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Mensaje del Secretario General con ocasión del Día Internacional para la Reducción de los Desastres

14 de octubre de 2009

Más allá de su importancia práctica, los hospitales y las instalaciones para la atención de la salud tienen un valor excepcional como símbolos del bienestar público. Es, pues, esencial que queden a salvo en casos de desastre. Por este motivo, la Estrategia Internacional para la Reducción de Desastres de las Naciones Unidas celebra, junto con la Organización Mundial de la Salud y el Banco Mundial, el Día Internacional para la Reducción de los Desastres poniendo de relieve la Campaña mundial para la reducción de los desastres correspondiente a 2008-2009, que tiene como lema «Hospitales seguros frente a los desastres.»

Cuando se produce un desastre, los hospitales son la infraestructura más crítica. Representan, literalmente, la sangre vivificadora de una comunidad. Si los hospitales quedan gravemente dañados, los esfuerzos por salvar vidas resultan seriamente impedidos. Ahora que los desastres derivados de fenómenos climáticos van en aumento, es fundamental asegurarse de que las instalaciones de atención de la salud estén preparadas para los casos de emergencia y puedan prestar asistencia y salvar vidas después de que se produzca un desastre. Esto es particularmente aplicable a los países con sistemas de salud deficientes que, ya en situaciones normales, tienen dificultades para subvenir a las necesidades de salud de la población. En Burkina Faso, las inundaciones obligaron a evacuar a los pacientes del principal hospital de la capital. En Indonesia, el derrumbamiento de hospitales durante el terremoto que sacudió Sumatra hizo que se perdieran aún más vidas. En L'Aquila (Italia), el derrumbamiento de un hospital recién construido sirvió de macabro recordatorio de que los sistemas de salud de los países más ricos también están en peligro.

La campaña en pro de hospitales seguros promueve la adopción de medidas prácticas para fomentar la seguridad de los hospitales. Por ejemplo, el Índice de Seguridad Hospitalaria, una lista de control para asegurar que los hospitales estén preparados para seguir funcionando en casos de desastre, se ha aplicado en numerosas instalaciones de atención de la salud de América Latina y otras partes del mundo, como Omán, el Sudán y Tayikistán.

Exhorto a los gobiernos y a todos los encargados de la toma de decisiones, incluidos los responsables de la planificación urbana, a que examinen la seguridad de los hospitales. Las instalaciones de atención de la salud deben estar mejor preparadas para responder a los riesgos locales. Deben diseñarse, construirse y mantenerse de manera que, cuando se produzca un desastre, se pueda proteger mejor tanto a los pacientes como al personal de atención de la salud. El costo de lograr que los hospitales sean seguros en casos de desastre es relativamente bajo. El hospital que más caro sale es el que no es seguro.