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     Discurso del Secretario General

Observaciones sobre la inauguración del Fondo de Consolidación de la Paz

       Nueva York, 11 de octubre de 2006



Muchas gracias, señora Presidenta,
Excelentísimos Señoras y Señores,
Estimados amigos,

Haré referencia directamente al tema que nos interesa. Una vez más, la investigación académica y la experiencia sobre el terreno nos han indicado que uno de los principales obstáculos para la consolidación de la paz es la escasez de recursos, especialmente de recursos financieros. Por ese motivo la Asamblea General, al decidir la creación de la Comisión de Consolidación de la Paz y de la Oficina de Apoyo a la Consolidación de la Paz, también me pidió que estableciera un Fondo de Consolidación de la Paz. Tras intensas consultas con los Estados Miembros sobre el diseño del Fondo, me complace poder unirme hoy a ustedes para inaugurar este nuevo mecanismo fundamental.

La nueva arquitectura de consolidación de la paz de las Naciones Unidas refleja el compromiso renovado de la comunidad internacional hacia una contribución más sostenida a los países que salen de situaciones de conflicto. Al mismo tiempo que la Comisión mantendrá un diálogo constante y de amplio alcance con el país de que se trata, el Fondo tiene el propósito de proporcionar recursos para hacer frente a las dificultades críticas e inmediatas. Es más, no sólo apoyará a los países que son objeto de examen por la Comisión, sino también a los que se encuentran en circunstancias similares y cuyos casos la Comisión aún no haya abordado.

Una tarea fundamental será determinar con precisión a qué actividades dedicará su atención el Fondo. Al adoptar esas decisiones, nos guiaremos por la opinión de las autoridades nacionales, junto con el representante de las Naciones Unidas en el país. Si bien la consolidación de la paz es un esfuerzo colectivo, en el que participa la comunidad internacional, incumbe al gobierno del país interesado la responsabilidad primordial de establecer las prioridades y asegurar la sostenibilidad del proceso de paz. Un principio básico de la consolidación de la paz es que el país se sienta identificado con ese cometido, y por consiguiente, el restablecimiento de la capacidad nacional para consolidar la paz debe situarse en el núcleo de los esfuerzos internacionales.

En última instancia, el Fondo de Consolidación de la Paz debe ayudar a las personas a restablecer las instituciones estatales y recobrar la confianza en sí mismas después de años, e incluso de décadas de conflicto. El Fondo puede ayudar a los países que salen de situaciones de conflicto a alcanzar el punto de inflexión en que una mayoría de la población deje de esperar el recrudecimiento del conflicto, y crea en cambio que sus sociedades avanzan en el sentido correcto, con suficiente fortaleza para repeler a los que amenazan la paz. Cuando se supera ese punto, la realidad de la paz comienza a arraigarse.

Sin embargo, es también preciso saber con claridad cuál es la capacidad del Fondo. En muchos países que salen de situaciones de conflicto, la financiación necesaria para instaurar una paz duradera supera la capacidad del Fondo de Consolidación de la Paz. En esos casos, el Fondo debe actuar como elemento catalizador, y preparar la vía para una inversión sostenida en la paz y la recuperación. En esa calidad ha de dar el "puntapié inicial" a las intervenciones críticas de consolidación de la paz, tales como la reintegración de los soldados desmovilizados, y luego se basará en el apoyo multilateral y bilateral para que los esfuerzos den frutos. Este enfoque puede también reforzar el tejido conectivo entre el sistema de las Naciones Unidas, los donantes y las instituciones financieras internacionales, que también pueden prestar una importante contribución.

Por último, les aseguro que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, al que he designado administrador del Fondo, se ajustará a las normas más estrictas de contabilidad y transparencia en la gestión de los fondos que le ha encomendado la comunidad internacional. Hasta la fecha los donantes han aportado y anunciado contribuciones por una suma aproximada de 140 millones de dólares. Me complace que muchos donantes no tradicionales hayan indicado su intención de contribuir. Hago a todos un llamamiento para que podamos alcanzar nuestra meta de 250 millones de dólares.

Señoras y señores,

La comunidad internacional tiene actualmente a su disposición una plataforma de consolidación de la paz nueva y bien diseñada. Si se la emplea adecuadamente, puede ayudar a los países a evitar una recaída en el conflicto y permitirles encontrar, nuevamente o por primera vez, la vía hacia la paz. El Fondo de Consolidación de la Paz que hemos de inaugurar hoy debería contribuir a generar dividendos de paz tangibles. En efecto, mañana y el viernes, las reuniones específicas de países dedicadas a Burundi y Sierra Leona declararán oficialmente que esos dos países reúnen las condiciones para obtener el apoyo del Fondo, con lo que se pondrá en marcha el proceso de desembolso. Les insto a que den su apoyo pleno y generoso, no únicamente al Fondo, sino también a la Comisión y a la Oficina de Apoyo.

Muchas gracias.