- Sepan lo que los gobiernos se comprometieron a hacer, en el año 1995: El Programa de Acción Mundial para los Jóvenes: Uso indebido de drogas (A/RES/50/81)
- Informe sobre la juventud mundial 2003: Ch.6 - Youth and Drugs
- Informe sobre la juventud mundial 2005: Uso indebido de drogas
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Sepan lo que los gobiernos se comprometieron a hacer, en el año 1995: El Programa de Acción Mundial para los Jóvenes: Uso indebido de drogas(A/RES/50/81)
F. Uso indebido de drogas
73. En los últimos años, la vulnerabilidad de los jóvenes al uso indebido de drogas se ha convertido en motivo de gran preocupación. Las consecuencias de la generalización del uso indebido y el tráfico de drogas, en particular para hombres y mujeres jóvenes, son evidentes. La violencia, en particular la violencia callejera, es muchas veces consecuencia del uso indebido y el tráfico ilícito de drogas.
74. Debido a que el número de sustancias sicotrópicas aumenta constantemente y por lo general no se conocen plenamente sus efectos ni las prácticas prescriptivas adecuadas, es posible que algunos pacientes no reciban el tratamiento adecuado mientras que a otros se les prescriben medicamentos en exceso. El uso indebido de medicamentos vendidos con recetas, la automedicación con tranquilizantes, somníferos y estimulantes también pueden ocasionar graves problemas, en particular en países y regiones donde los controles de la distribución son deficientes y las drogas que crean dependencia se compran en el extranjero o se desvían de los canales legales de distribución. En este contexto la vulnerabilidad de los jóvenes plantea un problema especial y requiere métodos especiales.
75. La comunidad internacional atribuye especial importancia a la reducción de la demanda y la oferta de drogas ilícitas y la prevención de su consumo. La reducción de la oferta incluye la lucha contra el tráfico ilícito internacional de drogas. Las iniciativas para prevenir el uso indebido de drogas van de desalentar el uso de drogas, evitando así la dependencia involuntaria, a ayudar a quienes hacen uso indebido de esas drogas a dejar de hacerlo. En los programas de tratamiento se ha de reconocer que el uso indebido de drogas es una condición en la que se recae crónicamente. Es esencial que los programas estén adaptados al contexto social y cultural y que haya una cooperación efectiva entre los diversos enfoques terapéuticos. Con tal fin, las iniciativas y medidas nacionales para luchar contra el tráfico ilícito de drogas deben ser plenamente apoyadas y reforzadas a nivel regional e internacional.
76. En las estrategias de lucha contra las drogas a nivel nacional e internacional se insiste constantemente en las iniciativas encaminadas a reducir el uso indebido de drogas entre los jóvenes. Esto se refleja en las resoluciones de la Comisión de Estupefacientes y en los programas de reducción de la demanda del Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización Internacional de Drogas.
Propuestas de acción
1. Participación de la juventud y las organizaciones juveniles en los programas de reducción de la demanda destinados a los jóvenes
77. Para que sean eficaces, los programas de reducción de la demanda deben estar dirigidos a grupos concretos de jóvenes, particularmente los más vulnerables, y su contenido debe responder directamente a sus intereses e inquietudes. Los programas de educación preventiva, que muestran los peligros del uso indebido de drogas, son particularmente importantes. El aumento de las oportunidades de empleo remunerado y de las actividades de carácter recreativo que ofrecen ocasión de desarrollar toda una serie de aptitudes son importantes para ayudar a los jóvenes a resistir a las drogas. Las organizaciones juveniles pueden desempeñar un papel fundamental en lo que hace a diseñar y llevar a cabo programas educativos y prestar asesoramiento individual a fin de fomentar la integración de los jóvenes en la comunidad, desarrollar estilos de vida sanos y hacer que los jóvenes tomen conciencia de las repercusiones perjudiciales de las drogas. Los programas podrían incluir la capacitación de líderes juveniles en materia de comunicación y orientación.
