- Sepan lo que los gobiernos se comprometieron a hacer, en el año 1995: El Programa de Acción Mundial para los Jóvenes: La niña y la mujer joven (A/RES/50/81)
- Informe sobre la juventud mundial 2003: Ch.9 - La niña y la mujer joven
- Informe sobre la juventud mundial 2005: La niña y la mujer joven
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Sepan lo que los gobiernos se comprometieron a hacer, en el año 1995: El Programa de Acción Mundial para los Jóvenes: Las niñas y las jóvenes (A/RES/50/81)
I. Las niñas y las jóvenes
98. Uno de los objetivos más importantes de las políticas destinadas a la juventud es mejorar la situación de las niñas y las jóvenes. En consecuencia, los gobiernos deberían cumplir sus obligaciones en virtud de los instrumentos internacionales de derechos humanos y también poner en práctica la Plataforma de Acción de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer 5/, el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo 3/, la Declaración y el Programa de Acción de Viena de la Conferencia Mundial de Derechos Humanos 7/ y otros programas de las conferencias pertinentes de las Naciones Unidas. Con frecuencia se trata a las niñas como inferiores y se les enseña a ser siempre las últimas, con lo que se menoscaba su autoestima. La discriminación y la falta de atención durante la infancia pueden ser el punto de partida de una espiral de privaciones y exclusión de la sociedad que durará toda la vida. Las actitudes y prácticas culturales negativas, así como la educación influenciada por el género, que incluye los planes de estudio, los materiales y las prácticas docentes, las actitudes de los maestros y la interacción en las aulas, refuerzan las desigualdades basadas en el género.
Propuestas de acción
1. Discriminación
99. La discriminación y la desatención en la infancia pueden ser el comienzo de una exclusión de la sociedad para toda la vida. Deberían tomarse medidas para eliminar la discriminación contra las niñas y las jóvenes y garantizarles el pleno disfrute de los derechos humanos y las libertades fundamentales mediante políticas, planes de acción y programas generales sobre la base de la igualdad. Deberían tomarse iniciativas que preparen a las jóvenes para participar de una manera activa, efectiva y en condiciones de igualdad con los jóvenes en todos los niveles de la dirección social, económica, política y cultural.
2. Educación
100. Se debería garantizar la universalidad y la igualdad en el acceso a la educación primaria y la terminación de dicha educación para las niñas y las jóvenes y asegurarles la igualdad de acceso a la enseñanza secundaria y superior. Debería proporcionarse un marco para el desarrollo de materiales y prácticas docentes equilibrados en lo tocante a las relaciones entre los géneros, y promover un contexto educacional que elimine todas las barreras que impiden la asistencia a la escuela de las niñas y las jóvenes, incluidas las niñas y las jóvenes casadas o embarazadas.
3. Salud
101. Debería eliminarse la discriminación contra las niñas y las jóvenes en materia de salud y nutrición. Debería promoverse la supresión de las leyes y prácticas discriminatorias contra las niñas y las jóvenes en lo que se refiere a la distribución de alimentos y la nutrición y debería garantizarse su acceso a los servicios de salud de conformidad con el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo y la Plataforma de Acción de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer.
4. Empleo
102. Se debería proteger a las niñas y a las jóvenes de la explotación económica y otras formas conexas de explotación, así como de la realización de trabajos que puedan ser peligrosos, interferir con su educación o ser perjudiciales para su salud o desarrollo físico, mental, espiritual, moral o social, de conformidad con la Convención sobre los Derechos del Niño11 y la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer12. Debería fomentarse asimismo la igualdad de acceso de las jóvenes a todas las oportunidades de empleo y su participación en los sectores tradicionalmente dominados por los hombres.
5. Violencia
103. Los gobiernos deberían cooperar a nivel internacional y promulgar y aplicar leyes para proteger a las niñas y las jóvenes contra todas las formas de violencia, inclusive el infanticidio y la selección prenatal del sexo, la mutilación genital, el incesto, el abuso sexual, la explotación sexual, la prostitución y la pornografía infantil. Deberían establecerse, en cooperación con las organizaciones no gubernamentales competentes, y en particular con las organizaciones juveniles apropiadas, programas y servicios de apoyo seguros, confidenciales y apropiados para la edad para ayudar a las niñas y las jóvenes que son objeto de violencia.
