Acciones de las Naciones Unidas contra el terrorismo

Antecedentes

El Grupo de alto nivel sobre las amenazas, los desafíos y el cambio propuso por primera vez la necesidad de reunir en un marco común las distintas actividades contra el terrorismo que despliega el sistema de las Naciones Unidas y de elaborar una amplia estrategia mundial contra el terrorismo. En su informe de diciembre de 2004, el Grupo dirigía su atención a la necesidad de crear una estrategia amplia para combatir el terrorismo que abordarse los factores que favorecen el terrorismo y de fortalecer la capacidad de los Estados y del imperio de la ley al tiempo que se promueven los derechos humanos fundamentales. El Grupo pidió a las Naciones Unidas que lideraran la promoción de esa amplia estrategia.

El Secretario General propone una estrategia con cinco componentes

Edificio de la ONU en Nueva York
En preparación de la Cumbre de septiembre de 2005 y aprovechando la conmemoración del primer año del atentado con bombas cometidos en cuatro trenes de la red de cercanías de Madrid, el Secretario General Sr. Kofi Annan, siguiendo las recomendaciones del Grupo de alto nivel, formuló sus propuestas de elaborar una estrategia amplia contra el terrorismo el 10 de marzo de 2005 en un discurso pronunciado en Madrid. Propuso una estrategia que constaba de cinco elementos principales: disuadir a los grupos de recurrir al terrorismo; negar a los terroristas los medios para llevar a cabo un ataque; disuadir a los Estados de apoyar a los grupos terroristas; desarrollar la capacidad de los Estados para prevenir el terrorismo; y defender los derechos humanos en el contexto del terrorismo y en la lucha contra el terrorismo.

Con los elementos propuestos, el Secretario General ofreció una visión de un enfoque general y efectivo del terrorismo dentro y fuera del sistema de las Naciones Unidas que diese paso a actividades preventivas y operacionales e incorporase medidas a corto, medio y largo plazo. Se trataba de un marco para ayudar a sostener la voluntad política de los Estados Miembros de mantener la lucha contra el terrorismo en el programa mundial. Asimismo se trataba de un marco práctico para apoyar con eficacia a los Estados Miembros en sus esfuerzos nacionales, regionales y mundiales contra el terrorismo.

Cumbre de septiembre de 2005

En su Cumbre de septiembre de 2005, los Estados Miembros concretaron por primera vez una condena inequívoca e incondicional del terrorismo "en todas sus formas y manifestaciones, independientemente de quien lo cometa y de dónde y con qué propósitos". Los líderes mundiales, en el Documento final Documento PDF aprobado en las sesiones plenarias de alto nivel de la Asamblea General, celebradas del 14 al 16 de septiembre de 2005, acordaron también realizar todo esfuerzo posible para llegar a un acuerdo sobre una definición común de terrorismo y ultimar una convención general para combatir el terrorismo internacional.

Durante su Cumbre de septiembre, los líderes mundiales acogieron con beneplácito los elementos de la estrategia que había propuesto el Secretario General. También pidieron a la Asamblea General que siguiera elaborando los elementos con el objetivo de promover respuestas amplias, coordinadas y coherentes en la lucha contra el terrorismo a escala nacional, regional e internacional.

El Secretario General actualiza sus recomendaciones sobre la estrategia

Atendiendo al llamamiento formulado en el Documento final de la Cumbre de septiembre de 2005, el Secretario General siguió perfeccionando y actualizando sus propuestas en relación con la estrategia contra el terrorismo. El 2 de mayo de 2006 dio a conocer al pleno de la Asamblea General su informe titulado Unidos contra el terrorismo Documento PDF: recomendaciones para una estrategia mundial de lucha contra el terrorismo. En las recomendaciones se aportaban nuevos elementos y se perfeccionaba cada uno de los componentes de la estrategia, además de detallarse las actividades emprendidas por las Naciones Unidas para adoptar medidas y de proponer medidas encaminadas al fortalecimiento y perfeccionamiento de su labor. El informe señalaba medios prácticos para qué las Naciones Unidas ayudaran a aumentar la capacidad individual y colectiva de los Estados Miembros para combatir el terrorismo.

La Asamblea General aprueba la estrategia mundial

Utilizando las recomendaciones del Secretario General como punto de partida de sus deliberaciones, los Estados Miembros comenzaron el 11 de mayo del 2006 las consultas sobre la formulación de una estrategia amplia contra el terrorismo de conformidad con el compromiso contraído en la Cumbre de septiembre de 2005. Esas consultas culminaron en el singular consenso de aprobar el 8 de septiembre de 2006 la estrategia mundial de las Naciones Unidas contra el terrorismo como uno de los últimos actos del sexagésimo período de sesiones de la Asamblea General.

Examen bienal por la Asamblea General de la Estrategia global de las Naciones Unidas contra el terrorismo

El 8 de septiembre de 2010, la Asamblea General realizó el segundo examen bienal de la Estrategia global de las Naciones Unidas contra el terrorismo. En una resolución aprobada por consenso, los Estados Miembros reiteraron su firme e inequívoca condena del terrorismo en todas sus formas y manifestaciones, «sean cuales fueren sus autores, el momento y el propósito de su perpetración».

La resolución reafirmó la responsabilidad primordial de los Estados Miembros en cuanto a la aplicación de la Estrategia, aprobada en 2006, que sigue siendo el marco estratégico y la guía práctica de las acciones internacionales conjuntas para combatir el terrorismo. También reconoció la necesidad de reforzar el importante papel de las Naciones Unidas, incluido el Equipo Especial sobre la Ejecución de la Lucha contra el Terrorismo (CTITF) junto con otras organizaciones internacionales y regionales, en cuanto a facilitar y promover la coordinación y la coherencia con esos fines a nivel nacional, regional y mundial.

Los Estados Miembros también reafirmaron su apoyo a las cuatro bases de la Estrategia: combatir las condiciones conducentes a la propagación del terrorismo; prevenir y combatir el terrorismo; fomentar la capacidad de los Estados para prevenir y combatir el terrorismo y fortalecer el papel al respecto de las Naciones Unidas; y asegurar el respeto a los derechos humanos de todos y el estado de derecho como base fundamental de la lucha contra el terrorismo.