Programa 21: Capítulo 12
12. ORDENACION DE LOS ECOSISTEMAS FRAGILES:
LUCHA CONTRA LA DESERTIFICACION Y LA SEQUIA
INTRODUCCION
12.1 Los ecosistemas frágiles son sistemas importantes, con características
y recursos singulares. Comprenden los desiertos, las tierras semiáridas,
las montañas, las marismas, las islas pequeñas y ciertas zonas
costeras. La mayoría de estos ecosistemas son de ámbito regional, pues
rebasan los límites nacionales. El presente capítulo se refiere a los
recursos de tierras en los desiertos, en las zonas áridas y semiáridas
y en las zonas subhúmedas secas. La cuestión del desarrollo sostenible
de las montañas se trata en el capítulo 13; las islas pequeñas y las
zonas costeras se examinan en el capítulo 17.
12.2 La desertificación es la degradación de los suelos de zonas áridas,
semiáridas y subhúmedas secas resultante de diversos factores, entre
ellos las variaciones climáticas y las actividades humanas. La
desertificación afecta a la sexta parte, aproximadamente, de la población
mundial, al 70% de todas las tierras secas, equivalente a 3.600 millones
de hectáreas, y a la cuarta parte de la superficie total de tierras del
mundo. Los efectos más visibles de la desertificación, aparte de la
pobreza generalizada, son la degradación de 3.300 millones de hectáreas
de pastizales, que constituyen el 73% de la superficie total de estas
tierras y tienen poca capacidad de sustento; la pérdida de fertilidad
de los suelos y la degradación de su estructura en cerca del 47% de las
tierras secas, que constituyen tierras marginales de cultivo de secano;
y la degradación del 30% de las tierras de cultivo de regadío en
tierras secas con una gran densidad de población y un gran potencial
agrícola.
12.3 La prioridad de la lucha contra la desertificación debería ser
la aplicación de medidas preventivas a las tierras que aún no han sido
afectadas por la degradación o lo han sido en mínimo grado. No deben
olvidarse sin embargo las zonas gravemente degradadas. Es fundamental
que en la lucha contra la desertificación y la sequía participen las
comunidades locales, las organizaciones rurales, los gobiernos, las
organizaciones no gubernamentales y las organizaciones internacionales y
regionales.
12.4 Las áreas de programas que comprende este capítulo son las
siguientes:
a) Fortalecimiento de la base de conocimientos y elaboración de
sistemas de información y observación sistemática respecto de las
regiones propensas a la desertificación y la sequía, y de los
aspectos económicos y sociales de esos sistemas;
b) Lucha contra la degradación de las tierras mediante, entre
otras cosas, la intensificación de las actividades de conservación
de suelos, forestación y reforestación;
c) Elaboración y fortalecimiento de programas integrados para la
erradicación de la pobreza y la promoción de sistemas de
subsistencia distintos en las zonas propensas a la desertificación;
d) Fomento de los programas amplios de lucha contra la
desertificación e integración de esos programas en los planes
nacionales de desarrollo y en la planificación ecológica nacional;
e) Elaboración de planes amplios de preparación para la sequía y
de socorro en casos de sequía, incluidos arreglos de autoayuda, para
las zonas propensas a la sequía, y formulación de programas para
hacer frente al problema de los refugiados ecológicos;
f) Fomento y promoción de la participación popular y la educación
sobre el medio ambiente, con especial hincapié en la lucha contra la
desertificación y las actividades para hacer frente a los efectos de
la sequía.
AREAS DE PROGRAMAS
A. Fortalecimiento de la base de conocimientos y elaboración de
sistemas de información y observación sistemática respecto de las
regiones propensas a la desertificación y la sequía, y de los aspectos
económicos y sociales de esos sistemas
Bases para la acción
12.5 Los estudios mundiales de la situación y el ritmo de avance de
la desertificación realizados por el Programa de las Naciones Unidas
para el Medio Ambiente (PNUMA) en 1977, 1984 y 1991 han demostrado
que faltan conocimientos básicos sobre los procesos de desertificación.
Los sistemas adecuados de observación sistemática mundial facilitan la
formulación y ejecución de programas eficaces contra la desertificación.
Es insuficiente la capacidad de las instituciones internacionales,
regionales y nacionales existentes, sobre todo en los países en
desarrollo, para producir y compartir la información pertinente. Para
poder comprender la dinámica de los procesos de la desertificación y
la sequía es indispensable contar con un sistema integrado y coordinado
de información y observación sistemática basado en una tecnología
apropiada y de alcance mundia__ regional, nacional y local. Esto también
es importante a los efectos de concebir medidas apropiadas para hacer
frente a la desertificación y la sequía y mejorar las condiciones
socioeconómicas.
Objetivos
12.6 Los objetivos de esta área de programas son los siguientes:
a) Promover el establecimiento o fortalecimiento de centros
nacionales de
coordinación de la información sobre el medio ambiente que sirvan de
centros de coordinación de los distintos ministerios de cada gobierno
y proporcionen los servicios necesarios de normalización y apoyo;
velar por que todos los sistemas nacionales de información sobre el
medio ambiente en lo que respecta a la desertificación y la sequía
estén vinculados mediante una red de alcance subregional, regional e
interregional;
b) Fortalecer las redes regionales y mundiales de observación
sistemática y establecer sistemas nacionales para vigilar la
degradación de las tierras y la desertificación causadas por
fluctuaciones del clima y por el efecto de las actividades humanas, y
determinar las esferas prioritarias para la adopción de medidas;
c) Establecer un sistema permanente en los planos nacional e
internacional para vigilar la desertificación y la degradación de
las tierras a fin de mejorar las condiciones de vida en las zonas
afectadas.
