CHILE
DISCURSO
DE LA MINISTRA
DE
RELACIONES EXTERIORES DE CHILE,
SRA. MARÍA
SOLEDAD ALVEAR VALENZUELA,
ANTE EL
55° PERIODO DE SESIONES DE LA ASAMBLEA
GENERAL DE
LAS NACIONES UNIDAS.
Señor Presidente,
Señor Secretario General de las
Naciones Unidas,
Señores Delegados,
Señoras y señores:
En primer lugar,
permítame felicitarle por su elección como Presidente de esta Asamblea General,
la primera del nuevo Milenio. Le deseo el mayor de los éxitos en su presidencia
y comprometo toda la cooperación de Chile en el ejercicio de sus altas
funciones. Expreso nuestra simpatía y adrniración hacia Finlandia, país que Ud.
representa. Vayan también mis agradecimientos por la encomiable labor que
realizó el Canciller Gurirab de Namibia al frente de los trabajos del período
de sesiones que acaba de concluir.
Felicitamos asimismo al Secretario General por el liderazgo demostrado
desde que asumió su cargo. Reconocemos y valoramos su compromiso con la visión
de unas nuevas Naciones Unidas para el siglo XXI. Lo alentamos a que continúe
sus esfuerzos de reforma de esta Organización.
Los desafíos de la globalización
El nombre de nuestra
época es sin duda el de la globalización. Hoy día no time sentido preguntarnos
si queremos participar en la globalización. El aislamiento no es una opción
realista. Chile mira la globalización como una realidad incontestable y como
una fuente de oportunidades, que nos ha traído beneficios de Bran valor. La
apertura de nuestra economía nos ha permitido duplicar el tamaño de nuestro
producto interno en una década, frente a los cerca de 50 años que demoramos en
la duplicación anterior. Los adelantos tecnológicos nos han ayudado a acortar
la distancia geográfica que nos separa de los grandes centros mundiales.
La globalización
genera oportunidades, pero también puede acentuar las inequidades que desde
siempre han existido en el sistema international. Naciones Unidas puede
contribuir a evitar una globalización excluyente, a impedir que los beneficios
de la modernidad se limiten a unos pocos. Hay que dar forma a una nueva
cooperación international, centrada especialmente en el acceso a la economía
del conocimiento.
La circulación de
los bienes, los servicios, los capitales, la información y las tecnologías
propias de la globalización tiende a escaparse de las regulaciones internas y
del control de los gobiernos. Esta pérdida de regulación generalmente no es
reemplazada por otras normas o autoridades. Debemos llenar ese vacío,
utilizando todos los foros multilaterales.
Como nunca
antes en la historia de la humanidad, la solución a los problemas cotidianos de
la gente, en todas panes del mundo, depende de la toma de decisiones colectivas
internacionales. El desafio que hoy enfrenta Naciones Unidas es proporcionar un
cierto orden en la globalización. Establecer instituciones y reglas eficaces
para asegurar que el proceso globalizador en curso sirva al desarrollo de
nuestros pueblos. Asegurar que los frutos del conocimiento científico y
tecnológico se incorporen como un factor destinado a mejorar la vida de la
gente en toda la humanidad.
En la última Cumbre
de Jefes de Estado y de Gobierno del Grupo de Río, que tuvo lugar en Cartagena
de Indias, Colombia, los países que forman este mecanismo de concertación
política regional entregamos una contribución común para la Cumbre del Milenio,
reafirmando el papel central que corresponde a las Naciones Unidas en esta
nueva etapa que vive la humanidad.
Paz y seguridad
El último año nor
entrega un balance de luces y de sombras en el ámbito de la paz y la seguridad.
Chile siguió con
especial interés el desarrollo de las históricas conversaciones llevadas a cabo
entre el 13 y el 15 de junio pasado entre los líderes del Nome y del Sur de la
Peninsula de Corea. Deseamos felicitar a los dirigentes y a los pueblos de
ambos países por el éxito alcanzado en era trascendental Cumbre.
El conflicto del
Medio Oriente ha entrado en una etapa que parece ser decisiva. Nos alegramos de
los avances experimentados este año y alentamos a las panes a seguir negociando
de manera de cumplir los cronogramas establecidos y las resoluciones relevantes
del Consejo de Seguridad. Vemos más cercana la posibilidad de que Israel y la
Autoridad Nacional Palestina encuentren una solución satisfactoria a los
escollos pendientes, particularmente en to que se refiere a Jerusalén.