78. Las entidades oficiales, en cooperación con los organismos competentes del sistema de las Naciones Unidas y las organizaciones no gubernamentales, en particular las organizaciones juveniles, deberían cooperar para la ejecución de programas de reducción de la demanda de drogas ilícitas, tabaco y alcohol.
2. Capacitación de estudiantes de ciencias médicas y paramédicas en el uso racional de productos farmacéuticos que contienen estupefacientes o sustancias sicotrópicas
79. Se podría pedir a la Organización Mundial de la Salud, las asociaciones de profesionales médicos, paramédicos y farmacéuticos, las empresas farmacéuticas y las facultades de medicina que elaborasen cursos modelo de capacitación y difundieran material de información para jóvenes estudiantes de medicina y paramédicos sobre el modo adecuado de utilizar las drogas y la pronta identificación y diagnóstico del uso indebido de sustancias.
3. Tratamiento y rehabilitación de jóvenes toxicómanos o farmacodependientes y de jóvenes consumidores de alcohol y de tabaco
80. Aunque se han realizado investigaciones sobre la posibilidad de encontrar un medicamento que bloquee la necesidad apremiante de consumir determinadas drogas, sin crear por ello una dependencia secundaria, aún queda mucho por hacer en este terreno. La necesidad de investigaciones médicas y sociales en la prevención y tratamiento del uso indebido de sustancias tóxicas, así como en la rehabilitación de los usuarios, se ha hecho todavía más urgente debido en especial al incremento del uso indebido de drogas y la toxicomanía entre los jóvenes. En las investigaciones debería prestarse especial atención al hecho de que el uso indebido de esas sustancias por vía intravenosa trae consigo el riesgo de enfermedades transmisibles, incluidos el VIH/SIDA y la hepatitis, como consecuencia de la utilización en común de agujas y otro material de inyección. Los resultados de todas esas investigaciones deberían compartirse a escala mundial.
81. Debería alentarse la investigación sobre cuestiones como el tratamiento médico y la rehabilitación de los jóvenes toxicómanos, inclusive la combinación de diferentes tipos de tratamiento, el problema de la recaída, los aspectos administrativos de la quimioterapia y la inclusión de estudiantes en los grupos que realizan ese tipo de investigaciones.
82. En cooperación con las instituciones de la sociedad civil y del sector privado, debería fomentarse la lucha contra el uso indebido de drogas, así como la educación preventiva para los niños y los jóvenes, los programas de rehabilitación y educación para ex toxicómanos y ex alcohólicos, especialmente niños y jóvenes, a fin de permitirles conseguir empleo remunerado y lograr la independencia económica, la dignidad y la responsabilidad necesarias para una vida productiva libre de drogas y de delincuencia. Reviste particular interés el desarrollo de técnicas de tratamiento con la participación de la familia y de compañeros de la misma edad. Los jóvenes pueden contribuir de manera significativa participando en grupos de terapia con el fin de facilitar la aceptación de los jóvenes toxicómanos y farmacodependientes cuando se reincorporan a la sociedad. La participación directa en la terapia de rehabilitación entraña una cooperación estrecha entre los grupos juveniles y otros servicios comunitarios y de salud. La Organización Mundial de la Salud y otras organizaciones médicas y de salud mental del mundo podrían establecer directrices para continuar las investigaciones y aplicar programas comparables en diferentes contextos, cuya eficacia podría evaluarse tras un plazo determinado.
4. Cuidado de los jóvenes delincuentes o presuntos delincuentes con problemas de uso indebido de drogas en la justicia penal y el sistema penitenciario
83. Las autoridades deberían estudiar estrategias para evitar la exposición de los jóvenes acusados o condenados a la toxicomanía y la farmacodependencia. Esas estrategias podrían incluir medidas como la presentación diaria en una comisaría o las visitas regulares al funcionario encargado de la libertad condicional, y la realización de un determinado número de horas de servicio comunitario.
84. Las autoridades de los establecimientos penitenciarios deberían cooperar estrechamente con los órganos de policía para impedir la entrada de drogas en las prisiones. Los funcionarios de prisiones no deberían tolerar la presencia de drogas en los establecimientos penitenciarios.
