Honduras
 

INTERVENCION DEL EXCELENTISIMO MINISTRO DE RELACIONES

EXTERIORES DE LA REPUBLICA DE HONDURAS

EMBAJADOR ROBERTO FLORES BERMUDEZ

ASMBLEA EXTRAORDINARIA DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE EL HIV/SIDA

NUEV AYORK
25-27 DE JUNIO 2001

 

Intervención de S. E. Roberto Flores Bermúdez Secretario de Estado en el Despacho de Relaciones Exteriores República de Honduras
Periodo Extraordinario de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA 25-27 junio 2001, Nueva York

Señor Presidente, señoras y señores delegados,
Sobre el VIH/SIDA sabemos de sus implicaciones de alto contenido social, político y económico y que, por su magnitud, requiere la participación total de las fuerzas de los países y de la solidaridad internacional.

Sabemos que los esfuerzos para la prevención son prioritarios, particularmente en los grupos más vulnerables. Sabemos que el tratamiento requiere mayor acceso a los servicios médicos y de medicinas más baratas, dentro de un sistema de salud pública mejorado.

También sabemos que los gobiernos pueden dirigir exitosamente la respuesta nacional, que debe ser inclusiva de todos los sectores organizados.

Lo que falta es lograr que los actores - nacionales e interacionales - conduzcan el combate contra esta crisis de manera articulada y a largo plazo. Aquí radica el verdadero leif motif de esta sesión especial: movilizar la voluntad política de todos los actores, nacionales e internacionales, hacia un esfuerzo inteligente, coordinado y sostenido.

Resulta entonces de especial trascendencia conocer la experiencia exitosa en otros países y regiones. Por ello Honduras participa en los talleres de esta sesión especial, para aprender; pero también para compartir el éxito de nuestras gestiones ante la presencia excepcional de la epidemia en nuestro territorio.

La creación al final de los años ochenta del Departamento de VIH/SIDA dentro de la Secretaría de Salud, con presencia en las regiones mayormente afectadas, permitió la identificación inmediata del comportamiento de la epidemia y de la población. Con el primer plan estratégico nacional contra el VIH/SIDA adoptado en 1998, logramos una amplia participación multisectorial. El oportuno aporte de la comunidad cooperante, permitió promover la participacion de nuevos actores que van desde la organización de la sociedad civil y los grupos vulnerables, hasta la participación de gobiernos municipales, cámaras de comercio, asociaciones de maquiladores y el sector religioso.
 
Gradualmente la población hondureña va identificando el VIH/SIDA como un problema nacional. La comunidad directamente afectada por la epidemia se ha organizado en un movimiento social que orienta y apoya a los diferentes actores en la organización de la respuesta. Mi país está reformulando las estrategias para lograr una atención integral con calidad y calidez humana y un mejor acceso a medicamentos de antiretrovirales que beneficiarán a más de un millar de compatriotas.

Nuestro marco legal quedó definido en la Ley Especial VlH/SIDA de 1999. Ese año organizamos la Comisión Nacional de SIDA, como gestor de coordinación y de formulación de políticas, donde ya se prepara el segundo plan estratégico nacional para el perido 20022006. Hoy contamos con un intenso sistema de monitoreo para conocer y reaccionar mejor ante la epidemia. Tambien tenemos un número elevado de médicos especialistas trabajando directamente con el problema.

Con estas medidas, hemos logrado que la proyección que se había hecho hace dos años del avance de la epidemia, haya resultado inferior. Nos hemos convertido en un país con experiencia en el manejo de esta problemática y con capacidad para administrar de manera racional y efectiva los recursos que la comunidad cooperante continúa asegurando.

A pesar de estos esfuerzos debemos reconocer que la epidemia todavía sigue su perversa expansión.

Por ello, Honduras está en la disposición de asumir mayores responsabilidades para el combate de la epidemia. Sin embargo, las limitaciones de los recursos nacionales hace necesario del concurso de países con desarrollo científico, tecnológico, humano y económico, para reducir las condiciones que afectan el desarrollo humano, como la pobreza, el desempleo, los derechos humanos y la violencia, que tienen estrecha relación con el tema que nos ocupa.
 

Señor Presidente,

Dentro de escasos días, Honduras asumirá la presidencia pro-témpore del proceso de integración de Centroamérica. Tomando en cuenta que la magnitud del problema trasciende las fronteras nacionales, el combate del VIH/SIDA, que ya es objeto de tratamiento colectivo de los estados miembros, recibirá un mayor sentido de urgencia, acorde con las decisiones de esta sesión especial. La acción regional será una muestra del compromiso y voluntad política para tratar colectivamente el tema del VIH/SIDA, dentro de nuestra estrategia de desarrollo común.
Deseo terminar mis palabras agradeciendo al sistema de Naciones Unidas por su oportuno y efectivo aporte a nuestro esfuerzo nacional.