Asimismo, nor alegramos de la retirada de Israel desde el sur del Líbano.
Apoyamos los
acuerdos del Consejo de Seguridad que han establecido un vasto programa
humanitario para Irak, bajo la fórmula "petróleo por alimentos" y
favorecemos su evaluación permanente. Asimismo, instamos al gobierno iraquí a
cooperar efectivamente con la nueva agencia de inspección, UNMOVIC, cuya
función valoramos especialmente.
Seguimos con
atención las noticias que nor llegan desde los Balcanes. Los gérmenes de la
limpieza étnica y de la intolerancia siguen presenter en el área. Chile mira
con terror la posibilidad de que a11í se desate un nuevo conflicto. Sólo el
imperio efectivo de la democracia y el respeto de los derechos humanos llevarán
la paz al área.
Nos preocupan los
conflictos que afectan al continente africano. Observamos con esperanza el
importante papel mediador que cumplen entidades regionales como la Organización
para la Unidad Africans, de especial relevancia en el conflicto Etiopía‑Eritrea,
y la Comunidad para el Desarrollo del África Austral (SADC). Esperamos que
estos esfuerzos, unidos a aquellos desplegados por Naciones Unidas, puedan
llevar la paz, permitiendo el desarrollo de su enorme potencial.
Celebramos
que el Consejo de Seguridad haya abordado el flagelo del HIV/SIDA en el
continente africano, asimilándolo a un problema de seguridad internacional que
requiere pronta acción. Esperamos que se adopten iniciativas que encaren con
seriedad este problema, que compromete, mucho más que los conflictos armados
abiertos, el futuro de ese continente.
Miramos con
preocupación las dificultades que enfrenta el referéndum pendiente en el Sahara
Occidental. Chile está porque la votación se produzca to más pronto posible, de
una manera libre, secreta a informada. Nos inquietan los obstáculos que ha
encontrado esta posibilidad.
Aunque se han
alejado las expectativas surgidas con el fin de la Guerra Fría de que sería
posible alcanzar un mundo fibre de armas nucleases en un tiempo previsible,
esta meta sigue siendo plenamente válida. Tengo el honor de anunciar que el 12
de Julio pasado Chile depositó su instrumento de ratificación del Tratado de
Prohibición Completa de los Ensayos Nucleases, convirtiéndose en el decimosexto
país que to hace. Lanzamos un llamado a todas las naciones a ratificar
rápidamente el Tratado, de modo de lograr el número de 44, necesarios para su
entrada en vigor.
En la sociedad de la
información que nos toca vivir, los problemas que afectan a cualquier país del
orbe son importantes para el conjunto de la comunidad mundial. Ningún Estado
puede sustraerse a la responsabilidad de fomentar la convivencia pacífica
dentro o entre las naciones. Desde el punto de vista ético de nuestra común
humanidad, miramos con interés el desarrollo del concepto de la intervención
humanitaria. Chile mantiene su adhesión a los principios de la no intervención
y de la autodeterminación de los pueblos. Peso estos principios deben
articularse con otros principios de igual o superior jerarquía, que han
emergido con fuerza después del término de la guerra fría. No podemos
permanecer impasibles ante catástrofes humanitarian que provocan los grandes
conflictos, y por eso propiciamos que llegado el caso, y con apego a la Carta
de la ONU, se pueda socorrer rápidamente a los que sufren mediante acciones
concertadas en el ámbito multilateral. Chile también está participando con
entusiasmo en la Red de Seguridad~ Humana, acogiendo una iniciativa auspiciada
por Canadá y Noruega.
Mi país considera
como un imperativo ético y politico de la mayor urgencia intensificar su
participación en las fuerzas de paz de Naciones Unidas. Desde 1999 nos hemos
dotado de un marco legal interno que non permite responder mejor que antes a
los requerimientos internacionales de participación en estas operaciones. Estas
modificaciones legates en el orden interno nos han permitido participar en
UNTAET, en Timor Oriental, desde febrero del presente año.
Chile
también está dispuesto a debatir una nueva escala de cuotas para financiar las
operaciones de paz de las Naciones Unidas. Creemos que esa escala debe
ajustarse a las realidades financieras actuates de los Estados Miembros.
