Acciones de las Naciones Unidas contra el terrorismo

Ayudar a los Estados Miembros a luchar contra el terrorismo: un gran avance

La lucha contra el terrorismo forma parte integrante de todo el mandato de las Naciones Unidas. En la Carta de las Naciones Unidas se establecen los propósitos de la Organización, entre los que figuran el mantenimiento de la paz y la seguridad internacionales, adoptar medidas colectivas para prevenir las amenazas a la paz y reprimir la agresión, así como promover los derechos humanos y el desarrollo económico.

Por su condición de atentado contra los principios del derecho y del orden, los derechos humanos y la salvación pacífica de las diferencias, el terrorismo contraviene los principios y propósitos que definen a las Naciones Unidas. Las Naciones Unidas han adoptado medidas concretas con las que hacer frente a la amenaza que representa el terrorismo, ayudando a los Estados Miembros a combatir este flagelo. La estrategia mundial contra el terrorismo, aprobada recientemente, amplía y fortalece aún más esas medidas, incorporándolas además en un plan de acción concreto cuyo principal objetivo es la lucha contra el terrorismo.

Condena universal del terrorismo

«En una resolución del 8 de septiembre de 2010, la Asamblea General reiteró su enérgica e inequívoca condena del terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, sean cuales fueren sus autores, el momento y el propósito de sus acciones, dado que constituye una de las más graves amenazas a la paz y la seguridad internacionales».

Las Naciones Unidas constituyen un foro mundial excepcional que aporta el más alto nivel de legitimidad universal para que los Estados Miembros envíen un mensaje consolidado, inequívoco, inmutable y de principios defendiendo que el terrorismo es inadmisible, independientemente de quién lo cometa y por qué motivo. Los Estados Miembros, por medio de la Asamblea General y el Consejo de Seguridad, así como el Secretario General y otros funcionarios de las Naciones Unidas, han condenado sistemáticamente todos los actos de terrorismo. Las Naciones Unidas, por medio de sus miembros y funcionarios, han enviado el claro mensaje de que los actos terroristas son inadmisibles e injustificables bajo cualquier circunstancia. La estrategia mundial de las Naciones Unidas contra el terrorismo reitera esta condena: principio en el cual se basan sus aspectos operacionales. Mediante su condena constante y sistemática de los actos terroristas, las Naciones Unidas pretenden seguir mitigando el atractivo que el terrorismo pueda tener como táctica para cualquier grupo de personas, dejando claro que no es el mejor instrumento para abordar agravios reales o presuntos.

Creación de los fundamentos jurídicos generales

Uno de los mayores logros del sistema de las Naciones Unidas ha sido el establecimiento de un régimen de tratados y convenios internacionales. Son estos tratados internacionales los que constituyen el marco jurídico para la supresión de los actos terroristas y el enjuiciamiento de los perpetradores de esos actos, así como para determinar la manera de limitar el acceso ilícito a los instrumentos que precisan los terroristas. Los tratados de las Naciones Unidas contra el terrorismo, anteriores al 11 de septiembre de 2001, comprenden desde el Convenio de la Organización de la Aviación Civil Internacional relativo a las infracciones y ciertos otros actos cometidos a bordo de las aeronaves, aprobado por las Naciones Unidas en 1963, hasta la Convención internacional para la represión de la financiación del terrorismo, redactada en 1999. A raíz del 11 de septiembre de 2001, los Estados Miembros acordaron un nuevo convenio que abarcaría la amenaza de los terroristas que utilizan materiales nucleares. Lo más importante es que la adhesión a los 13 tratados internacionales vigentes ha aumentado de modo espectacular desde 2001. Las Naciones Unidas están promoviendo enérgicamente la ratificación y aplicación de los convenios vigentes. No sólo vigila que tenga lugar la aplicación de los tratados por parte de los Estados Miembros, sino que programas como la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) prestan asistencia jurídica práctica a los países para orientarlos sobre la mejor manera de incorporar en su legislación nacional las disposiciones de los tratados.

Hacer frente a las condiciones favorables para la proliferación del terrorismo.

