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Palabras del Secretario General en la Reunión Ministerial sobre la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad: Un Llamado a la Acción

Nueva York, 25 de septiembre de 2010

Excelentísima Sra. Doña Mary Robinson:

Excelentísimo Sr. Ministro de Asuntos Exteriores, Lawrence Cannon:

Excelentísimos Sres. Ministros, Excelentísimos Sres., Señoras y Señores:

Bienvenidos a esta conferencia y gracias a todos por estar aquí el día de hoy. Agradezco a la Misión Permanente de Canadá por asumir el liderazgo y organizar este evento.

Dentro de un mes, la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad habrá cumplido su décimo aniversario.

Esta resolución, que constituye todo un hito, generó una conciencia acerca de los graves problemas que las mujeres y las niñas afrontan durante y después de un conflicto. Y, sin duda, ha contribuido a aumentar un compromiso internacional.

Podríamos señalar algunos éxitos. En países como Afganistán y Burundi, hemos apoyado la participación de la mujer en reformas constitucionales en la posguerra. En otros, como Timor Leste y Sierra Leona, hemos ayudado a aumentar la proporción de mujeres en las fuerzas armadas.

Pero este décimo aniversario es una ocasión sombría. Nuestros logros de la última década no han cumplido nuestras expectativas.

Las mujeres todavía permanecen excluidas de los procesos de paz. Los hombres aun dominan en el campo de la seguridad de la mayoría de los países.

Cuando los conflictos acaban, y la ayuda internacional comienza a llegar, todavía no se destina a satisfacer las necesidades de las mujeres y las niñas.

Y -trágica y sorprendentemente- las mujeres y las niñas aun sufren de la violencia de género, incluyendo las agresiones sexuales sistemáticas, dentro y alrededor del conflicto armado.

La comunidad internacional aun no ha conseguido poder proteger a los más vulnerables - como hemos visto recientemente en la Republica Democrática de Congo.

Los resultados de esta violencia, para las víctimas y sus comunidades, son devastadores, y duran años o incluso décadas.

Y los que cometen estos delitos de guerra generalmente gozan de una total impunidad.

El problema es tan grave, preocupante y urgente, que el Consejo de Seguridad ha aprobado dos resoluciones más sobre el mismo, y ha nombrado a una Representante Especial sobre Violencia Sexual en los Conflictos, Margot Wallstrom, para asegurarse que tenga la atención adecuada, y al más alto nivel.

Excelentísimos Sras y Sres.:

Amigos:

¿Como podemos entonces avanzar?

Ahora que se aproxima el décimo aniversario, debemos ir más allá de la retórica. Sugiero algunos compromisos concretos.

-Por encima de todo, debemos acabar con la violación brutal y flagrante de mujeres y niñas durante y después de los conflictos.

-Debemos colocar a las mujeres en el centro y al frente de los procesos de paz - en la negociación y la mediación, en la gobernabilidad del post conflicto y en la reconstrucción.

-Debemos crear e implementar leyes adecuadas, para que los que cometen estos delitos sean llevados ante la justicia.

-Debemos desarrollar Planes Nacionales de Acción para implementar la resolución 1325. Hasta ahora solo 19 países lo han hecho.

Debemos revisar el progreso con indicadores confiables.

Pero todos estos compromisos no van a marcar esa diferencia que necesitamos sin un incremento de los recursos. Los grupos que representan a la sociedad civil no pueden planificar ni implementar los programas cuando los fondos no son suficientes, o no son seguros porque los donantes cambian sus prioridades.

Insto a aquellos que tienen el poder de movilizar recursos para esta labor a que lo hagan. Por mi parte, me aseguraré que el sistema de las Naciones Unidas adopte un enfoque más coherente, amplio y mesurable a la hora de implementar la resolución 1325.

Y continuaré trabajando para el empoderamiento de las mujeres, a través de los medios de los que dispone Naciones Unidas. ONU Mujeres, el organismo que se acaba de crear, va a incorporar la perspectiva de las mujeres bajo el liderazgo de Michelle Bachelet.

Los temas de las mujeres no son un «añadido». Deben ser una parte integral de todo nuestro pensamiento en lo referente a la paz y la seguridad.

Las mujeres no son solamente las víctimas de la guerra.

Deben también desempeñar un papel clave en obtener la paz.

Gracias.


Traducción no oficial elaborada en el Centro Regional de Información de las Naciones Unidas para Europa Occidental (UNRIC)