Mensaje Del Secretario General por el Día Internacional de Conmemoración
en Memoria de la Víctimas del Holocausto


27 de enero de 2006

Hoy, por primera vez, las Naciones Unidas conmemoran lo que en lo sucesivo será una recordación anual: el Día Internacional de Conmemoración en memoria de las víctimas del Holocausto.

No es posible dar marcha atrás a la tragedia sin igual del Holocausto. Hay que recordarla, con vergüenza y horror, mientras la humanidad conserve la facultad de recordar.

Solo recordando podemos honrar merecidamente a las víctimas. Millones de judíos y miembros inocentes de otras minorías fueron asesinados en las formas más atroces imaginables. Jamás debemos olvidar a esos hombres, mujeres y niños, ni su sufrimiento.

Recordar es una repulsa necesaria a los que dicen que el Holocausto nunca sucedió o ha sido exagerado. Negar el Holocausto es obra de personas intolerantes. Debemos refutar inequívocamente esas falsedades en todo momento y lugar y desmentir a quienquiera que se manifieste de esa manera.

Recordar también es una salvaguardia para el futuro. La profunda perversidad a que se llegó en los campos de exterminio nazis comenzó con el odio, los prejuicios y el antisemitismo. Rememorar esos orígenes puede servirnos de advertencia ante señales de alarma.

A medida que el Holocausto se desvanece en el tiempo, y disminuye el número de sobrevivientes, nos corresponde, a la generación actual, llevar la antorcha de la rememoración y defender la causa de la dignidad humana.

Las Naciones Unidas se fundaron como reacción ante los horrores de la segunda guerra mundial. Así y todo, con demasiada frecuencia la comunidad internacional no ha reaccionado con firmeza suficiente ante las atrocidades en masa. En los últimos años hemos dado pasos importantes encaminados a mejorar ese historial, como el establecimiento de la Corte Penal Internacional y la aceptación de la responsabilidad colectiva de proteger.

En este Día Internacional de Conmemoración nuestro tema es "Recordemos hoy y por siempre". En ese espíritu, comprometámonos a esforzarnos más por impedir el genocidio y los crímenes de lesa humanidad.