La mayoría de los países parecen estar de acuerdo en que la lucha contra el terrorismo debe incluir un enfoque que preste también atención a sus componentes a largo plazo. Este acuerdo quedó reflejado en la estrategia mundial contra el terrorismo que hace frente a las condiciones favorables para la proliferación del terrorismo. El mandato de las Naciones Unidas y el hecho de que casi todos los países del mundo sean miembros hacen de ellas un instrumento para los Estados Miembros por medio del cual se puede hacer frente a complejos aspectos del terrorismo a más largo plazo. Las Naciones Unidas sitúan sus actividades contra el terrorismo en el contexto más amplio de sus esfuerzos globales por promover la paz, la seguridad, el desarrollo sostenible, los derechos humanos y el imperio de la ley. El gran número de oficinas, programas, y organismos especializados que integran el sistema de las Naciones Unidas trabaja para hacer frente a las condiciones favorables para la proliferación del terrorismo, entre las que figuran los prolongados conflictos sin resolver, la deshumanización de las víctimas del terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, la inobservancia de la ley y las violaciones de los derechos humanos, la discriminación por nación, etnia o religión, la exclusión política, la marginación socioeconómica y la falta de buena gobernanza, aunque sin limitarse a ellas.

Prevención de los actos terroristas

Negación del acceso de los terroristas a las armas de destrucción en masa

Desde 2002 el Organismo Internacional de Energía Atómica Disponible en inglés, (OIEA) ha ayudado a los Estados a mejorar la seguridad nuclear impartiendo capacitación a más de 10.000 personas, asegurando más de 5.700 fuentes de material radiactivo en cerca de 40 Estados, mejorando la protección física en más de 100 sitios en más de 30 Estados y proporcionando aproximadamente 4.000 instrumentos de detección a 56 Estados, entre otras medidas.

La Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) preparó inventarios e inspeccionó agentes químicos en diferentes países. Hasta el momento, se ha destruido más del 60% de las 71.194 toneladas métricas de las existencias declaradas de agentes químicos. Además, también se ha obliterado más del 45 %, de los 8,67 millones de municiones químicas y contenedores.

Gracias a las medidas adoptadas por la Asamblea General y el Consejo de Seguridad, los Estados Miembros no sólo están estableciendo y fortaleciendo los fundamentos jurídicos de la lucha contra el terrorismo, sino que también adoptan medidas prácticas de cooperación para restringir las actividades de los terroristas al negarles los medios económicos para que puedan llevarlas a cabo, privándolos de su libertad de movimiento para cometer sus actos y despojándoles de las armas con las que los cometen. En la Convención internacional para la represión de la financiación del terrorismo se pide a todos los países que ratifiquen la Convención para negar así todas las posibilidades económicas a los posibles terroristas. En la resolución 1373 Documento PDF del Consejo de Seguridad se establece la obligatoriedad de todos los Estados de poner fin a la financiación del terrorismo, mientras que en la resolución 1267 Documento PDF se congelan todos los activos financieros de los asociados con Al Qaida y los talibanes. En ambas resoluciones se pide la aplicación de prohibiciones estrictas para que los posibles terroristas no puedan viajar. En resoluciones posteriores del Consejo de Seguridad se pone un riguroso embargo de armas a los miembros de Al Qaida y los talibanes. El objetivo del recién concluido Convenio internacional para la represión de los actos de terrorismo nuclear es impedir que los posibles terroristas adquieran armas nucleares, mientras que en la resolución 1540 Documento PDF del Consejo de Seguridad se establece un conjunto de medidas obligatorias para que los países las apliquen a fin de impedir que los terroristas adquieran armas de destrucción en masa.

Poner fin a la financiación de los terroristas

Poner fin a la financiación de los terroristas

El Comité de sanciones contra Al-Qaida ha impuesto la congelación de activos, la prohibición de viajar y el embargo de armas con respecto a aproximadamente 250 personas y 90 entidades asociadas con la organización Al-Qaida.

La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) ha organizado sesiones de información y formación especializadas para aproximadamente 12.000 funcionarios nacionales de la justicia penal desde el 2003 a junio de 2011.

