De
S.E. Lic. Mariángeles Argüello
Ministra de Salud de la República de Nicaragua
"dedicado a examinar y hacer frente al problema del
virus de la
inmunodeficiencia humana y el síndrome de inmunodeficiencia
adquirida(VIH/SIDA) en todos sus aspectos, así como para lograr
que todos se comprometan a mejorar la coordinación e intensificar
las actividades nacionales, regionales e internacionales para combatirlo
de forma integral."
Nueva York
25 de junio de 2001
Señor Presidente
Señor Secretario General de las Naciones Unidas
Señores Delegados
Señores y Señoras
Deseo agradecerles la invitación y felicitar a los organizadores de este Período Extraordinario de la Asamblea General de las Naciones Unidas, por la oportunidad de reunimos aquí en la busqueda de soluciones a la epidemia del VIH/SIDA, que esta creando graves problemas a nuestros países.
Nicaragua, es un pequeño país centroamericano en vías de desarrollo, con cinco millones de habitantes. Cuenta con una débil capacidad económica y serias limitaciones para garantizar a la totalidad de la población la satisfacción de sus necesidades básicas. Es un país vulnerable a los desastres naturales, terremotos, huracanes, inundaciones, que han agravado aún más la situación de la economía nacional. Carece de disponibilidad financiera, recursos materiales, medicamentos, equipamiento e infraestructura de servicios, por lo que a pesar de nuestros esfuerzos, la ayuda internacional es de vital importancia para superar esta situación.
Señor Presidente:
El Ministerio de Salud de Nicaragua, registró su primer caso de SIDA en 1987. Hasta el mes de mayo del 2001, tenemos un acumulado de 688 personas infectadas por el VIH, de las cuales 320 han evolucionado a casos de SIDA y de estos han fallecido 174 personas.
Me permito destacar la situación especial de Nicaragua en comparación con otros países de la región. Somos por ahora de los menos afectados, con una epidemia considerada como naciente o de bajo nivel. Sin embargo, existe una tendencia al aumento, y como consecuencia de la misma, en los últimos cinco años, se ha duplicado la cantidad de personas que viven con VIH/SIDA .
Es por eso que hoy más que nunca necesitamos reforzar una amplia campaña integral de educación, prevención y atención al problema, para frenar la tendencia creciente de los casos. Al menos por ahora tenemos esta única ventaja, la de tener aún una epidemia incipiente y concentrada, ventaja que debemos preservar para la actual y venideras generaciones. No aprovechar la oportunidad significará condenar a la enfermedad, sufrimiento y la muerte a un número importante de nicaragüenses.
Esta condición tan especial del país, hace que en términos de costo-beneficio, cada dólar invertido en prevención, supere los costos que se podrían invertir para el tratamiento de infecciones oportunistas y la provisión de antirretrovirales. Por tal razón, Nicaragua necesita del apoyo de Gobiernos, Organismos Internacionales, Organizaciones no Gubernamentales y amigos en general, para tan humanitaria labor de prevenir y reducir el impacto económico y social del SIDA en nuestro país.
Señor Presidente:
Contamos con un plan estratégico nacional de lucha contra las enfermedades transmitidas sexualmente, y el SIDA, el que está contemplado para ejecutarse del 2001 al 2005. El plan incluye una serie de estrategias y actividades prioritarias y fue elaborado mediante un esfuerzo conjunto y participativo con la sociedad civil, personas afectadas, instituciones de gobierno y agencias de cooperación internacional.
La inversión necesaria para atender las necesidades más urgentes en cuanto a prevención, detección y tratamiento por acciones emprendidas tanto por el Ministerio de Salud de Nicaragua, la Comisión Nicaragüense del SIDA (CONSIDA), y las organizaciones de la sociedad civil, asciende al monto de veinte millones de dólares americanos.
Uno de nuestros logros ha sido la. aprobación de la Ley 238: "Ley de Promoción, Protección y Defensa de los Derechos Humanos ante el SIDA", con cuya aplicación hemos fortalecido la coordinación nacional para la información, educación, prevención y control de esta plaga al establecerce oficialmente la Comisión Nicaragüense del SIDA, la que es presidida directamente por mi persona en calidad de Ministra de Salud. Esta Comisión tiene un funcionamiento sistemático, participativo y facilitador para la toma colegiada de decisiones. Está constituida por varias instituciones del gobierno, así como, representates de la sociedad civil y personas que conviven con el VIH.
Otro logro ha sido la aprobación de la Ley Sobre La Seguridad Transfusional, estableciendo que ninguna persona, por ningún motivo, recibirá una transfusión de sangre sin previo examen. La Ley obliga tanto a los servicios médicos del sector privado como públicos, a realizar el tamizaje previo para la detección de anticuerpos para los virus de la inmunodeficiencia humana.
Señor Presidente:
Una preocupación constante en Nicaragua ha sido el poder ofrecer a las personas afectadas por el VIH/SIDA un programa integral que incluya la atención médica digna, humanizada y respetuosa de los derechos humanos. Esta ha sido una tarea ardua y delicada, particularmente cuando reconocemos que tenemos limitaciones en recursos materiales, medicamentos para la prevención de infecciones y la propia terapia antirretroviral.
Los precios internacionales de los antirretrovirales siguen estando fuera de nuestro alcance a pesar que en los últimos meses sus precios han disminuido. Sin embargo, siendo aún relativamente reducido el número de personas que necesitan la terapia antiviral en Nicaragua, este hecho nos alienta a buscar el apoyo financiero para esta finalidad. Requerimos de la solidaridad internacional, para alcanzar una esperanza de vida más prolongada, con mejor calidad y más humana, y ofrecer también a las embarazadas, la oportunidad de limitar la. transmisión del VIII a sus hijos por nacer.
Desearía poder contar con más tiempo para expresar nuestros anhelos e iniciativas para prevenir y controlar el VIH/SIDA en Nicaragua.
Señor Presidente:
En los programas de lucha contra el SIDA debe participar, sin exclusión, toda la. comunidad internacional, por ello es motivo de preocupación para mi país que Taiwán, a pesar de los progresos que ha hecho en el campo farmacéutico y su participación en diversos proyectos en que ha colaborado mediante su gobierno o a través de organizaciones no gubernamentales en diversas regiones del planeta, especialmente en la región del pacífico occidental en la lucha contra esta pandemia, no pueda participar de manera activa en los programas de los órganos del Sistema de las Naciones Unidas, debido a que todavía no ha sido readmitida como Estado Miembro de nuestra Organización. Exclusiones como esta, especialmente por referirse al campo humanitario, no deberían existir en el siglo XXI.
Señor Presidente:
Finalizo expresando que el Gobierno de la República de Nicaragua, por medio de su Presidente, el Excelentísimo Dr. Arnoldo Alemán Lacayo, a través de mi persona, reafirma la mayor voluntad y empeño, para que las acciones integrales de lucha contra el SIDA se multipliquen en mi país y cuenten con el respaldo al más alto nivel político.
Señor Presidente, Señor Secretario General, estimados amigos todos, doy gracias a Dios por haberme otorgado el día de hoy la oportunidad de externarles con el corazón, nuestra preocupación por este problema. Confio en que países amigos, sabrán valorar nuestros requerimientos y así juntos construir un mundo mejor para todos.
Muchas gracias.