REPUBLICA DEL ECUADOR

 

INTERVENCION DE LA EMBAJADORA PAULINA GARCIA

DONOSO DE LARREA, SULOSECRETARIA DE ORGANISMOS

INTERNACIONALES, EN EL DEBATE GENERAL DEL

QUINCtIAGESIMO QUINTO PERIODO DE SESIONES DE LA

ASAMBLEA GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS

 

Nueva York, 21 de septiembre del 2000

 

 

 



    Señor Presidente:

 

Deseo, en primer lugar, transmitir a Usted mis más cordiates feticitaciones por su merecida etección comp Presidents de esta Asamblea General. Usted represents a un país que comparte oon el mio, los mismos ídeales y principios en favor de la paz, de la culture, de los derechos humanos, de la sotidaridad y dal entendimiento.

 

Saludo el ingreso de Tuvalu a nuestra Organización y felicito at Ministro de Retaciones Exteriores de Namibia, Theo Ben Gurirab, por is forma inteligente en que condujo las importantes labores de to anterior Asamblea General.

 

Señor Presidente:

 

Los acontecimientos polìticos ocurridos en el mundo en la década pasada aceteraron los cambios en el escenario intemacional para dar peso a nuevas estructuras y procesos gtobales. tra desaparicíón dal sustento ideológíco cfe la guerre fría produjo profundas transfomiaciones que aiteraron las bases geopoliticas predorninantes en et siglo XX.

 

La consolidación de grandes espacios económicos y is revolución tecnológica han influido sensiblemente en el rilmo det cambio eoonómico y social en et mundo. El libre mencado y las nuevas tecnologías han privilegiado la competencia y han generado la expansión transnacional de la banca y de las finanzas que han originado cambios fundamentales en el funcionamiento de la economía mundial.

 

En este ambiente planetario, Ios países se integran a las të'rídencias de to glabatizacióri desde nivetes muy diferentes de desarrotto y, en consecuencia, las posïbilidades y efedos de estos nuevos procesos resuttan extremadamente desiguales. Se ha profundizado la disparidad. tecnológica, financiers y productive entre los paises en desamotlo y las naciones industrializadas que concentran este potenciat y, pass a los esfuerzos de los países por realizar las adaptaciones para la

   inserción en un nuevo medío ínternacional, las desigualdades son mayores y los problemas sociales se han multiplicada en un deteriorado ámbito de cooperación intemacional.

 

La Cumbre del Milenio, acontecimiento con que dio inicio esta Asamblea, demostró ser una oportunidad hístórica para profundizar el examen sobre los desafíos que plantean las nuevas tendencies mundiales y que aparacen como generadores de un nuevo ordenamiento internacional, con sus peligros y posibilidades para Ia paz y la seguridad, para el cecimiento económico,- para el desarrollo sostenible y para la seguridad humana. Se ha evidenciado, ante eslas realidades, que ningún país puede quedar al margen o permanecer aislado de los grandes cambios mundiales y que todos los Estados tienen et gran reto de trabajar conjuntamente para regular los nuevos procesos dentro de un proyecto universal, en el cual se encauce el proceso de desarrollo para asegucar los beneficios de la globalización, atendiendo a las necesidades de los pueblos.

 

En esta príoritaria responsabilidad intemacional tiene un papel preponderante la Organización de las Naciones Unidas, espacio universal de encuentro de los Estados para trabajar por los ideales y objetivos comunes de todos los pueblos y para impulsar la cooperación intemacional en función det desarrollo sostenible y la eliminación de la pobreza.  En  el Nuevo siglo, el potencial de esta Organización en los asuntos mundiales debe ser utilizado a plenitud. El Ecuador confìa en un sistema multilateral efectivo donde se construyan de manera democrática, participativa y sistemática las normas mundiales para la era de la globalización. Y con este propósito, la Cumbre ha reconocido la representatividad de las Naciones Unidas en el cumplimiento de sus fines esenciales, en el marco de los nuevos procesos mundiales y los desafíos del siglo XXI.

