|
Con ocasión de su tercer período de sesiones, celebrado en abril de 1995, la
Comisión sobre el Desarrollo Sostenible aprobó un programa de trabajo sobre
indicadores de desarrollo sostenible. El programa de trabajo incluía una
lista de 134 indicadores organizados dentro del marco de impulso-estado-reacción.
En ese marco, los indicadores de impulso representan actividades, pautas y
procesos humanos que tienen repercusiones para el desarrollo sostenible, los
indicadores de estado indican el "estado" del desarrollo sostenible,
y los indicadores de reacción indican opciones de política y otras
reacciones a los cambios que se producen en el estado del desarrollo
sostenible.
Se prevé que los países utilicen estos indicadores a
nivel nacional en el proceso de adopción de decisiones. No todos los
indicadores se aplican a todas las situaciones. Se entiende que los países
tendrán que optar por los indicadores que sean pertinentes para sus
prioridades, metas y objetivos nacionales.
Tras la decisión de la Comisión sobre el Desarrollo
Sostenible y la adopción de un plan de aplicación por parte de expertos de
las diversas organizaciones que intervenían en el seguimiento, se puso en
marcha la preparación de las hojas de metodología para cada uno de los
indicadores. La finalidad de las hojas de metodología es proporcionar a los
usuarios a nivel nacional información suficiente sobre el concepto, el
significado, los métodos de medición y las fuentes de datos para cada
indicador a fin de facilitar la recogida y el análisis de datos. El proceso
fue coordinado por el Departamento de Coordinación de Políticas y Desarrollo
Sostenible de las Naciones Unidas, aunque se basaba en la labor realizada
sobre los indicadores por diversas organizaciones. Colaboraron activamente en
él numerosas organizaciones del sistema de las Naciones Unidas, otras
organizaciones intergubernamentales y organizaciones no gubernamentales.
Las organizaciones que han colaborado en la preparación
de los indicadores y en la elaboración de las hojas de metodología son:
Departamento de Información Económica y Social y Análisis de Políticas de
las Naciones Unidas (DIESAP); Departamento de Coordinación de Políticas y de
Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas (DCPDS); Departamento de Apoyo al
Desarrollo y de Servicios de Gestión de las Naciones Unidas (DADSG);
Departamento de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (DAH); secretaría
del Convenio Marco sobre el Cambio Climático; Fondo de las Naciones Unidas
para la Infancia (UNICEF); Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y
Desarrollo (UNCTAD); Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD)
y su Oficina de Lucha contra la Desertificación y la Sequía (UNSO); Programa
de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) y la secretaría del
Convenio de Basilea; Universidad de las Naciones Unidas; Comisiones Regionales
de las Naciones Unidas; Centro de las Naciones Unidas para los Asentamientos
Humanos (Hábitat); Organización Internacional del Trabajo (OIT); Organización
de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO);
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la
Cultura (UNESCO); Organización Mundial de la Salud (OMS); Unión
Internacional de Telecomunicaciones (UIT); Organización Meteorológica
Mundial (OMM); Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo
Industrial (ONUDI); Banco Mundial; Organismo Internacional de Energía Atómica
(OIEA); Oficina de Estadística de las Comunidades Europeas; Organización de
Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE); Centro Internacional de
Agricultura Tropical (CIAT); Unión Mundial para la Naturaleza (UICN);
Instituto Internacional para el Desarrollo Sostenible (IIDS); Instituto
Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados (IIASA); Instituto Nacional
de Salud Pública y Protección del Medio Ambiente de los Países Bajos (RIVM);
New Economics Foundation; Comité Científico sobre Problemas del Medio
Ambiente (SCOPE); Worldwatch Institute; Instituto de Recursos Mundiales; Fondo
Mundial para la Naturaleza; e Instituto del Clima, el Medio Ambiente y la
Energía de Wuppertal.
En febrero de 1996 el Organismo de Medio Ambiente del
Japón, en colaboración con el DCPDS, organizó en Glen Cove, Nueva York, una
reunión de expertos gubernamentales con el fin de examinar y evaluar las
hojas de metodología desde el punto de vista de los usuarios potenciales. Las
hojas de metodología se remitieron también a una lista de expertos
internacionales para que formularan observaciones al respecto.
Las organizaciones encargadas revisaron las hojas de
metodología y en el cuarto período de sesiones de la Comisión de Desarrollo
Sostenible, celebrado en abril y mayo de 1996, se presentó un primer proyecto
de publicación como documento de antecedentes Nº 15. Desde entonces los
organismos principales han presentado nuevas hojas de metodología y revisado
otras que se han incorporado a la versión revisada del documento. En algunos
casos, las hojas de metodología se encuentran todavía en proceso de
preparación, pero se han incluido, a modo de recordatorio, el nombre del
indicador, una breve definición, la unidad de medida y su situación dentro
del marco. La labor tendente a completar y revisar las hojas de metodología
debe proseguir en el marco de la segunda fase del programa de trabajo sobre
los indicadores de la Comisión sobre el Desarrollo Sostenible.
Esa segunda fase se centra en la mejora del intercambio
de información entre todos los interesados, la capacitación y el desarrollo
de la capacidad a nivel regional y nacional y la vigilancia del uso de los
indicadores en los países que se han mostrado interesados por el proceso. La
publicación se ha enviado a todos los gobiernos para ayudarlos a utilizar los
indicadores en el proceso de adopción de decisiones. Además, se ha prestado
asistencia por medio de cursos prácticos regionales, el primero de los cuales
se celebró en Bangkok (Tailandia) en noviembre de 1996, el segundo en San José
(Costa Rica) en marzo de 1997, y el tercero en Accra (Ghana) en junio de 1997.
Esas reuniones han servido como plataformas de información e intercambio de
experiencias.
A medida que se examine la información recibida sobre
los indicadores y los resultados de los ensayos y prosiga la labor de análisis
se introducirán nuevas mejoras en los indicadores y las hojas de metodología.
Ello entraña, a más largo plazo, el desarrollo de la labor sobre las
interrelaciones, los indicadores que presentan un elevado nivel de agregación
y el marco conceptual y la recogida de datos sobre los indicadores ambientales.
|