Actividades
A) Actividades de gestión
12.7 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían:
a) Establecer o fortalecer sistemas de información sobre el medio
ambiente en el plano nacional;
b) Fortalecer la evaluación en los planos nacional, estatal o
provincial, local, y velar por la cooperación y el
establecimiento de redes entre los sistemas existentes de información
y vigilancia respecto del medio ambiente, como el programa de
Vigilancia Ambiental y el Observatorio del Sáhara y el Sahel;
c) Fortalecer la capacidad de las instituciones nacionales para
analizar los datos sobre el medio ambiente de manera que se pueda
vigilar el cambio ecológico y obtener información sobre el medio
ambiente en forma constante en el lano nacional.
b) Datos e información
12.8 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían:
a) Examinar y estudiar los medios de determinar las consecuencias
ecológicas, económicas y sociales de la desertificación y la
degradación de las ierras e introducir los resultados de esos
estudios a nivel internacional en la valuación de la desertificación
y la degradación de las tierras;
b) Examinar y estudiar la interacción de los efectos socioeconómicos
del clima, la sequía y la desertificación y utilizar los resultados
de esos estudios para la adopción de medidas concretas.
12.9 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían:
a) Apoyar la labor integrada de reunión de datos e investigación
que se realice en el marco de los programas relacionados con los
problemas de la desertificación y la sequía;
b) Apoyar los programas nacionales, regionales y mundiales para el
establecimiento de redes integradas de reunión de datos y de
investigación, para lo cual habrán de realizar evaluaciones de la
degradación de los suelos y de las tierras;
c) Fortalecer las redes y los sistemas de observación sistemática
nacionales y regionales en las esferas de la meteorología y la
hidrología para velar por que se reúna información básica
suficiente y haya comunicación entre los centros nacionales,
regionales e internacionales.
C) Cooperación y coordinación en los planos internacional y
regional
12.10 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían:
a) Fortalecer los programas regionales y las actividades de
cooperación internacional, como el Comité Interestatal Permanente de
Lucha contra la Sequía en el Sahel (CILSS), la Autoridad
Intergubernamental sobre Sequía y Desarrollo (AISD), la Conferencia
de Coordinación del Desarrollo del Africa Meridional (CCDAM), la Unión
del Magreb Arabe y otras organizaciones regionales, y organizaciones
como el Observatorio del Sáhara y del Sahel;
b) Establecer o desarrollar, como componente amplio, una base de
datos sobre la desertificación, la degradación de las tierras y la
condición humana que incorpore parámetros físicos y socioeconómicos.
Dicha base de datos debería basarse en los servicios existentes y, en
la medida necesaria, adicionales, tales como los de Vigilancia
Ambiental y otros sistemas de información de instituciones
internacionales, regionales y nacionales fortalecidos para este fin;
c) Determinar puntos de referencia y definir indicadores del
progreso que faciliten la labor de las organizaciones locales y
regionales de observación sistemática y reconocimiento del progreso
realizado en la lucha contra la desertificación. Debería prestarse
particular atención a los indicadores de la participación local.
Medios de ejecución
A) Financiación Y Evaluación De Los Costos
12.11 La secretaría de la conferencia ha estimado que el costo total
medio por año (1993-2000) de ejecución de las actividades de este
programa ascenderá a unos 350 millones de dólares, incluidos alrededor
de 175 millones de dólares que la comunidad internacional suministrará
a título de donación o en condiciones de favor. Estas estimaciones son
indicativas y aproximadas únicamente y no han sido objeto de examen por
los gobiernos. Los costos reales y las condiciones financieras,
incluidas las no concesionarias, dependerán, entre otras cosas, de las
estrategias y los programas específicos que los gobiernos decidan
ejecutar.
B) Medios científicos y tecnológicos
12.12 Los gobiernos al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes que se ocupan de
la cuestión de la desertificación y la sequía, deberían:
a) Elaborar y actualizar los inventarios existentes de recursos
naturales, como los de energía, agua, suelos, minerales, plantas y
animales, así como de otros recursos como, por ejemplo, alimentos,
vivienda, empleo, salud, educación y distribución temporal y
espacial de la población;
b) Crear sistemas integrados de información para la observación
sistemática, la contabilidad y la evaluación de los efectos
ambientales;
c) Los órganos internacionales deberían cooperar con los
gobiernos para facilitar la adquisición y el desarrollo de la
tecnología apropiada para la observación sistemática del medio
ambiente y la lucha contra la sequía y la desertificación.
C) Desarrollo de los recursos humanos
12.13 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes que se ocupan
del problema de la desertificación y la sequía, deberían fomentar las
aptitudes técnicas y profesionales de las personas encargadas de la
observación sistemática y la evaluación de la desertificación y la
sequía.
D) Aumento de la capacidad
12.14 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes que se ocupan de
la cuestión de la desertificación y la sequía, deberían:
a) Fortalecer las instituciones nacionales y locales, facilitándoles
el personal, el equipo y los recursos financieros necesarios para la
observación sistemática y la evaluación de la desertificación;
b) Promover la participación de la población local,
particularmente las mujeres y los jóvenes, en la reunión y utilización
de la información sobre el medio ambiente mediante la educación y la
difusión de información.
B. Medidas contra la degradación de las tierras mediante, entre
otras cosas, la intensificación de las actividades de conservación de
suelos, forestación y reforestación
Bases para la acción
12.15 La desertificación afecta a unos 3.600 millones de hectáreas,
que constituyen aproximadamente el 70% de la superficie total de tierras
secas y la uarta parte de las tierras del mundo. Para combatir la
desertificación de los pastizales, las tierras de cultivo de secano y
las tierras de regadío deberían tomarse medidas preventivas en las
zonas que aún no han sido afectadas por la desertificación o que sólo
lo han sido levemente; se deberían aplicar medidas correctivas para
mantener la productividad de las tierras desertificadas en grado
moderado; y se deberían tomar medidas de rehabilitación para recuperar
las tierras secas desertificadas gravemente o muy gravemente.
