ESPAÑA

DISCURSO

DE LA EXCMA. SRA. DÑA CELIA VILLALOBOS TALERO,
MINISTRA DE SANIDAD Y CONSUMO DEL GOBIERNO DE ESPAÑA,

ANTE LA SESIÓN ESPECIAL DE LA ASAMBLEA GENERAL
DE NACIONES UNIDAS SOBRE VIH/SIDA.


Muchas gracias, Sr. Presidente: en primer lugar, deseo manifestar el apoyo de España a esta declaración que, espero y deseo, pueda ser aprobada por todos.

En 20 años hemos visto crecer extraordinariamente una epidemia que está devastando especialmente los países en desarrollo. Además del dolor que genera en millones de familias, está haciendo desaparecer generaciones de jóvenes de los que depende el desarrollo económico y social de muchos de estos países.

En la Unión Europea se ha conseguido controlar, en buena medida, la epidemia, con medidas preventivas, educativas y de tratamiento. Hoy en Europa y en España, el SIDA es más una enfermedad crónica que una amenaza social y humana.

Sin embargo, en países como los del África subsahariana la epidemia amenaza a toda la sociedad. Al mismo tiempo, en Iberoamérica y en el Caribe la epidemia se está propagando de modo muy preocupante y España tiene una especial sensibilidad hacia esta región.

La pobreza, siempre ligada al analfabetismo, las desigualdades en el reconocimiento de los derechos de la mujer, el rechazo a los enfermos de SIDA y portadores de VIH, la incomprensión en relación con las opciones sexuales y la falta de instituciones sanitarias de prevención y control, hacen que la epidemia se expanda rápidamente.

La lucha contra el analfabetismo es prioritaria, así como las políticas educativas que divulguen entre jóvenes, profesores y padres, los conocimientos suficientes para romper costumbres que van en contra de los derechos humanos. Las leyes deben adecuarse a estos principios de respeto a la persona, sin consideraciones positivas o negativas respecto de las opciones sexuales.

Reconocemos el enorme esfuerzo que han hecho las asociaciones surgidas desde la sociedad para que se produzcan los cambios sociales que eliminen la discriminación contra estos pacientes, el apoyo a los más vulnerables y también a la divulgación de estrategias preventivas en grupos socialmente excluidos.

La prevención es clave. Estimular cambios saludables en las conductas de riesgo, incentivar el uso del preservativo, asegurar la disponibilidad de sangre segura y evitar la transmisión materno-fetal son los elementos decisivos de esta estrategia.

Y dentro de la prevención, Sr. Presidente, déjeme hacer una especial mención a la prevención de la transmisión del VIH entre usuarios de drogas.

Los programas de reducción de daños, especialmente entre los drogadictos que se inyectan han tenido un impacto notable en la disminución de nuevos casos. En España, tenemos una considerable experiencia ya que, el retraso de este programa originó una rápida expansión de la epidemia, que no se controló hasta la puesta en marcha de estos programas.

La estrategia de estos programas se centra en una importante red asistencial dirigida a drogodependientes con creación de plazas asistenciales, suministro de Metadona e intercambio de jeringuillas. La reducción de daños se ha dirigido especialmente a la población reclusa y a su reinserción sociolaboral, y a la prevención primaria del consumo de drogas.

Este esfuerzo preventivo, junto con los avances terapéuticos, han cambiado drásticamente la evolución de la epidemia, en España. Sin embargo, el acceso universal a la prevención y a un cuidado integrado de los pacientes con infección por VIH/sida, incluyendo antirretrovirales y otros fármacos para el tratamiento de las infecciones oportunistas es abismalmente desigual en el mundo.

El refuerzo de las capacidades locales para lograr el acceso a medicamentos esenciales y de antirretrovirales y la aplicación de precios diferenciados son mecanismos que facilitarán la distribución y el uso correcto de estos fármacos. La tensión entre el derecho universal a la salud y la defensa de la propiedad intelectual, estoy segura, Sr. Presidente, que va a resolverse adecuadamente.

Pero el acceso a los antirretrovirales no será el único reto. La necesidad de mejorar la formación de profesionales sanitarios y los sistemas básicos de salud son imprescindible, y requerirán una aproximación integrada.

El Reino de España y mi Gobierno apoyan decididamente el proceso que ha conducido a esta Sesión Especial, confiamos que haya un apoyo unánime a su Declaración de Compromiso, y agradecemos la gran labor desarrollada por ONUSIDA.

Estamos dispuestos a colaborar en el desarrollo y puesta en funcionamiento del Fondo de Solidaridad Mundial en la lucha contra el SIDA.

Pero ni la firma de esta Declaración de Compromiso, Señor Presidente de la Asamblea, ni la propia creación de este Fondo, son la meta, sino el principio. Queda mucho por hacer, millones de vidas dependen de nosotros y la respuesta ha de ser urgente.

Por último, Sr. Presidente, quiero referirme a la decimocuarta Conferencia Internacional sobre el SIDA que tendrá lugar en España, en Barcelona, en julio del 2002 y hacer un llamamiento para una amplia participación en esta Conferencia. Su lema "Conocimiento, compromiso para la acción" recoge fielmente los principios de toda esta movilización internacional.

Tenemos el conocimiento que nos dan los ya 20 años de lucha contra el SIDA. Esta Asamblea General Extraordinaria es compromiso para actuar de forma urgente; debemos hacerlo ahora con la máxima eficacia.
Muchas gracias.