Mirando hacia el futuro: aņos posteriores a 1999

Según las proyecciones actuales, en el año 2030 en los países miembros de la OCDE una de cada tres personas será mayor de 60 años. El panorama es diferente en los países en desarrollo, donde lo que llama la atención es la velocidad del envejecimiento de la población. Se estima que en Túnez la cohorte mayor de 65 años aumentará del 7% al 14% en 15 años (2020 a 2035); en Chile pasarán 30 años (2000 a 2030) antes de que se produzca una transición similar. En Francia en cambio, este fenómeno requirió 115 años (1865 a 1980), lo que permitió al país ajustarse cómodamente a las consecuencias socioeconómicas.

En los decenios venideros podrán observarse dos tendencias importantes, a saber, la velocidad del envejecimiento en los países en desarrollo y la elevada proporción de personas de edad en los países desarrollados. Dado que las tendencias demográficas son previsibles a lo largo de períodos extensos, y que un cambio importante en la estructura de la población tiene repercusiones profundas en muchos aspectos de la sociedad, se está examinando la viabilidad de formular un plan de perspectiva a largo plazo para el año 2020. Las iniciativas nacionales conexas de que se informó durante las conmemoraciones del Año en el pleno de la Asamblea General contribuirán a la preparación de una estrategia para el año 2020 que incluirá, posiblemente, el programa para las personas de edad (véanse los párrafos 16 a 18 supra).

En opinión de un Grupo de Tareas sobre el envejecimiento positivo en Nueva Zelandia establecido por el Primer Ministro, hay dos enfoques posibles para preparar planes de perspectiva a largo plazo sobre el envejecimiento. El primero consiste en considerar a las personas de edad (como quiera que se las defina) como un grupo bien diferenciado de la sociedad y tratar de idear maneras de mejorar su experiencia. El segundo consiste en tratar de mejorar las experiencias de las personas en general, eliminando al mismo tiempo las barreras que segregan a las personas de más edad del resto de la sociedad. Observando que ambos enfoques requerirían estrategias diferentes, el Grupo de Tareas optó por el segundo y se está concentrando en unos pocos objetivos y estrategias fundamentales a largo plazo más que en una multitud de medidas a corto plazo.

En estos momentos, el programa de las Naciones Unidas sobre el envejecimiento está procurando integrar ambos enfoques en sus planes inmediatos y a largo plazo, es decir, está tomando en cuenta a las personas de edad como un grupo bien diferenciado de la sociedad y al mismo tiempo, procurando eliminar las barreras que segregan a esas personas del resto de la sociedad. Ambos enfoques se tendrán en cuenta en la evaluación del Año Internacional de las Personas de Edad, en el quinto examen y evaluación de la aplicación del Plan de Acción Internacional sobre el Envejecimiento que llevará a cabo la Comisión de Desarrollo Social en el año 2001, y las estrategias relacionadas con los objetivos aprobados en 1992 para el año 2001.

Diversas iniciativas internacionales en curso también podrían contribuir al plan sobre la perspectiva para el año 2020, en particular la preparación de una declaración de interdependencia sobre relaciones multigeneracionales, la elaboración de un programa de investigaciones sobre el envejecimiento para el siglo XXI, y la preparación de un plan de acción internacional sobre el envejecimiento de la población rural para el primer decenio del siglo XXI, entre otras.