12.16 El aumento de la cubierta vegetal promovería y estabilizaría
el equilibrio hidrológico en las zonas de tierras secas y contribuiría
a mantener la calidad y la productividad de la tierra. La aplicación de
medidas preventivas en las tierras aún no degradadas y de medidas
correctivas y de rehabilitación en las tierras secas mediana o
gravemente degradadas, entre ellas las afectadas por movimientos de
dunas, mediante la introducción de sistemas de uso de la tierra ecológicamente racionales, socialmente aceptables y
equitativos y económicamente viables fomentaría la capacidad de
sustento de la tierra y la conservación de los recursos bióticos en
los ecosistemas frágiles.
Objetivos
12.17 Los objetivos de esta área de programas son los siguientes:
a) En lo que respecta a las zonas no afectadas aún por la
desertificación, o afectadas sólo ligeramente, ordenar adecuadamente
las formaciones naturales existentes (incluidos los bosques) para la
conservación de la diversidad biológica, la protección de las cuencas,
la sostenibilidad de su producción y su desarrollo agrícola y otros
fines, con la plena participación de las poblaciones indígenas;
b) Rehabilitar las tierras secas moderada o gravemente desertificadas
para su utilización con fines agrícolas y mantener su productividad
para el desarrollo agropecuario y agroforestal mediante, entre otras
cosas, la conservación de los suelos y del agua;
c) Aumentar la cubierta vegetal y realizar actividades de ordenación
en apoyo de los recursos bióticos de las regiones afectadas por la
desertificación y la sequía o propensas a la desertificación y la sequía,
particularmente mediante actividades tales como planes de forestación y
reforestación, agrosilvicultura y silvicultura de la comunidad y planes
de mantenimiento de la vegetación;
d) Mejorar la ordenación de los recursos forestales, entre ellos los
de leña. Reducir el consumo de leña mediante una utilización y una
conservación más eficientes y fomentar el aprovechamiento y la
utilización de otras fuentes de energía, entre ellas las fuentes de
energía sustitutivas.
Actividades
A) Actividades de Gestión
12.18 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían:
a) Aplicar urgentemente medidas preventivas directas en las tierras
secas vulnerables que hasta ahora no han resultado afectadas o sólo han
sido ligeramente afectadas, mediante la introducción de i) mejores políticas
y prácticas de uso de la tierra para aumentar la productividad
sostenible; ii) tecnologías agrícolas y ganaderas apropiadas, ecológicamente
racionales y económicamente viables; y iii) mejores técnicas de
ordenación de los recursos de suelos y aguas;
b) Realizar programas acelerados de forestación y reforestación,
utilizando especies resistentes a la sequía y de rápido crecimiento,
en particular especies autóctonas, incluidas leguminosas y otras, en
combinación con planes de agrosilvicultura basados en la comunidad. A
este respecto, debería considerarse la ejecución de planes en gran
escala de forestación y reforestación, particularmente mediante el
establecimiento de cinturones verdes, habida cuenta de los múltiples beneficios de esas medidas;
c) Aplicar urgentemente medidas correctivas directas en las zonas
secas moderada a gravemente desertificadas, además de las medidas
indicadas en el inciso a) del párrafo 19 supra, a fin de restablecer y
mantener su productividad;
d) Promover sistemas mejorados de ordenación de tierras, aguas y
cultivos para que se pueda luchar contra la salinización de las tierras
de cultivo de riego; estabilizar las tierras de cultivo de secano e
introducir en las modalidades de uso de la tierra sistemas mejorados de
ordenación de suelos y cultivos;
e) Promover la ordenación de los recursos naturales, entre ellos los
de pastizales, con participación de la comunidad, a fin de satisfacer
las necesidades de las poblaciones rurales y atender a los objetivos de
la conservación, sobre la base de tecnologías innovadoras o tecnologías
autóctonas adaptadas;
f) Promover la protección y conservación in situ de zonas ecológicas
especiales mediante legislación y otros medios a fin de luchar contra
la desertificación y, al mismo tiempo, velar por la protección de la
diversidad biológica;
g) Promover y fomentar la inversión en el desarrollo forestal de las
tierras secas mediante diversos incentivos, incluidas medidas
legislativas;
h) Promover el aprovechamiento y la utilización de fuentes de energía
que disminuyan las presiones sobre los recursos leñosos, entre ellas
las fuentes de energía sustitutivas y las cocinas mejoradas.
B) Datos e Información
12.19 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían:
a) Elaborar modelos de uso de la tierra basados en las prácticas
locales para el mejoramiento de dichas prácticas, con el fin particular
de evitar la degradación de las tierras. Los modelos deberían
proporcionar una mejor comprensión de la variedad de factores naturales
y factores derivados de las actividades humanas que pueden contribuir a
la desertificación. Los modelos deberían indicar la interacción de
las prácticas nuevas y las prácticas tradicionales para evitar la
degradación de las tierras y reflejar la capacidad de recuperación de
la totalidad del sistema ecológico y social;
b) Elaborar, ensayar e introducir, teniendo debidamente en cuenta las
consideraciones relativas a la seguridad del medio ambiente, especies
vegetales resistentes a la sequía, de rápido crecimiento, productivas
y apropiadas al medio de las regiones respectivas.
C) Cooperación y Coordinación en Los Planos Internacional y
Regional
12.20 Los organismos de las Naciones Unidas, las organizaciones
internacionales y regionales, las organizaciones no gubernamentales y
los organismos bilaterales competentes deberían:
a) Coordinar sus funciones en la lucha contra la degradación de las
tierras y la promoción de sistemas de reforestación, agrosilvicultura
y ordenación de las tierras en los países afectados;
b) Apoyar las actividades regionales y subregionales para el
desarrollo y la difusión de tecnología, la capacitación y la ejecución
de programas a fin de detener la degradación de las tierras secas.
12.21 Los gobiernos interesados, los organismos competentes de las
Naciones Unidas y los organismos bilaterales deberían fortalecer la
función de coordinación de las actividades de lucha contra la
degradación de las tierras secas que corresponde a las organizaciones
intergubernamentales o regionales establecidas para ocuparse de esas
actividades, a saber, el CILSS, la AISD, la CCDAM y la Unión del Magreb
Arabe.
