ANDORRA
 

VIGESIMA SEPTIMA SESION EXTRAORDINARIA

DE LA ASAMBLEA GENERAL
DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE LA INFANCIA
 

DISCURSO
DEL

Excmo. Sr. D. MARC FORNE MOLNE
PRESIDENTE DEL GOBIERNO DEL PRINCIPADO DE ANDORRA
 

 Nueva York, 8 de mayo de 2002



Señor Secretario General,
Señor Presidente, Excelencias,
Señoras y Señores,

Los tristes hechos que se produjeron el pasado 11 de septiembre en Nueva York nos obligaron a aplazar esta cumbre. El recuerdo de las víctimas de aquel trágico suceso y el espíritu de superación y de lucha contra aquellos hechos nos reafirman en nuestra postura para luchar contra la intolerancia y el fanatismo. La educación es uno de los aspectos clave en la formación de las personas. Convivir con el respeto a los demás en una sociedad justa, democrática e igualitaria debe ser uno de los pilares esenciales en la formación de nuestros jóvenes.

Nos alegramos del contenido de esta sesión extraordinaria porque estamos firmemente convencidos de que si queremos conseguir un mundo más justo para todos, las acciones destinadas a nuestros ciudadanos más jóvenes tienen una importancia primordial y deben ocupar un lugar eminente en el trabajo de esta organización que tanto se esfuerza para mejorar las condiciones de vida de los habitantes de todo el mundo.

En primer lugar, quisiera felicitar a la Sra. Bellamy y a UNICEF por el gran esfuerzo de coordinación que han llevado a cabo durante el período de preparación de este encuentro y por la enorme tarea que realizan a favor de la infancia. También quisiera felicitar a la embajadora de Jamaica, Sra. Durrant que no ha ahorrado ningún esfuerzo en todo el proceso de negociación como jefe del Comité preparatorio. Somos conscientes del enorme trabajo de todos los implicados en los preparativos de este encuentro y a todos les agradecemos su dedicación.
 

Señor presidente,
Excelencias,
Señoras y Señores,

Cuál es el sentido de esta sesión extraordinaria? Por qué hemos venido a Nueva York durante estos tres días desde distintas partes del mundo para participar en una serie de encuentros, mesas redondas, presentaciones y otras actividades relacionadas con el futuro de la infancia?

Creo que la respuesta es bien clara, todos sabemos que una sociedad en la que los niños y niñas no reciben los servicios básicos a los que tienen derecho como ciudadanos, tiene el futuro hipotecado. Por ello quiero creer que todos los que estamos hoy en esta sala y que a lo largo de estos días participaremos en las diversas reuniones, tenemos como objetivo fundamental el desarrollo de las políticas para la infancia. Este es un tema que merece actuaciones claras y precisas, donde el marco para los discursos debe reducirse a esta sala y después pasar a acciones concretas, sobre todo en las áreas de la educación y la sanidad.

Andorra se muestra muy sensible a las actividades en estos dos ámbitos ya que se trata de un país con una mayoría de población joven, con nueve mil escolares en una estructura educativa que ofrece a los padres la libertad de elegir entre distintos sistemas y donde la escolaridad es obligatoria hasta los 16 años. Un 92% de estos nueve mil escolares han dicho sí al movimiento mundial. Andorra es un país donde se cuida la atención sanitaria para la infancia con toda una serie de servicios primarios que permiten una atención personalizada y de calidad.

Los niños y niñas son los hombres y mujeres del mañana, pero son los jóvenes de hoy y como jóvenes que son, deben tener un papel activo en nuestro día a día. En nuestro país y de manera conjunta con el Gobierno, los ayuntamientos y distintas asociaciones estamos impulsando políticas conjuntas de participación que se verán reflejadas en el Consejo Nacional de Jóvenes.
Es por este motivo que abogamos de manera clara por el fortalecimiento de todas las políticas educativas para todos los niños, aunque queremos hacer sentir nuestra voz por las acciones concretas en favor de las niñas, ya que creemos firmemente que su acceso a la educación desde los primeros años de vida, las ayuda a prepararse para ser ciudadanas conscientes de sus derechos y de sus deberes. En la composición de mi gobierno, un 33% de los ministros son mujeres, en un claro ejemplo de participación femenina. Quiero pues subrayar el compromiso de mi país, que buscará de qué manera práctica puede colaborar en proyectos destinados a la mejora de la educación de las niñas, especialmente en aquellas zonas en que su situación sea más precaria.
 

A nivel educativo queremos mostrar también nuestro interés por todos aquellos proyectos que busquen la manera de facilitar la incorporación de los jóvenes en el mundo del trabajo. Sabemos las dificultades que ello conlleva y reafirmamos nuestra voluntad de trabajar conjuntamente para activar proyectos internacionales que ayuden a abrir nuevas vías de reflexión y de gestión.

Somos también solidarios con las acciones que se han acordado en el ámbito de la sanidad y esperamos que los plazos fijados en la declaración para su cumplimiento puedan ser respetados, especialmente la reducción de la mortalidad infantil, que es un estigma que todavía nos acompaña en este mundo que acaba de entrar en el siglo XXI.
Al mismo tiempo deseamos que las acciones que se acordaron en la sesión extraordianria sobre el virus VIH-SIDA del pasado junio puedan ser respetadas y que los afectados reciban la atención que necesitan.
 

Señor presidente,
Excelencias,
Señoras y señores,

Quiero referirme ahora a la más grave situación en la que pueden encontrarse los niños, aquella que justifica de manera indiscutible que participemos en encuentros internacionales como éste, la explotación.

No hay nada que justifique el abuso infantil, ya sea en la participación  en conflictos armados, en la explotación en el trabajo o con el tráfico y la explotación sexual. Todos sabemos que ésto sucede y creo que aquí todos tenemos una responsabilidad que asumir. Por ello, el hecho de estar hoy aquí debe servir para hacer llegar al mundo un mensaje claro de condena de todas estas actividades. No más niños soldados, no más jóvenes explotados en el trabajo, no más niños y niñas prostituidos y prostituidas.

Somos conscientes de las dificultades que existen para evitar estas situaciones pero como ciudadano y como jefe de Gobierno de un país donde la atención a la infancia es una de las claves de su desarrollo social, creo que mi voz debe servir para reclamar acciones decisivas que acaben con estas situaciones. Pienso firmemente que el éxito de este encuentro se podrá evaluar por las políticas que los gobiernos elaboren en los próximos meses de acuerdo con la declaración final.
 

Señor presidente,
Excelencias,
Señoras y señores,

Si estamos hoy aquí es para reafirmar nuestro compromiso con la Convención sobre los derechos del niño, con sus dos protocolos opcionales y sobre todo para unir nuestra voz a la llamada internacional a favor de los niños y los jóvenes del mundo.
Como ya he dicho antes los niños y las niñas de hoy son los hombres y las mujeres de mañana, por este motivo si queremos un futuro mejor para nuestros hijos debemos trabajar desde el presente, de manera incansable y desde todos los sectores que conforman nuestra sociedad.

Sin duda éste es el eje de nuestro encuentro, esperemos que los resultados así lo confirmen.
 

Muchas gracias