Esparcimiento

Volver a las Políticas mundiales para la juventud - PAMJ

Sepan lo que los gobiernos se comprometieron a hacer, en el año 1995: El Programa de Acción Mundial para los Jóvenes: Actividades recreativas (A/RES/50/81)
H. Actividades recreativas

91. Todas las sociedades reconocen la importancia de las actividades recreativas para el desarrollo psicológico, intelectual y físico de los jóvenes. Las actividades recreativas comprenden juegos, deportes, actividades culturales y de esparcimiento y servicios a la comunidad. Los programas recreativos apropiados para la juventud son elementos necesarios de toda medida encaminada a combatir males sociales como el uso indebido de drogas, la delincuencia juvenil y otras conductas irregulares. Los programas recreativos pueden contribuir extraordinariamente a la realización del potencial físico, intelectual y emocional de los jóvenes, pero deben diseñarse con suma atención y cuidado para que no se utilicen como medio para excluir la participación de los jóvenes en otros aspectos de la vida social o para adoctrinarlos. Los jóvenes deberían poder participar gratuitamente en los programas de actividades recreativas. Propuestas de acción

1. Actividades recreativas como parte integrante de las políticas y programas para la juventud

92. A la hora de planificar, diseñar y ejecutar políticas y programas para la juventud, los gobiernos deberían reconocer la importancia de las actividades recreativas, con la participación activa de las organizaciones juveniles. La importancia atribuida a esas actividades debería reflejarse en la asignación de fondos suficientes.

93. Se invita a los gobiernos a que, con ayuda de las organizaciones internacionales, creen bibliotecas públicas, centros culturales y otras infraestructuras culturales en las zonas rurales y urbanas y presten asistencia a los jóvenes que se dedican al teatro, las artes plásticas, la música y otras formas de expresión cultural.

94. Se invita a los gobiernos a que alienten la participación de los jóvenes en manifestaciones turísticas y culturales internacionales, deportes y todas las demás actividades de especial interés para los jóvenes.

2. Actividades recreativas como elemento de los programas educativos

95. Los gobiernos podrían dar prioridad a las actividades recreativas facilitando a las instituciones educativas recursos para desarrollar la infraestructura necesaria para realizarlas. Además, las actividades recreativas podrían formar parte de los planes de estudios ordinarios.

3. Actividades recreativas en la planificación urbana y el desarrollo rural 96. Los gobiernos nacionales, las autoridades locales y los organismos de desarrollo comunitario deberían incluir en la planificación urbana programas e instalaciones para actividades recreativas, prestando particular atención a las zonas de elevada concentración humana. Análogamente, en los programas de desarrollo rural se debería prestar la debida atención a las necesidades recreativas de los jóvenes de las zonas rurales.

4. Las actividades recreativas y los medios de comunicación

97. Debería alentarse a los medios de comunicación a promover la comprensión y la conciencia de los jóvenes sobre todos los aspectos de la integración social, incluso la tolerancia y el comportamiento no violento.


Informe sobre la juventud mundial 2005

2. Leisure

2. Esparcimiento

42. En los últimos 10 años ha aumentado la importancia que se asigna a las actividades de esparcimiento como parte del desarrollo de los jóvenes. Cada vez más se reconoce la contribución fundamental que el tiempo libre puede significar para los jóvenes a los efectos de la promoción de la inclusión social, el acceso a oportunidades y el desarrollo en general. Como se destacó en el Informe sobre la Juventud Mundial 2003, los términos “esparcimiento”, “aprendizaje extraescolar” y “juego” implican cierta ligereza en los objetivos y la práctica que no hace justicia a la forma en que la mayoría de los jóvenes emplea su tiempo libre. El tiempo de esparcimiento y el trabajo de voluntariado de los jóvenes guardan una relación directa con muchas de las cuestiones que los afectan, como la educación y el empleo. Cada vez más los jóvenes buscan y encuentran, sea por necesidad o por interés, nuevas formas de ocupar su tiempo libre.

43. Hay una estrecha relación entre los peligros para el bienestar de los jóvenes como el VIH/SIDA, la delincuencia, el conflicto y el uso indebido de drogas y los proyectos y programas que tengan o no a su disposición durante sus horas libres. Habida cuenta de esa relación, es fundamental que las actividades de esparcimiento sigan siendo objeto de examen en el contexto general del desarrollo de los jóvenes y su participación en sus respectivas comunidades y la sociedad.

44. El Año Internacional de los Voluntarios (2001) fue importante para ampliar las ideas tradicionales acerca de la naturaleza, la función y las contribuciones del voluntariado de los jóvenes. A finales de 2001 había consenso general en la comunidad internacional en que el voluntariado comprendía las actividades de esparcimiento, pero era mucho más amplio. Los jóvenes se ofrecen como voluntarios de diversas formas, no sólo a través de las organizaciones oficiales de servicios sino también de sistemas de ayuda mutua, especialmente en los países en desarrollo, y mediante el activismo. Para mantener el impulso generado por el Año Internacional de los Voluntarios 2001, la capacidad de movilizar jóvenes y promover actividades que tiene el voluntariado serán contribuciones fundamentales en el logro de los objetivos de desarrollo del Milenio.