Medios de ejecución
A) Financiación Y Evaluación De Los Costos
12.22 La secretaría de la Conferencia ha estimado que el costo total
medio por año (1993-2000) de ejecución de las actividades de este
programa ascenderá a unos 6.000 millones de dólares, incluidos
alrededor de 3.000 millones de dólares que la comunidad internacional
suministrará a título de donación o en condiciones de favor. Estas
estimaciones son indicativas y aproximadas únicamente y no han sido
objeto de examen por los gobiernos. Los costos reales y las condiciones
financieras, incluidas las no concesionarias, dependerán, entre otras
cosas, de las estrategias y los programas específicos que los gobiernos
decidan ejecutar.
B) Medios Científicos y Tecnológicos
12.23 Los gobiernos al nivel que corresponda y las comunidades
locales, con el apoyo de las organizaciones internacionales y regionales
competentes, deberían:
a) Incorporar los conocimientos autóctonos relativos a los bosques,
las tierras forestales, los pastizales y la vegetación natural a las
investigaciones sobre la desertificación y la sequía;
b) Promover programas integrados de investigación sobre protección,
recuperación y conservación de los recursos de aguas y tierras y gestión
del uso de la tierra centrados en los métodos tradicionales, donde sea
posible.
C) Desarrollo de Los Recursos Humanos
12.24 Los gobiernos al nivel que corresponda y las comunidades
locales, con el apoyo de las organizaciones internacionales y regionales
competentes, deberían:
a) Establecer mecanismos que dispongan que los usuarios de tierras,
especialmente las mujeres, sean los agentes principales de la aplicación
de mejores sistemas de uso de la tierra, comprendidos los de
agrosilvicultura, para combatir la degradación de las tierras;
b) Promover servicios de extensión eficientes en las zonas propensas
a la desertificación y la sequía, sobre todo con el objeto de
capacitar a agricultores y ganaderos para una mejor ordenación de los
recursos de tierras y aguas en las zonas áridas.
D) Aumento de La Capacidad
12.25 Los gobiernos al nivel que corresponda y las comunidades
locales, con el apoyo de las organizaciones internacionales y regionales
competentes, deberían:
a) Elaborar y adoptar, mediante la legislación nacional apropiada, e
institucionalizar nuevas políticas de uso de la tierra ecológicamente
racionales y orientadas hacia el desarrollo;
b) Prestar apoyo a las organizaciones populares basadas en la
comunidad, especialmente las de agricultores y ganaderos.
C. Elaboración y fortalecimiento de programas integrados para la
erradicación de la pobreza y la promoción de sistemas de subsistencia
distintos en las zonas propensas a la desertificación
Bases para la acción
12.26 En las zonas propensas a la desertificación y la sequía, los
actuales sistemas de subsistencia y de aprovechamiento de los recursos
no permiten mantener condiciones de vida apropiadas. En la mayoría de
las zonas áridas y semiáridas, los sistemas tradicionales de
subsistencia basados en la agricultura y el pastoreo son frecuentemente
insuficientes e insostenibles, habida cuenta particularmente de los
efectos de la sequía y del aumento de la presión demográfica. La
pobreza es un factor importante en la aceleración de las tasas de
degradación y desertificación. En consecuencia, hay que tomar medidas
para rehabilitar y mejorar los sistemas basados en la agricultura y la
ganadería a fin de lograr la ordenación sostenible de las tierras de
pastizales, juntamente con sistemas alternativos de subsistencia.
Objetivos
12.27 Los objetivos de esta área de programas son:
a) Crear entre las comunidades rurales y los grupos de pastores la
capacidad de hacerse cargo de su propio desarrollo y de la ordenación
de sus recursos de tierras sobre una base socialmente equitativa y ecológicamente
racional;
b) Mejorar los sistemas de producción con el fin de lograr una mayor
productividad dentro de un plan aprobado de conservación de los
recursos naturales en el marco de un enfoque integral del desarrollo
rural;
c) Ofrecer sistemas de subsistencia distintos como base para reducir
la presión sobre los recursos de tierras y al mismo tiempo suministrar
fuentes de ingresos adicionales, particularmente para la población
rural y, en consecuencia, mejorar su nivel de vida.
Actividades
A) Actividades de gestión
12.28 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían:
a) Adoptar políticas a nivel nacional en relación con un enfoque
descentralizado de la ordenación de los recursos de tierras, mediante
el cual se delegue responsabilidad en las organizaciones rurales;
b) Crear o fortalecer organizaciones rurales encargadas de la
ordenación de las tierras de las aldeas y de las tierras de pastoreo;
c) Establecer y desarrollar mecanismos intersectoriales en los planos
local y nacional que se ocupen de las consecuencias para el medio
ambiente y el desarrollo del régimen de tenencia de la tierra en lo que
respecta al uso y la propiedad de la tierra. Debería prestarse atención
especial a la protección de los derechos de propiedad de las mujeres y
los grupos de pastores y nómadas que viven en las zonas rurales;
d) Crear o fortalecer asociaciones a nivel de aldea que se ocupen primordialmente de actividades económicas de interés común para
los pastores (horticultura con fines comerciales, transformación de
productos agrícolas, producción pecuaria, pastoreo, etc.);
e) Fomentar el crédito y la movilización del ahorro en las zonas
rurales mediante el establecimiento de sistemas bancarios en dichas
zonas;
f) Desarrollar la infraestructura y la capacidad de producción y
comercialización en el plano local mediante la incorporación de los
habitantes locales en las actividades de promoción de sistemas de
subsistencia distintos y en las actividades destinadas a mitigar la
pobreza;
g) Establecer un fondo rotatorio de crédito para los empresarios
rurales y los grupos locales con el fin de facilitar el establecimiento
de industrias y empresas comerciales familiares y la concesión de créditos
para actividades agropecuarias.
