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Exposición del Secretario General a la Asamblea General sobre
la Situación de emergencia en Haití

Nueva York, 13 de enero de 2010

Señor Presidente,
Excelencias,
Señoras y señores,

El pueblo de Haití ocupa hoy nuestros corazones y nuestras mentes.

Todavía estamos tratando de averiguar el alcance total de la devastación causada por el terremoto ocurrido ayer, pero todos han visto las imágenes en la televisión de hospitales y escuelas derruidos . edificios públicos en ruinas, incluido el Parlamento, el Palacio Presidencial, la Catedral, el Ministerio de Justicia y numerosas oficinas del Gobierno.

Decenas de miles de personas están desamparadas en las calles. Aún no se conoce el número de los que permanecen atrapados entre los escombros.

No se puede estimar todavía el número de víctimas, pero con certeza el saldo será elevado. Según los informes preliminares, se calcula que aproximadamente un tercio de los 9 millones de habitantes de Haití ha sido afectado por la catástrofe.

Amplias zonas de Puerto Príncipe, la capital, han sufrido destrozos enormes. Se ha paralizado casi por entero la prestación de servicios básicos, como el suministro de agua y electricidad. Algunas de las principales rutas de transporte han sido severamente dañadas por grietas en la superficie u obstruidas por rocas, árboles caídos y edificios derruidos.

Las instalaciones médicas están desbordadas y muchas han dejado, sencillamente, de funcionar.

El puerto principal ha sufrido graves daños. La torre de control del aeropuerto de Puerto Príncipe ha sido destruida, si bien el aeropuerto sigue funcionando.

Entre las víctimas se cuentan funcionarios de las Naciones Unidas. Se desconoce el paradero de miembros del personal de mantenimiento de la paz y el personal civil de numerosos Estados Miembros que se encuentran en Haití.

Como ustedes saben, se derrumbó el edificio que albergaba el Cuartel General de las Naciones Unidas en el Hotel Christopher. Según nuestros cálculos, al producirse el terremoto permanecían en sus puestos de trabajo un centenar de funcionarios de la Organización. Muchos siguen atrapados entre las ruinas, entre ellos el Representante Especial Hédi Annabi y el Representante Especial Adjunto Luiz Carlos da Costa.

Esta tarde enviaré a Haití al Subsecretario General Edmon Mulet, ex Representante Especial del Secretario General y Jefe de la MINUSTAH, para que asuma el control de la situación y dirija nuestras labores de respuesta inmediata en esta emergencia. El Sr. Mulet estará sobre el terreno mañana en la mañana para asumir el mando pleno de la Misión de las Naciones Unidas en las actuales circunstancias. El primer paso en su labor consistirá en tratar de reunirse con las máximas autoridades del país.

También han sido dañadas otras oficinas de las Naciones Unidas y permanecen desaparecidas 10 personas que se encontraban en un edificio aledaño al complejo del PNUD que albergaba al UNFPA, el ONUSIDA, el UNIFEM, el PMA, la OCAH y el PNUMA.

Murieron por lo menos 11 miembros del personal brasileño de mantenimiento de la paz y otros siete están desaparecidos.

Los efectivos de la MINUSTAH trabajaron durante toda la noche para rescatar a las personas atrapadas entre los escombros. Hasta ahora han sido rescatadas varias personas gravemente heridas, que han sido trasladas a la base logística de la MINUSTAH, que sigue funcionando casi en su totalidad.

No obstante, en varios lugares a lo largo del perímetro de la base, ciudadanos haitianos en situación desesperada tratan de acceder al interior en busca de asistencia médica, refugio o alimentos.

Está claro que esta situación es comparable a la catástrofe de 2008, o tal vez peor, cuando una serie de huracanes devastaron la isla, y la comunidad internacional ya se está movilizando. La MINUSTAH cuenta en Puerto Príncipe y sus alrededores con unos 3.000 efectivos y policías para ayudar a mantener el orden y asistir en las labores de socorro. Los ingenieros de la MINUSTAH también han comenzado a despejar algunas de las principales arterias de Puerto Príncipe, lo que permitirá que la ayuda y los equipos de salvamento puedan llegar a quienes lo necesitan.

El personal de los organismos, fondos y programas de las Naciones Unidas y de las oficinas de la MINUSTAH en el Hotel Christopher se han reagrupado en la base logística de la Misión en las inmediaciones del aeropuerto, desde donde comenzarán la importante tarea de coordinar la labor internacional de socorro.

La necesidad más urgente son las operaciones de búsqueda y salvamento de emergencia. Un equipo de China ha llegado ya a Puerto Príncipe y al menos dos equipos de los Estados Unidos llegarán esta noche, y dos más mañana por la mañana.

Está previsto que varios equipos adicionales de búsqueda y salvamento lleguen de Guadalupe y la República Dominicana, y otros ya se encuentran de camino desde los muchos países que han respondido de forma inmediata.

Permítanme expresar mi agradecimiento, en nombre de las Naciones Unidas y de Haití, por la adopción de estas medidas urgentes.

Está claro que será necesario organizar una importante operación de socorro. En una emergencia como esta las primeras horas y días son críticos.

Por ello he dado órdenes a los organismos de asistencia humanitaria de las Naciones Unidas para que se pongan rápidamente en marcha, en estrecha coordinación con la comunidad internacional.

En los próximos días haremos un llamamiento urgente para Haití. Espero que mis coordinadores de la asistencia humanitaria evalúen con la mayor rapidez posible los recursos y los fondos que se necesitarán y me lo comuniquen de inmediato.

Ya está claro que se necesitarán recursos importantes para cubrir las necesidades en materia de atención médica, alimentos, agua potable y refugio.

Entretanto, he dado orden de que se destinen 10 millones de dólares del Fondo central para la acción en casos de emergencia a poner en marcha nuestras operaciones de respuesta.

A lo largo de la noche y la mañana de hoy, he estado en contacto con los principales dirigentes mundiales para asegurarme de que nuestra respuesta esté bien coordinada, sea eficaz y, sobre todo, inmediata.

Justo antes de reunirme con ustedes esta tarde, hablé con el Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, quien me aseguró que su Gobierno enviará toda la asistencia posible a la mayor brevedad con el fin de ayudar a superar esta crisis.

También me he mantenido en estrecho contacto con mi Enviado Especial para Haití, el Presidente Bill Clinton, quien me acompaña en este momento. Ambos trabajaremos estrechamente con el Gobierno de los Estados Unidos y otros asociados internacionales para suministrar socorro inmediato y prestar asistencia en las labores de reconstrucción y rehabilitación a largo plazo.

Señoras y señores,

Los problemas son complejos y las necesidades muchas.

Al pueblo de Haití le digo: estamos con vosotros.

Estamos trabajando con rapidez, tanta como es humanamente posible.

Aunque los próximos días serán difíciles, no debemos perder la esperanza ... ante la certeza absoluta de que, en este momento aciago, la comunidad de naciones se unirá en su determinación y ayudará a Haití a superar esta tragedia y comenzar a trabajar en la reconstrucción social y económica que impulsará a esta orgullosa nación hacia adelante.

Distinguidos delegados,

En nombre del pueblo de Haití, les doy las gracias por su apoyo ... y les insto a que colaboren estrechamente con nosotros en las Naciones Unidas y en la misión de la MINUSTAH, para socorrer a las personas que lo necesitan.

Muchas gracias.