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Mensaje del Secretario General

con motivo del Día Internacional en Apoyo de las Víctimas de la Tortura


26 de junio de 2006

El Día Internacional en Apoyo de las Víctimas de la Tortura denuncia el sufrimiento de las víctimas de la tortura, sus familias y sus comunidades, y ofrece una oportunidad de reiterar nuestra condena colectiva de la tortura y de todas las penas crueles, inhumanas y degradantes.

La prohibición de la tortura está profundamente arraigada. Es absoluta e inequívoca y se aplica en todas las circunstancias, en períodos de guerra y en tiempo de paz. Tampoco es admisible la tortura que se oculta bajo otros nombres: las penas crueles y no habituales son inaceptables e ilícitas con independencia de su denominación.

Sin embargo, esta lacra persiste en demasiadas sociedades y es tolerada, e incluso practicada, por los gobiernos y sus agentes.

Debemos trabajar de consuno para eliminar esa repugnante mancha que empaña la conciencia de la humanidad. Debemos pronunciarnos decididamente contra esas prácticas y renovar nuestro empeño en erradicar la tortura en todas sus formas.

Valoro muy positivamente la reciente entrada en vigor del Protocolo Facultativo de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes. Al crear un sistema de visitas internacionales y nacionales a lugares de detención, el Protocolo puede contribuir a evitar el maltrato de los detenidos. Sus disposiciones también pueden servir de ayuda al Relator sobre la tortura en el desempeño de sus funciones. Insto a los Estados que aún no lo hayan hecho a que ratifiquen la Convención y su Protocolo Facultativo, y a que permitan a las víctimas presentar denuncias individuales conforme a esos instrumentos.

El presente año marca el 25o aniversario del Fondo de las Naciones Unidas de contribuciones voluntarias para las víctimas de la tortura. Se trata de uno de los fondos fiduciarios de mayor envergadura dedicados a cuestiones humanitarias en las Naciones Unidas y brinda un importante apoyo a organizaciones que prestan asistencia a las víctimas y sus familias. Agradezco a los actuales donantes su apoyo al Fondo y aliento a la comunidad internacional a que siga contribuyendo generosamente a él. También agradezco la labor que desempeñan las organizaciones no gubernamentales en todo el mundo para apoyar y rehabilitar a las víctimas de la tortura y sus familias.

Reafirmemos en este Día Internacional en Apoyo de las Víctimas de la Tortura los derechos y la dignidad inalienables de todos los hombres y mujeres y propongámonos combatir los tratos crueles, degradantes e inhumanos dondequiera que se produzcan.