B) Datos e Información
12.29 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían:
a) Realizar estudios socioeconómicos de referencia con el fin de
obtener una comprensión adecuada de la situación en esta área de programas,
especialmente en relación con las cuestiones de los recursos y la
tenencia de la tierra, las formas tradicionales de ordenación de la
tierra y las características de los sistemas de producción;
b) Preparar un inventario de los recursos naturales (suelos, agua y
vegetación) y su estado de degradación, principalmente sobre la base
de los conocimientos de la población local (por ejemplo, una rápida
evaluación de las zonas rurales);
c) Difundir información sobre sistemas de tecnología adaptados a
las condiciones sociales, económicas y ecológicas del país;
d) Promover el intercambio y la comunicación de información
relativa al desarrollo de sistemas de subsistencia distintos entre
diversas regiones agroecológicas.
C) Cooperación y Coordinación en Los Planos Internacional y
Regional
12.30 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían:
a) Promover la cooperación y el intercambio de información entre
las instituciones dedicadas a la investigación de las tierras áridas y
semiáridas respecto de técnicas y métodos para mejorar la
productividad de la tierra y del trabajo y de sistemas de producción
viables;
b) Coordinar y armonizar la ejecución de programas y proyectos
financiados por la comunidad de organizaciones internacionales y las
organizaciones no gubernamentales y destinados a mitigar la pobreza y a
promover sistemas de subsistencia distintos.
Medios de Ejecución
A) Financiación Y Evaluación De Los Costos
12.31 La secretaría de la Conferencia ha estimado los costos de esta
área de programas en el capítulo 3 (Lucha contra la pobreza), y en el
capítulo 14 (Fomento de la agricultura y del desarrollo rural
sostenibles).
B) Medios científicos y tecnológicos
12.32 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían:
a) Llevar a cabo investigaciones aplicadas sobre el uso de la tierra
con el apoyo de instituciones de investigación locales;
b) Facilitar la comunicación y el intercambio periódico de
información y experiencias, en los planos nacional, regional e
interregional, entre los funcionarios de divulgación y los
investigadores;
c) Apoyar y fomentar la introducción y la utilización de tecnologías
para la generación de fuentes sustitutivas de ingresos.
C) Desarrollo de Los Recursos Humanos
12.33 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían:
a) Capacitar a los miembros de las organizaciones rurales en técnicas
de ordenación y a los agricultores y pastores en técnicas especiales,
como las de conservación de los suelos y el agua, la captación de agua,
la agrosilvicultura y el riego en pequeña escala;
b) Capacitar a los agentes y funcionarios de divulgación en las técnicas
de participación de la comunidad en la ordenación integrada de las
tierras.
D) Aumento de La Capacidad
12.34 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían crear
y mantener mecanismos que velaran por la integración en los planes y
programas sectoriales y nacionales de desarrollo de estrategias
destinadas a mitigar la pobreza de los habitantes de las tierras
propensas a la desertificación.
D. Fomento de programas amplios de lucha contra la desertificación e
integración de esos programas en los planes nacionales de desarrollo y
en la planificación ecológica nacional
Bases para la acción
12.35 En algunos países en desarrollo afectados por la desertificación,
el proceso de desarrollo depende principalmente de la base de recursos
naturales. La interacción entre los sistemas sociales y los recursos de tierras
hace mucho más complejo el problema, y por ello es preciso adoptar un
enfoque integrado de la planificación y la ordenación de los recursos
de tierras. Los planes de lucha contra la desertificación y la sequía
deberían abarcar los aspectos de ordenación del medio ambiente y gestión
del desarrollo, en conformidad con el criterio de integración de los
planes nacionales de desarrollo con los planes nacionales de acción
ecológica.
Objetivos
12.36 Los objetivos de esta área de programas son:
a) Fortalecer la capacidad de las instituciones nacionales para
formular programas apropiados de lucha contra la desertificación e
integrarlos a la planificación nacional del desarrollo;
b) Crear sistemas de planificación estratégica para el
aprovechamiento, la protección y la ordenación de los recursos
naturales de las tierras secas e integrarlos en los planes nacionales de
desarrollo, así como en los planes nacionales de lucha contra la
desertificación y los planes de acción ecológica en países propensos
a la desertificación;
c) Iniciar un proceso a largo plazo de aplicación y vigilancia de
estrategias relacionadas con la ordenación de los recursos naturales;
d) Intensificar la cooperación regional e internacional en la lucha
contra la desertificación mediante, entre otras cosas, la adopción de
instrumentos jurídicos y de otra índole.
Actividades
A) Actividades de Gestión
12.37 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían:
a) Establecer o reforzar las direcciones nacionales y locales
encargadas de la lucha contra la desertificación en los organismos de
ejecución centrales y locales, así como comités o asociaciones
locales de usuarios de tierras en todas las comunidades rurales
afectadas, con miras a organizar una cooperación activa entre todas las
partes interesadas, desde las bases mismas (agricultores y pastores)
hasta los más altos niveles de gobierno;
b) Formular planes nacionales de acción para combatir la
desertificación y, según proceda, convertirlos en parte integrante de
los planes nacionales de desarrollo y de los planes nacionales de acción
ecológica;
c) Aplicar políticas encaminadas a mejorar el uso de la tierra,
ordenar de manera apropiada las tierras comunes, proporcionar incentivos
a los pequeños agricultores y pastores, hacer participar a la mujer y
fomentar las inversiones privadas en el aprovechamiento de las tierras
secas;
d) Asegurar la coordinación entre los ministerios y las
instituciones que se ocupan de los programas de lucha contra la
desertificación en los planos nacional y local.
B) Datos e Información
12.38 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían
promover entre los países afectados el intercambio de información y la
cooperación en materia de planificación y programación nacionales,
entre otras cosas mediante el establecimiento de redes de información.
