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Economic Aspects | Natural Resource Aspects | Institutional Aspects | Social Aspects |Mexico

NATURAL RESOURCE ASPECTS OF SUSTAINABLE DEVELOPMENT IN MEXICO
ASPECTOS DEL DESARROLLO SOSTENIBLE REFERENTES A LOS RECURSOS NATURALES EN MEXICO


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AGRICULTURE
AGRICULTURA

Decision-making: Coordinating Bodies
Adopción de Decisiones: Mecanismo(s) de Coordinación

En el aspecto de conservación y rehabilitación de tierras, la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural (SAGAR) y la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca (SEMARNAP), elaboran conjuntamente una propuesta para incorporar criterios de sustentabilidad en la actividad agrícola y para la conservación de tierras. En el año de 1997, se creó el Consejo Consultivo para el Fomento de las Energías Renovables (COFER), con la misión de abocarse, bajo la óptica de un mercado de libre concurrencia, a la promoción y fortalecimiento de la utilización de las energías renovables en nuestro país, sentando las bases para una adecuada política gubernamental en este sentido. Este Consejo opera bajo la supervisión y coordinación de la CONAE. Las políticas implementadas en la lucha integrada contra las plagas agrícolas han sido diversas. Dentro de ellas destaca la creación de la Comisión Intersecretarial para el Control y Uso de los Plaguicidas, Fertilizantes y Sustancias Tóxicas (CICOPLAFEST), en la que establecen los registros y procedimientos para el control de plaguicidas de uso agrícola.

Decision-making: Legislation and Regulations
Adopción de Decisiones: Legislación y Reglamentos de Política

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Decision-making: Strategies, Policies and Plans
Adopción de Decisiones: Estrategia, Políticas y Planes

Las medidas adoptadas por México en lo relativo a políticas de precios y subsidios para productos agrícolas e industriales se rigen por las disciplinas establecidas en la Organización Mundial del Comercio (OMC). México ha expresado su interés de que en el marco de la próxima ronda de negociaciones multilaterales de la OMC, se eliminen los subsidios distorsionantes del comercio, mismos que tienen un efecto negativo sobre el medio ambiente al promover la sobreexplotación de recursos naturales. En materia de comercio exterior, tanto para productos del sector agropecuario como industrial, México ha progresado en la liberalización de la importación de equipos de tipo ecológico que tengan como objetivo mejorar el medio ambiente. Recientemente, ha tenido lugar una transformación gradual de los subsidios generalizados al consumo alimentario en subsidios orientados a la inversión en capital humano de las familias en pobreza. Esto se lleva a cabo en dos sentidos: por un lado los subsidios generalizados se reorientan hacia acciones definidas y más integrales (a través de Progresa), que generan mayor impacto en la población que los recibe; por otro, la reorientación de los subsidios alimentarios refleja la mayor atención que se otorga a los habitantes de las áreas rurales marginadas, donde se presenta el fenómeno de la pobreza con mayor intensidad y limita su atención a las zonas urbanas, como en el caso de la eliminación del subsidio a la tortilla y productos básicos que se otorgan directamente a través de la operación de todas las tiendas que coordina Diconsa en prácticamente toda la República. En el último trienio se ha registrado un crecimiento real del 79% en los subsidios alimentarios que se canalizan directamente a la población pobre. En esta materia durante 1999 se están destinando más de tres cuartas partes de los recursos dirigidos a los pobres hacia áreas rurales, donde vive el 60% de la población pobre del país. Esta situación contrasta con la que se registraba al inicio de la actual administración, cuando casi 70% de los recursos se dirigía hacia los habitantes de la zonas urbanas. La intervención del Estado ha sido fuerte e influyente, con políticas reguladoras que afectaron los precios y el uso del suelo, e intervenciones directas en la provisión de insumos y en el acceso a los mercados. Los proyectos de riego, la disponibilidad de crédito y el gasto global del Estado para el desarrollo de la agricultura, crecieron de manera importante a mitad de los años setenta, sin embargo, a partir de 1981 se observa una fuerte declinación. La actual política agropecuaria reconoce que la estrategia de promoción del crecimiento del sector basada en la incorporación de tierras al cultivo y de aplicación de las fronteras ganaderas y de riesgo, se agotó prácticamente durante las tres últimas décadas, por lo que el país no puede sustentar el crecimiento de la producción agropecuaria en el uso extensivo de recursos naturales. Por ello, el proceso de planeación de los programas agropecuarios está incorporando la variable ambiental además de considerar medidas y programas que contribuyen a mitigar efectos provocados por el cambio climático. Todas las estrategias instrumentadas como parte del manejo integrado de plagas, ha sido consensadas con base en la consulta de diferentes estudios de investigación y de experiencias en la materia, que de una u otra manera, están relacionadas con el Servicio Mundial de Manejo Integrado de Plagas. El Gobierno ha elaborado una política sobre los recursos hídricos para la alimentación y la agricultura. La Comisión Nacional del Agua (CNA) es la institución encargada de administrar y preservar el agua en el país, que en coordinación con la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural (SAGAR), coordina diversos programas con la participación directa, en muchos de ellos, de los propios usuarios, y los gobiernos de los estados. Las estrategias para la atención de necesidades en materia de infraestructura hidroagrícola son:

Con objeto de garantizar e inducir el uso sustentable y económicamente eficiente de los Distritos de Riego y de Temporal Tecnificado, el Gobierno Federal tomó la decisión de corresponsabilizar a los usuarios, transfiriéndoles la infraestructura para que mediante cuotas de autosuficiencia, logren cubrir los costos de operación, conservación y administración de la infraestructura transferida, sin incluir las obras de cabeza. A la fecha, se tiene transferida una superficie de 3.2 millones de hectáreas de riego a 461,366 usuarios organizados en 419 Asociaciones Civiles y 10 Sociedades de Responsabilidad Limitada. La superficie representa el 93% del total y se espera culminar este proceso en el año 2000. Dentro de las acciones adicionales más importantes en el ámbito hidroagrícola, de 1995 a la fecha la CNA ha logrado las siguientes metas en materia de infraestructura hidroagrícola: Decision-making: Major Groups Involvement
Adopción de Decisiones: Participación de Grupos Principales

La participación de las comunidades, productores, mujeres y jóvenes es destacada en la ejecución y desarrollo de los programas de agricultura sustentable y desarrollo rural. Entre otras acciones específicas de participación están: la adopción de tecnología adecuada a las circunstancias de su localidad; la definición de aplicación y desarrollo de la reconversión productiva; financiamiento de una parte importante de la inversión que implica desarrollar acciones de agricultura sustentable; aplicación de los recursos materiales y técnicos que proporcionan las instituciones públicas del país; así como la disponibilidad para capacitarse. Las formas de participación van desde la integración de grupos afines, como mujeres, jóvenes y jornaleros; organizaciones regionales y económicas y productores en lo individual. Dentro del sector ambiental, las actividades desarrolladas en regiones prioritarias han contado con la participación de grupos organizados a nivel comunitario: organizaciones sociales, de mujeres, de ejidatarios, grupos de productores organizados, comisariados ejidales y presidentes municipales. Estos grupos son convocados para su participación en talleres sobre la problemática en sus comunidades, donde se realizan diagnósticos y propuestas; por otra parte, los talleres de divulgación fomentan la participación de los grupos menos organizados y, finalmente, en talleres de capacitación se fomentan y rescatan prácticas agrícolas para el uso y aprovechamiento sustentable de los recursos. El INI, por su parte, realiza acciones para apoyar proyectos productivos en albergues escolares indígenas, donde los niños aprenden y reproducen los conocimientos adquiridos en sus hogares y transmitidos por sus padres, para el manejo de la milpa, los solares de traspatio y los huertos familiares. Asimismo, a través de los programas Fondos Regionales, FIDA (que dependen del Banco Mundial) y Agroecología Productiva, se han establecido criterios normativos para garantizar la participación de la mujer indígena en el desarrollo de proyectos productivos integrales y de desarrollo sustentable. Para fomentar la participación femenina, la Coordinación General de la Comisión Nacional de la Mujer (CONMUJER), la Procuraduría Agraria y el Registro Agrario Nacional, organizaron en septiembre de 1998, el encuentro estatal de mujeres líderes agrarias del Estado de Veracruz, con el objetivo de intercambiar experiencias y analizar el papel que desarrollan las mujeres como representantes de los núcleos agrarios y reconocer cómo se ha transformado su vida familiar y su participación en el ámbito productivo, reproductivo y comunitario. Asociaciones registradas involucradas en la participación de iniciativas locales, presentan la siguiente distribución en porcentajes: agrícolas (34%), avícolas (16%), frutícolas (12%), agroindustriales (10%), hortícolas (9%), forestales (7%), porcícola (6%), ganadera (4%), y el 2% restante pertenece a otros proyectos floriculturales y acuiculturales.

