SPAIN on the Behalf of the European Union

Discurso
del
Ministro Portavoz del Gobierno, Pio Cabanillas,
en nombre de la Unión Europea
en la Sesión Especial de la Asamblea General de la ONU sobre los Niños

VIGESIMA SEPTIMA SESION EXTRAORDINARIA

DE LA ASAMBLEA GENERAL
DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE LA INFANCIA

Nueva York
8 de Mayo, 2002

Sr. Presidente, Excmas. Sras. y Sres.

Es para mí un gran honor hablar en nombre de la Unión Europea, y subrayar que los países de Europa Central y Oriental asociados a la Unión Europea: Bulgaria, República Checa, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Polonia, Rumania, Eslovaquia, Eslovenia y el País Asociado, Chipre suscriben a su vez a esta intervención.

Quiero en primer lugar, agradecer al Secretario General de Naciones Unidas el excelente Informe "Nosotros, los Niños", que constituye una sólida base para elaborar futuros programas para niños y adolescentes; a la Embajadora Sra. Patricia Durrant, Presidenta del Comité Preparatorio de la Sesión Especial, y al resto de los miembros del Comité por los esfuerzos dedicados a este proceso.

Asimismo, nos gustaría expresar nuestro más sincero agradecimiento a UNICEF y a su Directora Ejecutiva, la Sra. Carol Bellamy, por su dedicación y profesionalidad en la mejora de la situación de los niños en el mundo, así como a los Comités nacionales de UNICEF por su magnífico trabajo de apoyo y preparación.

Sr. Presidente,

La ratificación prácticamente universal de la Convención de los Derechos del Niño y el impacto que ha tenido en la vida cotidiana de los niños es sin comparación, el gran logro en pro de la infancia de la última década. La Convención, permítanme reiterarlo, constituye sin duda el modelo para todos nuestros trabajos a favor de y con los niños. En todos los países de la Unión Europea, la aplicación de la Convención se ha convertido en una prioridad de las agendas nacionales y forma parte de todas las políticas y todos los procesos de decisiones. En este sentido, la UE orienta todas sus iniciativas para la infancia conforme a los cuatro principios básicos de la Convención: el mejor interés del niño, la no discriminación, la supervivencia y el desarrollo y la participación.

Desde la adopción de la Convención de los Derechos del Niño y de la Cumbre Mundial de la Infancia en 1990, hemos hecho progresos concretos en todas las áreas de los derechos humanos y en la creación de una estrategia global para la reducción de la pobreza. Todo esto se ha conseguido gracias a las principales conferencias de las Naciones Unidas, a sus convenciones y a su seguimiento, lo que ha culminado en la Declaración del Milenio que establece una agenda precisa para el siglo XXl.

Nuestros países están impulsando la Convención a nivel nacional. Así, la Carta de la UE de los derechos fundamentales reafirma las obligaciones para actuar teniendo en cuenta el interés superior de los niños y considerar sus puntos de vista. Más aún, se han establecido mecanismos de seguimiento y supervisión de la Convención. En gran número de países se han creado los defensores del menor u otras instituciones similares. En este sentido, el Comité de los Derechos de Niño cumple con una labor fundamental en la evaluación de los progresos realizados y en la elaboración de recomendaciones para la total aplicación de la Convención. También desde la Unión Europea, hemos impulsado estos principios jurídicos en los trabajos de las organizaciones regionales y globales tales como UNICEF, y nos alegramos ante el hecho de que esten plenamente incorporados en sus mandatos y programas. Además el notable incremento en el número de las ONGs y otras organizaciones de base que trabajan en la promoción y protección de los derechos del niño en todo el mundo, han contribuido a una aceptación global de los principios y valores consagrados en la Convención.

Pues bien, Sr. Presidente, hoy, aquí, queremos nuevamente comprometernos a la adopción de políticas públicas para el reconocimiento de los derechos del niño a fin de crear un "mundo justo para los niños".

En este contexto, nuestras prioridades son:

En primer lugar, y de manera esencial, creemos que nuestras iniciativas a favor de los niños deben estar firmemente enrraizadas en la Convención de los Derechos del Niño como marco legal y en la referencia necesaria y esencial del reconocimiento de estos derechos. En este contexto solicitamos a todos los Estados parte para que retiren inmediatamente todas las reservas que son incompatibles con la Convención y para que periodicamente revisen otras reservas, con el objetivo de retirarlas.

En efecto, la Convención ha creado una fuerza poderosa para consolidar los derechos del niño en todo el mundo. Nos alegramos de la reciente entrada en vigor de los dos Protocolos Opcionales de la Convención sobre los conflictos armados y venta de niños, y sobre la prostitución infantil y pornografía infantil, y por su importancia, pedimos firmemente a todos los Estados que los firmen y ratifiquen, y a aquellos que ya sean parte de los mismos, que los apliquen efectivamente.