C) Cooperación y Coordinación en Los Planos Internacional y
Regional
12.39 Las organizaciones internacionales, las instituciones
financieras multilaterales, las organizaciones no gubernamentales y los
organismos bilaterales pertinentes deberían fortalecer su cooperación
en materia de asistencia para la preparación de los programas de lucha
contra la desertificación y su integración en las estrategias
nacionales de planificación, el establecimiento de un mecanismo nacional de coordinación y
observación sistemática y el establecimiento de redes regionales y
mundiales de estos planes y mecanismos.
12.40 Se debería pedir a la Asamblea General de las Naciones Unidas,
en su cuadragésimo séptimo período de sesiones, que establezca, bajo
la égida de la Asamblea, un comité intergubernamental de negociación
encargado de elaborar una convención internacional para combatir la desertificación, en los
países que estén afectados por sequía grave o desertificación,
particularmente en Africa, con miras a finalizar tal convención para
junio de 1994.
Medios de Ejecución
A) Financiación Y Evaluación De Los Costos
12.41 La secretaría de la Conferencia ha estimado que el costo total
medio por año (1993-2000) de ejecución de las actividades de este
programa ascenderá a unos 180 millones de dólares, incluidos alrededor
de 90 millones de dólares que la comunidad internacional suministrará
a título de donación o en condiciones de favor. Estas estimaciones son
indicativas y aproximadas únicamente y no han sido objeto de examen por
los gobiernos. Los costos reales y las condiciones financieras,
incluidas las no concesionarias, dependerán, entre otras cosas, de las
estrategias y los programas específicos que los gobiernos decidan
ejecutar.
B) Medios Científicos y Tecnológicos
12.42 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían:
a) Desarrollar e introducir tecnologías agrícolas y de pastoreo
apropiadas perfeccionadas y sostenibles que sean social y ecológicamente
aceptables y económicamente viables;
b) Emprender el estudio aplicado de la integración de las
actividades relativas al medio ambiente y al desarrollo en los planes
nacionales de desarrollo.
C) Desarrollo de los recursos humanos
12.43 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían
organizar grandes campañas nacionales de sensibilización y capacitación
acerca de la lucha contra la desertificación en los países
afectados utilizando los medios nacionales de información existentes,
las estructuras educacionales y los servicios de extensión nuevos o
reforzados. Podría asegurarse así el acceso de los habitantes a
los conocimientos relativos a la desertificación y la sequía y a los
planes nacionales de acción para combatir la desertificación.
D) Aumento de la capacidad
12.44 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían
establecer y mantener mecanismos que dispusieran la coordinación entre
los ministerios e instituciones sectoriales, entre ellas las
instituciones locales y las organizaciones no gubernamentales
correspondientes, en la labor de integrar los programas de lucha
contra la desertificación en los planes nacionales de desarrollo y en
los planes nacionales de acción ecológica.
E. Elaboración de planes amplios de preparación para la sequía y
de socorro en casos de sequía, así como de mecanismos de autoayuda,
para las zonas propensas a la sequía, y formulación de programas para
hacer frente al problema de los refugiados ecológicos
Bases para la acción
12.45 La sequía, con distintos grados de frecuencia e intensidad, es
un fenómeno recurrente en gran parte del mundo en desarrollo, sobre
todo en Africa. Aparte de las pérdidas humanas - se calcula que a
mediados del decenio de 1980 unos 3 millones de personas perecieron a
causa de la sequía en el Africa al sur del Sáhara - el costo económico
de los desastres relacionados con la sequía es también alto en términos
de pérdidas de producción, desaprovechamiento de insumos y desvío de
los recursos destinados al desarrollo.
12.46 El funcionamiento de sistemas de alerta temprana para
pronosticar la sequía permitirá que se apliquen planes de preparación
para la sequía. Con planes integrados a nivel de explotación agrícola
o de cuenca hidrográfica que prevean, por ejemplo, estrategias
sustitutivas de cultivo, la conservación del suelo y del agua y la
promoción de técnicas de captación de agua, se podría realzar la
capacidad de resistencia de la tierra a la sequía y se podrían atender
las necesidades básicas, lo que reduciría al mínimo el número de
refugiados ecológicos y la necesidad de un socorro de emergencia
durante la sequía. Al mismo tiempo, se deberían prever arreglos de
emergencia para suministrar socorro durante períodos de extrema escasez.
Objetivos
12.47 Los objetivos de esta área de programas son los siguientes:
a) Formular estrategias nacionales sobre planes a corto y largo plazo,
de preparación para las épocas de sequía, con miras a reducir la
vulnerabilidad de los sistemas de producción a la sequía;
b) Intensificar la corriente de información de alerta temprana que
reciben las autoridades y los usuarios de tierras, para que los países
puedan aplicar estrategias de intervención en casos de sequía;
c) Establecer planes de socorro para épocas de sequía y medios para
hacer frente al problema de los refugiados por causas ecológicas e
integrarlos en la planificación del desarrollo a nivel nacional y
regional.
Actividades
A) Actividades de Gestión
12.48 En las zonas propensas a la sequía, los gobiernos al nivel que
corresponda y con el apoyo de las organizaciones regionales e
internacionales competentes, deberían:
a) Elaborar estrategias para hacer frente a la escasez nacional de
alimentos en los períodos de producción deficitaria. Esas estrategias
tendrían por objeto resolver las cuestiones del almacenamiento y las reservas,
las importaciones, las instalaciones portuarias y el almacenamiento, el
transporte y la distribución de alimentos;
b) Aumentar la capacidad nacional y regional en materia de
agrometeorología y de planificación de cultivos para casos de
emergencia. La agrometeorología vincula la frecuencia, el contenido y
el alcance regional de los pronósticos meteorológicos con las
necesidades de planificación de cultivos y extensión agrícola;
c) Preparar proyectos rurales para proporcionar empleos de corto
plazo en las zonas rurales a los hogares afectados por la sequía. La pérdida
de ingresos y del acceso a alimentos es una causa común de aflicción
en las épocas de sequía. Las obras rurales ayudan a los hogares pobres
a generar los ingresos que necesitan para comprar alimentos;
d) Establecer mecanismos de emergencia, cuando sea menester, para la
distribución de alimentos y piensos y el abastecimiento de agua;
e) Establecer mecanismos presupuestarios para el suministro inmediato
de recursos para el socorro en casos de sequía;
f) Establecer redes de seguridad en beneficio de los hogares más
vulnerables.