Programmes and Projects
Programas y Proyectos

La Semarnap a través de los Programas de Desarrollo Regional Sustentable (Proders), ha desarrollado estrategias e instrumentos que permiten planificar y ordenar el desarrollo rural y normar el uso y aprovechamiento sustentable de los recursos naturales. A partir de 1995 se ha logrado contribuir a la transformación sustentable de las regiones pobres marginadas del campo, para mejorar las condiciones de vida de sus habitantes, a través de procesos de gestión del desarrollo y la realización de acciones concretas encaminadas a incrementar su ingreso y productividad, frenar los procesos de deterioro ambiental y mejorar el aprovechamiento y conservación de los recursos naturales. Otras instituciones de la Administración Pública Federal han puesto en práctica políticas relativas a la agricultura sostenible, como es el caso del Instituto Nacional Indigenista (INI), que ha gestionado apoyos financieros con la FAO, BID, Banco Mundial, PNUD, para ejecutar acciones dirigidas a promover la agricultura sustentable y el desarrollo rural, cuyos avances se han visto fortalecidos a través del trabajo de extensión, capacitación y validación en campo para incorporar tecnologías apropiadas a las condiciones agroecológicas y sistemas de producción de la población indígena. A finales de 1994 se concluyeron 134 estudios que permitieron estimar los riesgos de erosión en aproximadamente un 70% de la superficie nacional. Adicionalmente, se formuló el Programa Forestal y de Suelo 1995-2000 que define políticas nacionales para promover la participación de los agricultores y campesinos en la toma de decisiones y la instrumentación de prácticas de conservación productiva de tierras agrícolas con el objetivo de conservar los recursos naturales y mejorar la calidad de vida de la población rural. El sistema agrícola roza-tumba y quema se ha practicado durante siglos en México, estimándose que existe una superficie superior a los cinco millones de hectáreas en las que se practica este sistema. Por ello se lleva a cabo el Proyecto de Sedentarización de la Milpa con el objetivo de mejorar el sistema de agricultura de roza-tumba-quema mediante el uso de prácticas sustentables que permitan su intensificación, de acuerdo con las características del entorno natural y en el marco de una diversificación productiva. Sus objetivos particulares son conservar los recursos naturales donde se realiza la agricultura migratoria, intensificar la agricultura bajo roza-tumba-quema mediante prácticas productivas que conserven el suelo y mejoren su fertilidad y eliminar o reducir el uso del fuego mediante la sedentarización de la agricultura. El proyecto se basó en la intensificación de la milpa por medio de cultivos de cobertura en asociación con la producción de maíz, como una forma de incrementar la productividad y conservación de suelos, disminuir el uso del fuego y reducir los requerimientos de terrenos en rotación. De esta manera se tienen áreas que se pueden manejar bajo un esquema de enriquecimiento de acahuales o incrementando las áreas de vegetación natural. Como resultado de estas acciones se produjeron 332 ton. de semillas de abonos verdes durante 1998, para la atención de 22,250 ha. de milpa itinerante en 1999, como se observa en los siguientes dos cuadros:

Cuadro 1. Producción de semilla de abonos verdes en 1998

Estado
Región
Superficie (ha)
Semilla producida (Ton)
Campeche Calakmul
126
78.8
Chiapas La Fraylesca
88.5
85.5
Oaxaca La Chinantla

Itsmo-Chimalapas

Costa

41

56

15

20.5

23.5

10.75

Veracruz Sierra Santa Marta

San Andrés Tuxtla

Jamapa

55.5

71

14

39

51

8

Yucatán Oriente
15
15
TOTAL  
482
332.05

Cuadro 2. Superficie estimada para sedentarización de la milpa en 1999

Estado
Superficie (Ha)
Campeche
5,253.33
Colima
180.00
Chiapas
5,666.67
Guerrero
333.33
Hidalgo
133.33
Morelos
66.67
Oaxaca
3,000.00
Quintana Roo
800.00
San Luis Potosí
50.00
Tabasco
2,000.00
Tamaulipas
33.33
Veracruz
4,533.33
Yucatán 
200.00
TOTAL
22,250.00

La Secretaría de Energía del Gobierno de México ha conformado un grupo interdisciplinario, para preparar un proyecto de electrificación rural que permita llevar el servicio de iluminación a zonas marginadas y alejadas de la red de distribución convencional. Dicho proyecto contempla el análisis de la viabilidad para instrumentar diferentes tecnologías de energías renovables, entre las que se encuentran la energía eólica, energía fotovoltaica, minihidráulica, etc. Dentro de las acciones de desarrollo regional sustentable de la Semarnap, se han elaborado propuestas de proyectos ecoproductivos, resultado de los estudios de diagnósticos y ordenamiento ecológico, donde se tienen proyectos agrosilvopastoriles, siembra de leguminosas intercaladas con cultivos de maíz, calabaza, chile y frijol (policultivos) integrados a sistemas de acuacultura en zonas aptas. Actualmente se tienen 107 programas comunitarios y la formulación y ejecución de 557 proyectos ecoproductivos. En el caso de las acciones dirigidas a las poblaciones indígenas, partir de 1996 el INI apoya proyectos productivos sustentables en las siguientes vertientes: agricultura orgánica, conservación de suelos, vermicomposteo, reforestación, rescate, conservación, manejo y aprovechamiento de especies de flora y fauna de importancia, educación ambiental y ecotécnicas para riego. La estrategia nacional sobre agricultura sostenible y desarrollo rural está plasmada en el Programa Agropecuario y de Desarrollo Rural 1995-2000, que parte de las directrices señaladas para el sector en el Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000, y su ejecución compete a la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural (SAGAR). Sus objetivos son: a) incrementar los ingresos netos de los productores y contribuir al combate de la pobreza rural con acciones de fomento productivo; b) Aumentar la producción agropecuaria por encima del crecimiento demográfico, con un uso racional de los recursos naturales; c) Contribuir a la seguridad alimentaria del pueblo mexicano, mediante el abasto de productos básicos agropecuarios; y d) Coadyuvar a superar el déficit estructural de la balanza comercial agropecuaria. Para materializar los cambios de estructura y de funcionamiento del aparato productivo agropecuario se elaboraron y fortalecieron programas específicos, entre los cuales destaca el denominado PROCAMPO. Este funciona desde el ciclo agrícola Otoño-Invierno 1993/94, como apoyo directo al ingreso de los productores agrícolas que, en el periodo 1991-1993, dedicaban sus tierras al cultivo de productos que anteriormente eran apoyados mediante el sistema de «precios de garantía»: maíz, frijol, trigo, sorgo, arroz, cebada, soya, algodón y cártamo. Actualmente el PROCAMPO constituye uno de los instrumentos más importantes del sector, cuyos propósitos se amplian para contribuir a reactivar la producción, a promover la reconversión productiva y la capitalización, y a fomentar el uso racional de recursos naturales. Además, protege las tierras agrícolas frágiles inscritas en el programa.
 

