INTERVENCIÓN DEL
MINISTRO DE RELACIONES EXTERIORES
DE LA REPÚBLICA DE COSTA RICA
Sr. ROBERTO .ROJAS
ASAMBLEA GENERAL
DE LAS NACIONES UNIDAS
QUINCUAGÉSIMO QUINTO PERIÓDO DE SESIONES
14 DE SEPTIEMBRE, 2000
NUEVA YORK
Señor Presidente,
Señor Secretario General,
Excelencias,
Permítame, en primer lugar, Señor Presidente, felicitarlo a Usted por su
muy merecida elección para presidir las labores de la Asamblea General que
responde tanto a sus valiosas cualidades personales como a la admiración que la
comunidad international siente por su país, Finlandia. Igualmente quisiera
expresar nuestro agradecimiento al presidente saliente, Su Excelencia Señor
Theo Ben Gurirab, Ministro de Relaciones Exteriores de Namibia, por su
excelente labor.
Hate tan solo una semana, nuestros Jefes de Estado celebraron en esta
misma sala, la Cumbre del Milenio. Ese evento histórico sirvió de marco para
una profunda reflexión sobre el papel de las Naciones Unidas en el próximo
siglo y para reafirmar, al más alto nivel politico, el apoyo universal a esta
Organización.
A nosotros nos corresponde ahora precisar las observaciones de nuestros
líderes, e identificar to que es necesario para construir un futuro más
próspero, una sociedad más justa y una civilización cada vez más humana.
Al inicio del nuevo milenio, los avances científicos y tecnológicos en
todos los campos del saber nos permiten vislumbrar un futuro cada vez más
luminoso; sin embargo, el progreso hacia esta meta se ve doblemente amenazado.
Por una pane, nos acecha el peligro de un crecimiento irregular, que oscurece
el futuro con la sombra de una mayor brecha entre los más pobres y los más
ricos. Es indispensable que adoptemos medidas eficaces para crear una sociedad
y una comunidad international más justa y equitativa.
Por otra pane, el futuro también se ve amenazado por la tentación del
materialismo puro, entendido como el peligro de reducer el desarrollo puramente
a la satisfacción de las necesidades materiales. El riesgo de converter al ser
humano en una mercancía y la tentación de buscar la riqueza en lugar de la
felicidad nos asechan diariamente. Debemos fundar una nueva sociedad cuyo
objetivo sea el promover el bienestar de todos, reflejado en su pleno
desarrollo fisico, intelectual y espiritual. Debemos crear una sociedad
centrada en las ideas, la creatividad y la habilidad, y no en el poder ni en la
riqueza.
Señor Presidente,
Las Naciones Unidas puede y debe jugar un papel central en la
construcción de esta nueva sociedad. Sin embargo, debemos notar, valiente y
honestamente, que, hasta ahora, las Naciones Unidas y la Comunidad
International como un todo han sufrido innumerables limitaciones, restricciones
y fracasos.
Hate más
de cincuenta años, al fundar esta organización, nos comprometimos a erradicar
el flagelo de la guerra y nos obligamos a promover el progreso social y la
mejor calidad de vida para todos.
Lamentablemente, hasta ahora, las Naciones Unidas ha sido incapaz de
atender integralmente eras demandas. Respondemos a las crisis políticas y
militares con débiles declaraciones a la prensa. Condenamos las violaciones
masivas a los derechos humanos con resoluciones procedimentales, que quedan
olvidadas en las bibliotecas. Creamos órganos, comités y tribunales sin
verdadera capacidad de acción y sin recursos suficientes para cumplir con sus
funciones. Convocamos cumbres, conferencias y reuniones que se limitan a
reiterar declaraciones vacías y compromisos pasajeros. Enviamos observadores
militares incapaces de mantener la paz, ya que no les damns los recursos o el
apoyo politico indispensables. Repetidamente adoptamos medidas insuficientes
para resolver las crisis y esperamos que estas obren milagros. Enviamos
expertos internacionales con programas de desarrollo que no responden ni a las
necesidades ni a los deseos de los recipientes. Esta organización ha impuesto
sanciones que afectan a civiles inocentes al tiempo que, involuntariamente,
apuntalan regímenes criminales.