B) Datos e Información
12.49 Los gobiernos de los países afectados, al nivel que
corresponda y con el apoyo de las organizaciones internacionales y
regionales competentes, deberían:
a) Realizar investigaciones sobre pronósticos estacionales a fin de
mejorar la planificación para casos de emergencia y las operaciones de
socorro y facilitar la adopción de medidas preventivas a nivel de
explotación agrícola como, por ejemplo, la selección de variedades y
prácticas agrícolas apropiadas, en épocas de sequía;
b) Apoyar la investigación aplicada sobre las formas de reducir la pérdida
de agua de los suelos y de aumentar la capacidad de absorción de agua
de los suelos y sobre las técnicas de captación de agua en las zonas
propensas a la sequía;
c) Reforzar los sistemas nacionales de alerta temprana haciendo
hincapié en las esferas de la representación cartográfica de los
riesgos, la teleobservación, la construcción de modelos agrometeorológicos,
las técnicas integradas y multidisciplinarias de pronóstico de los
cultivos y el análisis computadorizado de la oferta y demanda de
alimentos.
C) Cooperación y coordinación en los planos internacional y
regional
12.50 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de
las organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían:
a) Establecer una reserva de contingencia consistente en alimentos,
apoyo logístico, personal y recursos financieros que permita una pronta
reacción internacional ante las situaciones de emergencia relacionadas
con la sequía;
b) Prestar apoyo a los programas de la Organización Meteorológica
Mundial (OMM) en materia de agrohidrología y meteorología del Programa del
Centro Regional de Formación y aplicación en Agrometeorología e
Hidrología Operacional (AGRHYMET), los centros de vigilancia de la sequía
y el Centro Africano de Aplicaciones Meteorológicas para el Desarrollo
(ACMAD), así como los esfuerzos del Comité Interestatal Permanente de
Lucha contra la Sequía en el Sahel (CILSS) y la Autoridad
Intergubernamental de asuntos relacionados con la sequía y el
desarrollo;
c) Apoyar los programas de desarrollo de sistemas nacionales de
alerta temprana y los planes de asistencia para la seguridad alimentaria
de la FAO y de otras organizaciones;
d) Reforzar y ampliar el alcance de los programas regionales y las
actividades de los órganos y organismos pertinentes de las Naciones
Unidas, como el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la Oficina del Coordinador de
las Naciones Unidas para el Socorro en Casos de Desastre (UNDRO) y la
Oficina de las Naciones Unidas para la Región Sudanosaheliana (ONURS), así como de
las organizaciones no gubernamentales, destinadas a mitigar los efectos
de la sequía y las situaciones de emergencia.
Medios de ejecución
A) Financiación Y Evaluación De Los Costos
12.51 La secretaría de la Conferencia ha estimado que el costo total
medio por año (1993-2000) de ejecución de las actividades de este
programa ascenderá a unos 1.200 millones de dólares, incluidos
alrededor de 1.100 millones de dólares que la comunidad internacional
suministrará a título de donación o en condiciones de favor. Estas
estimaciones son indicativas y aproximadas únicamente y no han sido
objeto de examen por los gobiernos. Los costos reales y las condiciones
financieras, incluidas las no concesionarias, dependerán entre otras
cosas, de las estrategias y los programas específicos que los gobiernos
decidan ejecutar.
B) Medios científicos y tecnológicos
12.52 Los gobiernos al nivel que corresponda y las comunidades
propensas a la sequía, con el apoyo de las organizaciones regionales e
internacionales competentes, deberían:
a) Utilizar los mecanismos tradicionales de lucha contra el hambre
como medio de encauzar la asistencia destinada al socorro y el
desarrollo;
b) Fomentar y desarrollar la investigación interdisciplinaria en los
planos nacional, regional y local y los medios de capacitación para la
aplicación de estrategias de prevención de la sequía.
C) Desarrollo de Los Recursos Humanos
12.53 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían:
a) Promover la capacitación de los encargados de adoptar decisiones
y los usuarios de tierras en la utilización efectiva de la información
procedente de los sistemas de alerta temprana;
b) Fomentar los medios de investigación y de capacitación en el
plano nacional para determinar los efectos de la sequía y elaborar
metodologías para pronosticar el fenómeno.
D) Aumento de La Capacidad
12.54 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían:
a) Mejorar y mantener mecanismos dotados de personal, equipo y
recursos financieros suficientes para vigilar los parámetros de la sequía
con el fin de tomar medidas preventivas en los planos regional, nacional
y local;
b) Establecer vínculos interministeriales y dependencias de
coordinación para la vigilancia de la sequía, la evaluación de sus
repercusiones y la administración de los planes de socorro para casos
de sequía.
F. Fomento y promoción de la participación popular y la educación
sobre el medio ambiente, con especial hincapié en las medidas contra la
desertificación y las actividades para hacer frente a los efectos de la
sequía
Bases para la acción
12.55 La experiencia adquirida hasta la fecha con los aciertos y
fracasos de los programas y proyectos señala la necesidad de que la
población apoye el mantenimiento de las actividades relacionadas con la
lucha contra la desertificación y la sequía. Ahora bien, es menester
no limitarse al ideal teórico de la participación popular y poner empeño
en lograr una participación real y activa de la población basada en el
concepto de asociación, que entraña la responsabilidad compartida y el
mutuo interés de todas las partes. En ese contexto, esta área de
programas debería considerarse como un componente esencial de apoyo de
todas las actividades de lucha contra la desertificación o relacionadas
con la sequía.
