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El Secretario General

Mensaje con motivo del Día Internacional de la Preservación de la Capa de Ozono

       Nueva York, 16 de septiembre de 2007

La lucha por reparar la capa de ozono constituye una de las historias de cooperación internacional que ha tenido más éxito. El nivel de sustancias en la atmósfera que dañan la capa de ozono está descendiendo y hay signos incipientes de que el escudo vital que nos protege de las mortales radiaciones ultravioleta del sol se está regenerando.

Cuando se firmó el Protocolo de Montreal relativo a las sustancias que agotan la capa de ozono hace 20 años, la posibilidad de que se lograra un cambio tan radical estaba lejos de la realidad. En ese momento, el mundo emitía anualmente casi 2 millones de toneladas de sustancias que agotan la capa de ozono; sustancias químicas utilizadas en la agricultura y la refrigeración, en la industria farmacéutica y en la fabricación de muebles. Su uso generalizado llevó a algunos a creer que eliminarlas era tan imposible como falto de sentido práctico.

Veinte años más tarde, la utilización de esas sustancias en el mundo desarrollado ya ha sido eliminada casi totalmente y en el mundo en desarrollo ha disminuido drásticamente, en más de un 80%. Felicito a todas las Partes en el Protocolo de Montreal por este notable logro. Su visión y compromiso se han traducido en beneficios reales.

Las medidas que hemos adoptado para eliminar las sustancias que agotan la capa de ozono han generado también otros beneficios. Muchas de esas sustancias químicas contribuyen al recalentamiento de la Tierra. Reducirlas drásticamente ha ayudado a impulsar medidas para contrarrestar el cambio climático.

En el vigésimo aniversario del Protocolo de Montreal, estos logros nos dan motivos para celebrar, pero no para confiarnos. Los científicos han advertido que la capa de ozono seguirá siendo especialmente vulnerable durante algún tiempo. Los Estados Partes deben seguir aplicando el acuerdo y velando por que la producción de clorofluorocarbonos en los países en desarrollo se elimine totalmente para 2010, la fecha límite impuesta por el Protocolo de Montreal.

En este Día Internacional, reafirmemos nuestro compromiso de proteger la capa de ozono y esperemos que nuestro éxito en este frente inspire medidas multilaterales, constantes y firmes, para afrontar los muchos otros problemas ambientales del mundo.