concepto
unidad
PV 1998
OI 1998/99
suma
proyectos ecológicos procampo
Predios Número 592 156  
Superficie Hectáreas 2,551 3,540  
plantaciones forestales y xerófilas
Predios Número 4,620 287  
Superficie Hectáreas 19,601 666  
(ASERCA: Of. FOO.3/2233/99).
A través del Programa denominado PROCAMPO se han generado apoyos para los agricultores, consistentes en una cuota por hectárea cultivada, sin restricción por tipo de cultivo, con la excepción de aquellos prohibidos por la ley (enervantes), lo que ha permitido que los beneficiarios de este Programa dediquen sus tierras al cultivo que mejor les convenga, y en consecuencia, de manera gradual, se ha manifestado una diversificación de la producción en el área apoyada. Asimismo, a partir de 1995 se estableció el Programa de Alianza para el Campo, el cual contempla acciones importantes tales como: establecimiento de praderas, programa lechero, fertilización, salud animal, sanidad vegetal, apoyo al desarrollo rural, capacitación y extensión, empleo temporal, entre otras, las cuales coadyuvan al desarrollo rural sustentable. El trabajo está canalizado a efectuar acciones interinstitucionales para: a) trasformar y revalorizar el medio rural, b) considerar la sustentabilidad ambiental del modo de desarrollo rural, c) lograr mayor equidad en el desarrollo de las diferentes regiones rurales del país y las relaciones entre el campo y las ciudades. Uno de los compromisos establecidos en la Cumbre Mundial de la Alimentación, es hacer posible que los hogares, las familias y las personas expuestas a la inseguridad alimentaria satisfagan sus necesidades alimentarias y nutricionales y tratar de prestar asistencia a quienes no estén en condiciones de hacerlo. Por ello, la actual administración ha instrumentado programas de alimentación y abasto social y, simultáneamente, ha iniciado un proceso de revisión para vincularlos con acciones integrales de educación y salud que permitan romper el círculo de la pobreza extrema. De esta manera, se han puesto en marcha programa sociales que permiten atender a los sectores más vulnerables de la sociedad. Estos programas incluyen desayunos escolares; asistencia social alimentaria a familias; cocinas populares y unidades de servicios integrales; dotación de leche; suministro de tortillas sin costo a familias de escasos recursos; y abasto social del Sistema de Distribución de la Compañía Nacional de Subsistencias Populares (Diconsa). Asimismo, se encuentra en operación el Programa de Educación, Salud y Alimentación (Progresa) de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), el cual permitirá la integralidad de las acciones de educación, salud y alimentación. Una de las principales acciones para reforzar los sistemas de producción de alimentos se encuentra en la ejecución del Programa de Apoyo al Desarrollo Rural, a través del cual se promueve la adquisición de equipos versátiles y de bajo costo, la incorporación de procesos de producción sostenibles y la cultura de la producción de traspatio para fortalecer la dieta y la economía familiar. Por otra parte, el Programa de Abasto Rural de la Distribuidora Conasupo está orientado a garantizar el abasto de productos básicos y complementarios no perecederos, con oportunidad, suficiencia y calidad, a precios competitivos para satisfacer la demanda de la población en pobreza extrema ubicada en zonas rurales de difícil acceso y sin fuentes alternativas de abasto, mediante la participación organizada de la comunidad. Como parte de la revisión y adecuación de la política gubernamental en materia de seguridad alimentaria se publicaron en el Diario Oficial de la Federación, el pasado 31 de marzo de 1999, las Reglas de Operación del Programa de Abasto Rural a cargo de Diconsa y sus filiales. Asimismo, a través de los proyectos de desarrollo regional sustentable de Semarnap se ha logrado fortalecer la capacidad de los sistemas locales de producción y distribución de alimentos, por medio de la capacitación y asistencia técnica para la formulación y ejecución de proyectos productivos comunitarios y proyectos productivos estratégicos. El Instituto Nacional Indigenista lleva a cabo el Programa de Albergues Escolares Indígenas, el Programa de Ayuda Alimentaria a Comunidades Indígenas de Extrema Pobreza, el Programa de Desayunos Escolares y el Programa de Educación Básica, donde se provee a los niños indígenas de despensas conteniendo alimentos de la dieta básica, para poder asistir a la escuela. El Programa de Alimentación y Nutrición Familiar (PANF) está compuesto por dos subprogramas: Raciones Alimenticias y Programa de Asistencia Social Alimentaria. A través de éstos se atiende el estado nutricional de los grupos más vulnerables de la población y orienta sus acciones a la educación, salud y alimentación, particularmente en las comunidades indígenas, zonas rurales y urbanas marginadas, a los menores de 5 años, así como a los niños de preescolar, primaria y a las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia. Tanto en el Programa Agropecuario y de Desarrollo Rural 1995-2000, como en el Programa de Medio Ambiente 1995-2000 se reconoce que existe un uso inadecuado del recurso tierra y que el deterioro ambiental en el campo es un fenómeno extendido a toda la producción agrícola en general, y no sólo a la que realizan los campesinos pobres; por ello, en adelante, el crecimiento de la producción descansará en un uso más productivo, intenso y sustentable de los limitados recursos disponibles. Dentro de los programas de desarrollo rural de la SAGAR se encuentran aquellos que permiten que la población de bajos recursos acceda a los beneficios de la política agrícola. A continuación se describen algunos de ellos: Para apoyar a la población indígena, desde hace 10 años se ha promovido la formación de empresas sociales a través del programa Fondos Regionales, uniones de crédito, fondos de aseguramiento para ser administrados por las organizaciones indígenas. Actualmente, estos programas se fortalecen con los de Empleo Temporal, Crédito a la Palabra, Fondo Nacional de Empresas Sociales, Banco de México y Nacional Financiera. Además de los sistemas fotovoltáicos instalados por CFE y por otros privados, se han instalado sistemas fotovoltáicos aislados en zonas rurales de la República Mexicana, como los de los programas desarrollados por organismos gubernamentales relacionados con el medio rural, tales como el del FIRCO (Fideicomiso de Riesgo Compartido), quienes, apoyados en algunas entidades internacionales, han realizado una serie de proyectos en actividades productivas del campo, como el desarrollo de 184 proyectos rurales en los estados de Chihuahua, Baja California Sur, Chiapas, Oaxaca, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sonora, Veracruz y Yucatán, con un total de más de 112 kW instalados. En lo que respecta a sistemas híbridos, se cuenta con seis proyectos de este tipo, que tienen como fuentes energéticas paneles fotovoltáicos y generadores eólicos, respaldados por generadores diesel. Estos proyectos localizados en diversas zonas de la República Mexicana suman un total de 211 kW instalados con energías renovables. Los proyectos que México tiene con respecto a la retención del CO2 están a cargo la