El Secretario General

Observaciones formuladas sobre la aprobación del establecimiento
de la Comisión de Consolidación de la Paz por la Asamblea General


Nueva York, 20 de diciembre de 2005

Me complace que la Asamblea General y el Consejo de Seguridad se hayan puesto de acuerdo en detalle sobre la forma de aplicar la decisión de la Cumbre Mundial de establecer una Comisión de Consolidación de la Paz.

Ese logro señala un momento decisivo en nuestros esfuerzos por ayudar a los Estados y a las sociedades a gestionar la difícil transición de la guerra a la paz. Tras la creación de un Fondo Central de Respuesta para Emergencias revitalizado, la medida adoptada hoy constituye otro paso importante hacia la renovación de las Naciones Unidas concebida en mi informe "Un concepto más amplio de la libertad" y dispuesto en el Documento Final de la Cumbre Mundial.

La labor de consolidación de la paz de las Naciones Unidas se ha intensificado en los últimos años al aumentar la complejidad y la magnitud de los problemas posteriores a los conflictos. Hemos procurado prestar asistencia humanitaria y vincular mejor la ayuda de emergencia a las actividades de reconstrucción y recuperación a más largo plazo. En Timor Oriental y en Kosovo incluso hemos tenido que asumir responsabilidades que suelen competer a gobiernos.

No ha sido un trabajo fácil. De hecho, nuestros triunfos, logrados con esfuerzo, se han visto templados por algunos lamentables fracasos. Pero hemos aprendido de nuestros errores y hemos mejorado nuestra capacidad.

No obstante, hasta ahora, subsistía una carencia institucional fundamental. Pues aunque muchas partes de las Naciones Unidas han participado en el proceso de consolidación de la paz, el sistema carecía de una entidad dedicada exclusivamente a supervisar el proceso, asegurar su coherencia o sostenerlo a largo plazo. Así, las operaciones de consolidación de la paz tenían un carácter fragmentado y no había un foro en el que todos los actores interesados pudieran reunirse, intercambiar información y formular una estrategia común. Con demasiada frecuencia, se permitió que una paz frágil volviera a convertirse en conflicto.

La resolución que la Asamblea General aprueba hoy contribuye considerablemente a subsanar esa carencia. La Comisión de Consolidación de la Paz ayudará a los países que transitan de la guerra a la paz. Prestará asesoramiento sobre la recuperación; centrará la atención en la reconstrucción y el fomento institucional; mejorará la coordinación dentro del sistema de las Naciones Unidas y más allá de él; elaborará prácticas óptimas y asegurará una financiación previsible. Pero lo que quizás sea más importante de todo es que establecerá enlaces con la comunidad internacional para mantenernos a todos comprometidos en las actividades de recuperación a largo plazo.

Excelentísimos Señores,

Excelentísimas Señoras:

El establecimiento de la Comisión de Consolidación de la Paz es una medida histórica, pero ha de constituir no un fin, sino un comienzo. Para asegurar que la Comisión funcione adecuadamente, para que realmente sea eficaz, no sólo en estas salas sino en los países que necesitan su ayuda, debemos proceder con suma cautela a la hora de establecer grupos para países concretos. Hemos de asegurarnos de que, en relación con cada conflicto, esos grupos reflejen las opiniones de los principales interesados. También debemos asegurarnos de que la Comisión reciba apoyo suficiente de una nueva Oficina de Apoyo a la Consolidación de la Paz. Esa Oficina, que formará parte de la Secretaría, proporcionará a la Comisión la información y los análisis necesarios para coordinar las actividades de consolidación de la paz de las Naciones Unidas.

En síntesis, es fundamental que se mantenga el impulso de esta reforma. De momento, no obstante, tenemos verdaderos motivos de satisfacción.

Permítanme felicitar a la Asamblea General por su histórica votación de hoy. En particular, permítanme dar las gracias al Presidente Eliasson y a los copresidentes del debate oficioso -los Representantes Permanentes de Dinamarca y Tanzanía-, así como a su personal por el arduo trabajo realizado en las últimas semanas y meses.

Muchas gracias.