El Fondo Fiduciario de las Naciones Unidas para la Paz y el Desarrollo se creó en 2016 gracias a una promesa de contribución a diez años, por valor de 200 millones de dólares de los Estados Unidos, realizada por el Gobierno de la República Popular China a la Organización. El objetivo de las Naciones Unidas y el Gobierno donante es aunar fuerzas para cumplir los objetivos de la Carta mediante la ejecución de proyectos y actividades de carácter innovador, avanzado y dinámico gracias a la financiación del Fondo Fiduciario.

El Fondo Fiduciario tiene dos subfondos: el Subfondo del Secretario General para la Paz y la Seguridad, que está administrado por la Oficina Ejecutiva del Secretario General (OESG) y se utiliza para financiar proyectos y actividades relacionadas con el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, y el Subfondo para la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que está administrado por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales (DAES) y se utiliza para financiar actividades en apoyo de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible adoptados por los Estados Miembros en septiembre de 2015.

El Fondo Fiduciario se administra conforme a lo dispuesto en el Reglamento Financiero y Reglamentación Financiera Detallada de las Naciones Unidas y otras políticas administrativas pertinentes. El Secretario General, con el asesoramiento de un Comité Directivo compuesto por representantes de la Secretaría de las Naciones Unidas y el Gobierno donante, se encarga de aprobar los proyectos y las actividades a los que se destinan los fondos.

Desde la creación del Fondo, se han financiado más de 30 proyectos y actividades alrededor del mundo, en ámbitos tales como la seguridad en el mantenimiento de la paz, los mecanismos de respuesta rápida, la lucha contra el terrorismo, el fortalecimiento de la alianza entre las Naciones Unidas y las organizaciones regionales, la mitigación de la pobreza, la ciencia y la tecnología, las pequeñas y medianas empresas, la educación, la sanidad, etc.