Objetivos
12.56 Los objetivos de esta área de programas son los siguientes:
a) Aumentar la conciencia pública sobre las cuestiones de
desertificación y sequía, y los conocimientos respectivos, entre otras cosas
integrando la educación sobre el medio ambiente en los programas de
enseñanza de las escuelas primarias y secundarias;
b) Establecer y fomentar el establecimiento de verdaderas
asociaciones entre las autoridades de gobierno, en los planos tanto
nacional como local, otros organismos de ejecución, las organizaciones
no gubernamentales y los usuarios de tierras asoladas por la sequía y
la desertificación, asignando a los usuarios de tierras una función de
responsabilidad en los procesos de planificación y ejecución, a fin de
que deriven plenos beneficios de los proyectos de desarrollo;
c) Velar por que los participantes en esa asociación comprendan las
necesidades, los objetivos y los puntos de vista de cada cual utilizando
medios diversos, como la capacitación, la sensibilización de la opinión
pública y el diálogo franco;
d) Prestar asistencia a las comunidades locales en sus esfuerzos de
lucha contra la desertificación y valerse de los conocimientos y la
experiencia de las poblaciones afectadas asegurando la plena participación
de la mujer y de las poblaciones indígenas.
Actividades
A) Actividades de Gestión
12.57 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían:
a) Adoptar políticas y establecer estructuras administrativas para
una mayor descentralización del proceso de adopción de decisiones y
ejecución;
b) Establecer y utilizar mecanismos para la consulta y la participación
de los usuarios de tierras y para aumentar la capacidad de determinar
las medidas que se deben tomar o de contribuir a la determinación y
planificación de esas medidas a nivel popular;
c) Definir los objetivos concretos de los programas o proyectos en
cooperación con las comunidades locales; elaborar planes de gestión en
el plano local con los que se puedan medir los progresos alcanzados, lo
que permitiría contar con un medio para modificar el concepto general
del proyecto o cambiar las prácticas de gestión, según proceda;
d) Introducir medidas legislativas, institucionales o de organización
y financieras para asegurar la participación de los usuarios y su
acceso a los recursos de tierras;
e) Establecer o ampliar las condiciones que propicien la prestación
de servicios, como sistemas de crédito y centros de comercialización
para las poblaciones rurales;
f) Elaborar programas de capacitación para aumentar el nivel de
instrucción y participación de la población, sobre todo de las
mujeres y de los grupos indígenas, mediante, entre otras cosas, la
alfabetización y el desarrollo de especialidades técnicas;
g) Crear sistemas bancarios en las zonas rurales para facilitar el
acceso al crédito por parte de la población rural, sobre todo de las
mujeres y de los grupos indígenas, y fomentar el ahorro rural;
h) Adoptar políticas apropiadas para estimular las inversiones
privadas y públicas.
B) Datos e Información
12.58 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían:
a) Examinar, generar y difundir información con desglose por sexo y
conocimientos prácticos y técnicos en todos los niveles acerca de la
manera de organizar y fomentar la participación popular;
b) Acelerar el perfeccionamiento de los conocimientos tecnológicos
especializados, haciendo hincapié en la tecnología apropiada e
intermedia;
c) Difundir los conocimientos acerca de los resultados de la
investigación aplicada a cuestiones relacionadas con los suelos y los
recursos hídricos, las variedades apropiadas, las técnicas agrícolas
y los conocimientos tecnológicos.
C) Cooperación y Coordinación en Los Planos Internacional y
Regional
12.59 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían:
a) Elaborar programas de apoyo a las organizaciones regionales, como
el CILSS, la Autoridad Intergubernamental de asuntos relacionados con la
sequía y el desarrollo, la Conferencia de Coordinación del Desarrollo
del Africa Meridional (SADCC), la Unión del Magreb Arabe y otras
organizaciones intergubernamentales de Africa y otras partes del mundo
para consolidar los programas de divulgación y lograr que aumente la
participación de las organizaciones no gubernamentales conjuntamente
con las poblaciones rurales;
b) Crear mecanismos que faciliten la cooperación en materia de
tecnología y promover esa cooperación como elemento de toda la
asistencia externa y de las actividades relacionadas con proyectos de
asistencia técnica en los sectores público y privado;
c) Fomentar la colaboración entre diferentes participantes en los
programas sobre el medio ambiente y el desarrollo;
d) Estimular la creación de estructuras de organización
representativas para promover y mantener la cooperación entre
organizaciones.
Medios de ejecución
A) Financiación Y Evaluación De Los Costos
12.60 La secretaría de la Conferencia ha estimado que el costo total
medio por año (1993-2000) de ejecución de las actividades de este programa
ascenderá a unos 1.000 millones de dólares, incluidos alrededor de 500
millones de dólares que la comunidad internacional suministrará a título
de donación o en condiciones de favor. Estas estimaciones son
indicativas y aproximadas únicamente y no han sido objeto de examen por
los gobiernos. Los costos reales y las condiciones financieras,
incluidas las no concesionarias, dependerán, entre otras cosas, de las
estrategias y los programas específicos que los gobiernos decidan
ejecutar.
B) Medios Científicos y Tecnológicos
12.61 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían
promover el desarrollo de los conocimientos técnicos nacionales y la
transferencia de tecnología.
C) Desarrollo de Los Recursos Humanos
12.62 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían:
a) Apoyar o fortalecer las instituciones encargadas de la instrucción
pública, incluidos los medios de información locales, las escuelas y
los grupos comunitarios;
b) Aumentar el nivel de instrucción pública.
D) Aumento de La Capacidad
12.63 Los gobiernos, al nivel que corresponda y con el apoyo de las
organizaciones internacionales y regionales competentes, deberían
alentar a los miembros de las organizaciones rurales locales, así como
formar y nombrar a un mayor número de funcionarios de extensión que
trabajen en el plano local.
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