En segundo lugar, otra prioridad esencial de la Unión Europea es la de trabajar a favor de la abolición de la pena capital. En este contexto de la Sesión Especial hacemos también un llamamiento urgente para poner fin a estas prácticas así como a la de la cadena perpetua para aquellos que sean menores de 18 años en el momento de cometer su delito.

En tercer lugar, la Unión Europea está preocupada por el hecho de que la salud reproductiva y sexual de los jóvenes ha sido un área descuidada. En muchos países el VIH/SIDA se está extendiendo rapidamente entre los jóvenes de 15 a 24 años. Por otro lado, cada año nacen 30 millones de niños de madres adolescentes; y muchas madres menores de 20 años corren el riesgo de morir en el parto. Más aún, el ser madre adolescente limita sus perspectivas de futuro, especialmente en lo que se refiere a su educación o a sus ingresos económicos. Tenemos que abordar estos problemas de forma urgente. Los jóvenes deben ser capaces de decidir de forma adecuada y segura sobre su conducta sexual. Para ello, deben tener acceso a servicios e información de calidad sobre salud sexual y reproductiva, como acordamos en el Cairo y Pekín.

En cuarto lugar, los objetivos de desarrollo de la Declaración del Milenio, nos comprometen a reducir la mortalidad infantil en dos tercios y la mortalidad materna en tres cuartos para el año 2015. Para conseguir estas metas, tenemos que desarrollar servicios sociales y servicios preventivos de salud y de asistencia sanitaria equitativos, accesibles y efectivos.

Particular mención merece, el trabajo infantil que ha sido cuestión primordial en la agenda internacional de los años 90, culminando con la adopción del Convenio 182 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre las peores formas del trabajo infantil. La Unión Europea acoge con satisfacción el creciente número de Estados que han ratificado el Convenio 138 de la OIT sobre Edad Mínima de Admisión al Empleo y subraya su importancia en la abolición efectiva del trabajo infantil y en el estableciendo de la edad mínima para el acceso al empleo.

Todos los Estados también, Sr. Presidente, han acordado proporcionar educación primaria gratuita y de calidad tanto a los niños como a las niñas, debiendo estar disponible de manera igualitaria, a su vez, para los niños y niñas con discapacidades físicas y mentales. Debemos asegurar su educación en valores como la tolerancia, el respeto a la diversidad y la protección del medioambiente. Esto subraya y refuerza nuestro convencimiento de que los niños deben tener el derecho a vivir libres del racismo, la xenofobia, la intolerancia y de todas las formas de discriminación.

Por último, estamos plenamente comprometidos a escuchar a los niños y las niñas con seriedad y atención en las cuestiones que les afecten. Reconocemos a los niños y niñas como participantes activos en la construcción de nuestras sociedades y reconocemos la importancia de su visión y sus criterios en la elaboración de una estrategia futura común. Esta Sesión Especial resalta formalmente esta importancia y una muestra de ello es la presencia de estos niños entre nosotros. Estamos escuchando sus recomendaciones con gran interés.

Sr. Presidente,

Estos objetivos que aquí he destacado son ambiciosos pero creo que posibles. Estamos convencidos de que los derechos de los niños es tarea y responsabilidad de todos. La cooperación y colaboración internacional pueden contribuir al pleno cumplimiento de las obligaciones y principios de la Convención a lo largo del mundo. A tal fin trabajaremos sobre el consenso de Monterrey, y su acuerdo de forjar una nueva colaboración entre todos los países en virtud de nuestro reiterado compromiso para lograr el objetivo de destinar el 0,7% de nuestro Producto Nacional Bruto, a Ayuda Oficial al Desarrollo, los Estados miembros de la Unión Europea hemos decidido realizar los esfuerzos necesarios para alcanzar colectivamente una media en la Unión Europea del 0,39% en el 2006.

Debemos asegurar que el plan de acción que aquí acordemos no se quede en meras palabras. Reconozcamos que somos responsables ante todos los niños si no cumplimos este objetivo.

Así pues, Sr. Presidente, así como hemos hecho un progreso evidente, sin embargo queda aún mucho por hacer al enfrentarnos a los retos actuales. Los trágicos acontecimientos del 11 de septiembre han dejado bien claro cuan frágil es la paz, y han reforzado nuestra convicción sobre la necesidad de poner en marcha un programa de acción que sea a la vez claro y exigente a fin de asegurar un marco amplio de derechos humanos en beneficio de la infancia.

Esperamos que esta Sesión Especial ofrezca una oportunidad para refirmar nuestro compromiso con los derechos de los niños de todo el mundo. Creemos que este es el único camino para conseguir el progreso y el desarrollo de la humanidad.

Muchas gracias señor Presidente.