Por supuesto, reconocemos que muchas de las actividades de las Naciones
Unidas han sido meritorias y exitosas. No podemos ignorar la labor del Alto
Comisionado para los Refugiados (ACNUR) o de la UNICEF a favor de las víctimas
de las guerras y los niños. No podremos nunca olvidar el sacrificio heroico de
muchos cascos azules y personal humanitario. Debemos tener siempre presenter
los valiosos esfuerzos de mediación y los buenos oficios prestados para
resolver conflictos armados. Es indispensable aprender de aquellas operaciones
de mantenimiento de la paz que, a pesar de todas las dificultades, han sido
coronadas con el éxito. Debemos recordar y respetar la codificación progresiva
de los Derechos Humanos y dé los mejores estándares de vida.
Pero el mundo espera un liderazgo mayor de Naciones Unidas. Los pueblos
reclaman la acción fume y decidida de la comunidad internacional y la humanidad
nor Mama a cumplir con los altos objetivos que asumimos al fundar esta
organización.
Por eso, es indispensable establecer nuevas bases para la acción de esta
organización. Es necesario proveerla de una nueva concepción política y
filosófica que le pennita acopiar el apoyo politico y material de todos los
estados, con miras a permitirle cumplir efectivamente con sus objetivos. En
esta hora, las Naciones Unidas demandan todo nuestro apoyo. Cada uno de
nosotros, individual y colectivamente está obligado a garantizarle la mejor
calidad de vida posible a todos nuestros conciudadanos.
El objetivo primordial de las Naciones Unidas en el siglo XXI debe ser
la promoción del respeto pleno de los Derechos Humanos. Tras 50 años de la
adopción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, es profundamente
preocupante que se sigan violando en forma continua esos derechos, con
injustificables asesinatos por motivos politicos, religiosos o étnicos, el
desarraigo de millones de refugiados y de desplazados internos. Pero además,
nos alarma el hecho de que diariamente mueran de hambre o de enfennedades
fácilmente curables, millares de seres humanos. Nos agita el hecho de que miles
de personas sigan siendo perseguidas y encarceladas por sus opiniones políticas
y que cientos sean víctimas de las más abyectas torturas, o vivan en la pobreza
extrema.
La persistencia de la guerra es causa no solo de injustificables
atrocidades sino también de continuas crisis humanitarias. Las verdatieras
víctimas de las guerras no son los soldados fallecidos sino los niños y los
ancianos desplazados o refugiados, las mujeres violadas, los jóvenes
asesinados, las madres que pierden su sustento económico, los trabajadores
inocentes cuyos centros de trabajo son destruidos, los estudiantes cuyas
escuelas son bombardeadas, los enfermos que no pueden it a los hospitales por que no
hay puentes ni medicinas. En el mundo moderno, todo conflicto armado, toda
guerra civil, toda violación masiva de los derechos humanos, toda emergencia
humanitaria causada ya sea por el hombre o por la naturaleza, amerita la acción
internacional coordinada a través de esta organización.
En este contexto, es indispensable que todos los Estados respaldemos
política y financieramente las actividades de las Naciones Unidas para
erradicar el flagelo de la guerra. Esta Organización debe retomar el liderazgo
en el mantenimiento de la Paz y la Seguridad internacionales. Es imperativo que
todos los estados nos adhiramos estrictamente a la prohibición del use de la
fuerza.
Por eso, una de nuestras tareas es revitalizar al Consejo de Seguridad,
con miras a incrementar su legitimidad y su capacidad de acción. Este órgano
nunca debe trasladar, abandonar o renunciar a su responsabilidad primaria de
mantener la paz y la seguridad. Al contrario, es imprescindible garantizarle
que cumplirá satisfactoriamente sus funciones, proveyéndolo con los recursos y
el apoyo politico indispensables.
El Consejo de Seguridad no puede renunciar a sus funciones simplemente
porque no se vislumbre una solución a corto plazo o económica a las crisis. No
podemos aceptar que se establezcan misiones de mantenimiento de la paz
desprovistas de personal o de recursos, al punto de convertirse en
irrelevantes. Tampoco podemos aceptar que se envíe personal mal entrenado o
falto de motivación, que se convierte en fácil víctima de los conflictos. De
ninguna forma podemos consentir en la imposición de regímenes de sanciones que
afecten a la población inocente. A1 establecer misiones de mantenimiento de la
paz, el Consejo de Seguridad debe adoptar objetivos realistas de forma tal que
los mandatos y los recursos asignados Sean proporcionales a las verdatieras
exigencias de las crisis que enfrenta.
Señor Presidente,
Los conflictos armados y las crisis políticas son fenómenos
multifacéticos. Toda situación de emergencia presenta una serie de problemas
politicos, militares y económicos. La Paz verdadera sólo se alcanza cuando se
garantiza condiciones dignas de vida para todos los habitantes, cuando existe
un nivel de desarrollo económico suficiente para la satisfacción de las
necesidades básicas, cuando los Derechos Fundamentales son respetados y cuando
los intereses y derechos individuales son garantizados por vías democráticas.
