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Mensaje del Secretario General con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente

5 de junio de 2010

La biodiversidad de nuestro planeta, la increíble variedad de seres vivos de la que dependemos, está en peligro. Las especies se están extinguiendo más rápidamente que nunca. En la mayor parte de los casos, esto se debe a actividades humanas que están contaminando y agotando los recursos hídricos, cambiando y deteriorando los hábitats y alterando el clima del planeta. De las ranas a los gorilas, de las grandes plantas a los pequeñísimos insectos, miles de especies están en peligro.

Este año, el tema del Día Mundial del Medio Ambiente, «Muchas especies. Un planeta. Un futuro», se hace eco del llamamiento del Año Internacional de la Diversidad Biológica para detener esta extinción en masa y sensibilizar a la humanidad acerca de la importancia vital de los millones de especies que viven en los suelos, los bosques, los océanos, los arrecifes de coral y las montañas de nuestro planeta. La salud, el bienestar y el futuro sostenible de los seres humanos dependen de esta intrincada y delicada red de ecosistemas y seres vivos.

En 2010, el anfitrión global del Día Mundial del Medio Ambiente es Rwanda. Este pequeño país de la región de los Grandes Lagos en África está adquiriendo rápidamente la reputación de pionero ecológico. Hogar de 52 especies amenazadas, incluidos los pocos ejemplares que quedan del gorila de la montaña, Rwanda está demostrando cómo la sostenibilidad ambiental puede formar parte integral del crecimiento económico de un país. A pesar de sus numerosos problemas, entre ellos la pobreza y la extendida degradación de la tierra, "el país de las mil colinas" está trabajando para reforestar, aprovechar las fuentes de energía renovable, impulsar la agricultura sostenible y definir una visión ecológica para el futuro.

Este año, Kigali será el centro de una celebración mundial, multicultural e intergeneracional de nuestro planeta, sus millones de especies y las incontables formas de interrelación de los seres vivos de la Tierra. En el Día Mundial del Medio Ambiente, exhorto a todos, de Kigali a Canberra, de Kuala Lumpur a Quito, a ayudarnos a dar la voz de alarma. Participen, opinen. Aprendan y enseñen. Demuestren liderazgo y ayuden a limpiar el planeta. Reconéctense con la naturaleza, nuestra fuerza vital. Juntos podemos forjar una nueva visión de la biodiversidad: Muchas especies. Un planeta. Un futuro.