 

En ester gran tarea trascienden la interdependencia de Ios problemas politicos y económicos internacionales que crean un complejo engranaje de asuntos a ser considerados en la agenda intemacional de esta institución global que es la ONU y que, con legitimidad propia, tiene las responsabilidades de la adopción de políticas concertadas y de la aplicación de directrices que aseguren la efedividad y oportunidad de respuesta de ester Orgarización ante los acontecimientos y fenómenos que suceden en el mundo y que inciden directamente en la estabilidad y seguridad internacionales.

 

Deseo reiterar mi felicitación al Secretario General de las Naciones Unidas por su contribución valiosa a los trabajos de esta Asamblea del Milenio con la presentación de su Informe analítico sobre la "Función de las Naciones Unidas en el siglo XXI”. Sus criterios han constituido elementos valiosos para el examen del papel y los retos de las Naciones Unidas en los próximos años.

 

Debo también destacar el aporte de los países latinoamericanos a los trabajos de ester Asamblea dal Milenio con la Declaración de Cartagena aprobada por los Jefes de Estado y de Gobierno dal Grupo de Rio y a la contribución de la Cumble Sur y del Movimiento de Países No Alineados, agrupaciones de las cuales el Ecuador es miembro.

 

El Ecuador comparte el criterio relacionado con las ventajas y posibilidades de las Naciones Unidas para influir en la gestión de los asuntos públicos internacionales y para generar el compromiso de todos los actores en los nuevos procesos y estruduras mundiales en la perspediva del desarrollo humano.

 

La globalización y la pobreza deben encararse con la prioridad que requieren sus profundas consecuencias para el desarrollo humano. Las tendencias de la globalización aparacen hoy como un proceso meramente económico, deshumanizado, sin las dimensiones de carácter social. Este proceso se preocupa dal libre mercado, de la competencia, de las nuevas tecnologías de la infortnación, sin ninguna dirección para asegurar que las oportunidades dal progreso y los beneficios de este proceso se distribuyan a escala mundial, a todos los países y para que funcione para la gents.

 

El Ecuador atraviesa una de las más agudas crisis de su historia. Sus efectos han incidido gravemente en las instituciones dal Estado y ha provocado inestabilidad en el proceso de oonsolidación democrática. Factores intemos y extemos que se combinaron en los últimos años contribuyeron a agravar la crisis con desequilibrios macroeconómicos que han golpeado fuertemente a la economía y a la sociedad ecuatorianas. En este marco de enormes dificultades, las condiciones en las cuales el Ecuador había negociado su deuda externa se volvieron en extremo dificiles de cummplir. Estos factores y las medidas de ajuste tomadas para enfrentar la crisis han tenido un impacto considerable en la pobreza.

 

Este foro mundial debe estar consciente de las enormes limitaciones que le imponen a los países pobres altamente endeudados tanto el servicio desmesurado de la deuda extema, oomo los obstáculos que persisten para el comercio de sus productos exportables asi como por los vaivenes del sistema financiero internacional, que van en contra esfuerzos nacionales dirigidos a  crear condiciones de estabilidad económica y de desarrollo sostenido. Esta Asamblea, en su propósito de avanzar en el camino del establecimiento de un ordenamiento internacional justo y equitativo, debe enoontrar los medios para la reducción de la deuda extema de los países en desarrollo, incluidos los países de ingresos medios muy endeudados y afedados por desastres naturales.

 

El Ecuador ha realizado grandes esfuerzos por encontrar una solución justa y duradera al problema que representa el excesivo peso de la deuda externa. En agosto dió un primer Paso al renegociar el segmento de deuda Brady y la semana pasada concluyó sus negociaciones con el Club de Paris. Confiamos en que la comprensión y, por sobre todo, la equidad estén presentes en la continuación de este proceso, a fin de Ilegar a una solución definitiva del problema de la deuda externa que agobia a los países en desarrollo e impide la puesta en marcha de programas sociales prioritarios en el campo de la salud, de la educación y del empleo. El dogal de la deuda es todavía, sin duda, uno de los obstáculos principales en la lucha para la reducción de la pobreza y para el cumplimiento de las metas fijadas en este campo para el año 2015.