85. Los jóvenes reclusos con problemas de drogas deberían estar en lo posible aislados y ser considerados como candidatos prioritarios para los servicios de tratamiento y rehabilitación. Deberían prepararse directrices y normas mínimas uniformes para ayudar a las autoridades nacionales de policía y del régimen penitenciario a mantener la fiscalización necesaria e iniciar los servicios de tratamiento y rehabilitación. Este tipo de medida redunda a largo plazo en beneficio de la sociedad, ya que el ciclo de dependencia, puesta en libertad, reincidencia y reingreso a la cárcel constituye una pesada carga para el sistema de justicia penal, independientemente de las vidas desperdiciadas y de las tragedias personales que resultan del uso de drogas y de los comportamientos delictivos.
Informe sobre la juventud mundial 2005
2. Drogas
68. La adolescencia es un período que se caracteriza por tratar de independizarse de los padres y demás adultos, estrechar la amistad con otros jóvenes y experimentar con muchas ideas, productos y estilos de vida. A veces entraña asumir mayores riesgos, adoptar decisiones, aceptar soluciones de compromiso y aprovechar oportunidades que podrían conducir a resultados inciertos. El consumo de drogas, tabaco y alcohol entre los jóvenes podría convertirse en una vía para escapar de situaciones de las que suelen sentirse impotentes para cambiar.
69. El consumo de tabaco es una de las principales causas prevenibles de muerte en el mundo. Se estima que en estos momentos en el mundo hay 1.000 millones de fumadores. Para 2030 otros 1.000 millones de jóvenes adultos habrán comenzado a fumar24. Las mayores tasas de fumadores jóvenes se observan en los países en desarrollo. Aunque hay menos mujeres fumadoras que hombres, el número de mujeres jóvenes que fuman cigarrillos está aumentando. El nivel de consumo de tabaco más elevado entre las jóvenes indica la necesidad de contar con políticas y programas encaminados a contrarrestar las estrategias de comercialización destinadas a las jóvenes, que asocian el consumo de tabaco con la independencia, el glamour y el romance.
70. Parece que los jóvenes de muchos países están comenzando a beber alcohol a edades más tempranas. Según investigaciones realizadas en países en desarrollo, el comienzo temprano del consumo de bebidas está asociado a una mayor probabilidad de dependencia al alcohol y lesiones conexas en años posteriores. Los varones son más propensos que las mujeres a beber alcohol en la juventud, y a beberlo en grandes cantidades. Sin embargo, en varios países de Europa, las jóvenes han comenzado a beber a la par de los jóvenes, e incluso más. Los datos sobre el hábito de beber entre los jóvenes de los países en desarrollo son relativamente escasos, pero algunos estudios indican un aumento del consumo de bebidas en países de América Latina, en especial entre mujeres jóvenes.
71. Pese a los esfuerzos realizados en los países industrializados para restringir los anuncios y la comercialización del alcohol y el tabaco, el mercado juvenil sigue siendo de gran importancia para esas industrias. Como resultado de las recientes restricciones a la comercialización de esos productos en los países industrializados, las compañías se han centrado cada vez más en los jóvenes de los países en desarrollo y en transición, donde aún no se han tomado esas medidas de protección y, lamentablemente, la salud y la seguridad de los jóvenes están menos protegidas.
72. El creciente consumo indebido de alcohol y drogas en muchos países ha contribuido a elevar las tasas de mortalidad y de riesgo de infección por el virus de inmunodeficiencia adquirida (VIH) entre niños y jóvenes. Se estima que en algunos países de Asia central la proporción de personas que se inyectan drogas es hasta diez veces superior a la de muchos países de Europa occidental. Se estima que en Asia central y Europa oriental el 25% de quienes se inyectan drogas son menores de 20 años de edad, y que el consumo de todo tipo de drogas ha aumentado significativamente entre los jóvenes de la región desde principios del decenio de 199025. El hábito de fumar también ha aumentado entre niños y niñas. Los estudios muestran que en algunos países de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) 6 de cada 10 niños de 15 años de edad habían reconocido haberse embriagado al menos dos veces en 2001.
