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Secretario General

Mensaje dirigido a la segunda Reunión Ministerial del Movimiento de los
Países No Alineados sobre el adelanto de la mujer

Entregado por la Sra. Rachel Mayanja
Asesora Especial del Secretario General en Cuestiones de Género y Adelanto de la Mujer

Ciudad de Guatemala, 21 de enero de 2009

Esta segunda Reunión Ministerial del Movimiento de los Países No Alineados sobre el adelanto de la mujer constituye una valiosa oportunidad para seguir estimulando los avances en el tema crucial de la igualdad entre los géneros.

El empoderamiento de las mujeres es una meta importante de por sí, pero también es la clave para el logro de todos los demás objetivos internacionales más relevantes en materia de desarrollo. Esto se debe a que las mujeres, cuando gozan de buena salud, tienen empleos productivos y participan en la vida política, pueden impulsar las iniciativas encaminadas a erradicar el hambre, las enfermedades y la pobreza.

Desde la aprobación de los Objetivos de Desarrollo del Milenio se ha progresado de forma notable en las cuestiones relacionadas con el género y los países han tomado medidas para reducir la desigualdad en la enseñanza, el empleo y la representación política.

Sin embargo, nos queda un largo camino por delante. Hay demasiadas niñas que no pueden proseguir sus estudios más allá de la educación primaria y cuando lo consiguen, tienen dificultades para encontrar empleo. La tasa de desempleo de las mujeres sigue siendo más alta que la de los hombres y las mujeres trabajadoras se ven relegadas a empleos de baja remuneración y escasa seguridad.

Si de verdad queremos empoderar a las mujeres en el mercado de trabajo, debemos promover los principios del trabajo decente: igual remuneración, reducción de la segregación ocupacional y apoyo a las iniciativas empresariales de mujeres. También debemos tomar medidas que permitan tanto a los hombres como a las mujeres armonizar el trabajo con la vida familiar.

Asimismo, es necesario incrementar el acceso de las mujeres a los centros donde se toman las decisiones políticas y mejorar su situación en otros ámbitos, como el sector privado, el mundo académico, la sociedad civil y los medios de comunicación.

Por encima de todo, necesitamos intensificar las actividades orientadas a la salud materna, meta en la que el progreso ha sido más lento. Debemos trabajar para que el acceso a la salud reproductiva sea universal para 2015. Cada año mueren más de medio millón de mujeres por complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto. No podemos permitir que se mantenga ese terrible número de víctimas.

Resolver los asuntos de salud pública de las mujeres conlleva también detener la violencia contra las mujeres. Exhorto a todos los presentes a que apoyen la campaña que he presentado para que la comunidad internacional actúe unida en ese terreno. Los malos tratos contra las mujeres constituyen una violación de los derechos humanos y un enorme obstáculo para el desarrollo, y no tienen cabida en nuestro mundo.

Si todos los aquí presentes se comprometen a tratar los derechos, prioridades y contribuciones de las mujeres y las niñas como asunto primordial del programa de desarrollo, podremos lograr auténticos progresos que beneficien a todos los miembros de la sociedad. Espero tener la oportunidad de trabajar con ustedes en ese cometido y hago votos por que la reunión sea todo un éxito.