 

Es preciso contar con un orden económico a institucional que de salida a los países de economías pequeñas, que son los más vulnerables y susceptibles de ser afectados por sítuaciones extremes de crisis.

 

El Ecuador, empeñado en el desarrollo integral de la Nación, concede el decidido respaldo a Ia expresión operacional de las Naciones Unidas que hace posible poner en práctica los medios de cooperación financiera y técnica de apoyo a los países en sus esfuérzos nacionales para impulsar el desarrollo sostenible que de peso a un mejor porvenir para todos los pueblos. En esta labor, se ha proyedado el papel relevante del programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo como el instrumento operativo central de las acciones de la ONU, en apoyo a los planes y prioridades nacionales para aliviar la pobreza, contribuir a la gobernabilidad democrática, fortalecer la capacidad national en beneficio del desarrollo humano. Hago un Ilamado a la comunidad intemacional para que esta Asamblea del Milenio concedea un decidido respaldo politico al PNUD como instrumento central de la gestión universal del desarrollo en el siglo XXI, y para asegurar al programa con la fortaleza financiera que le permita cumplir plenamente con sus actividades operacionales.

 

La situación del comercio intemacional merece también nuestra atención prioritaria, como un factor de influencia directa en la adividad económica y social de las naciones. Planteamos la eliminación de las barreras y obstáculos al comercio y demandamos la aplicación de normas que permitan el desenvolvimiento del comercio intemacional abierto, previsible y equitativo. De acuerdo con nuestra profunda tradicìon integracionista, apoyamos el fortalecimiento de la Comunidad Andina de Naciones, así como su creciente proyección intemacional, especialmente en sus relaciones con el Mercosur, la Un'ron Europea, Rusia, la Cuenca del Pacífico y en las negociaciones para la conformación del Area de Libre Comercio de las Américas.

 

El Ecuador comparte la preocupación de la comunidad internacional por el continuo deterioro de los recursos naturales y los peligros para el medio ambiente y por el insuficiente cumplimiento de los compromisos asumidos en la Conferencia de la Tierra de 1992 sobre el Desarrollo Sostenible. Debemos insistir en la necesidad de privilegiar al desarrollo sostenible como un aspecto transversal en las negociaciones internacionales tanto de políticas como de cooperación, debido a sus implicaciones económicas, sociales y ambientales. Existe la imperiosa necesidad de incorporar tecnologías ambientales adecuadas y desarrollar esquemas de producción sostenibles para fortalecer las capacidades nacionales en materia científica y tecnológica. El Gobierno ecuatoriano ha incorporado el concepto de desarrollo sostenible en la legislación national, ha impulsado la adopción de políticas y planes de acción dentro de este concepto y ha fortalecido a la autoridad ambiental.

 

El fenómeno del narcotráfico con sus efectos globalizados es otro aspecto para la atención intemacional al tratarse de un fenómeno que apareció sin considerar fronteras ni naciones, con sus implacables peligros de amplio espectro para las sociedades. El comercio de la droga ha desarrollado un sistema supranational en el que ninguna nación en particular puede ser considerada como la del origen del problema. Es fundamental reconocer el principio de la responsabilidad compartida para enfrentar la realidad de este fenómeno y tomar las medidas internacionales para su solución. La oloservancia de este compromiso universal, ya recogido en la Convención de 1988 contra el Tráfico Ilìcito de Estupefacientes, es fundamental en la lucha contra este problema mundial, constituído en uno de los desafios de la humanidad.


 

En los albores del siglo XXI, la paz, la seguridad y el desarme constituyen otro desafío prioritario que continuarán enfrentando las Naciones Unidas. El Ecuador proclama la solución pacífica de las controversies internacionales y condena la amenaza y el uso de la fuerza en las relaciones entre Estados, convencido de que el régimen de paz y de confianza entre las naciones dalos sustentarse en la solución pacífica de las controversias y en medidas concrelas de desarme, en el marco de los principios y objetivos de la Carte de las Naciones Unidas y las normas dal Derecho Intemacional.

