
11/08/1998
Señor presidente de la I Conferencia Mundial de Ministros de Juventud.
Señores Ministros.
Señoras y señores.
Es sumamente honroso para mi, en representación del señor ministro de Educación del Peru, Ingeniero Domingo Palermo Cabrejos, dirigirme a tan distinguida audiencia para exponer algunas reflexiones que enmarquen de manera sucinta las tareas que el Perú emprende, para entender y enfrentar los problemas que afectan a nuestra juventud.
Hoy, en el pórtico de un nuevo milenio, la vertiginosa aceleración en la velocidad del cambio es el signo y el síntoma más evidente de la angustiosa y al mismo tiempo estimulante condicion en la que se desarrolla la conciencia contemporánea. Estos cambios afectan, en primer lugar, al intercambio de información, pero también determinan la esfera de lo público y de lo privado, la política y la religión, las relaciones de trabajo y las formas de generación de empleo, la tecnología y la cultura. Son cambios que, por primera vez en la historia de la especie humana, se desencadenan, desde su inicio, en escala planetaria, influyendo en todos los países del orbe en el momento mismo en que se producen. Los deslumbrantes logros que la inteligencia humana ha conseguido en un periodo de tiempo muy breve, parecen demostrarnos que vivimos tiempos de ilusiones realizadas.
Sin embargo, nadie puede negar que la satisfacción de las necesidades humanas con equidad, antes que una realidad, sigue siendo una esperanza para millones de personas en el mundo. Los peruanos sabemos en carne propia que no se puede cerrar los ojos ante los fantasmas de la guerra y de la violencia.
Los paffses del mundo, cada uno desde su peculiar situación y su perspectiva singular., se encuentran inmersos en este contexto. En lo relativo a la juventud, los problemas que enfrenta el Perú se refieren al déficit de oportunidades laborales, de espacios para la ultura, el deporte y la recreación, al abuso de drogas, a desajustes que afectan la salud sexual y reproductiva y a niveles preocupantes de violencia, entre otros.
Historicamente, en los países latinoamericanos, la educación no ha estado relacionada adecuadamente con las necesidades sociales. Adicionalmente a ello, los recursos de los estados generalmente son insuficientes frente a la magnitud de la demanda y los requerimientos educativos de la sociedad en su conjunto. Cada vez es más evidente, sin embargo, que el desarrollo no es sostenible si no parte de una Agresiva mejora en las condiciones de desarrollo de la educación. Nos ha tornado tiempo y esfuerzo ilegar a convencernos de la importancia de la educadon, y en particular de la educación basica, como proceso social permanente que genera transformaciones en la sociedad y nos permite, simultaneamente, incidir en el sentido del cambio económico, en su dirección y su destino.
Es bajo esta convicción que el Perú ha iniciado en los uItimos años, un profundo proceso de modernización de la educadon nacional. No hablamos de reforma, porque lo que estamos haciendo pretende ir más lejos que un cambio de formas. El Estado Peruano busca promover el desarrollo de la persona mediante una formación integral y permanente, sustentada en una cultura de valores, que le permita al joven comprender el mundo y actuar sobre su entorno. Si hemos de ser consecuentes con esto, si queremos que los indudables logros obtenidos en la pacificación y en el terreno economico sirvan efectivamente para seguir mejorando la calidad de vida de los peruanos y promover condiciones para el desarrollo social sostenido y sustentable, entonces necesitamos entender los modos prácticos de la ciencia y la tecnología, la extensión social de la cultura, induso lo lúdico del deporte, en un entorno mucho más amplio de búsqueda permanente de la excelencia y de estímulo a valores positivos de solidaridad, de reconocimiento y de absoluto rechazo a la violencia.
Con estas miras, el Perú se ha propuesto para el año 2007 la erradicación del analfabetismo, [a universalización de la Educación Inicial y Básica, la mejora sustantiva en la calidad de la escuela publica y privada, la integración de los deportes y la cultura, entre otras metas. No se trata de sueños que emergen de un laboratorio intelectual más o menos utopista. Son realidades que estamos construyendo, dramática y trabajosamente, hoy.
En el tema concreto que nos convoca, colocar a los jóvenes en condiciones de enfrentar un mercado crecientemente globalizado y competitivo exige, en el corto plazo, dotarlos de habilidades básicas que les permitan, en primer lugar, saber acceder a la información, a su manejo y su utilización responsable. Pero estar mejor informado no significa, forzosamente, conocer mejor; y -aunque ayuda- conocer mejor no equivale a decidir correctamente.
El Perú cuenta con una población joven, entre los l0 y los 24 años de edad, que llega a los 7 millones 884 mil personas, que representan el 3l.8% de la población total, de los cuales el 72% se encuentra en areas urbanas y el 27.8% en areas rurales. El nuestro es, por suerte, un país joven con tradiciones milenarias. Un país que enfrenta el reto del crecimiento con una herencia cultural, un patrimonio historico de incalculable valor que estamos obligados a preservar sin que ello signifidue autolimitar nuestras posibilidades.
Para enfrentar los problemas que afectan diariamente a la juventud, el Gobierno Peruano desarrolla diversos programas nacionales, que induyen aquellos que se ocupan de la salud sexual y reproductiva, los programas preventivos frente al uso indebido de drogas, la violencia social e intrafamiliar, los programas de apoyo a la recreación, la cultura y el deporte; las escuelas de padres; la atención a menores con ocupación temprana; la promoción de la educación tecnologica y del empleo a traves del programa ProJoven; la defensa de los Derechos Humanos; programas de promoción y prevención de la salud escolar y del adolescente, como el exitoso Seguro Escolar Gratuito, que ha atendido a más de un millón y medio de alumnos en el último año y que, de acuerdo a lo anunciado recientemente por el señor Presidente de la Republica, se ampliara a los estudiantes de Educación Superior; los referidos a la promoción del rol de la mujer y la equidad de género, entre otros.
La población beneficiaria de estas acciones, esta constituida mayoritariamente por jovenes que viven en zonas urbano marginales y rurales.
Dicho lo anterior, debo reiterar, y con esto termino, que nuestra preocupación fundamental está centrada en las personas y al respecto, tal vez deberfamos preguntarnos si durante estos años no hemos estado perdiendo de vista lo esencial: "el ser humano". No sólo tenemos que aprender a aprender o a emprender; tenemos que aprender a creer en las personas, no así en las circunstancias que las rodean. Las circunstancias pueden cambiar y suelen inducirnos al error, se puede gozar de riqueza o estar en la pobreza, pero lo que importa es la persona, más allá de la circunstancia que el presente les impone.
Muchas gracias.