Subsecretaría de Recursos Naturales de la Semarnap y se refieren a la retención de CO2 en sumideros y plantaciones forestales únicamente. Asimismo, a través de los Proders, la Semarnap participa de la política gubernamental para la retención de CO2 en los suelos (humus), mediante el mejoramiento de las prácticas de cultivo y ordenación del suelo. Estas prácticas pueden incluir, métodos de cultivo que promueven la conservación del suelo; gestión de los residuos de las cosechas y otros componentes de la biomasa; cultivo de variedades que componen la cubierta vegetal; utilización racional de insumos agrícolas; mejoramiento de los sistemas y variedades de cultivo; conservación y ordenación de los recursos hídricos; mejoramiento de las tierras de pastoreo; y rotación del pastoreo. Estas acciones forman parte de las propuestas técnicas de programas regionales y comunitarios y se ejecutan a través de los proyectos productivos comunitarios y estratégicos. Dentro de las acciones de los Proders de la Semarnap se encuentra el promover la diversificación de cultivos. El cultivo de vainilla y de pita se han constituido en experiencias de tecnologías alternativas exitosas. Los Proders promueven la explotación sostenible de tierras productivas mediante el manejo de los sistemas agrícolas integrados a sus características geográficas, ecológicas y sociales. El manejo de los sistemas productivos se integra a proyectos de prevención de erosión, control de escorrentías, aprovechamiento y reutilización del agua, nutrientes y de la cubierta vegetal. El Programa de Empleo Temporal busca suplir transitoriamente la carencia de fuentes de empleo e ingreso en las zonas rurales marginadas. Se canalizan recursos que favorecen la recreación de los circuitos de actividad económica local cuando la estacionalidad de las actividades agrícolas, la sequía o las temporadas agrícolas generan una reducción en la demanda de trabajadores. Dentro de las acciones que involucra dicho programa están: brechas corta fuego, conservación y vigilancia de flora y fauna silvestre, fomento agrícola y pecuario, conservación del suelo y agua, y mejoramiento de corrales, entre otras. El Programa Nacional de Modernización de Áreas Rurales ha alcanzado los siguientes resultados: Dentro del componente de sanidad vegetal del Programa Alianza para el Campo, se establece como entidad operativa a los productores constituidos en Juntas Locales de Sanidad Vegetal. Asimismo, este documento señala la necesidad del establecimiento de medidas preventivas para evitar la introducción y daño de plagas no presentes en el agro mexicano. Entre las principales medidas preventivas contempladas sobresale el uso de variedades tolerantes o de calidad fitosanitaria para los cultivos de cítricos, cebada, trigo, cocotero y plátano, entre otros más. Se está instrumentando un programa sobre el buen uso y manejo de plaguicidas, y también se está realizando un programa intenso sobre el manejo de embases y embalajes de plaguicidas utilizados para el combate de plagas de importancia económica. La CNA ha establecido, dentro del Programa de Alianza para el Campo, la intervención de los productores y de los Gobiernos de los Estados, participando peso a peso en el costo de las obras, a través de los programas de rehabilitación y modernización de los distritos de riego, de desarrollo parcelario, del uso eficiente del agua y la energía eléctrica y de uso pleno de la infraestructura hidroagrícola, en donde se firman convenios de participación con los Gobiernos de los Estados. Mediante esta fórmula, se logra duplicar la inversión, ya que por cada peso que aporta el Gobierno Federal a través de la CNA, los Gobiernos de los Estados y los usuarios aportan otro peso, en una mezcla de recursos. Entre 1992 y 1994 el Gobierno de México, a través de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la SEDESOL, instrumentó un programa tendiente a abatir el índice de población sin electrificación, generalmente población de escasos recursos y que habita zonas marginadas y de difícil acceso, a los cuales llevarles el servicio es bastante complejo y costoso. Este programa consistió en la instalación de alrededor de 42,000 sistemas fotovoltáicos aislados unifamiliares. Por parte del sector privado se han instalado alrededor de otros 8,000 sistemas. Estos sistemas, básicamente, están compuestos por un módulo solar mono o policristalino de 48 a 75 watts, que proporciona alrededor de 5 horas diarias de iluminación a plena carga. A partir de marzo de 1995, ha correspondido a la Comisión Nacional para el Ahorro de Energía (CONAE) fomentar el uso, aplicación y desarrollo de las energías renovables en México. Dentro de las acciones realizadas por ésta, se ha mantenido una consulta permanente para recoger las experiencias y opiniones de las instituciones y empresas más distinguidas en el área. La Semarnap ha puesto en marcha el Programa de Conservación de la Vida Silvestre y Diversificación Productiva en el Sector Rural 1997-2000, que tiene como propósitos generales establecer incentivos para la configuración de intereses privados y públicos a favor de la conservación, y el abrir nuevas oportunidades de generación de ingresos, de empleos y de divisas en las áreas rurales de manera entrelazada con la conservación de grandes extensiones de hábitat para la vida silvestre. De esta manera se pretende contribuir a la disminución de las probabilidades de extinción de especies de alto significado, fomentando su recuperación al propiciar la continuidad de procesos naturales en todos los ecosistemas, con la participación más amplia de la sociedad, con una renovada eficiencia administrativa y con una sólida y cada vez más extensa información económica, técnica y científica. La actual administración tiene como una de sus prioridades la reducción de los procesos de deterioro de los suelos, con el objeto de recuperar y optimizar la capacidad de las tierras y mejorar las condiciones de vida de las familias campesinas. En el último año, a través del Programa de Manejo de Tierras en la modalidad de Proyectos Ecológicos, se promovió entre los productores de áreas marginadas, la adopción de prácticas productivas sustentables, para lo cual se pusieron en marcha 2,352 programas en 17,594 hectáreas, representando un incremento del 64% con respecto a los correspondientes al periodo anterior. Una de las metas de este Programa es reconvertir 7,200 ha, desde el punto de vista de zonas áridas. Dentro de este objetivo, en 1999 se puso en marcha el Programa Intersecretarial Agricultura Sostenible y Reconversión Productiva, destinado a promover e impulsar la incorporación de los procesos productivos sustentables y reemplazar las prácticas agropecuarias inadecuadas y riegosas como la roza-tumba-quema por la roza-tumba-pica. La estrategia del Programa contempla: diversificación productiva, obtención de forrajes para zonas templadas, prevención y combate de incendios forestales, sedentarización de la agricultura itinerante, promoción de prácticas agrícolas e integración de cadenas productivas. Se plantea entre 1999 y 2000 atender aproximadamente 2 millones de hectáreas y un presupuesto de poco más de 1900 millones de pesos, que beneficiarían a 493 mil productores.