No podemos dejar de mencionar aquí
el proceso de reforma del Consejo de Seguridad. Si bien se han registrado
algunos avances en la discusión de los métodos de trabajo y la transparencia
que debe tener ese órgano, advertimos que son escasos, por no decir nulos, los
avances en los aspectos que se refieren a la ampliación del número de sus
miembros. Chile experimenta cierta fatiga y desazón por la falta de progresos
derivada de posiciones que parecen irreconciliables. El veto es sin lugar a
dudes un elemento que complica aún más este sensible terra. Mientras no se
aborde con seriedad su limitación con mires a su ulterior supresión, dudamos
que pueda llegarse a buen término en las discusiones del grupo abierto de la
Asamblea General.
Unas Naciones Unidas pare las personas
La globalización no
se restringe sólo al ámbito económico. Ella se traduce igualmente en la
universalización de valores y principios de nuestra identidad humane y en el
fortalecimiento de los derechos de las personas, que se hen constituido cede
vez más en sujetos del derecho internacional.
La falta de voz y de
participación en los asuntos públicos y la negación de la democracia y el buen
gobierno en los países miembros de esta organización nos concierne a todos. Las
Naciones Unidas existen pare las personas, no pare los gobernantes. Bajo el
imperativo de poner a las personas en el centro de todo to que hagamos, debemos
favorecer y apoyar los derechos humanos y los procesos democráticos.
Chile actuó como uno
de los países co‑convocantes de la Conferencia "Hacia una Comunidad
de Democracies", que se celebró en Varsovia, Polonia, en junio pasado..Más
de 100 países miembros de las Naciones Unidas participaron en este encuentro y
suscribieron su declaración final. Estamos seguros que con el correr del tiempo
la Comunidad de Democracies, en la medida que mantenga altos estándares de
exigencia, se irá convirtiendo en una potente fuerza moral en el seno de la
ONU.
La democracia se
apoya en la justicia, nacional y universal. Chile apoya con entusiasmo el
establecimiento de la Corte Penal Internacional y espera que todos los países
adhieran a su estatuto. El establecimiento de un órgano de carácter permanente,
destinado a ejercer jurisdicción penal sobre personas acusadas de alguno de los
delitos sobre los que se le dio competencia, time la virtud de desalentar tanto
los procedimientos internos irregulares que garantizan la impunidad de los
autores como los conflictos de jurisdicción penal internacional entre los
países.
En la Cumbre de
Naciones Unidas pare el Desarrollo Social, que se celebró en Copenhague en
1995, por primera vez en la historia de la organización los Jefes de Estado y
de Gobierno se reunieron pare decir con fuerza y claridad que la principal
responsabilidad de nuestras sociedades es mejorar la calidad de vide de la
gente y, particularmente de los más desposeídos y excluidos. Este año, la
Asamblea, en sesión extraordinaria, revisó los progresos registrados en el
cumplimiento de los compromisos de la Cumbre, y decidió nuevas iniciativas pare
su cumplimiento efectivo. Esta fue una tarea importante en la búsqueda de una
mayor humanización de la globalización. Debemos seguir incorporando en nuestras
políticas nacionales y multilaterales los objetivos de la Cumbre Social.
En el ámbito social,
nuestra organización ha reconocido la imponancia crucial de promover la
igualdad de género. Hemos colaborado con los países hermanos de América Latina
y el Caribe reafirmando los propósitos y principios de la Cumbre de la Mujer.
Chile ha renovado su compromiso con el avance de la mujer, y con un nuevo plan
de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. Muestra concreta de esta
última afirmación es que cerca de un tercio de los miembros del gabinete del
Presidente Lagos somos mujeres.
Asimismo, reiteramos
el decidido apoyo chileno a los preparativos del período extraordinario de esta
Asamblea General en el año 2001, para el seguimiento de la Cumbre Mundial en
Favor de la Infancia. Atribuimos especial importancia a su preocupación por la
situación y los derechos de las poblaciones indígenas y la situación del adulto
mayor.
Chile se apresta a
ser sede de la reunión Regional Preparatoria de la Conferencia Mundial sobre
Racismo, Discriminación Racial, Xenofobia y formal Conexas de Intolerancia.
Queremos hater una contribución al consenso regional en este ámbito, sellando
un compromiso muy fume para la tolerancia y el respeto de la diversidad.
La defensa del medio
ambiente cruza las fronteras y se ha transformado en una preocupación global,
impulsada también por una emergente sociedad civil intemacional. La
concerta.ción international al alero de Naciones Unidas sigue siendo una
necesidad urgente en la materia. La Conferencia de Río sobre el Medio Ambiente
y el Desarrollo sentó las bases de varios acuerdos sobre el cambio climático,
los bosques y la diversidad biológica. El cumplimiento de estos convenios y su
perfeccionamiento progresivo, con nuevos acuerdos y protocolos que aseguren
regímenes de protección, conservación y gestión de los recursos de nuestro
planets, son de Bran importancia. Esta Asamblea, así como el evento de Río+10,
que tendrá lugar en el año 2002, deben seguir impulsando compromisos de una nueva
ética de conservación medioambiental.