73. De todas las sustancia ilícitas mencionadas en los tratados internacionales de fiscalización de estupefacientes, la cannabis es con creces la que más se consume y con mayor frecuencia, especialmente entre los jóvenes. Con todo, la tendencia ascendente se detuvo en muchos países de Europa en los últimos años y, en 2003, por primera vez en un decenio, se produjo una ligera disminución del consumo de cannabis en algunos de esos países. Los datos muestran que en algunos países de Asia ha aumentado el consumo ilícito de drogas entre mujeres jóvenes. Las mujeres que se inyectan drogas trabajan cada vez más en la industria del sexo. En algunos países de Asia está disminuyendo la edad en que se empieza a consumir drogas.
74. Un importante cambio desde la aprobación de Programa de Acción Mundial es el surgimiento del consumo indebido de drogas sintéticas. Pese a los esfuerzos realizados por muchos países para limitar la disponibilidad de estimulantes de tipo anfetamínico, ha aumentado el acceso a algunas nuevas drogas sintéticas. En la mayoría de los países, los jóvenes consumen estimulantes como el éxtasis en actividades de esparcimiento, muchas veces durante los bailes. En los países en desarrollo el consumo está fundamentalmente asociado a los jóvenes de altos ingresos, mientras que en los países desarrollados consumen drogas personas de todas las clases sociales. Hay indicios de que el uso de éxtasis entre jóvenes adultos sigue aumentando.
75. Al formular las estrategias de prevención, es preciso reconsiderar la relación y los vínculos entre el consumo de diferentes tipos de drogas, alcohol y tabaco. A fin de que los programas y las políticas sean eficaces y dignos de crédito para prevenir el uso indebido de drogas, en particular el consumo a largo plazo y de alto riesgo, hay que tomar en cuenta y abordar los factores que propician que los jóvenes comiencen a consumirlas.
76. Un enfoque más integral a la política contra las drogas impondría mayores restricciones a la comercialización del tabaco y el alcohol y haría hincapié en la reducción de la demanda de una manera más atractiva para los jóvenes. La reducción de la demanda es un componente esencial de toda estrategia de fiscalización de drogas, y la labor nacional debe estar encaminada a promover estilos de vida sanos y educación en la materia en colaboración con los jóvenes y sus comunidades.
77. Se requieren estrategias especiales para los jóvenes con alto riesgo de uso indebido de drogas. Esas estrategias deben incluir a jóvenes desfavorecidos socialmente, refugiados y personas desplazadas, usuarios de drogas inyectables y trabajadores de la industria del sexo. Las iniciativas para hacer frente al consumo de drogas deben incluirse en la estrategia general destinada a reducir la pobreza, aumentar la inclusión social en todos los sectores de la sociedad y permitir que todos tengan acceso a los beneficios del crecimiento económico. En algunos países han resultado fructíferas las actividades de prevención y tratamiento al nivel de la comunidad y políticas como las leyes sobre la edad mínima permisible para beber y los impuestos sobre la venta de bebidas alcohólicas.
78. Los impuestos podrían ser un medio eficaz para reducir el consumo de alcohol
entre los jóvenes. Los bebedores jóvenes suelen tener recursos limitados y los cambios
de precios inciden en su nivel de consumo de alcohol. En algunos países desarrollados,
el aumento de los impuestos sobre las bebidas alcohólicas y otras medidas
preventivas han logrado reducir el consumo y sus posibles consecuencias nocivas,
como las muertes por accidentes de tránsito y la violencia.
Footnotes:
24. P. R. López “Future worldwide health effects of current smoking patterns”, en: C. E. Koop, M. R. Shwarz, editores. Critical Issues in Global Health (an Francisco, 2001).
25. Véase ONUSIDA y Development Cooperation Ireland, Breaking the barriers, partnership to
fight HIV/AIDS in Europa and Central Asia. Documento de conferencia para la Conferencia
Ministerial celebrada en Dublín los días 23 y 24 de febrero de 2004.
