Mensaje del Secretario General en el Día Internacional para la Tolerancia



16 de noviembre de 2005

La condición humana siempre se ha caracterizado por la diversidad. Sin embargo, lamentablemente, la aceptación por la humanidad de esa diversidad ha brillado por su ausencia. La intolerancia hacia "el otro" sigue provocando a diario gran sufrimiento humano.

Por esta razón, la lucha contra todas las formas de intolerancia ha sido una parte fundamental de la labor de las Naciones Unidas durante los últimos 60 años. La necesidad de tolerancia es hoy mayor que nunca en la historia de la Organización. En un mundo de intensa competencia económica, grandes movimientos migratorios y distancias cada vez más cortas, las presiones derivadas de la convivencia con gente de diferentes culturas y creencias son muy reales. A juzgar por el aumento de la xenofobia y el extremismo en todo el mundo, es evidente que se han producido reacciones de rechazo, a las que debemos responder de la forma más tajante posible.

La creación de una cultura de tolerancia es un primer paso importante. Dicha cultura debe basarse en un aumento de la protección jurídica y de la educación. Ahora bien, también es necesaria la iniciativa personal. La tolerancia no puede significar simplemente la aceptación pasiva de las supuestas peculiaridades de los demás. Debe implicar el esfuerzo activo de todos nosotros por conocernos mejor, comprender en qué se basan nuestras diferencias y descubrir lo mejor de las creencias y tradiciones de los demás. Sólo mediante este proceso de descubrimiento podremos darnos cuenta de que lo que nos une como seres humanos es mucho más fuerte que lo que nos divide.

Si deseamos lograr la paz en nuestro siglo recién iniciado, debemos empezar a respetarnos unos a otros hoy mismo, reconociendo que cada uno de nosotros tenemos derecho a definir nuestra propia identidad y a pertenecer a la religión o cultura que deseemos, y comprendiendo que podemos amar lo que somos sin odiar lo que no somos.

En el Documento Final de la reciente Cumbre Mundial de las Naciones Unidas, todos los gobiernos del mundo nos dicen lo siguiente: "reconocemos que todas las culturas y civilizaciones contribuyen al enriquecimiento de la humanidad. Consideramos que es importante que en el mundo entero se respete y comprenda la diversidad religiosa y cultural. Para promover la paz y la seguridad internacionales, nos comprometemos a... alentar la tolerancia, el respeto, el diálogo y la cooperación entre diferentes culturas, civilizaciones y pueblos".

En este Día Internacional para la Tolerancia, comprometámonos a convertir en realidad estas palabras, a celebrar nuestra diversidad y aprender de nuestras diferencias, y a utilizar esas diferencias para fortalecer los vínculos que nos unen como seres humanos.