La acción de las Naciones Unidas debe promover no sólo la paz sino
también la justicia social, la democracia y el desarrollo. Esta acción debe
incluir activamente al Consejo de Seguridad, a la Asamblea General, al Consejo
Económico y Social (ECOSOC), al Alto Comisionado para los Derechos Humanos y al
Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Abogamos, en
particular, para que se fortalezca el papel del ECOSOC a fin que verifique y
coordine efectivamente la implementación de las actividades en el ámbito
económico, social, cultural y ambiental de las Naciones Unidas y de todos sus
órganos.
En este sentido, la cooperación internacional juega un papel fundamental
al apoyar las iniciativas locales de desarrollo, democratización y promoción de
los Derechos Humanos. Lamentablemente, hemos constatado la disminución de la
asistencia internacional en estas áreas al tiempo que las necesidades siguen
aumentando. Ante esta situación, cada uno de nuestros países debe tomar en sus
propias manos la labor de crear las condiciones necesarias para garantizar la
paz, el desarrollo y la justicia.
Creemos que sólo si se respetan plenamente los Derechos Humanos será
posible crear y garantizar las condiciones necesarias para el pleno desarrollo
de todos los hombres y las mujeres. Paralelamente, la promoción de la
democracia y el desarrollo económico y social constituyen instrumentos
indispensables para crear las condiciones materiales, sociales y espirituales
necesarias para este desarrollo pleno.
Nuestra experiencia nos ha enseñado que sólo la democracia puede proveer
el marco necesario para el respeto pleno de los derechos humanos. Solo la
democracia, que provee a todos los ciudadanos de iguales derechos y
oportunidades de participación en los procesos politicos, garantiza paz
verdadera. Solo un sistema democrático, que le otorgue a todas las personas
iguales oportunidades de recibir los beneficios del desarrollo económico y de
realización personal, puede permitir un desarrollo sostenible y justo. Por ello
celebramos la consolidación democrática que, por sus recientes elecciones
después de largos periodos bajo un mismo partido gobernante viven México y la
República de China en Taiwán, la cual merece un espacio apropiado en los
organismos internacionales.
Adicionalmente, nuestra trayectoria nacional nos enseña que el primer
Paso de esta política es la eliminación o reducción de los presupuestos
militares. Costa Rica abolió su ejercito ya hace más de 50 años y, desde
entonces, se ha visto libre de conflictos armados con sus vecinos y de opresión
militar sobre su población. La reducción de los gastos militares es
panticularmente importante para los Estados en desarrollo cuyos recursos son
escasos y no pueden ser mal administrados. En este contexto, los ejércitos son
una pesada carga a los presupuestos nacionales, además de una fuente constante
de tensión y represión. ¿No sería acaso mejor dedicar a la salud los 191.000
millones de dólares que los países en desarrollo desperdician en sus fuerzas
armadas? ¿No sería preferible destinar a la educación los 22.000 millones de
dólares que se gastan en transferencias de armas al tercer mundo? Nuestra
experiencia histórica nos hace testigos y ejemplo de la multifacética y
positiva relación entre el desarme y el desarrollo.
El segundo paso en el camino hacia la paz y el desarrollo es el destinar
cuantos recursos sean posibles a la educación y la salud. Sólo una población
educada puede vivir en libertad, sólo una población sana puede trabajar para el
desarrollo, sólo una población culta puede integrase al mundo globalizado de
hoy. Por ello, debemos invertir intensa y sistemáticamente en nuestros recursos
humanos al tiempo que luchamos por el desarrollo económico, la justicia social
y la institucionalidad democrática.
El tercer paso hacia el desarrollo futuro es garantizar el respeto a los
Derechos Humanos y a la Democracia a fin de permitir que el pueblo elija
libremente su destino y facilitar la concertación de todos los adores sociales.
En mi país nos hemos comprometido profundamente con estos principios tanto en
el ámbito nacional, a través de las normas constitucionales, como
internacionalmente por medio de diversas convenciones y tratados
internacionales.