Status
Situación General

Desde hace dos décadas la superficie nacional dedicada a la agricultura es de aproximadamente 20 millones de hectáreas. Sólo una cuarta parte son tierras con pendientes que permiten la mecanización y cuentan con sistemas de riego. El resto, se ubica mayoritariamente en pendientes abruptas de gran fragilidad y fácilmente erosionables. El maíz y el frijol representan el 60% de la superficie cultivada, cubriendo alrededor de 10 millones de hectáreas. En 1995 la población rural (residentes en localidades menores a 2500 habitantes) representaba alrededor de 23 millones de personas, equivalente al 30% de la población nacional. De 1970 a 1995 las unidades de producción rural pasaron de 3 a 4.5 millones, mientras que la superficie cosechada creció sólo 18.8% entre 1970 a 1990. Asimismo, la Población Económicamente Activa dedicada a actividades agropecuarias pasó de 24.1% en 1995 a 20.0% en 1998. Mediante una serie de programas específicos, se propone incrementar los ingresos de los productores y apoyar en la realización de inversiones que requieren el cambio tecnológico, y en la capitalización de sus unidades de producción, fortaleciendo así su capacidad productiva y su patrimonio. El último informe de gobierno (1998-1999) señalan que, de 1995 a 1998, la producción de granos básicos y oleaginosas registró una tasa media de crecimiento anual del orden del 2.5%, y entre 1996 y 1998 se lograron las dos cosechas más altas de estos productos. Para el año agrícola de 1999 se espera lograr una producción de 31 millones de toneladas, que representa 0.7% superior a la generada el año pasado. Esta producción se alcanzará pese a la reducción del 1.8% en la superficie cosechada en el ciclo otoño-verano 1998-1999, como resultado de la grave sequía que afectó la región norte del país. El manejo integrado de plagas busca la optimización del control de los problemas fitosanitarios en forma económica y ecológicamente sensata, y consiste en la determinación de muestreo, evaluación económica de las poblaciones de la plaga, capacitación y divulgación de las principales estrategias o métodos preventivos y de control hacia todos los sectores involucrados en determinado sistema producto agrícola. Éste se ha establecido con base en convenios de concertación, que tenían como características la colaboración tripartita en el financiamiento de los programas de sanidad vegetal (gobierno federal, estatal y productores), pero siempre los productores han sido los encargados de operar las estrategias que determina el gobierno federal, con base en estudios de costo-beneficio y, considerando los aspectos económicos, ambientales y sociales.De igual forma, en los métodos de control se promueve el uso de enemigos naturales de la plaga y en caso de no contar con el material biológico necesario para implementarlo en la superficie afectada, se desarrollan proyectos de investigación y reproducción de este tipo de organismos benéficos. La atención integrada de plagas se ha dado desde 1949 en forma concientizada por los productores, mediante la promoción y constitución de los Organismos Auxiliares de Sanidad Vegetal que contienen injerencia de manera importante en las principales zonas agrícolas de cada entidad federativa. Aproximadamente 19% de los menores de 5 años que viven en las localidades rurales altamente marginadas en las que habitan las familias en condiciones de pobreza extrema padecen desnutrición de tipo moderada o severa. A través de las diferentes estrategias del Progresa se estima que en un periodo de dos años la proporción de niños con desnutrición severa o moderada de estas localidades habrá disminuido más de 15 %. Progresa otorga, a través de los centros de salud, diferentes servicios de atención básica a la salud entre los que se encuentran las acciones destinadas a prevenir los casos de desnutrición infantil, incluyendo vigilancia de la alimentación; control de crecimiento, peso y talla de los menores y educación en materia de salud, higiene y nutrición. La vigilancia mensual del estado nutricional de los menores y las madres permite identificar los casos de desnutrición para ser atendidos oportunamente. Los niños y niñas con algún grado de desnutrición reciben el suplemento alimenticio y deben asistir a consulta para darles seguimiento. Una vez que el niño alcanza su peso normal, debe continuar con la vigilancia nutricional mensual y con la entrega del suplemento durante seis meses continuos. Para las mujeres embarazadas o en periodo de lactancia se otorga también un suplemento alimenticio especialmente diseñado para sus requerimientos nutricionales. En la actualidad, se distribuyen cada mes 6.7 millones de sobres de suplemento alimenticio a niños y 3.2 millones a mujeres embarazadas o en lactancia. Cada sobre equivale a cinco dotaciones diarias del suplemento. El apoyo monetario alimentario se otorga a las familias beneficiarias con el fin de mejorar la cantidad y la diversidad del consumo de alimentos. Este apoyo se vincula con la atención a la salud ya que se promueve que todos los miembros de las familias cumplan con el compromiso de asistir periódicamente a las unidades de salud para la revisión y seguimiento de su estado de salud y nutrición. La Semarnap, por su parte, propone restituir los mecanismos comunitarios de control en las prácticas agrícolas, ganaderas y de manejo forestal a partir de la revisión de la práctica de Roza-Tumba y Quema, y su mejoramiento sustentable. De igual manera, promueve la restauración ecológica a través de la instrumentación de acciones necesarias para la recuperación de las condiciones que permitan la continuidad de los procesos naturales, así como la vigilancia para evitar el cambio de uso de suelo en las zonas sujetas a siniestros ambientales como el de los incendios registrados en las últimas temporadas. Respecto a la rehabilitación de tierras, dentro de la política de desarrollo de pueblos indígenas, se apoyan proyectos ecológicos desarrollados por organizaciones indígenas que incluyen la reconversión productiva, conservación de suelos, cuencas, microcuencas, de reforestación, entre otros. Además, se gestionan apoyos más amplios para la conservación y mejoramiento de tierras agrícolas. Con base en los acuerdos de colaboración suscritos por la Sagar y Semarnap se elaboró una propuesta conjunta para incorporar criterios de sustentabilidad en la actividad agrícola y para la conservación de tierras. El actual programa de gobierno del sector agrícola señala, entre sus directrices, la necesidad de favorecer nuevas oportunidades de desarrollo económico a través de la diversificación productiva en la actividades ganaderas y agrícolas en México, con base en la conservación de germoplasma y el aprovechamiento de especies de interés ecozootécnico, cinegético y florístico. De igual manera, con el Programa de Tecnificación de Riego se propone incrementar la eficiencia de la conducción y propiciar un ahorro de agua, lo que se traducirá en un incremento en el índice de utilización de tierras de 30%. Existen otras tareas relevantes, como la de llevar a cabo acciones dirigidas a apoyar y propiciar las acciones de rescate y conservación de material genético de especies de flora y fauna en peligro de extinción y endémicas de interés para las comunidades indígenas y estimular la formación de bancos de germoplasma y fomentar los ya establecidos, así como la conservación y rescate de recursos naturales. Las siguientes son las tendencias de la disponibilidad de energía para uso doméstico en las zonas rurales desde la celebración de la Conferencia:

La CFE continúa aplicando las mismas políticas que le dieron origen: promover la electrificación de todo el país. Actualmente el servicio de energía eléctrica llega a 110,426 poblaciones rurales, aunque aún falta electrificar 82,342 comunidades que van desde una hasta 20 viviendas. En lo que respecta a la energía eólica, adicionalmente a la capacidad de la Comisión Federal de Electricidad, la capacidad de generación mediante aerogeneradores y bombas de agua accionadas por turbinas eólicas se ubicó en 2,400 kW. Se considera que la mayoría de éstos se aplican a zonas rurales pero no se distinguen con precisión las cifras. Con referencia a otras tendencias de la disponibilidad de energía para uso doméstico en las zonas rurales, se contestó con anterioridad lo relativo a sistemas fotovoltáicos. Las siguientes son las tendencias de la disponibilidad de energía para las agroindustrias rurales en los últimos ocho años: De acuerdo a cifras reportadas en el Balance de Energía 1997, editado por la Secretaría de Energía (página 66), el consumo final de energía en el sector agropecuario en los últimos diez años indica claramente la tendencia a la alta en este sector, como se puede apreciar en el siguiente cuadro, donde también se puede ver la tendencia en el consumo final del bagazo de caña, principalmente en la industria azucarera, a lo largo de los últimos años.
 
Año
Electricidad*
%
Bagazo de caña (biomasa)

(Consumo final)

(PJ)

Tendencia
1986
19.487
---
78.840
---
1987
21.622
11%
88.848
13%
1988
23.072
6.706%
78.620
-12%
1989
25.978
12.595%
76.354
-3%
1990
24.145
-7.056%
72.867
-5%
1991
23.389
-3.131%
84.192
16%
1992
20.419
-12.698%
77.481
-8%
1993
21.312
4.373%
86.012
11%
1994
23.584
10.661%
72.148
-16%
1995
24.084
2.120%
84.032
16%
1996
27.155
12.7515
83.247
-1%
1997
27.544
1.4335
91.372
10%
% Significa el porcentaje de incremento o decremento de la energía analizada en relación al año anterior correspondiente

* La electricidad es la correspondiente al consumo final de energía en el sector agropecuario sin considerar la autogeneración

