GUATEMALA
 

PERIODO EXTRAORDINARIO DE SESIONES
DE LA ASAMBLEA GENERAL SOBRE LA INFANCIA
 

INTERVENCION

DE

ING. CRISTIAN MUNDUATE
MINISTRO
SECRETARIA DE BIENESTAR SOCIAL DE LA PRESIDENCIA
 
 

Nueva York, 10 de mayo de 2002



Señor Presidente,
Señor Secretario General,
Señoras y señores delegados:

Hace un poco más de diez años, la Convención sobre los Derechos del Niño y la Cumbre Mundial en favor de la Infancia, dieron origen a una nueva concepción del mundo. Un mundo cuya atención se centraba en los niños. Resulta oportuno, entonces, hacer un balance sobre los avances logrados y las agendas pendientes.

En lo que a Guatemala se refiere, durante esos diez años se dieron cambios sociales y políticos de gran trascendencia. Después de 36 años de conflicto armado interno, a mediados de la década se firman los acuerdos de paz que constituyen nuestro marco de referencia estratégico. Entre otros aspectos, se avanzó significativamente en la mayoría de metas asumidas en la Cumbre Mundial a favor de la Infancia. En salud, se logró reducir la mortalidad infantil de 73 a 45 por 1000 nacidos vivos, mientras que la mortalidad en menores de 5 años bajó de 110 a 59. Sin embargo, estamos lejos de los indicadores deseables, por lo que seguir avanzando en reducir esas tasas así como las defunciones maternas son materia de prioridad dentro de la política social del Gobierno.

Por otra parte, a pesar que se redujeron los índices de desnutrición, ésta aún prevalece como una de las principales causas de enfermedad y muerte en el país, e incide negativamente en la capacidad de aprendizaje de nuestros niños, niñas y adolescentes.

Un paso significativo de signo positivo se dio con el establecimiento de la Ley de Desarrollo Social y el Programa de Salud Reproductiva, con un fuerte componente de educación, incluyendo la prevención y atención del VIH/SIDA.

En cuanto a la educación, y en concordancia con la tendencia mundial, la tasa neta de primaria evolucionó positivamente, de 35% en 1990 a 81 % en el 2000. Sin embargo, esto no es suficiente, pues la falta de educación es el principal factor que limita el desarrollo del país. Es por ello que la educación se ha elevado al primer lugar de la agenda social, proponiéndose para el 2,004 el incremento de la cobertura de educación primaria y la reducción del analfabetismo a un 20%. La reforma educativa está orientada al desarrollo de formas de pensamiento, valores, actitudes y comportamientos para establecer relaciones equitativas y tolerantes entre los pueblos y culturas que en el mediano plazo puedan incidir en la consolidación de la democracia guatemalteca.

De igual forma, se está apoyando a la familia para disminuir el trabajo infantil y estimular la asistencia y permanencia de los niños y niñas a la escuela. Hace algunos años, el trabajo infantil no era reconocido como un problema; hoy hablamos de la erradicación del trabajo infantil.

Considerando las características plurilingües y multiculturales de Guatemala, la educación bilingüe es clave para garantizar la permanencia de los niños y niñas en la escuela. Y por ello se observa con satisfacción que la declaración "Un mundo justo para los niños", reitera el principio de no discriminación y compromete a agotar el mayor de los esfuerzos para garantizar el acceso a servicios a los niños, niñas y adolescentes.
 

Señor Presidente:

Nuestra agenda para la próxima década deberá incluir la revisión de nuestro modelo de desarrollo, para que ya no reproduzca pobreza, para que procure un sistema más justo, partiendo de la inversión en la infancia, con un enfoque de desarrollo integral de la niñez y adolescencia. Esta agenda deberá orientarse principalmente hacia:

. el acceso universal a los servicios básicos de salud y saneamiento ambiental, educación y nutrición;
. la participación de la niñez y adolescencia;
. el impulso de mecanismos de protección, que deben de gravitar principalmente en el fortalecimiento de la familia, para evitar al máximo la institucionalización de lo niños y niñas;
. la revisión y legislación sobre los procedimientos de adopción; y
. el combate inflexible a las drogas y la lucha abierta en contra de la explotación sexual y comercial de la niñez, acompañada de reformas legales que penalicen drásticamente a los adultos que corrompen a nuestra infancia;
. el fortalecimiento de un sistema de justicia penal juvenil garante;
. el fortalecimiento de las acciones de prevención y atención a adolescentes involucrados en las pandillas juveniles.

Por último, en lo que se refiere a nuestra agenda internacional, me complace anunciar que el día de ayer hicimos el depósito de los dos protocolos facultativos de la Convención sobre los Derechos del Niño.
 

Señor Presidente:

Estamos conscientes que el desafío es muy grande. Pero confiamos que con nuestro propio empeño, la participación de nuestros niños y adultos, y la cooperación internacional, llegaremos a establecer una realidad más incluyente y equitativa para nuestros niños y niñas.

Muchas gracias.