La necesidad de nuevas instituciones económicas
Somos testigos de
una globalización de los merca.dos fmancieros, que influye decisivamente en los
movimientos de capital, de monedas, el crédito, y por to tanto en la economía
de todos los países. La experiencia reciente nos demuestra que una crisis
financiers en un confin del mundo gatilla a corto andar un efecto dominó de
crisis en todas panes, muchas veces en naciones alejadas que ninguna
responsabilidad o control podían tener sobre las causal que la originaron. Hay
una gran injusticia en el hecho que países que han sido serios y responsables
en el manejo de sus economías domésticas se vean afectados por problemas en los
que no han tenido participación alguna. Necesitamos con urgencia reglas que
impongan orden o estándares de buen manejo en el mundo international. No se
trata de evitar los flujos internacionales de capitales, sino de establecer un
marco international adecuado para enfrentar los problemas que ellos pueden
originar.
Chile ha apoyado con entusiasmo
los progresos que la comunidad international ha venido realizando en la
desregulación y eliminación de trabas y medidas proteccionistas para el logro
de una mayor libertad de comercio. El fracaso de la Conferencia de Seattle de
1999 fue lamentable. Seamos francos. Dicho fracaso no se debió a las
manifestaciones de la sociedad civil, sino a la falta de acuerdo entre las
principales potencias comerciales del mundo. Chile sigue creyendo en la urgente
necesidad de impulsar una nueva ronda de negociaciones comerciales
multilaterales.
Naciones
Unidas ha sido llamada a jugar un papel determinante en la promoción de mejoras
substantivas en el manejo de los sistemas comercial, monetario y financiero,
para que su funcionamiento tome en cuenta las necesidades de todos los países.
El Consejo Económico y Social ha cumplido una labor encomiable en materia de
coordinación de las actividades de Naciones Unidas con las instituciones de
Bretton Woods. Sin embargo corresponde a lá Asamblea General un papel crítico
en esta materia. La decisión de realizar una Reunión International de Alto Nivel sobre Financiamiento del Desarrollo
en 2001 es de gran trascendencia, y debemos esforzarnos por llevar adelante
el compromiso de la Cumbre del Milenio de hater todos los esfuerzos para que
este evento sea exitoso. Lograrlo significaría una nueva etapa en las
relaciones none‑sur, ya que la legitimidad política que daría un gran
consenso multilateral, podría impulsar el diseño de una nueva arquitectura
financiers y un régimen comercial y de cambios internacionales, donde todos los
pueblos se sientan reconocidos en sus legítimos intereses.
Mi país considers
que la Asistencia Oficial al Desarrollo sigue siendo necesaria para favorecer
el desarrollo de muchas regiones y países. El mundo globalizado no puede
olvidar el principio de la solidaridad, tan taro a la tradición de las Naciones
Unidas. En el mismo espíritu, es importante impulsar la asistencia
international para solucionar las situaciones angustiosas que viven muchos
países con deudas insostenibles, para que éstos puedan enfrentar los desafios
del desarrollo.
Señor Presidente:
Chile inició este
año un nuevo sexenio politico, dentro de la más absoluta normalidad
democrática. Nuestro país está en plena sintonía con la comunidad
international. Poseemos una sociedad civil vibrante, que también ha hecho su
contribución a la preparación de la Cumbre del Milenio. Respetamos los derechos
humanos y el Estado de Derecho. Nuestros tribunales imparten justicia con rigor
y sentido de la responsabilidad. Disponemos de una economía abierta y pujante y
nos hemos propuesto seguir reduciendo las desigualdades en nuestro país. Nos
proyectamos hacia el mundo desde la región a la que pertenecemos, América
Latina. Estamos fortaleciendo nuestra politics multilateral, apoyándonos en un
regionalismo abierto y en la cooperación con países con criterios coincidentes
en el mundo.
Confiamos en que
esta Asamblea General de Naciones Unidas dedicada al Milenio sea recordada como
aquella que empezó a responder al gran desafio de ordenar las fuerzas de la
globalización y favorecer la difusión de sus beneficios a un número cads vez
mayor de habitantes de la humanidad. La Delegación de Chile prestará todo su
concurso al logro de este desafio.
Muchas gracias.