De acuerdo a cifras reportadas en el Balance de Energía 1997 (página 58), la biomasa (bagazo de caña) participó con 95.9 PJ en la producción de energía primaria, lo que representó el 1%, del total de 9,354.5 petajoules reportados para este año. Actualmente se está desarrollando un proyecto mediante el cual se analiza la situación energética actual del sector azucarero, para determinar la viabilidad técnico-económica a nivel nacional de implantar sistemas modernos de cogeneración en esta industria, utilizando biomasa cañera y evitando así el consumo actual de combustóleo. También se están planeando acciones en conjunto con GEPLACEA, para determinar la viabilidad de sustituir combustibles fósiles en el transporte y en la industria por etanol. En el país se han aplicado medidas tales como promover proyectos de aprovechamiento de energía minihidráulica y eólica, el Anteproyecto de Normalización de Sistemas Solares de Calentamiento de Agua con lo cual se busca disminuir el consumo de gas LP, en zonas urbanas. En lo que respecta a la biomasa, si bien no se cuenta con un programa que contemple su utilización, existe gestión de los residuos de las cosechas y otros componentes de la biomasa, dentro del proyecto del aprovechamiento de biomasa cañera, y se hacen propuestas para el mejor uso energético de ésta y del suelo empleado para su producción. Asimismo, se pretende cambiar el sistema de corte de caña de azúcar, consistente en la quema de ésta, por la de cosecha en verde, lo que trae consigo el aprovechamiento integral de la biomasa. Debido a las consecuencias catastróficas del sismo de 1985, en México surgieron diversas iniciativas para crear una institución que estudiara los aspectos técnicos de la prevención de desastres. Por un lado, el Gobierno Federal emprendió la tarea de establecer el Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC). Por otra parte, el Gobierno de Japón ofertó su apoyo para mejorar los conocimientos existentes en relación con la prevención de desastres sísmicos. Finalmente, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) decidió impulsar a su personal académico de alto nivel para que se dedicara a actividades de investigación y desarrollo en prevención de desastres. Las tres iniciativas concurrieron en la creación, el 19 de septiembre de 1988, del Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED), con carácter de órgano administrativo desconcentrado, jerárquicamente subordinado a la Secretaría de Gobernación. El CENAPRED fue inaugurado el 11 de mayo de 1990, con el objetivo de promover la aplicación de las tecnologías para la prevención y mitigación de desastres; impartir capacitación profesional y técnica sobre la materia, y difundir medidas de preparación y autoprotección entre la sociedad mexicana expuesta a la contingencia de un desastre. Dentro de las acciones para el combate a la pobreza existen apoyos para productores del campo de baja capacidad productiva. Así, por ejemplo, el Programa de Desarrollo Sostenible en Zonas Rurales Marginadas, representa uno de los programas operativos de la Alianza para el Campo. Su orientación consiste en atender a las regiones de "alta marginación y "muy alta marginación", con fuerte presencia de población indígena, en los aspectos productivo, social y ambiental. En este último año, la atención a grupos marginados se amplió a 29 regiones en 14 estados de la República. En ellas se realizan 825 pequeñas obras de infraestructura agropecuaria, 1,638 proyectos, 153 estudios técnicos y 2,349 cursos de capacitación; asimismo, se atiende la producción de básicos en 19,862 hectáreas y se apoya la adquisición de 6,343 paquetes agropecuarios y de traspatio. Lo anterior en beneficio de 31,900 productores y sus familias. Por otra parte, para la atención en materia de salud, educación y alimentación, la meta establecida por Progresa para diciembre de 1999, es la cobertura de 2.6 millones de hogares que viven en condiciones de pobreza extrema. La infraestructura hidroagrícola constituye un elemento primordial para el logro de los objetivos en materia alimenticia, de incremento del ingreso, de generación de empleo y del mejoramiento del nivel de vida rural. Aproximadamente el 76% del agua que se consume en México es para el riego de cultivos, el 17% para el abastecimiento de agua por medio de redes públicas a las poblaciones, el 5% para industrias que tienen su propio sistema de abastecimiento y el 2% para otros usos. En los últimos setenta y tres años la superficie bajo riego aumentó de 750 mil hectáreas que existían en 1926 a más de 6 millones con que se cuenta en la actualidad. En estas superficies se cosecha anualmente en promedio 5 millones 300 mil hectáreas, con un consumo de agua cercano a los 70 mil millones de metros cúbicos, y una eficiencia global estimada en 40%. En México, el desarrollo de la infraestructura hidroagrícola ha sido fundamental para mejorar el bienestar de sus habitantes, así como para impulsar el progreso económico y crear fuentes de empleo. Con el agua de riego se genera el 57% de la producción agrícola nacional y el 70% de los productos agrícolas de exportación. Sin embargo, debido a las altas tasas de crecimiento de la población, sobre todo en el periodo 1940-1998, en que se pasó de 19.6 a 95.4 millones de habitantes, se propició por consiguiente, un incremento en la demanda de productos agropecuarios en la misma proporción, que ha generado también una mayor demanda de agua. Cabe mencionar que debido al aumento de la cuota por servicio de riego, el grado de autosuficiencia financiera de los distritos pasó del 43% en 1989, año en que se inició la transferencia, al 76% en 1998. Asimismo, al incrementarse las inversiones de las Asociaciones de Usuarios en la operación y conservación de los Distritos de Riego, los recursos fiscales que el Gobierno Federal, a través de la CNA destinaba a estos conceptos se están aplicando al Programa de Desarrollo Parcelario, así como al de Rehabilitación y Modernización de estos Distritos, beneficiándose 1.3 millones de hectáreas de 1991 a 1998, rescatando con esto importantes volúmenes de agua, gracias al esfuerzo de los productores, que en los periodos de sequía han colaborado usando en forma eficiente el recurso. Para los Distritos de Temporal Tecnificado, al igual que en los Distritos de Riego, se está siguiendo la misma política de transferencia a los usuarios organizados en Asociaciones Civiles para que efectúen la conservación y administración de la infraestructura, éste proceso se inició en el año de 1996 y al 31 de diciembre de 1998 se ha logrado transferir una superficie de 1.3 millones de hectáreas, lo que representa el 60% de la superficie total nacional construida. Para satisfacer la demanda de alimentos, el Gobierno Federal se ha esforzado por incrementar la infraestructura de riego y drenaje en la medida de la disponibilidad de los recursos. A la fecha se cuenta con 6.3 millones de hectáreas, de las cuales el 54% corresponde a 81 Distritos de Riego y el 46% a 39 mil Unidades; asimismo se encuentra bajo condiciones de temporal una superficie de 15.8 millones de hectáreas, de las cuales en el Trópico Húmedo existe un potencial de 7.5 millones de hectáreas que podrían ser aprovechadas bajo condiciones de temporal tecnificado y de éstas 2.2 millones de hectáreas se encuentran en operación en 16 Distritos.

Challenges
Desafíos

Debido al grave problema que el país enfrenta por la escasez de recursos, existen severas limitaciones para la conservación y crecimiento de su infraestructura. Por tal motivo, se buscaron esquemas financieros adicionales para seguir creciendo y construir los grandes proyectos que el país demanda.

Capacity-building, Education, Training and Awareness-raising
Capacitación, Educación, Formación y Toma de Conciencia

El Centro de Capacitación para el Desarrollo Sustentable (Cecadesu) de la Semarnap realiza actividades dirigidas principalmente a organizaciones de productores del sector social (ejidos, comunidades, pequeños propietarios, cooperativas, entre otros), poseedores del 80% de los recursos naturales. El programa está orientado a la reconversión productiva incorporando metodologías de planeación y principios de manejo sustentable de recursos naturales a través del conocimiento y aplicación de los instrumentos de política ambiental y de desarrollo comunitario, así como a la aplicación de técnicas de manejo sustentable y de aprovechamiento integral y diversificado de los recursos. Se desarrolla a nivel nacional en estrecha coordinación con las delegaciones federales de la Secretaría en los estados. Los programas de educación y capacitación ambiental coadyuvan a atacar las causas de la problemática de las zonas rurales de nuestro país. Los temas de mayor importancia son: restauración y conservación ecológica en bosques y selvas; conservación y regeneración de suelos agrícolas; gestión ambiental en los tres niveles de gobierno; planeación en el manejo de recursos para proyectos productivos; tecnologías agrícolas y silvícolas alternativas (orgánicas, agroforestería y reducción en el uso y manejo de agroquímicos); mejoramiento de infraestructura hidráulica; aprovechamiento integral de los recursos naturales; reforestación y conservación de la zona forestal; aprovechamiento pesquero y acuícola, así como el desarrollo de técnicas pesqueras; manejo y conservación de la biodiversidad regional; instalación y operación de plantas de tratamiento de aguas residuales; formación de promotores comunitarios; ecoturismo; diseño e instrumentación de proyectos de conservación y restauración ambiental en los ámbitos regional y comunitario; organización para la producción; talleres sobre desarrollo sustentable y consolidación de las redes de educadores ambientales locales y regionales. Por su parte, INI promueve la realización de foros, talleres, cursos, conferencias, encuentros e intercambios de experiencias entre productores, organizaciones indígenas y no gubernamentales, académicos y funcionarios públicos encargados de la gestión ambiental, así como la participación de organizaciones indígenas en seminarios nacionales e internacionales. Para el manejo integrado de las plagas, se han desarrollado cursos de capacitación dirigidos a productores de los cultivos de café, cítricos, plátano, cebada, trigo, sorgo, maíz, frijol, algodón, entre otros, con un alcance anual en promedio de 80,000 productores. Dentro de los principales logros alcanzados destaca el establecimiento de programas de producción de material propagativo con tolerancia de plagas en café, cítricos, cocotero, cebada y trigo, así como el establecimiento de métodos de trampeo para mosquita blanca, broca del café y picudo del algodonero. Asimismo, cabe señalar, que la superficie atendida anualmente es en promedio de 5,'000,000 de hectáreas cultivadas. Los costos por capacitación en manejo integrado de plagas, son en el ámbito estatal de $300.00 M.N. en promedio, mientras que en los de orden nacional, tienen un costo en promedio de $2,500.00 M.N.

