ONU Bienvenidos a las Naciones Unidas. Son su mundo.

Secretario General Ban Ki-Moon

Mis prioridades como Secretario General de las Naciones Unidas

Unas Naciones Unidas más fuertes para un mundo mejor

El espíritu y la visión que animaron a los dirigentes mundiales en 1945, cuando se fundó la Organización, me inspiran diariamente... Las aspiraciones y los valores de esos primeros años de la historia de las Naciones Unidas siguen siendo tan pertinentes hoy, en este mundo mucho más complejo e interdependiente, como lo eran hace más de 60 años...

En el transcurso de los últimos 60 años, las Naciones Unidas han demostrado que pueden:

Son muchos los desafíos que se nos plantean, pero mi resolución es firme. Estoy decidido a avanzar en la solución de los problemas más acuciantes de nuestros días, paso a paso, aprovechando los logros de cada etapa, en colaboración con los Estados Miembros y la sociedad civil.

Como Secretario General, estoy firmemente decidido a:

Prioridades del Secretario General
Acciones prioritarias

DESARROLLO INCLUSIVO Y SOSTENIBLE

Un granjero cosecha sorgo producido con semillas donadas por la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) a través del proyecto «mejoramiento de semillas» en Nyala, Sudán.

Hoy se nos plantean numerosos desafíos —en relación con los alimentos, la energía, las finanzas, el agua, el clima, etc. Nos enfrentamos al «reto 50-50-50»: para el año 2050 la población mundial superará los 9.000 millones de personas, una cifra un 50% más elevada que al comienzo de este nuevo milenio. Para ese mismo año, el 2050, el mundo debe reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 50% respecto de los niveles del año 2000. Ahora más que nunca, necesitamos determinar cuáles son los factores subyacentes que generan inestabilidad y definir un curso de acción más sostenible para lograr crecimiento y prosperidad para todos en el siglo XXI.

El desarrollo sostenible no es una opción, sino una necesidad. Es también la oportunidad histórica de promover el desarrollo de una economía más equitativa y versátil, con un bajo nivel de emisiones de carbono, que sea realmente adecuada para cumplir con su finalidad en el siglo XXI. El Grupo de alto nivel sobre la sostenibilidad mundial, que establecí en 2010, reúne alrededor de 24 expertos de los gobiernos, el sector privado y la sociedad civil, que se ocupan de examinar estas cuestiones. El Grupo formulará recomendaciones sobre cómo podemos ayudar a las personas a salir de la pobreza y lograr mayor equidad y oportunidades para todos, preservando el planeta que sostiene nuestras vidas. El informe final del Grupo se presentará en enero de 2012 y será una contribución para Río+20 y otros procesos intergubernamentales.

Es esencial asegurar energía sostenible para todos a fin de resolver dos de los problemas más urgentes de nuestro tiempo: mitigar la pobreza y reducir los riesgos de un cambio climático que es peligroso. Con esa finalidad, voy a poner en marcha una iniciativa encaminada a lograr energía sostenible para todos, que promoverá el compromiso de los gobiernos y del sector privado interesados en ampliar el acceso a la energía, mejorar la eficiencia energética y aumentar las fuentes de energía renovables. Esta iniciativa moldeará las decisiones fundamentales en materia de políticas e inversiones que son necesarias para encaminar a los países hacia el logro de una energía más sostenible en las próximas dos décadas.

En 2012, exactamente dos décadas después de la histórica Cumbre para la Tierra, los líderes se reunirán en Río de Janeiro en lo que constituirá una oportunidad única en esta generación de hacer que el desarrollo sostenible se convierta en el eje de la formulación de las políticas internacionales. Río+20 es una buena oportunidad para promover la agenda de la sostenibilidad y construir hoy una economía para el futuro, que sea más equitativa y se base en energía no contaminante.