45. En muchos países industrializados, los recortes en la subvenciones gubernamentales para las actividades de esparcimiento, el deporte, la música y el arte han puesto en peligro muchas actividades extraescolares valiosas dentro y fuera de las escuelas. La desaparición de estas oportunidades se está traduciendo en un mayor número de niños no supervisados, que vuelven del colegio a casas o apartamentos vacíos o deambulan por las calles. Algunos jóvenes están iniciando proyectos para contrarrestar las deficiencias de los programas públicos, pero necesitan asistencia para apoyar su participación, por ejemplo en la forma de supervisión, lugares de encuentro y acceso a otras instalaciones públicas. Especialmente importantes son las actividades de esparcimiento en que los jóvenes participan activamente, ya que las estadísticas demuestran que los jóvenes que participan en experiencias de voluntariado tienen más probabilidades de seguir haciéndolo en el futuro. Varios estudios realizados en América del Norte indican que cuando los jóvenes trabajan de voluntarios mayores son las probabilidades de que voten y de que obtengan mejores calificaciones en la escuela. Las necesidades de esparcimiento de los jóvenes deben tenerse en cuenta en los procesos de urbanización y de desarrollo de las zonas rurales a fin de que haya diversas actividades constructivas y voluntarias y oportunidades para los jóvenes.

46. El deporte mejora la salud física y contribuye a desarrollar una buena autoestima, las aptitudes necesarias para la vida en sociedad y valores como el trabajo en equipo y la tolerancia. Además, el deporte es un lenguaje universal que puede unir a la gente, independientemente de su origen, trayectoria, convicciones religiosas o posición económica. El deporte atraviesa las barreras que dividen a las sociedades, lo que lo convierte en una poderosa herramienta para apoyar la labor con los jóvenes en materia de prevención de conflictos e iniciativas de consolidación de la paz, de manera simbólica a nivel mundial y muy pragmática dentro de las comunidades. Las iniciativas deportivas bien concebidas son herramientas prácticas y económicas para lograr objetivos en el ámbito del desarrollo y la paz.

47. Un número cada vez mayor de variables determinan la forma en que los jóvenes emplean su tiempo fuera de la escuela o el trabajo. Los niveles universalmente elevados de jóvenes desempleados y el costo en aumento de la educación superior a menudo significan que los jóvenes deben dedicar su limitado número de horas de esparcimiento a aumentar constantemente sus conocimientos y su preparación para el empleo. Así pues, cada vez más jóvenes tienden a considerar las horas de esparcimiento un lujo inasequible y usan cualquier momento libre para mejorar su preparación o ganar dinero para financiar sus estudios; suelen invertir las horas “de ocio” en actividades que faciliten la transición del estudio al trabajo, explorando o preparando una carrera. Esta tendencia ayuda a explicar por qué cada vez menos jóvenes se inscriben en asociaciones deportivas u otras formas organizadas de esparcimiento. Algunos jóvenes tienen menos posibilidades de emprender actividades de esparcimiento por puro interés o por el simple placer de hacerlo ya que, como las oportunidades de trabajo son reducidas, tienen que ser cada vez más competitivos y destinar sus actividades de esparcimiento a crear redes de contacto que les abran oportunidades de empleo.

48. Las tecnologías de la información y las comunicaciones también han influido en los hábitos de esparcimiento, ya que la socialización tiene lugar cada vez más mediante mensajes de texto y reuniones en línea. Según una encuesta nacional realizada en los Estados Unidos, el 91% de los adolescentes de 18 y 19 años de edad utiliza la Internet para comunicarse por correo electrónico con amigos o parientes, en tanto que el 83% la utiliza para intercambiar mensajes instantáneos. Según un estudio reciente en el Reino Unido, el 94% de los jóvenes tiene un teléfono móvil y prácticamente la mitad de los 10.000 millones de mensajes de texto intercambiados en 2003 fueron cursados por jóvenes19. Los usuarios de teléfonos celulares son cada vez más jóvenes y, cada año, los adolescentes gastan más dinero en ellos. En 2001, el total de suscriptores de teléfonos móviles en el mundo era de 860 millones20. En promedio, el 80% de los jóvenes en los Estados Unidos de América utiliza un teléfono móvil una vez por semana21. En China, cerca del 60% de los suscriptores de teléfonos celulares tienen entre 20 y 30 años de edad.

49. Como parte de estas tendencias, han quedado de lado actividades tradicionales como el deporte. Según un estudio noruego, los niños y los jóvenes dedican ahora menos tiempo a las actividades físicas, el deporte o los juegos y únicamente el 47% de todos los jóvenes entre los 20 y los 24 años de edad tienen una sesión de entrenamiento físico de algún tipo cada 14 días o más22. Los hábitos creados por la utilización de la tecnología moderna pueden dar lugar a una cultura de “esparcimiento individualizado”, habida cuenta del creciente número de horas de esparcimiento que los jóvenes dedican a las computadoras y los aparatos numéricos móviles.

Footnotes:

19. Véase: http:www.bbc.co.uk/commissioning/marketresearch/audiencegroup2.shtml.
20. Véase: R. Curtain, “Promoting youth income generation opportunities through information and communication technologies (ICT): best practices in Asia and the Pacific” (Melbourne, Curtain Consulting, 2003).
21. Véase: http://europa.eu.int/comm/public_opinion/cceb_en.htm.
22. Véase: E. Mjaavatn, “Modern lifestyle: a threat to young people’s life” (Universidad de Noruega de Ciencias y Tecnología, 1999).