Information
Información

Se publica anualmente un manual en el que se señala la lista de agroquímicos, sus categorías toxicológicas, límites máximos y mínimos de residuos, así como el intervalo de seguridad de acuerdo al tipo de cultivo; adicionalmente se menciona cuales plaguicidas son de uso restringido, las precauciones, el manejo de los mismos y algunas recomendaciones de primeros auxilios. La SAGAR cuenta con un sistema de información agropecuaria operado por cada una de las entidades federativas e integrado por el Centro de Estadística Agropecuaria. La información que se integra a nivel central es la considerada básica para el análisis del mismo sector y elemento de juicio para políticas nacionales. Esta información se encuentra por producto a nivel estatal y las variables principales son la producción, superficie y precios en el caso del sector agrícola y, producción y precios para el sector pecuario. La información a detalle, como son los niveles de fertilización y control de enfermedades, así como del uso del recurso agua, lo manejan internamente los estados, sin que esta información esté sistematizada y de fácil disponibilidad. Con respecto a la de nivel nacional, ésta se encuentra en la página Web www.sagar.gob.mx/. Los Proders de la Semarnap tienen su sitio web en la siguiente dirección: www.semarnap.gob.mx/proders. Se tiene además un foro electrónico de discusión de los Proders: proders@hp.fciencias.unam.mx. El Gobierno de Mexico ha emprendido las actividades siguientes para analizar y recoger información sobre diversos sistemas y tecnologías de producción:

Otras actividades: a) los Proders han contratado estudios con instituciones académicas para la evaluación de los programas. Se tiene por ejemplo un estudio denominado "Informe de Evaluación Económica de los Programas de Desarrollo Regional Sustentable a nivel Comunitario 1996", elaborado por el Centro de Estudios Económicos de El Colegio de México, diciembre 1998); b) la SAGAR cuenta con información sobre los modos de producción de los distintos niveles tecnológicos aplicados en los cultivos básicos y parte de esta información son los tiempos y cantidades utilizadas en insumos y labores. Pero no se tienen series completas, sino datos aislados en el tiempo de pocos productos. Conjuntamente con la Semarnap, dentro del proyecto de Agricultura Sustentable, la SAGAR está construyendo los indicadores de índices de uso de fertilizantes y pesticidas. Sin embargo, se tiene dificultad en la determinación de los volúmenes totales consumidos, ya que no son necesariamente sólo los producidos en el país. En la actualidad se trabaja en el desarrollo de indicadores de sustentabilidad siguiendo el marco metodológico planteado por la Comisión de Desarrollo Sustentable. Al respecto se han identificado los siguientes indicadores: utilización de plaguicidas agrícolas; utilización de fertilizantes; tierras de riego como porcentaje de las tierras cultivables; utilización de la energía en la agricultura; superficie cultivable por habitante; superficie de tierras afectadas por la salinización y anegamiento; y educación agrícola. Los anteriores indicadores forman parte del Reporte de Indicadores de Sustentabilidad en México que se dará a conocer en el primer semestre del año 2000 por medios impresos y electrónicos a través de las páginas Web del Instituto Nacional de Ecología y del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI). Como parte de los indicadores de vigilancia y evaluación de sus operaciones, Progresa cuenta con un sistema de monitoreo semestral que se aplica en un conjunto de localidades seleccionadas, en el cual a través de la Encuesta de Evaluación de los Hogares se captura información sobre indicadores de bienestar y consumo en los hogares beneficiarios y a nivel de las comunidades en donde opera el Progresa, así como también de los hogares que viven en otras comunidades de similares características en donde Progresa no otorga beneficios, con la finalidad de disponer de una base de comparación para la medición de los impactos del Programa. Los Proders de la Semarnap han desarrollado indicadores en las esferas social, productiva y ambiental a través de los estudios de diseño y evaluación: La información anexada se refiere a la producción de fertilizantes, insecticidas y plaguicidas del año de 1992 a 1997. La información es generada por el INEGI a través de su Encuesta Industrial mensual. El país cuenta con sistemas de información climáticos y meteorológicos, los cuales están a disposición de usuarios por diversos medios como son la televisión y radio locales de las distintas regiones. Asimismo, las organizaciones de productores y autoridades regionales tienen acceso a información de este tipo por medio de Internet en la página Web de la SAGAR: www.sagar.gob.mx, de la Semarnap: www.semarnap.gob.mx, y de la Segob: www.gobernación.gob.mx. En el contexto de la Red Global de Información sobre Desastres Naturales, diversas secretarías (Semarnap, SSA, SRE, SCT) trabajan en el Sistema de Información para el Manejo de Desastres.

VOLUMEN DE PRODUCCIÓN DE FERTILIZANTES, INSECTICIDAS Y PLAGUICIDAS SEGÚN TIPO DE PRODUCTO1992-1997 (Toneladas)

PRODUCTO
1992
1993
1994
1995
1996
1997 P/
Fertilizantes nitrogenados
2,244,884
2,499,952
2,609,659
2,456,553
3,058,742
2,422,326
Sulfato de amonio
586,137
940,332
950,244
863,715
1,069,800
894,817
Nitrato de amonio
127,248
171,397
235,927
227,770
428,965
424,947
Urea
1,531,499
1,388,223
1,423,488
1,365,068
1,559,977
1,102,562
Fertilizantes fosfatados
533,373
517,038
766,475
828,983
959,632
728,314
Superfosfato simple
61,844
-
-
-
-
-
Superfosfato triple
107,273
130,165
201,463
123,171
310,209
287,855
Fórmulas y complejos
364,256
386,873
565,012
705,812
649,423
440,459
Insecticidas
14,471
17,809
19,986
16,378
22,033
18,575
Agrícola líquido
4,856
6,566
7,454
6,578
8,393
8,822
Agrícola en polvo
9,615
11,243
12,532
9,800
13,640
9,753
Herbicidas y defoliantes
10,685
12,676
11,077
10,724
12,508
13,080
Fuente: INEGI. Dirección General de Estadística. Encuesta Industrial Mensual