La cumbre sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio que se celebró el año pasado constituyó un paso fundamental, dado que resultó en la elaboración de un plan de acción quinquenal orientado a lograr objetivos, aumentar la concienciación a nivel mundial, y generar compromisos concretos en materia de políticas y recursos a fin de subsanar las carencias y corregir deficiencias.

Ahora debemos centrarnos en intensificar nuestros esfuerzos, en particular, en aplicar la Estrategia Mundial de Salud de las Mujeres y los Niños y seguir luchando contra el VIH/SIDA, la malaria, la tuberculosis y otras enfermedades no transmisibles, especialmente en África. También debemos fortalecer la asistencia a los países menos adelantados del mundo, que son quienes más necesitan que su crecimiento se base en energía no contaminante, seguridad alimentaria y trabajo decente.

CAMBIO CLIMÁTICO

Vista del glaciar Collins, en la Isla Rey Jorge, en la Antártida. El Secretario General viaja hasta el borde del hielo del Ártico para ver por si mismo el impacto del cambio climático. (Noviembre 2007).

El cambio climático afecta a todos los aspectos de la vida, desde la salud de la economía mundial hasta la salud de nuestros ciudadanos, desde la seguridad energética hasta la seguridad internacional. El cambio climático es un problema mundial que requiere una solución mundial. Es necesario adoptar medidas rápidas y eficaces para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial, proteger a las poblaciones más vulnerables del mundo y aumentar la prosperidad para todos basada en bajos niveles de emisión de carbonos.

Los efectos del cambio climático ya se sienten en todo el mundo. Los científicos advierten que si seguimos viviendo como hasta ahora, las emisiones de carbono aumentarán drásticamente y las temperaturas mundiales podrían ascender en más de 4° C para fines de este siglo.

En 2009 se celebró en Copenhague la Conferencia de las Partes en la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, que ayudó a generar un amplio consenso político y marcó el comienzo de un proceso mundial para hacer frente al cambio climático, a lo que se sumaron los avances concretos alcanzados en la Conferencia celebrada en Cancún en diciembre pasado, en que publicaron oficialmente los planes nacionales para reducir los gases de efecto invernadero. También se acordó un paquete integral para ayudar a las naciones en desarrollo, respecto de cuestiones relacionadas con las finanzas, la tecnología y el fomento de la capacidad. El desafío para la próxima Conferencia, que se celebrará en Durban en 2011, será poner en práctica esos acuerdos y abordar con decisión la cuestión más amplia de la mitigación del cambio climático.

Seguiré trabajando estrechamente con los líderes del mundo para asegurar que el cambio climático continúe siendo una prioridad de su agenda. Sigo comprometido a apoyar los progresos que se alcancen con arreglo a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y con la labor más amplia de ayudar a los países a avanzar hacia economías menos contaminantes, con un bajo nivel de emisiones de carbono.

EMPODERAMIENTO DE LA MUJER

Mujeres parlamentarias de la Cámara Baja afgana llegan a la ceremonia de inauguración en Kabul. Las mujeres representan 69 de los 249 candidatos elegidos para el parlamento de Afganistán el 18 de septiembre de 2010.

La igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer son centrales en toda la labor de las Naciones Unidas. Sin embargo, este objetivo todavía se sigue viendo en general como una cuestión que solo concierne a las mujeres. Debemos velar por que la comunidad internacional actúe unida en lo que respecta a la promoción de los derechos de la mujer, no solo porque es lo moralmente correcto, sino por que es sensato desde el punto de vista práctico. El mundo solo logrará aprovechar todo su potencial —sea en relación con el cambio climático, el desarrollo o la paz y la seguridad— cuando las mujeres se encuentren plenamente empoderadas.

A comienzos de 2011 las Naciones Unidas crearon una entidad —ONU-Mujeres— para unificar la labor de los cuatro distintos sectores del sistema de las Naciones Unidas que se ocupaban anteriormente de la igualdad entre los géneros. ONU-Mujeres está ahora procurando convertirse en una fuerza dinámica orientada a lograr la igualdad entre los géneros y el empoderamiento de la mujer en todas partes.

