de generar una instancia rectora de todas las políticas dirigidas a la niñez.
 

Señoras y señores:

Los invito a garantizar el acceso universal a la educación y la permanencia en la escuela mediante servicios educativos de calidad.

Los convoco a que brindemos más y mejores guarderías y centros de atención infantil, accesibles a todos los sectores sociales.

Fortalezcamos los sistemas de salud para encarar con decisión los desafíos en esta materia y garanticemos a todos un arranque parejo en la vida.

Hagamos frente a las adicciones, que ponen en riesgo las posibilidades de desarrollo de los niños y adolescentes, y lastiman a las familias y al tejido social de las comunidades.

Los exhorto a que protejamos a la niñez del abuso físico; emocional y sexual. Emprendamos acciones decididas para prevenir y erradicar el maltrato y la violencia en su contra.

Evitamos que niñas y niños sean sujetos de explotación económica, o se conviertan en victimas de los conflictos armados y el tráfico de personas.

Los invito a que protejamos los derechos de los pequeños cuyos padres participan en movimientos migratorios, en condiciones que a menudo ponen en riesgo su desarrollo y su propia supervivencia.

Contribuyamos a fortalecer la comunicación de padres e hijos y a garantizar que niñas y niños crezcan en una ambiente familiar seguro, estable y amoroso.

Los invito a que, en la resolución de los asuntos apremiantes que aquejan a la niñez, no esperemos una década más y asumamos hoy el compromiso de movilizar conciencias, voluntades y recursos en favor de quienes representan el futuro de nuestros pueblos.

Reconozcamos, como dijo la gran poeta Gabriela Mistral, que "Nosotros somos culpables de muchos errores y muchas faltas. Pero nuestro peor crimen es el abandono de los niños. Muchas de las cosas que nosotros necesitamos pueden esperar. Los niños no pueden. Su nombre es Hoy".
 

Muchas gracias por su atención.