Las convenciones internacionales y las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad crean un ámbito restrictivo, no solamente para los terroristas, sino también para los Estados que tal vez tengan la intención de apoyar el terrorismo. Todos los Estados deben impedir que grupos terroristas funcionen en su territorio o lo utilicen como lugar de entrenamiento para preparar o lanzar un ataque contra otro país. El Consejo de Seguridad tiene medios para imponer medidas punitivas estrictas a los Estados que incumplen esta obligación. En el pasado, el Sudán, Libia y el Afganistán fueron objeto de sanciones por albergar y/o ayudar a grupos terroristas.

Desarrollo de la capacidad de los Estados para luchar contra el terrorismo

Desarrollo de la capacidad de los Estados para luchar contra el terrorismo

La Oficina de las Naciones contra la Droga y el Delito ha ayudado a 168 países en la ratificación y puesta en práctica de los instrumentos universales relativos a la prevención y supresión del terrorismo internacional, a la vez que proporcionó asesoramiento sobre la legislación contra el terrorismo a 81 países a partir de junio de 2001.

La Organización Mundial de la Salud creó una red global de laboratorios para responder a las amenazas y brotes biológicos.

Desde junio de 2008, el Comité contra el Terrorismo y su Dirección Ejecutiva (CTED) han remitido 213 pedidos de asistencia técnica; los donantes accedieron en 92 casos, y se concretaron exitosamente 42. El Equipo Especial sobre la Ejecución de la Lucha contra el Terrorismo (CTITF), la CTED y la UNODC/Subdivisión de Prevención del Terrorismo (TPB) también han formado alianzas estratégicas con tres Estados Miembros en el marco de la Iniciativa integrada de asistencia contra el terrorismo, para facilitar la provisión de asistencia técnica de manera integrada a los Estados Miembros.

Mientras que por una parte, los principales convenios internacionales y las resoluciones del Consejo de Seguridad establecen obligaciones para los Estados, las oficinas y los organismos de las Naciones Unidas prestan asistencia a los Estados para que estén mejor capacitados para cumplir esas obligaciones tanto a escala individual como colectiva. El objetivo de esta labor es prestar ayuda práctica para desarrollar la capacidad de los Estados para prevenir el terrorismo. Los órganos del Consejo de Seguridad de lucha contra el terrorismo, junto con la Subdivisión de Prevención del Terrorismo de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, han prestado asistencia a los países en la redacción de la legislación nacional apropiada contra el terrorismo. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo presta asistencia a los Estados Miembros por medio de su red formada por más de 166 oficinas en los países con asesoramiento práctico sobre el fortalecimiento del imperio de la ley y la promoción de la buena gobernanza.

El Departamento de Operaciones de Mantenimiento de la Paz ayuda a los países que acaban de salir de situaciones de conflicto con la capacitación de su fuerza policial nacional. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura promueve la tolerancia religiosa y cultural mediante su labor de asistencia educacional a los Estados Miembros. El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial prestan asistencia práctica en las tareas de lucha contra el blanqueo de dinero y la financiación del terrorismo. La Organización Marítima Internacional Disponible en inglés y la Organización de Aviación Civil Internacional Disponible en inglés colaboran con las autoridades estatales para reforzar la seguridad del transporte tanto de personas como de mercancías. La labor del Organismo Internacional de Energía Atómica, la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas y la Organización Mundial de la Salud contemplan el fortalecimiento de la capacidad de los Estados para impedir que los terroristas adquieran materiales nucleares, biológicos, químicos o radiológicos, asegurando así que estarían preparados en caso de ataque con esos materiales.

Defender los derechos humanos

Las acciones de las Naciones Unidas, ya sea con el objeto de negar a los terroristas los medios para llevar a cabo un ataque, impedir a los Estados que presten asistencia a los terroristas o crear las capacidades de los Estados para combatir el terrorismo, nunca van en detrimento de los derechos humanos. De hecho, las Naciones Unidas centran su labor contra el terrorismo en la protección de los derechos humanos (de las víctimas del terrorismo). La defensa de los derechos humanos de todos a la hora de combatir el terrorismo es el elemento central de la estrategia mundial contra el terrorismo. Los Estados Miembros de la Organización han dado muestras palpables de su compromiso de defender los derechos humanos en el contexto de la lucha contra el terrorismo, estableciendo el puesto de investigador especial de derechos humanos, cuya labor es precisamente la de asegurar que no se restrinja los derechos humanos una vez que los países adopten medidas para combatir el terrorismo.