Un elemento fundamental de la campaña para lograr la igualdad entre los géneros es poner fin a la epidemia de la violencia contra la mujer. El mundo está uniendo sus esfuerzos para terminar con la cultura del silencio que solo sirve para proteger a los autores de actos de violencia. Mi campaña, Unidos para poner fin a la violencia contra las mujeres contribuye a difundir el mensaje de que la violencia contra las mujeres y las niñas constituye una grave violación de los derechos humanos que debe ser castigada.

UN MUNDO MÁS SEGURO

Miembros del contingente polaco de la Fuerza de Observación de la Separación de las Naciones Unidas (FNUOS) en patrulla. (Junio 2008).

Sigo trabajando para fortalecer la capacidad de las Naciones Unidas de prevenir los conflictos y lograr, mantener y consolidar la paz. Al mejorar nuestra capacidad en materia de diplomacia preventiva y apoyar los procesos orientados a alcanzar una paz sostenible, lograremos soluciones de largo plazo y responderemos con más eficacia a los conflictos.

Sudán

Es necesario que la comunidad internacional siga prestando su continua atención a la situación en el Sudán. Debe apoyarse el Acuerdo General de Paz de 2005 que puso fin a la guerra civil y resolverse todas las cuestiones pendientes.

En julio de 2011 el Sudán vivió un momento histórico cuando el sur se convirtió oficialmente en un país independiente, lo que constituyó una de las etapas finales en el proceso del Acuerdo General de Paz. La independencia se alcanzó tras la celebración de un referendo en que no se produjeron mayores incidentes. Las Naciones Unidas están dispuestas a velar por que el país más nuevo del mundo pueda avanzar por sí mismo.

Sin embargo, queda pendiente la resolución de cuestiones difíciles, como la demarcación de las fronteras, la libre circulación de las personas y la utilización compartida de recursos fundamentales. El estatuto de la zona de Abyei, que está en litigio, no se ha definido todavía y las tensiones se han propagado por el resto del Kordofán meridional. Debemos redoblar nuestros esfuerzos para alcanzar una solución que resulte en interés de todos.

En Darfur, la operación conjunta de mantenimiento de la paz de la Unión Africana y las Naciones Unidas está trabajando para reducir la violencia y el sufrimiento sobre el terreno y alcanzar una solución diplomática que asegure una paz duradera.

África septentrional y el Oriente Medio

Los acontecimientos históricos ocurridos en 2011 en África septentrional y el Oriente Medio plantean el desafío para muchos actores, entre ellos, las Naciones Unidas, de aprovechar eficazmente la oportunidad única de apoyar las aspiraciones populares de generar un cambio democrático en el mundo árabe.

Las Naciones Unidas seguirán condenando la violencia y alentando a los líderes de la región a respetar los derechos humanos y responder a las aspiraciones legítimas de sus pueblos de generar un cambio, mediante un diálogo incluyente y reformas genuinas, y sin represión.

Es fundamental que las transiciones democráticas en Túnez y Egipto tengan éxito. Se trata de procesos impulsados por esos propios países; a pesar de ello, las Naciones Unidas seguirán ofreciendo su asistencia y conocimientos sobre las elecciones y las transiciones democráticas, así como sobre el desarrollo económico equitativo e incluyente.

En Libia actuamos con decisión para proteger a la población civil y estamos dispuestos a prestar asistencia en relación con los principales problemas que se presenten después del conflicto. Apoyaremos los esfuerzos del pueblo libio por lograr un futuro pacífico y democrático, que se caracterice por la unidad nacional, la reconciliación social y la recuperación económica.

