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RIO+20 El futuro que queremos

RIO+20 El futuro que queremos

David Abulafia: El futuro que queremos

David Abulafia

Todos hemos aprendido algunas lecciones duras en estos últimos cuatro años. Descubrimos que el crecimiento económico en las economías más ricas puede tambalearse. Descubrimos que tenemos que modificar muchas de nuestras suposiciones acerca del futuro. Por ejemplo, ha sido tal el éxito en la mejora de la atención de la salud que la gente vive más y el dinero para pagar sus pensiones se está agotando; como trabajan durante más tiempo, se les niegan oportunidades a los jóvenes que están buscando empleo. Los cada vez más sofisticados medicamentos pueden curar lo que antes eran enfermedades mortíferas. Sin embargo, estas medicinas suelen ser caras y normalmente los más pobres son los más propensos a necesitar atención médica. China es una economía en auge, pero gran parte de su población todavía no puede compartir esa creciente prosperidad de la nueva clase media. Y eso por no hablar de la crisis en varios países africanos: hambrunas, guerras, desorganización política.

Todo esto apunta hacia un futuro que no queremos. Pero también sugiere que nuestras prioridades deberían centrarse en planear un futuro. El crecimiento excesivamente rápido genera problemas importantes. Esto es especialmente cierto en lo que se refiere al medio ambiente, y las economías en desarrollo de China, la India y el Brasil y de cualquier otra parte tienen que actuar de forma responsable en cuanto al uso de combustibles fósiles y la deforestación. Desde luego, pueden señalar con el dedo a los Estados Unidos, que son un consumidor masivo de petróleo barato, y uno podría esperar también una respuesta por su parte, y de Europa, a pesar de sus problemas actuales. La economía sólo puede continuar creciendo sin ocasionar una degradación medioambiental masiva con el desarrollo de nuevas fuentes de combustibles. La inversión en este campo tiene que ser una de las primeras prioridades a pesar de que una de las posibilidades, la energía nuclear, suponga riesgos, como hemos visto en Fukushima en el Japón, por no mencionar otros riesgos que podrían surgir del uso irresponsable de la tecnología nuclear . Los cultivos genéticamente modificados siguen generando controversia, pero con las salvaguardias adecuadas, podrían ayudar a combatir la hambruna.

Actualmente, leemos acerca de todo tipo de innovaciones técnicas y médicas que podrían hacer la vida mucho más sencilla a aquellos que pueden beneficiarse de ellas. El gran dilema es cómo asegurar que dichas innovaciones sean accesibles para toda la humanidad. El primer paso es lograr la paz entre las naciones y la democratización dentro de cada nación, y no debe subestimarse el papel de la ONU como promotora de la paz siempre que sea posible. La verdadera recuperación económica sólo puede tener lugar en un mundo en paz.

David Abulafia es profesor de Historia Mediterránea en la Universidad de Cambridge y miembro de la Academia Británica. Es autor de «El gran mar: una historia humana del Mediterráneo».

 


El contenido de esta página es una traducción no oficial, elaborada con la participación
de la Facultad de Traducción de la Universidad de Salamanca, Junio de 2013.