Vigésimo Sexto Periódo Extraordinario de Sesiones de
la
Asamblea General para el exámen del problema del virus de
la
inmunodeficiencia humana / sindrome de la inmunodeficiencia
adquirida (VIH/SIDA)
Dr. Rogelio Pardo
Ministro de Salud Pública de Costa Rica
Nueva York, 25 de Junio del 2001
Permítame, en primer lugar, felicitarlo a Usted por su muy merecida elección para presidir las actividades de este periódo extraordinario de sesiones de la Asamblea General para examinar del problema del virus de la inmunodeficiencia humana / sindrome de la inmunodeficiencia adquirida (VIH/SIDA) en todos sus aspectos. Quisiera igualmente hacer un reconocimiento a la excelente labor de los facilitadores en el proceso preparatorio así como el de la oficina de ONUSIDA por su valiosa contribución a la celebración de esta reunión.
La pandemia del SIDA se ha convertido en una catástrofe de gran magnitud. Hoy en día, más de 36 millones de personas viven con el virus del HIV y se estima que más de 21 millones han muerto como consecuencia directa de esta epidémia. En América Latina y el Caribe casi 2 millones de personas sufren de esta infección. Mientras que el efecto social y humano del Sida es inconmesurable, su efecto económico es, en cambio, terriblemente claro: la epidemia reducirá dramáticamente el crecimiento económico mundial. Se estima que para el año 2010, estas perdidas sumarán, tan sólo en Africa, más 22 mil millones de dólares.
En Costa Rica, la epidemiología del VIH/SIDA ha seguido un incremento paulatino. Desde 1983 hasta noviembre del 2000 se han diagnósticado un total de 1992 casos, con un leve declive en la incidencia de los dos últimos años. Del total de casos, 88% son del sexo masculino, aunque, en los últimos años la tendencia se ha incrementado entre las mujeres. En 1992 la razón hombre/mujer era de un 12,9 a uno mientras que, en 1999, era de un 5,2 a uno. El grupo de edad entre los de 25 a 39 años es el más afectado, con un 58% de los casos.
En mi país, la principal vía de infección ha sido la sexual, siendo más frecuente en los homosexuales, con un 44,6% de los casos, seguidos de los heterosexuales, 23,8%, y los bisexuales, quienes representan el 15,9% de los casos. La transmisión entre hemofilicos y por transfusión sanguínea parece haberse interrumpido, representando hoy tan sólo un 3,4% del total de casos. La transmisión perinatal, con un 1,5% de los casos, y la de drogadictos intravenosos, 1,1%, sin ser altas, no dejan de ser alarmantes.
A la luz de esta realidad epidemiológica, mi gobierno ha preparado un nuevo Plan Nacional Estratégico para el periódo 2001 - 2004. De acuerdo a este plan, le estamos dando énfasis a la promoción y la prevención, la comunicación social y educación; información a grupos vulnerables; así como a la ampliación de la cobertura de la detección, al diagnóstico y el tratamiento con calidad y adherencia; a la reducción de los costos del tratamiento; a la vigilancia epidemiológica integral y a la construcción y consolidación de alianzas. Hemos establecido objetivos concretos en cada una de estas áreas prioritarias que esperamos alcanzar con el valioso aporte de múltiples instituciones públicas, privadas y de la sociedad civil.
En la actualidad, Costa Rica da tratamiento protocolizado a personas que viven con SIDA. Este tratamiento, así como la atención integral, apoyo y consejería a los familiares, esta plenamente garantizado por nuestro sistema público de salud. En los últimos años, nuestra política de manejo adecuado de medicamentos genéricos ha permitido la reducción de costos, sin disminuir la calidad de los medicamentos utilizados. Apoyamos todas las iniciativas dirigidas a reducir aún más los costos del tratamiento así como para desarrollas medicamentos aún más efectivos.
Costa Rica respalda plenamente el proyecto de Declaráción de Compromisos que será adoptado al término de este periódo de sesiones. Encontramos expresadas ,en él nuestras necesidades y prioridades. Por ello, me limitaré a resaltar algunos aspectos que revisten especial interés para nosotros.
Creemos indispensable incrementar la organización y el liderazgo para combatir el VIH/SIDA, a fin de incrementar sustancialmente los planes nacionales e internacionales de financiamiento y para que cada país vele por su adecuada administración y gestión.
Consideramos que el fortalecimiento de la prevención, principalmente de la transmisión que occurre por vía sexual y la que se da entre madre a hijo, es la mejor respuesta a este reto. Respecto de la transmisión sexual de la epidemia, apoyamos la adopción de medidas firmes y universales de promoción y educación orientadas a reducir la vulnerabilidad, principalmente en los grupos de mayor riesgo, así como el establecimento de metas concretas para el cumplimiento de éstas. En Costa Rica, nos hemos propuesto reforzar la educación sexual tanto en escuelas y colegios y con aquella dirigida a los jóvenes fuera del sistema educativo, a los migrantes, a los trabajadores del sexo y a los hombres que tienen sexo con hombres.
Costa Rica, como defensor permanente de los derechos humanos, apoya toda iniciativa tendente a eliminar la discriminación o la exclusión de las personas que viven con el VIH o enfermas con SIDA. En abril de 1998 se promulgó la Ley General sobre VIH/SIDA, en la cual se establecen las responsabilidades de las organizaciones relacionadas con el tema y los derechos y deberes de las persona que viven con el VIH/SIDA, además de los mecanismos para reducir la discriminación y lograr la integración social de los afectados por el virus de VIH/SIDA.
Mi país apoya los esfuerzos dirigidos a promover la investigación química, biológica y social. Estamos particularmente interesados en estudiar los hábitos y el comportamiento de los grupos poblacionales de mayor riesgo y vulnerabilidad, así como en el desarrollo de nuevas tecnologías y estrategias de prevención y tratamiento.
Quisiera reitar nuestra voluntad de compartir con otras naciones en desarrollo nuestra rica experiencia acumulada en el área del tratamiento médico. Confiamos en que el sistema de las Naciones Unidas y los países donantes faciliten las condiciones necesarias para esta cooperación horizontal.
Finalmente, Señor Presidente, permítame reiterar nuestro compromiso con la lucha global en contra del flajelo del SIDA. Confiamos en que esta sesión especial de la Asamblea General le permita a la Comunidad Internacional hacer acopio de la voluntad política indispensable para enfrenar juntos este reto. Sólo así podremos fijar las diEciles metas de gran alcance que son necesarias para vencer la pandemia y podremos hacer posible el esfuerzo mancomunado que dignifica y da sentido a nuestra existencia.
Muchas gracias