Notas (PAMJ)
11/ A/44/25, anexo.
12/ A/34/180, anexo.
Informe sobre la juventud mundial 2005
4. La niña y la mujer joven
89. Los estereotipos y la discriminación basados en el género siguen limitando el desarrollo pleno de las niñas y las mujeres jóvenes y su acceso a los servicios. La educación mejora la igualdad social y económica de las mujeres jóvenes, y sin embargo 65 millones de niñas siguen sin poder acudir a las escuelas en todo el mundo30. Cada año, cinco millones de mujeres de 15 a 19 años de edad se someten a abortos, el 40% de los cuales son practicados en malas condiciones31. En estudios encargados de investigar la comprensión de los jóvenes acerca de las cuestiones relacionadas con el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), se llegó a la conclusión que si bien ambos sexos estaban muy mal informados, el nivel de desconocimiento era particularmente elevado entre las niñas de 15 a 19 años de edad. Según los indicadores de la situación del mercado de trabajo, en casi todas las regiones las jóvenes están en peores condiciones que los jóvenes.
90. Si no se logra la paridad entre los géneros en esferas clave como la educación, la salud y el empleo, no se cumplirán ni se podrán sostener los objetivos del Programa de Acción Mundial para los Jóvenes y la Declaración del Milenio. El análisis y la concienciación sobre cuestiones de género deben incorporarse en todas las estrategias que se elaboren para afrontar las prioridades del Programa de Acción Mundial para los Jóvenes.
91. Las niñas y mujeres siguen siendo blanco de la violencia en todo el mundo. Aunque millones de niñas y mujeres son objeto de maltrato físico y abuso sexual, se sabe que muchos casos no son denunciados. En algunos países de África, más de la mitad de las mujeres han sido sometidas a mutilación genital y no se ha producido una disminución significativa de esa práctica. Las mujeres y niñas constituyen la mitad de los refugiados del mundo y, como refugiadas, son particularmente vulnerables a la violencia sexual32. Los gobiernos deben promulgar y aplicar leyes que protejan a las niñas y a las mujeres jóvenes de todas las formas de violencia. Es preciso prestar particular atención a las medidas preventivas relacionadas con el infanticidio femenino, la selección prenatal por el sexo del feto, la mutilación genital, el incesto, el abuso sexual, la explotación sexual, la prostitución infantil y la utilización de niños en la pornografía. Es absolutamente necesario que se establezcan programas adecuados a la edad seguros y confidenciales y servicios de apoyo médico, social y psicológico para ayudar a las niñas que son objeto de actos de violencia.
92. Los estereotipos y la discriminación también limitan la plena participación de
las niñas y las mujeres jóvenes en la sociedad, en especial en actividades de la sociedad
civil. Los medios de difusión tradicionales y en la Web siguen difundiendo
estereotipos que suelen presentar a la mujer como un objeto y fomentar ideas que
limitan sus funciones en la sociedad. Los propios jóvenes tienen que tomar conciencia
de los efectos nocivos de las barreras basadas en el género impuestas por creencias
culturales, presuntas funciones propias de la mujer y prácticas tradicionales, de
modo que aprendan a tratar a las mujeres como sus iguales. Los gobiernos y las organizaciones
internacionales y no gubernamentales deben proporcionar acceso
a las niñas y mujeres jóvenes a capacitación, información y los medios de difusión
sobre cuestiones sociales, culturales, económicas y políticas y permitirles
expresar su opinión. Debe prestarse apoyo a la labor de las organizaciones no
gubernamentales, en particular las organizaciones juveniles, encaminada a promover
la igualdad y la participación de las niñas en la sociedad.
Footnotes:
30. Véase: UNICEF, Estado Mundial de la Infancia, 2004 (Nueva York, 2003).
31. Véase: UNFPA, Etapa de transición – salud, sexualidad y derechos reproductivos de los jóvenes
(Nueva York, 1999) (publicación de las Naciones Unidas, número de venta 99.111.H2).
32. Véase: Naciones Unidas, Situación de la Mujer en el Mundo, 2000: Tendencias y Estadísticas
(publicación de las Naciones Unidas, número de venta: S 00.XVII.14).
