CUBA
 

INTERVENCIÓN

DE

LA EXCMA SRA. VILMA ESPIN GUILLOIS
JEFA DE LA DELEGACIÓN DE CUBA

AL VIGÉSIMO SÉPTIMO PERIODO EXTRAORDINARIO DE SESIONES
DE LA ASAMBLEA GENERAL EN FAVOR DE LA INFANCIA
 

NUEVA YORK, 10 DE MAYO DE 2002



Sr. Presidente:
Excelencias:

Como resultado del injusto orden económico internacional imperante, del carácter excluyente de la globalización neoliberal, más de las dos terceras partes de la humanidad se hallan en la pobreza o la indigencia, privada de sus más elementales derechos, del derecho a la vida, siendo los más afectados las mujeres y, sobretodo, los niños, niñas y adolescentes.

Cuando se iniciaba el proceso que se llamó de fin de la guerra fría, en los discursos de los mandatarios y figuras importantes de ambas partes surgieron planteamientos esperanzadores:

- se hablaba de paz y progreso para todos, y

- de que, al desaparecer el peligro nuclear, los colosales recursos dedicados a la carrera armamentista serían destinados a la salud, a la educación, a la eliminación del hambre.

La realidad fue absolutamente contraria a estas promesas. Al desaparecer el balance de poder que significaba la Unión Soviética surgió un mundo unipolar en el que impera la superpotencia hegemónica norteamericana que aplica sus grandes poderes económicos, no a mejorar la calidad de vida de sus ciudadanos necesitados, sino a la fabricación y utilización de sofisticados engendros para matar:

- bombas inteligentes, portadores volantes de bombas sin pilotos, bombas gigantes, contaminación nuclear de agredidos y jóvenes agresores a través de las propias armas, ¿y quién sabe cuánto más?.

- Miles y miles de niños, niñas y adolescentes yugoslavos, palestinos, afganos, iraquíes han sido asesinados por esas armas y también, en Iraq, por no permitir durante 10 años que les lleguen alimentos y medicinas, valiéndose del Consejo de Seguridad.

Todo esto acompañado de la manipulación con fines hegemónicos de los órganos del propio sistema de Naciones Unidas por Estados Unidos, que recurre reiteradamente a la amenaza y el uso de su veto cómplice.

Durante mucho tiempo el mundo ha sido testigo de la inclaudicable defensa del pueblo palestino de su derecho a la autodeterminación, de su heroica batalla diaria contra el ejército de ocupación israelí. Cada día recibimos con espanto e indignación reportes sobre el número de asesinados, que incluyen niñas y niños desde 17 años hasta 4 días de nacida.

¡Hay que poner fin a la barbarie!

Esta deshumanización es también la base de la enorme corrupción de ladrones y traficantes de niñas, niños y adolescentes, y de quienes los utilizan haciéndolos víctimas de maltratos, de trabajo esclavo, de la venta de sus órganos para trasplantes, del abuso y explotación sexual, la pornografía, con la trágica secuela del SIDA que cada día cobra más víctimas inocentes. Nuestras leyes son severas con quienes atenten sexualmente contra ellos.
 

Sr. Presidente:

En Cuba, desde el inicio de la Revolución, NADA ES MAS IMPORTANTE QUE UN NIÑO, y desde ese momento la salud y la educación fueron gratuitas y para toda la población.

La voluntad política con la plena participación de todos los sectores del pueblo hizo posible que, a pesar del recrudecimiento del criminal bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a nuestro país por más de 42 años, hoy la mortalidad infantil sea de 6,2 por mil nacidos vivos, que la embarazada tenga garantizada no menos de 10 consultas y la cobertura de inmunización sea del 95,8% contra 13 enfermedades. Muchas de estas vacunas se producen en nuestro país, lo que nos ha permitido donar a los niños uruguayos las necesarias ante la aparición de la meningitis rneningocócica.

Cuba garantiza la atención educativa y médica al 99,2% de las niñas y niños de 0 a 5 años. La tasa de escolarización en la enseñanza primaria de es del 100% y en la secundaria de 99,7%.

La Carta de las Naciones Unidas y la Convención sobre los Derechos del Niño responden a los mismos principios y propósitos que rigen en nuestro país, que los aplica plenamente. El rechazo del gobierno de los Estados Unidos ha impedido que se alcance la ratificación universal de la Convención sobre los Derechos del Niño.

¡Todos los niños necesitan protección, amor, ternura!
 

Sr. Presidente:

Ya en muchos países los pueblos, hastiados, se lanzan a lás calles a luchar por sus derechos, contra la mentira, la corrupción, contra los grandes causantes de la dura realidad que viven.

Extremadamente urgente es que la enorme acumulación de riqueza existente en el mundo, que el valioso caudal de inteligencia, de voluntades positivas, se unan para crear un mundo más justo, donde hombres y mujeres puedan ver crecer a sus hijas e hijos sin las atroces amenazas que hoy ponen en peligro toda la obra creadora de la humanidad.

Muchas gracias.