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Declaración del Secretario General sobre las víctimas del atentado de Argel

Dili (Timor-Leste), 14 de diciembre de 2007

He sabido con profunda tristeza que el número de víctimas del atentado de Argel ocurrido el martes es aún más alto de lo que temíamos. Se ha confirmado la muerte de 17 colegas de las Naciones Unidas. También murieron muchos argelinos inocentes y también nacionales de otros países. Las palabras no pueden expresar mi pena.

Dirijo mis oraciones a las familias de los que murieron, a los que están heridos y a los que afrontan el trauma de este hecho terrible. Dirijo mis pensamientos a todos los colegas que trabajan cada día, en condiciones difíciles y peligrosas, por la paz y la seguridad, el desarrollo y los derechos humanos en todo el mundo. Y me uno al pueblo de Argelia y de la región frente al azote del terrorismo.

Los que matan civiles inocentes de esta manera cometen un crimen terrible. El terrorismo nunca está justificado, por ninguna razón, como los 192 Estados Miembros de las Naciones Unidas acordaron el año pasado cuando se reunieron para adoptar la Estrategia global de las Naciones Unidas contra el terrorismo. El terrorismo hiere a todas las naciones: grandes y pequeñas, ricas y pobres. Hace sus víctimas entre los seres humanos de todas las edades y fortunas y todas las culturas y religiones.

Haré todo lo posible por asegurar que las Naciones Unidas den protección suficiente a su personal, dondequiera que sirva. Consideraré todos los medios posibles, con todas las partes del sistema, y con los Estados Miembros, para que así se haga.

Este fue un ataque no sólo contra las Naciones Unidas, no sólo contra los argelinos, sino contra la humanidad misma. Nuestros colegas trabajaban allí sólo con la misión de ayudar al pueblo de Argelia a construir un futuro mejor. He pedido que el lunes a las 10.00 horas, hora de Nueva York, todo el personal de las Naciones Unidas los honre en todo el mundo observando un minuto de silencio.