Research and Technologies
Investigación y Tecnologías

Para conciliar las controversias entre sustentabilidad y crecimiento de la producción agrícola se están promoviendo tecnologías favorables al medio ambiente dentro del proceso productivo, lo que ha significado una gradual reconversión productiva orientada a reconocer la dimensión ambiental, el valor del conocimiento agrícola local, así como rescatar y mejorar las técnicas tradicionales, maximizando el uso de la biodiversidad. En concordancia con lo anterior, en el diseño de la política de desarrollo rural impulsada por la SAGAR, se están considerando los siguientes aspectos: 1) inducción y demostración local de técnicas de agricultura sustentable acompañada del mejoramiento del capital humano a través de una capacitación a los productores con una orientación empresarial y una visión de aprovechamiento de largo plazo; y 2) incorporación de nuevas tecnologías que corresponden a la heterogeneidad productiva del país, y que apoyan la producción campesina y garantizan un desarrollo sustentable. Con relación a las medidas para aumentar la disponibilidad del agua para la agricultura, así como para mejorar la eficiencia de su utilización en este sector, se aplicó el sistema de cómputo SPLAD-ZR, desarrollado por el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA), lo cual permitió elaborar un estudio de factibilidad considerando diferentes niveles de tecnificación, grados de flexibilidad en el manejo del agua e inversiones; asimismo, se transfirió y validó el sistema de cómputo denominado Sicode en una parcela experimental en el distrito de riego 038, Navojoa, Sonora, obteniéndose un ahorro de agua del 37% aproximadamente, respecto de una parcela testigo; mientras que en el distrito de riego 066, Valle de Santo Domingo, Baja California Sur, se realizaron proyectos ejecutivos de tecnificación de riego por bombeo con el objeto de estabilizar el acuífero mediante la aplicación de políticas de uso eficiente del agua. En los distritos de riego 075, Río Fuerte y 076, Valle del Carrizo, Sinaloa se ha incorporado el pronóstico de riego en tiempo real a nivel parcelario en los programas de entrega de agua semanal a los usuarios, lo que ha permitido un uso más eficiente del agua para el riego. Por su parte, y para apoyar el uso pleno de la infraestructura e inducir la práctica del riego en la región sur-sureste del país, se realizaron proyectos de tecnificación integral en áreas demostrativas de manejo del riego con cultivos de alta productividad. Por otro lado, con la aplicación de técnicas de percepción remota se evaluaron las superficies de cultivos de riego en el valle de México y en las riberas del lago de Chapala; los resultados proporcionaron una base para los planes instrumentados por la Comisión Nacional del Agua con el objeto de mitigar los efectos de la sequía que se presentó en 1998; asimismo, se exploraron posibles asociaciones entre la variabilidad climática relacionada con el fenómeno de "El Niño" y la producción agrícola del distrito de riego 010, Culiacán-Humaya-San Lorenzo, Sin.; los resultados mostraron que "El Niño" tiene una influencia débil en los patrones climáticos y muy débil en la producción agrícola. Con el fin de sistematizar y facilitar la obtención de políticas de operación, individuales y conjuntas, de las presas cuyo uso prioritario es el riego, se desarrolló un sistema para determinar y simular políticas de operación de sistemas de presas funcionando en serie, paralelo o en una combinación serie-paralelo. Se evaluó, asimismo, la posibilidad de emplear instrumentos económicos para reducir el consumo de agua en riego. Se concluyó que es viable utilizar instrumentos económicos para reducir la demanda de agua en riego y se estimó el volumen susceptible de ser rescatado en las nueve zonas de disponibilidad del agua, que contempla la Ley Federal de Derechos. Se continúa trabajando en el desarrollo de propuestas que permitan ajustar sistemáticamente y en forma proporcional y equitativa el sistema de derechos, cuotas y tarifas federales del agua, buscando que en el precio del recurso se refleje su disponibilidad relativa y su costo real. En cuanto a las medidas relacionadas con problemas de la presencia de sales en tierras agrícolas, se elaboraron mapas de salinidad y de rendimientos para el distrito de riego 075, Río Fuerte, Sinaloa; se determinaron relaciones del rendimiento contra la salinidad, con las cuales se estimó la reducción media de la producción. Con la finalidad de mejorar las metodologías de diseño de drenaje y de rehabilitación de suelos afectados por sales, se elaboró un modelo de simulación del flujo de agua y transporte de solutos en sistemas de drenaje parcelario subterráneos. Respecto a las medidas relacionadas con los efectos de la agricultura en la calidad del agua, se evaluó el impacto ambiental causado por agroquímicos (fertilizantes y plaguicidas) aportados a través de los drenes agrícolas del Distrito de Riego 076, Valle del Carrizo, Sinaloa, sobre las lagunas de Bacorehuis y de Agiabampo y la Bahía de Jitzamuri, Sonora-Sinaloa. En cuanto a las acciones para prevenir y combatir la contaminación del agua para la agricultura, se realizó el diagnóstico de malezas acuáticas en 45 cuerpos de agua y seis distritos de riego de Veracruz, Campeche, Tamaulipas y Morelos, mediante la interpretación de imágenes de satélite Landsat TM con apoyo de evaluaciones de campo. Se recomendó intensificar las acciones de control y de mantenimiento a través del control biológico antes de la época de lluvias. Asimismo, con el objeto de contribuir al control de esta maleza, se realizan esfuerzos para desarrollar y adaptar una biotecnología basada en el empleo de hongos patógenos del lirio acuático. Las evaluaciones de laboratorio y campo de esta tecnología de control, se pondrán a consideración de la SAGAR, a fin de obtener su autorización para utilizarse en condiciones naturales. El control biológico ha resultado ser una alternativa rentable para reducir la maleza acuática superficial y sumergida en canales y drenes de distritos de riego, ya que los costos de conservación en áreas infestadas con lirio e hidrila se reducen en un 80% con relación a otros métodos de control. En apoyo a la preservación de la calidad y cantidad del agua del Sistema Cutzamala, se realizó la aplicación de tecnología conservacionista con prácticas de cultivos de cobertera, reforestación y terrazas con frutales, en la subcuenca del río Amanalco y en la de Villa Victoria, ambas en el Estado de México, medidas que se instrumentaron con la participación activa de los productores.

Financing
Financiación

El financiamiento de las acciones de agricultura sustentable y desarrollo rural y regional, parte del presupuesto federal y de los gobiernos estatales, y de la participación importante de los propios productores. Cabe mencionar que en el impulso y ejecución de programas regionales, la participación del Banco Mundial empieza a tener un papel destacado para financiar algunas acciones que se están ejecutando. Entre éstas destacan las siguientes: labranza de conservación; recuperación de sueldos salinos; mejoramiento de la productividad de los suelos y reconversión del sector agropecuario. En esta última se contemplan los programas básicos de cobertura nacional como el Programa de Desarrollo Sustentable de Zonas Marginadas, el Programa Elemental de Asistencia Técnica para apoyar la Producción de Granos Básicos; el Programa de Capacitación y Extensión; el Programa de Apoyo al Desarrollo Rural y el Programa de Empleo Temporal. En 1999 el presupuesto asignado para estas acciones es 76.3% mayor que el año anterior. Con ello se espera beneficiar a más de 676 mil productores a través de la adquisición de cabezas de ganado, aves, conejos, huertos, herramientas y equipo agropecuario diverso. El Fondo de Desastres Naturales, constituido en 1996, es el mecanismo financiero del Gobierno Federal para la atención de los daños causados por los desastres naturales. Asimismo, con el objeto de fomentar y consolidar una cultura de protección civil, se llevaron a cabo reuniones nacionales y regionales de información y difusión sobre heladas y sequías, prevención de incendios forestales y respecto a tormentas tropicales y huracanes.

Cooperation
Cooperación

La Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO), ha colaborado con el gobierno mexicano en el proyecto "La Promoción y Aplicación de Sistemas Agrícolas Integrales". El objetivo de este programa es incrementar la producción alimentaria, la capacitación y la transferencia tecnológica entre comunidades locales, regionales, nacionales e internacionales. La SAGAR ha suscrito un Convenio de Colaboración con el Instituto Nacional de Capacitación del Sector Agropecuario, A.C. (INCA-Rural), con el Colegio de Postgraduados (CP) y con la Universidad Autónoma de Chapingo (UACH) para participar en la capacitación y difusión del Programa Elemental de Asistencia Técnica para apoyar los sistemas de producción en el año agrícola 1999/2000. En materia de cooperación internacional sobre protección civil, en este último año se participó en diversos acuerdos y conferencias, y se fortaleció la coordinación con la Oficina de Atención para Desastres de los Estados Unidos de América, logrando acuerdos de colaboración para realizar cursos sobre la atención de desastres en nuestro país. Asimismo, se cuenta con el Programa de cooperación en materia de protección contra incendios forestales con ese país.

This information is based on Mexico's submission to the 5th and 8th Sessions of the United Nations Commission on Sustainable Development. Last update: October 1999.

For national information on the soil, click here:
To access the FAOSTAT Data Base for information by country, item, element and year, click here:
Click here to link to the Biosafety Information Network and Advisory Service (BINAS), a service of the United Nations Industrial Development Organization (UNIDO), which monitors global developments in regulatory issues in biotechnology.
Click here to link to Country and Sub-regional Information on Plant Genetic Resources of the Food and Agricultural Organization of the United Nations.
Click here to go to Web Site of the Codex Alimentarius Commission, which includes information on the Codex Alimentarius and the Joint FAO/WHO Food Standards Programme.
Click here to access the Web Site of the Consultative Group on International Agricultural Research (CGIAR).
Click here to access the sixteen international agricultural research centers that are members of the CGIAR.

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ATMOSFERA

Decision-making: Coordinating Bodies
Adopción de Decisiones: Mecanismo(s) de Coordinación

El Instituto Nacional de Ecología (INE) es responsable de la protección a la atmósfera y es miembro de pleno derecho del Consejo Nacional