ONU Bienvenidos a las Naciones Unidas. Son su mundo.

RIO+20 El futuro que queremos

RIO+20 El futuro que queremos

Las turbinas generan esperanzas de energía limpia para Sudáfrica

Autora: Liane Greeff

Un hombre mirando una turbina eólica de Darling

Mirando una turbina eólica de Darling.

Tres aspas —cada una del largo de una cancha de tenis— giran en lo más alto de una torre de energía eólica que se alza 50 metros hacia el cielo, lo que equivale en altura a la de un edificio de 17 plantas. Hay cuatro de esas turbinas que rotan sobre el fondo de un paisaje caluroso, seco y ventoso cerca del pueblo de Darling en el Cabo occidental de Sudáfrica, generando 7 gigavatios hora anuales de energía verde. Este primer parque eólico comercial en Sudáfrica, resultado de los esfuerzos colaborativos de los donantes internacionales, los organismos gubernamentales y el sector privado, demuestra que la energía eólica es viable.

El desarrollo del parque eólico de Darling, establecido en 2008, estuvo plagado de obstáculos. Eso obedeció mayormente a que la generación de energía eólica en gran escala era un fenómeno nuevo para Sudáfrica y aún no se habían establecido los mecanismos institucionales que permitieran que los productores de energía independientes suministraran energía a la red nacional.

El factor decisivo fue que la entonces Ministra de Asuntos Minerales y Energéticos propuso el parque eólico de Darling como proyecto nacional de demostración en 2000. También solicitó asistencia internacional del Fondo para el Medio Ambiente Mundial, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Organismo Danés para el Desarrollo Internacional.

Esa asistencia dio lugar al programa de energía eólica en Sudáfrica (SAWEP), proyecto para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero mediante la promoción de energía eólica. Ese programa facilitó la creación del parque eólico de Darling

Sector Privado

Parque eólico de Darling

Parque eólico de Darling

«Lo significativo del parque eólico de Darling es que demuestra que el sector privado puede generar energía eólica», dice André Otto, director del proyecto SAWEP. «Nunca se previó que fuera una empresa totalmente económica», agrega. El parque eólico también ilustra cómo elaborar convenios para la compra de energía con Eskom, la empresa pública de electricidad de Sudáfrica.

Se suscribió un convenio para la compra de energía con la Ciudad del Cabo para adquirir energía del parque eólico de Darling. La ciudad luego vende la electricidad mediante «certificados de energía verde» a compradores dispuestos a pagar un precio más alto por la energía verde. Por ejemplo, cuando la Asociación Africana de Energía Eólica decidió celebrar una conferencia en Ciudad del Cabo en mayo de 2010, los organizadores compraron certificados para 9.900 kilovatios hora para garantizar que la conferencia usara únicamente energía verde.

Efecto catalizador

turbinas que rotan

Turbinas que rotan

El programa SAWEP es una de las iniciativas que contribuyen a que Sudáfrica pueda alcanzar la meta de 10.000 gigavatios hora de energía renovable en su plan integrado de recursos, plan maestro en materia energética para el período 2010 a 2030. El Gobierno ha convocado a licitación a productores de energía independientes para la generación en un inicio de 1.850 megavatios de energía eólica en los próximos años.

«El establecimiento de Darling tuvo un importante efecto catalizador en la promoción de energía eólica en Sudáfrica, ya que demostró que la energía eólica en la red de distribución de energía eléctrica podría ser realidad», dice Lucas Black de la unidad del PNUD y el del Fondo para el Medio Ambiente Mundial.

Debido a que las turbinas eólicas de Darling giran a una velocidad constante de 32 revoluciones por minutos, representan los primeros pasos de una industria cuyo momento ha llegado.