Por otra parte, el proceso de paz en el Oriente Medio no puede paralizarse mientras ocurren cambios en el resto de la región. Persiste una profunda desconfianza entre palestinos e israelíes. Las Naciones Unidas seguirán instando a ambas partes a retomar de inmediato las negociaciones en interés de sus respectivos pueblos y a entablar negociaciones serias para que se alcance una paz justa, general y duradera, con dos Estados que convivan lado a lado, en paz y seguridad.

Derechos humanos y rendición de cuentas

Una mujer votando en el Sur de Sudán muestra el dedo entintado y la tarjeta de registro después de emitir su voto en el histórico referéndum sobre la independencia (Enero 2011).

El reconocimiento de los derechos humanos universales es uno de los tres pilares de las Naciones Unidas. Todo ser humano debe poder ejercer los mismos derechos inalienables, lo que constituye la base de la libertad, la justicia y la paz en el mundo y es fundamental para alcanzar la seguridad y el desarrollo mundiales.

Con frecuencia he hablado sobre las libertades y los derechos humanos y me he comprometido a trabajar con los Estados Miembros para salvaguardar esos derechos y promover las normas internacionales de derechos humanos. La Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas procura que esos derechos se incorporen en las políticas de los Estados Miembros y las Naciones Unidas, que las violaciones de los derechos se señalen a la atención de la comunidad internacional y que los autores de esas violaciones rindan cuentas.

Los acontecimientos ocurridos este año en el Oriente Medio y África septentrional han demostrado una vez más que el deseo de gozar de derechos humanos trasciende las fronteras geográficas y culturales. Todos deseamos vivir en un mundo en que cada hombre, mujer y niño viva con dignidad, sin pasar necesidades, miedo o hambre, un mundo sin violencia ni discriminación, con acceso a la vivienda, atención de la salud, educación y oportunidades.

Las Naciones Unidas están llevando al mundo hacia una era de rendición de cuentas. Las elecciones y los hechos acaecidos posteriormente en Côte d’Ivoire, así como los procesos judiciales y las condenas de los tribunales penales internacionales para Rwanda y la ex-Yugoslavia muestran que los poderosos ya no pueden contar con que gozarán de impunidad si vulneran gravemente los derechos humanos.

La decisión de la comunidad internacional de proteger a los civiles de la violencia de sus propios gobiernos constituye un hito en la aplicación de la doctrina, conocida como la responsabilidad de proteger, que se encuentra en evolución.

Respuesta a las principales crisis humanitarias

Destrucción en el centro de Puerto Príncipe causada por el devastador terremoto que azotó a Haití el 12 de enero de 2010.

En 2010 el mundo experimentó desastres humanitarios en gran escala, desde el terremoto ocurrido en Haití hasta las inundaciones que azotaron gran parte del Pakistán. La magnitud de esa crisis muestra que es necesario que las Naciones Unidas y sus asociados humanitarios sigan luchando por mejorar la coordinación de la labor de socorro.

He pedido sistemáticamente que se intensifiquen los esfuerzos por asegurar que los recursos se utilicen con la mayor eficiencia posible, de modo que las Naciones Unidas puedan aumentar rápidamente la escala de sus operaciones sobre el terreno para responder a las necesidades de los pueblos.

Asimismo, he dirigido llamamientos para que se aumente la financiación para causas humanitarias y he destacado la necesidad de que se actúe sobre el terreno tanto en lo inmediato como en el largo plazo. Tanto en el Sudán como en el Cuerno de África, he encabezado llamamientos para que se garantice un acceso humanitario ilimitado a las zonas afectadas por los combates recientes. A menos que el personal de asistencia humanitaria pueda distribuir los suministros que se necesitan desesperadamente, existe el temor de que la hambruna que se sufre en la actualidad en partes de Somalia pueda extenderse a otras zonas.

También he subrayado que es necesario prestar atención continua a las crisis humanitarias prolongadas que no han atraído la atención mundial, como la que tiene lugar en el este de la República Democrática del Congo.