En este sentido, la temática migratoria time la mayor relevancia para mi
país. Costa Rica le ha dado énfasis a la necesidad del traslado ordenado y
planificado de nacionales para satisfacer las necesidades específicas de
emigración y de inmigración de cada país; a la transferencia de recursos
humanos calificados para promover el progreso económico, social, cultural de
los países de acogida; al reasentamiento y a la reintegración ordenada de
personas que, por una a otra razón, se han visto obligadas a abandonar su país
o lugar de origen, así como a abandonar un país donde no le es permitido
ejercer su derecho de no migrar. En consecuencia, reconocemos el papel
determinante que ha tenido la Organización Internacional para las Migraciones,
y abogamos particularmente para que los países promuevan la incorporación a sus
legislaciones las reformas jurídicas necesarias para garantizar a todo ser
humano este derecho.
Dentro de este proceso de desarrollo hay tres aspectos centrales que
requieren de mayor atención. En primer lugar, debemos reconstruir la sociedad y
sus valores, especialmente mediante un renovado esfuerzo para reconocer y proteger
el valor de la familia y su papel como célula básica de la sociedad.
Lamentablemente, reconocemos que las familias son las primeras víctimas de las
crisis políticas o económicas que obligan a su desintegración al dispensar a
sus miembros. Por ello, debemos ser insistentes en reconocer que las familias
son las escuelas donde se forman los valores básicos de convivencia y de
respeto a la dignidad de las demás personas, y que sin ellas, es imposible
crear una sociedad estable.
En
segundo lugar, es preciso hacer mayores esfuerzos para promover el desarrollo
sostenible en todos los ámbitos de la acción humana. En este sentido, me
complace informar que Costa Rica ha logrado hacer importantes avances en el
campo ambiental con miras a preservar su rica biodiversidad y promover un
desarrollo acorde con la naturaleza. Hemos sido uno de los primeros países en
instaurar la fijación de carbono y yenta de oxigeno como fuente adicional de
ingresos para el desarrollo, sobre la base del use sostenible de nuestros
bosques y el reconocimiento del valor económico de los servicios ambientales
que estos le ofrecen a toda la humanidad. De la misma forma, hemos incorporado
en nuestro ordenamiento interno las disposiciones del protocolo de Kyoto. No obstante,
aún falta mucho camino por recorrer para alcanzar un desarrollo plenamente
sostenible.
Igualmente, Costa Rica time
el privilegio de ser la sede del Consejo de la Tierra y de la Universidad de la
Paz, que están laborando conjuntamente para promover una concepción de
desarrollo más respetuosa del medio ambiente. En este momento, reafirmamos
nuestro compromiso al ofrecer nuestro país como la sede de la Secretaría del
Foro de las Naciones Unidas sobre los Bosques. Confiamos que este nuevo órgano
garantice, finalmente, la acción coordinada y comprensiva de la comunidad
internacional respecto de los bosques.
En tercer lugar, es indispensable garantizar que el desarrollo económico
sea sostenible. Para ello, se debe modificar el orden económico internacional a
fin de hacerlo más justo y equilibrado, de forma tal que proporcione a los
países pequeños en desarrollo mayor acceso a los beneficios del proceso
globalizador y a las oportunidades de progreso que éste crea. Se deben establecer
esquemas comerciales abiertos que permitan que el comercio y la inversión sean
motores de crecimiento económico. Paralelamente, es necesario encausar las
políticas de desarrollo hacia el use más eficiente de la revolución digital la
cual nos provee de múltiples posibilidades de competir en el mercado global y
aumentar nuestra producción. En breve, debemos democratizar la globalización.
Creemos que el conocimiento y las posibilidades de acceso a la
información y a las nuevas tecnologías son hoy las claves para generar
bienestar. En el mundo de hoy, con nuevas fronteras tecnológicas, nuestro
compromiso debe dirigirse también a la reducción de la brecha digital. Debemos
procurar un acceso más justo y equitativo a las oportunidades que se nos
ofrecen a fin de transformar los sectores de la actividad econóxnica y social.
Precisamente, en concordancia con esta tesis, Costa Rica inició recientemente
el programa "Comunicación sin Fronteras", convirtiéndose en el primer
país en brindar correo electrónico gratuito a toda la población.
Señor Presidente,
Democracia, Desarrollo Sostenible, y Derechos Humanos forman el trinomio
fundamental en el que se debe briar la acción de las Naciones Unidas y de cada
uno de nuestros países. Ninguno de estos elementos es un fin en sí mismo sino,
tan sólo, un medio para garantizar las mejores condiciones de vida a todas las
personas. El verdadero objetivo de nuestra acción es el ser humano; es el
garantizar la mayor felicidad a todas las personas, el pleno respeto de su
dignidad y las condiciones necesarias para su pleno desarrollo fisico,
intelectual y espiritual.
Gracias