Mensaje grabado por el Secretario General a la Conferencia sobre promesas
de contribuciones para la gripe aviar y la gripe humana


Beijing, 17 y 18 de enero de 2006

Estimados amigos:

Esta conferencia se celebra en un momento decisivo de la respuesta contra la gripe aviar. Deseo expresar mi agradecimiento al Gobierno de la República Popular China, la Comisión Europea y el Banco Mundial por copatrocinarla.

Las últimas muertes de seres humanos, incluidos niños, nos han recordado de manera trágica la gravedad de esta amenaza.

La pérdida de más de 140 millones de pollos ha ocasionado una gran penuria a los agricultores e infundido el miedo en sus comunidades.

Se ha puesto a prueba la resistencia de poblaciones que ya tenían dificultades.

En muchas comunidades, los servicios de salud animal y humana operan al límite de sus posibilidades.

Al mismo tiempo, el virus podría dar lugar a la próxima pandemia de gripe humana. Huelga decir que ello podría acarrear terribles consecuencias para todas las naciones y los pueblos.

Hace dos meses señalé que era necesario preparar una respuesta internacional coordinada que tuviera en cuenta las necesidades de todos los países.

Desde entonces, los gobiernos y las organizaciones internacionales han acordado una serie de prioridades y los países y las comunidades han comenzado a organizarse.

Sin embargo, todavía no se ha alcanzado ese objetivo.

Para prepararnos como es debido es necesario hacer un enorme esfuerzo, que entre otras cosas ha de incluir la modernización de los sistemas veterinarios y la puesta en marcha de campañas de vacunación, con miras a fomentar un cambio en el modo en que las personas coexisten con los animales.

Nuestro esfuerzo requiere recursos. En esta conferencia se proporcionará una estimación de la cantidad necesaria. Tengan en cuenta que la suma solicitada es pequeña en comparación con el costo humano y económico de una pandemia que no estamos preparados para afrontar.

Nuestro esfuerzo también exige que intercambiemos información, equipos biológicos y conocimientos científicos.

Nos exige que nos pongamos de acuerdo sobre el modo de proporcionar medicamentos indispensables a quienes los necesitan.

Nos exige que trabajemos juntos, resistamos la fragmentación y reduzcamos al mínimo la burocracia y las pequeñeces.

Todo el sistema de las Naciones Unidas respalda este esfuerzo, incluidas la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación y la Organización Mundial de la Salud. Para aplicar las estrategias que se han acordado a nivel mundial, estamos colaborando con varios asociados clave como la Organización Mundial de Sanidad Animal, el movimiento de la Cruz Roja, el sector privado y la sociedad civil.

He pedido a todos los organismos que forman parte del sistema de las Naciones Unidas que preparen planes de emergencia con objeto de prestar un apoyo vital en caso de que se produjese una pandemia humana.

Aliento a todos los gobiernos a que hagan lo mismo.

Amigos, las decisiones que se adopten hoy determinarán el modo en que habremos de colaborar en el futuro. No hay tiempo que perder. Asegurémonos de que estamos preparados.

Muchas gracias.