Sin embargo, si nos centramos en las respuestas nunca lograremos satisfacer las necesidades humanitarias que se plantean. Esa es la razón por la que estoy reformulando la estrategia de respuesta humanitaria de las Naciones Unidas, para que hagamos hincapié en el fortalecimiento de nuestra capacidad a fin de ayudar a los países a reducir o mitigar los efectos de las crisis con medidas orientadas a prevenir los conflictos y reducir los riesgos de desastre.

DESARME Y NO PROLIFERACIÓN NUCLEARES

En 2010 las Naciones Unidas fueron sede de la primera conferencia de examen exitosa del Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares de los diez últimos años. Asimismo, los Estados Unidos y la Federación de Rusia concertaron un nuevo tratado START por el que se reducen los arsenales nucleares que han desplegado.

En este momento resulta fundamental que el Tratado de prohibición completa de los ensayos nucleares entre en vigor, y que hagamos lo posible por lograr la plena aplicación del Tratado sobre la no proliferación de las armas nucleares. Los Estados también deberían revitalizar la labor de la Conferencia de Desarme.

Sigo comprometido con la desnuclearización de la Península de Corea y comparto el deseo de la comunidad internacional de resolver la situación relativa a la República Islámica del Irán. También deseo reafirmar la necesidad de mantener una zona libre de armas nucleares en el Oriente Medio.

Tras el accidente nuclear producido en Fukushima, hago un llamamiento a los gobiernos para que cooperen con las organizaciones internacionales con miras a adoptar medidas concretas para reforzar la seguridad nuclear.

FOTALECIMIENTO DE LAS NACIONES UNIDAS DESDE DENTRO DE LA ORGANIZACIÓN

Una vista del edificio de las Naciones Unidas con las banderas de los Estados Miembros.

Para hacer frente a esos nuevos desafíos, las Naciones Unidas deben seguir modernizándose y aumentando su eficacia. Por esta razón, una de mis prioridades principales ha sido procurar que se conviertan en una Organización más transparente, eficiente y flexible, que rinda sus cuentas con más eficiencia.

Con esa finalidad, establecí el Departamento de Apoyo a las Actividades sobre el Terreno, para asegurar que las misiones de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas recibieran mejores servicios; establecí una Oficina de Ética para toda la Organización y creé un nuevo sistema de justicia interna. También fortalecí la actuación profesional haciendo que el personal directivo superior rindiera cuentas mediante la concertación de Pactos suscritos conmigo.

Si bien estos hechos constituyen avances importantes, todavía puede hacerse más para mejorar la actuación profesional, los resultados y la rendición de cuentas.

En lo que respecta a la gestión de los recursos humanos, que es central para lograr mi visión de una Secretaría mundial que brinde respuestas, sea flexible y apoye una cultura de empoderamiento y eficiencia en la actuación profesional estoy dando prioridad a la realización de mejoras continuas en materia de contratación, desarrollo profesional y movilidad. Asimismo, estoy poniendo énfasis en la modernización de nuestra tecnología de la información y las comunicaciones, que constituye la espina dorsal de toda organización moderna y es fundamental para aumentar nuestra eficiencia y eficacia.

He definido seis esferas prioritarias para la reforma de la gestión: la eficacia de los programas, los recursos humanos, la tecnología de la información y las comunicaciones, las adquisiciones y los servicios comunes y la innovación en los procesos institucionales y los procesos relativos a los órganos de gobierno. En cada categoría, he elegido algunas iniciativas para generar cambios iniciales. Se están realizando análisis de la relación costo-beneficio y se formulará un primer conjunto de recomendaciones para fin de año. Las iniciativas de reforma serán dirigidas por un equipo de gestión del cambio que he establecido en mi oficina.

Las medidas que he adoptado se basan en la convicción de que el fortalecimiento de las Naciones Unidas y el logro de una Organización más eficiente son la mejor forma de servir a los pueblos del mundo.