Mensaje del Secretario General con motivo de la observación del Día Internacional de los Impedidos

3 de diciembre de 2005


La observación del Día Internacional de los Impedidos se centra este año en la interdependencia entre la discapacidad, los derechos humanos y el desarrollo. Las personas con discapacidad constituyen el grupo minoritario más numeroso del mundo, son desproporcionadamente pobres, tienen mayores probabilidades de no estar empleados y padecen tasas más altas de mortalidad que la población en general. Con demasiada frecuencia no disfrutan de la gama completa de derechos civiles, políticos, sociales, culturales y económicos.

Durante muchos años los derechos de las personas con discapacidad estuvieron relegados al olvido. Últimamente, esta actitud ha ido evolucionando, a medida que se han hecho progresos en todo el mundo para asegurar que las personas con discapacidad puedan participar y beneficiarse del desarrollo. Todavía queda mucho por hacer, con todo, para lograr su integración completa.

La participación igual exige no sólo eliminar las barreras ambientales, sociales y jurídicas que marginan a las personas con discapacidad; significa también facilitarles el acceso al empleo y a los servicios de educación, salud, información y de otra índole en igualdad de condiciones con los demás.

La consecución de este objetivo depende, en gran medida, de las negociaciones en curso sobre una convención internacional amplia e integral para proteger y promover los derechos y la dignidad de las personas con discapacidad. Yo apoyo la labor del Comité Especial y espero que las negociaciones concluyan con éxito.