 

En el cumplimiento de los objetivos de paz y de seguridad, el Consejo de Seguridad ha tenido úna responsabilidad primordial para mantener o restablecer la paz intemacional. Én el camino de renovación de la ONU, el Ecuador considera también prioritarias las reformas al Consejo de Seguridad, en su composición y en sus métodos de trabajo; su misión impone adaptaciones para corregir los desequilibrios de su composición actual, para mejorar los mecanismos de toma de decisiones y para conferir mayor transparancia a la conducción de sus labores.

 

También es un reto para las Naciones Unidas el papel y el fortalecimiento de las operaciones de mantenimiento de la paz. En los últimos años, la humanidad ha sido testigo de la agudización de conflictos regionales, donde la guerra ha dejado hondas secuelas en distintas áreas dal mundo. Es imprescindible que en la Organización Mundial se fortalezca la acción conjunta, de manera tal que el use de la fuerza cuando sea estrictamente necesario siga fielmente las disposiciones dal Capítulo VII de la Carta, a fin de que las Naciones Unidas puedan mantener ha credibilidad internacional necesaria como legítimo portavoz y gestor de la acción colectiva a favor del mantenimiento de la paz y seguridad internacionales.

 

Uno de los pilares en los que se asientan los principios democráticos de toda sociedad es el fiel respeto a los derechos humanos, cuya defensa y protección corresponde no sólo a cada uno de los Estados sino también a la comunidad intemacional. Por tanto, ella debe abandonar el silencio y la indiferencia y reaccionar en forma legítima ante las nuevas y groseras violaciones de los derechos de poblaciones enteras que se desataron en los úftimos años dal siglo anterior, para verguenza de la humanidad. Es totalmente inaceptable, sin embargo, que ono o más Estados pretendan asumir la representación de la comunidad intemacional y apliquen por la fuerza y unilateralmente, un inexistente "derecho de injerencia' con argumentos o consideraciones humanitarias.

 

El Ecuador promulgó en 1998 el Plan National de Derechos Humanos y to hizo desde una perspective amplia y democrática. El Plan que abarca la dimensión integral del ser humano, fue concebido y preparado mediante un proceso de consulta en el que participaron plenamente la sociedad civil y el Estado. En este ámbito, el derecho al desarrollo oonstituye una legítima aspiración que debe ser adecuadamente impulsada con firmeza por las Naciones Unidas.

 


El Ecuador, como país de aguda vulnerabilidad a diversos desastres naturales otorga especial importancia al papel dal sistema de las Naciones Unidas para la prevención, mitigación y reducción de los efedos de tales desastres, entre ellos al impacto dal Fenómeno del Niño. En el afán de avanzar en las investigaciones sobre este fenómeno que en 1997 y 1998 hizo sentir sus efectos no sólo en la zona del Pacífico Sur sino que se irradió a otras áreas .del mundo, la Asamblea General y el Consejo Económico y Social han apoyado el establecimiento dal Centro International sobre Investigaciones del Fenómeno del Niño, en la ciudad ecuatoriana de Guayaquil. Me complace informar a esta Asamblea que mi Gobierno ha tornado las medidas necesarias como país sede para proceder al establecimiento dal Centro en los próximos mesas, convencidos dal aporte científico que dicho Centro ofrecerá a la humanidad, como instrumento auspiciado por las Naciones Unidas.

 

El Ecuador reitera su compromiso con el multilateralismo y con los ideales que inspiraron la creación de las Naciones Unidas. Los desafíos del siglo XXI deben ser enfrentados por todos los paises, de manera conjunta y solidaria. Dependerá de los Estados miembros hater de esta Asafibiea una contribución histórica para un proyecto universal de solución de los problemas mundiales y para el afianzamiento de la seguridad colectiva. El espiritu solidario y constructivo de las naciones amantes de la paz, resulta condicionante de los logros de las Naciones Unidas en el nuevo siglo.

 

Muchas gracias.